tvintage a 2 febrero 2009 a las 10:22

Mejor que el té de las cinco

En 1978 la palabra comedia en España aún estaba muy ligada a chistes gruesos con boina o señores hirsutos en calzoncillos persiguiendo a mozas ligeras de ropa (y a veces a las dos cosas). Y eso en el cine. En la tele se apostaba más por el costumbrismo de Curro Jiménez o los pesos pesados de la literatura patria, como las sucesivas adaptaciones de los dramas arroceros de Blasco Ibáñez. Así que la llegada de una sitcom británica en la que un estudiante de cocina comparte apartamento con dos chicas y finge ser gay para evitar las sospechas de sus caseros resultó de lo más refrescante.

Un hombre en casa eran 30 minutos de puro humor inglés y situaciones universales: Robin (Richard O´Sullivan) intentaba todo el tiempo ligarse a Chrissy (Paula Wilcox) o a Jo (Sally Thomsett) o a las dos; mientras que la señora Roper (Yootha Joyce) se dedicaba a cotillear las vidas de sus inquilinos, intentar que Robin cambiara de acera del brazo de una mujer madura como ella y quejarse del escaso interés sexual que despertaba en su marido, interpretado magistralmente por un Brian Murphy que convirtió al señor Roper en el casero rijoso, reaccionario, tacaño y cutre más famoso de la tele.

Y es que los Roper no tardaron en convertirse en los favoritos del público. El éxito fue tal que tras el fin de la serie el matrimonio de caseros tuvo su propio spin off, en el que George y Mildred se mudaban a un barrio elegante en el que la zafiedad de George se hacía aún más evidente para desesperación de su parienta y perplejidad de sus vecinos pijos. Los Roper, uno de los pocos spin offs que superó a la serie matriz, era antológica desde sus escenas iniciales: con el matrimonio recorriendo su nuevo vecindario a bordo de su destartalada moto con sidecar.

En España parte del éxito lo tuvo la excelente elección de los actores que la doblaron, sobre todo Rafael de Penagos como George y el inmenso Luis Varela, el descacharrante Antúnez de Camera café, como Robin.

Lo mejor

Sin duda, los diálogos entre George y Mildred. Sus discusiones, sus pullas y el constante intercambio de golpes verbales entre el matrimonio han influido sin remedio en el resto de parejas genialmente malavenidas de la tele: desde Matrimonio con hijos hasta Escenas de matrimonio pasando por la estupenda recreación que hacía Rosa María Sardá junto a Honorato. Un ejemplo: Mildred: “Mi madre no quería que nos casáramos”. George: “¡Que mal juzgué a esa santa!”.

Lo peor

Yootha Joyce, la mordaz Mildred, ocultó a sus compañeros su grave problema de alcoholismo durante los casi siete años que sumaron los rodajes de Un hombre en casa y Los Roper. Su hígado enfermo acabó con ella con sólo 53 años. Su marido en la ficción, Brian Murphy, estuvo con ella hasta el final.

Trivia

Tras Un hombre en casa Richard O´Sullivan protagonizó el spin off El nido de Robin, en la que el antiguo estudiante de cocina montaba un restaurante con su novia y su suegro como socios y un pinche de cocina manco como ayudante. También fue un éxito y O´Sullivan se convirtió en una estrella de la tele británica de los 80. Puso cara y voz a muchos anuncios y volvió a triunfar en la serie histórica Dick Turpin y en Mi chica y yo, en la que daba vida al padre monoparental de una adolescente. Y de pronto se hizo el silencio. Una serie de problemas de salud lo sacaron de los platós y ahora pasa sus días recluido en un asilo de actores.

Brian Murphy sigue vivo y trabajando a sus setentaytantos, ya que empezó a interpretar a George con tan sólo 41 años. Es uno de los protagonistas de Last of the summer wine, la serie más longeva de la televisión británica, ya que se empezó a emitir en 1978.

Paula Wilcox y Sally Thomsett han seguido caminos muy dispares. Thomsett no ha vuelto a trabajar, pero Wilcox sigue siendo una de las actrices de la tele más populares del Reino Unido y hemos podido verla en un cameo en Scoop, de Woody Allen.

En Estados Unidos fue el germen de Tres es compañía, que partía de la misma situación inicial pero que explotó más la vis cómico-gestual de John Ritter y la sexy de Suzanne Sommers para convertirse en una de las series más populares de la historia de la tele USA.

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