tvintage a 10 octubre 2008 a las 18:33

El poli que está triste y azul

Canción triste de Hill Street -torpe traducción del título en inglés Hill Street Blues que hacía referencia tanto al género musical como al color de los uniformes policiales- fue mucho más que una de las mejores series de policía de todos los tiempos. Logró seis Emmys en su primera temporada, supuso una verdadera pedrea de galardones para muchos de sus intérpretes y acumuló un récord de candidaturas (98) durante sus siete años de emisión.

Creada en 1981 por Michael Kozoll y el gran Steven Bochco, que se había curtido como guionista en clásicos como Ironside, Colombo y McMillan y esposa, la serie incorporó por primera vez muchas de las características que ahora son habituales en nuestras producciones favoritas: tramas que se alargan durante más de un capítulo aunque cada episodio suele ceñirse al espacio temporal de 24 horas; personajes fieramente humanos de quien conocemos tanto su vida laboral como sus problemas personales y vicios secretos; secuencias en las que no sólo es importante lo que ocurre en primer plano y un estilo pseudo-documental rodado cámara en mano y siguiendo a los personajes. Fue también la primera que empleó el recurso de comenzar el desarrollo del episodio antes de los títulos de crédito, que también se abrían y cerraban siempre de la misma forma: con el sargento Esterhaus repartiendo las tareas del día y rogando a sus muchachos que tuvieran “cuidado ahí fuera”; y con el inspector Furillo y su novia, la fiscal Davenport, a punto de darse un revolcón mientas repasan lo ocurrido durante el día en la comisaría de Hill Street.

Aunque fue una serie mimada por la crítica desde el primer momento los espectadores tardaron en darle su apoyo sin condiciones. Pero para muchos, entre los que me incluyo, fue un flechazo instantáneo porque, al igual que ocurrió con Twin Peaks, nos enseñó que la tele podía ser otra cosa.

Lo mejor
Todos y cada uno de los personajes. El inspector Furillo (Daniel J. Travanti), un hombre justo atormentado por su pasado de alcohóloco. Su novia, la bella fiscal Joyce Davenport (Veronica Hamel), dividida entre su deber como jurista y la realidad de los casos que conoce por su relación con Furillo. Las tres parejas de policías de calle: Coffey y Bates, el macizo noblote con problemas de ludopatía y la grandullona acomplejada; Hill y Renko, el negro listo y el blanco algo paleto y los chulos Washington y LaRue, siempre al filo de lo policialmente correcto. Y, sobre todo mis favoritos: el harapiento detective Belker (Bruce Weitz), que tiene siempre tiempo de llamar a su madre mientras redacta a máquina sus informes con sólo dos dedos; y el sargento Esterhaus (Michael Conrad), el alma de la comisaría, al que Bochco brindó una de las mejores despedidas que se le pueden dar a un personaje: cuando Conrad murió tras una larga lucha contra el cáncer, Bochco decidió que su personaje en la serie muriese también, pero de un infarto tras un superpolvo con Grace, su novia ninfómana.

Lo peor
La serie lanzó a Bochco como el gran gurú de la tele de los 80. Tras Hill Street volvió a triunfar con La ley de Los Ángeles y Policías de Nueva York (con Dennis Franz, que trabajó en Hill Street y David Caruso, el impenetrable Horatio de CSI Miami). Después encadenó una larga serie de fracasos de audiencia, aunque algunos, como Murder One, sí contaron con el beneplácito de la crítica. En 2007 confesó en una entrevista que creía haber perdido la conexión con el gusto del público y que tenía la intención de retirarse de la tele.

Trivia
La decisión de Daniel J. Travanti de abandonar la serie para abordar otros proyectos profesionales fue el detonante de su cancelación, pero el capitán Furillo no tuvo demasiada suerte en su carrera posterior. Pudimos verle en la primera temporada de Prison Break.
Veronica Hamel estuvo a punto de ser una de los Ángeles de Charlie, de hecho, su negativa a participar en la serie provocó su sustitución por Jaclyn Smith. Muchos años después otra actriz de Hill Street, la enorme Betty Thomas, se pasó a la producción e hizo, entre otros filmes, la segunda parte de la película inspirada en la serie con Cameron Díez, Lucy Liu y Drew Barrymore.
Como todas las series de éxito, Hill Street contó con numerosas apariciones estelares, pero hasta en esto la calidad sobrepasa la media y entre los invitados suman una buena pila de candidaturas al oscar, algunas estatuillas y miles de metros de buen cine: Frances MacDormand (Fargo), Tim Robbins (Cadena Perpetua), Don Cheadle (Hotel Ruanda), James Cromwell (LA Confidencial), Lawrence Fishburne (Matrix), Andy García (Los intocables), Cuba Gooding Jr (Jerry Maguire), Edward James Olmos (Blade Runner), Chazz Palminteri (Una historia del Bronx), Forest Whitaker (El último rey de Escocia)…

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