tvintage a 8 septiembre 2008 a las 12:05

“A veces los brazos se me doblan hacia atrás…”

tvintagepost.jpgEl cadáver de una joven envuelto en plástico, una habitación roja, un enano que habla en fast forward, un detective que halla pistas en sus sueños, un gigante, una joven capaz de hacer un nudo con la lengua al rabo de una cereza, BOB, un pueblo en el que nada ni nadie es lo que parece, “Fuego, camina conmigo”… Y frases como la que da título al post y que se me quedaron grabadas la primera vez que vi la serie: dos capítulos seguidos, sin moverme del sillón, consciente de que estaba ante algo inquietante, surrealista, divertido y completamente nuevo.

Era 1990 y Telecinco estrenaba en España Twin Peaks, la serie de David Lynch y David Frost que cambió para siempre la historia de la televisión. Al día siguiente, millones de personas se preguntaban en los colegios, los trabajos y la cola del pan quién había matado a Laura Palmer. Muchos no habían entendido nada, pero la inmensa mayoría volvió a sentarse ante la tele para beberse los dos siguientes capítulos de las andanzas de Cooper, el agente del FBI que llegaba al pueblo de Twin Peaks para investigar la muerte de Laura Palmer, la reina del baile, cuyo cadáver ha sido hallado envuelto en plástico junto al río.

Pero ni Cooper (interpretado por Kyle MacLachlan) es un agente al uso –sus extraños sueños le dan claves para resolver sus casos, graba constantemente mensajes para una secretaria que nunca vemos y siente debilidad por el café y la repostería casera- , ni la difunta era la muchacha virginal que aparecía fotografiada en el libro del instituto. Además, las relaciones sentimentales entre los vecinos son tan variadas como retorcidas, las amiguitas de la difunta tienen más conchas que un galápago, el padre de la muerta se pone a cantar cuando menos te lo esperas y el pueblo parece estar poseído por un extraño ambiente entre opresivo y morboso que queda reflejado de forma magistral por la música de Angelo Badalamenti. Al final, y como Lynch pretendía, lo de menos era quién había matado a Laura Palmer, y lo único importante era dejarse llevar por la magia de unas imágenes y un guión que han creado escuela.

Y es que podemos encontrar ecos de Twin Peaks en los fenómenos paranormales y los métodos de investigación de Mulder (David Duchovny aparecía en Twin Peaks interpretando a un policía travestido) y Scully en Expediente X , emitida también por Telecinco); en los vecinos frikis y sus relaciones de Doctor en Alaska; en los miles de secretos tras las puertas de Wisteria Lane en Mujeres Desesperadas (donde repite MacLachlan); en los difuntos que se resisten a marcharse de A dos metros bajo tierra; y, sobre todo, en Perdidos, donde J.J. Abrams lleva a sus últimas consecuencias recursos dramáticos empleados por Lynch en T. P. como los flashbacks, los sueños, las reapariciones de personajes y, sobre todo, los misterios sin resolver (A ver, ¿de dónde sale el oso polar?).

Lo peor

Pues precisamente que a Lynch y Frost no les dejaron desarrollar T.P. como hubieran querido, sin aclarar la muerte de Laura Palmer, lo que hubiera permitido una evolución diferente para la serie. Lynch la abandonó en la mitad de la segunda temporada para regresar después, pero una vez que se había descubierto el mcguffin ya no era lo mismo. Se rodó en cine Fuego, camina conmigo, una precuela-epílogo con la mayor parte del elenco original pero sin su magia y Lynch continuó volcando sus obsesiones en celuloide con resultado dispar: de la infumable Carretera perdida a la más que apreciable Mulholland Drive. Peor suerte corrió Frost: tras la fallida On the Air, también con Lynch, sus últimos créditos como guionista corresponden a la segunda parte de Los Cuatro Fantásticos.

Lo mejor

La serie ya había arrasado en Estados Unidos tanto entre la audiencia como entre los críticos y, mucho antes de la era Internet, generó un culto suficiente para constituir una comunidad de peakers para los que se publicaron libros que recogían las notas de Cooper, el diario secreto de Laura e incluso una Guía Turística de Twin Peaks, revistas como Wrapped in Plastic, discos… El uso masivo de la red global ha colocado a la serie donde se merece, con millones de cyberfans en todo el planeta que siguen visitando páginas como www.notcoming.com o www.intwinpeaks.com.

Trivia

Las guapísimas actrices de la serie ocuparon durante meses las portadas de todas las revistas: del Rolling Stone al Harpers Bazaar pasando por Esquire y Vanity Fair, pero sus carreras posteriores no han sido tan exitosas como prometían sus inicios. Sheryl Lee (Laura Palmer) estuvo a punto de interpretar a otra difunta famosa: la Mary Alice de Mujeres desesperadas, pero finalmente el papel fue para Brenda Strong. A Sheryl hemos podido verla como artista invitada en House y CSI NY. La semianoréxica Lara Flynn Boyle tiene como máximos hitos de su carrera un romance con Jack Nicholson y un papel fijo en El abogado. Sherilyn Fenn estuvo a punto de quemarse para siempre con Boxing Helena, un bodrio dirigido por la hija de Lynch, pero luego remontó con un biopic televisivo sobre Elizabeth Taylor y apariciones en series como Friends o Frasier. En 1998 protagonizó Pasados de vueltas, una comedia sobre la decadencia de una actriz que tuvo buena acogida y duró tres temporadas. Más recientemente hemos podido verla en Los 4.400 y Las chicas Gilmore.

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