2 julio 2011 a las 20:47 por rutaquetzal

Adiós Perú, adiós

La aventura quetzal por tierras peruanas ha llegado tristemente a su fin. Han sido quince días de experiencias imborrables, de buenos amigos y compañeros que han llegado a ser casi hermanos, de sueños alcanzados, de retos conseguidos, de metas superadas, pero también de proyectos y planes que no han hecho nada más que empezar….

Un vuelo vespertino desde Lima ha escrito el punto y final de la expedición por Perú, que ahora continúa por España y Portugal, aunque sin la presencia del grueso de la prensa que estos días hemos acompañado a los ruteros.

En el aeropuerto, las caras de cansancio se fundían con las de alegría por regresar a ‘casa’ pero también con algunas de tristeza porque cada vez queda menos para poner el verdadero punto final a la Ruta 2011.

No es fácil quedarse con un sólo momento de estas dos últimas semanas. El recibimiento de los vecinos en cada pueblo, el descubrimiento de la catarata de Gocta, la interminable subida a Kuélap, el buen ambiente o el compañerismo entre ruteros…

Cada uno tiene el suyo pero en lo que todos coincidimos sin vacilar es que esta experiencia es simplemente… irrepetible.

Se acaba pero no termina. La Ruta sigue, la Ruta continúa aunque no se traduzca en madrugones mañaneros, megáfonos despertadores, intensas caminatas, viajes eternos o entusiastas gritos de guerra…

El espíritu rutero se queda, el espíritu rutero permanece y, con él, las vivencias y los compañeros que ahora forman parte de nuestras vidas.

Simplemente gracias.

30 junio 2011 a las 7:00 por rutaquetzal

Música y folclore en Chachapoyas

Hoy, el objetivo estaba en la provincia de Chachapoyas, situada al norte de Perú. La Ruta ha hecho una parada para conocer a sus peculiares gentes, sus características vidas y sus costumbres más tradicionales.

Primero en el pueblo de Huancas, después en el centro de la ciudad, los ruteros han compartido experiencias con los lugareños que no han escatimado en halagos y calurosos recibimientos para acoger por unas horas a los curiosos expedicionarios.

Músicas y bailes regionales han dado la bienvenida (a lo Míster Marshall) a los jóvenes que han correspondido con creces a las decenas de vecinos que esperaban su llegada.

Tras ello, varios talleres han acercado a los ruteros al día a día de esta pequeña aldea peruana. Las mujeres les han enseñado cómo fabrican, moldean y cuecen la cerámica para realizar vasijas, ollas y otros utensilios y adornos artesanales.

Sin perder tiempo, vuelta al autobús y vuelta al centro de Chachapoyas para asistir a un espectacular concierto del coro y orquesta de la Ruta en la iglesia de la ciudad.

Una lluvia de aplausos puso el punto final a un espectáculo de voces y arte que Borja, monitor de 21 años, ha ido modelando en los ratos libres en el campamento.

24 junio 2011 a las 7:12 por rutaquetzal

Mimetizados

Después de dos días por Huanchaco, nos trasladamos de hogar. Lambayeque es ahora nuestro nuevo lugar de aventuras.

En el recinto del impresionante Museo de las Tumbas Reales del Señor Sipán ha quedado instalado el campamento de los expedicionarios que agradecen olvidarse de la incómoda arena de playa que les ha acompañado en los últimos días.

Nada más oír el grito de sus respectivos monitores, cada grupo se pone en marcha. Hoy, toca talleres y clases prácticas de las técnicas propias de las antiguas culturas peruanas.

Con arcilla para realizar máscaras con moldes, con planos y papel milimetrado para hacer dibujos arqueológicos, y con palas y cubos para realizar excavaciones, los ‘ruteros’ se han acercado más a culturas como Moche, Sipán o Lambayeque.

“Estoy tratando de potenciar y formar a nuevos jóvenes ceramistas”, asegura confiado el maestro experto en la fabricación de máscaras y manipulado de arcilla que ha animado a los jóvenes a realizar sus propias creaciones.

Mientras, otros han conocido de cerca el proceso de cualquier hallazgo arqueológico: primero se excava, luego se traza el dibujo arqueológico y, más tarde, se analiza y se hace un inventario de todos los objetos y piezas encontradas.

Nuevas lecciones para unos ‘ruteros’ que han vuelto al presente con algo que esperaban desde hace días: simplemente jabón y agua para hacer la ansiada colada.