2 julio 2011 a las 20:47 por rutaquetzal

Adiós Perú, adiós

La aventura quetzal por tierras peruanas ha llegado tristemente a su fin. Han sido quince días de experiencias imborrables, de buenos amigos y compañeros que han llegado a ser casi hermanos, de sueños alcanzados, de retos conseguidos, de metas superadas, pero también de proyectos y planes que no han hecho nada más que empezar….

Un vuelo vespertino desde Lima ha escrito el punto y final de la expedición por Perú, que ahora continúa por España y Portugal, aunque sin la presencia del grueso de la prensa que estos días hemos acompañado a los ruteros.

En el aeropuerto, las caras de cansancio se fundían con las de alegría por regresar a ‘casa’ pero también con algunas de tristeza porque cada vez queda menos para poner el verdadero punto final a la Ruta 2011.

No es fácil quedarse con un sólo momento de estas dos últimas semanas. El recibimiento de los vecinos en cada pueblo, el descubrimiento de la catarata de Gocta, la interminable subida a Kuélap, el buen ambiente o el compañerismo entre ruteros…

Cada uno tiene el suyo pero en lo que todos coincidimos sin vacilar es que esta experiencia es simplemente… irrepetible.

Se acaba pero no termina. La Ruta sigue, la Ruta continúa aunque no se traduzca en madrugones mañaneros, megáfonos despertadores, intensas caminatas, viajes eternos o entusiastas gritos de guerra…

El espíritu rutero se queda, el espíritu rutero permanece y, con él, las vivencias y los compañeros que ahora forman parte de nuestras vidas.

Simplemente gracias.

17 junio 2011 a las 10:55 por rutaquetzal

El desierto nos abre camino hasta el Amazonas

Con los nervios propios de un gran viaje afronto el reto de embarcarme en la Ruta Quetzal BBVA 2011. Un año más comienza la aventura, un año más arranca una nueva expedición que, esta vez,  se traslada a Perú para explorar rincones nunca vistos. 

Con el objetivo de descubrir el legado dejado por el que fuera obispo de Trujillo, Baltasar Jaime Martínez Compañón (Navarra, 1735 – Bogotá, 1797), recorreremos los enclaves más espectaculares del país, primero, por el desierto y, después, por la zona amazónica.

Junto a más de 220 jóvenes expedicionarios procedentes de 53 países, nos adentraremos en un mundo casi desconocido que seguro nos deparará sorpresas y experiencias increíbles.

Pero empecemos por el principio. Comenzaremos la aventura en Lima capital. Desde allí, pondremos rumbo hasta la costa donde aprenderemos los orígenes y evolución de la cultura Moche, desarrollada entre los siglos I y IX d.C., visitando, entre otros lugares, Huanchaco, Trujillo o Lambayeque.

En esta primera etapa, contemplaremos las edificaciones y los complejos arqueológicos más singulares e importantes de la cultura mochica. Huaca El Brujo, Huaca Cao Viejo o las tumbas reales del señor de Sipán, consideradas como uno de los descubrimientos más relevantes del siglo XX, serán algunas de las paradas obligadas.

Ya en la segunda parte del viaje daremos un salto cualitativo y nos adentraremos en la sierra norte de Perú. Allí, aprenderemos la cultura Chachapoyas, desarrollada como una “civilización perdida” entre los altos bosques del Amazonas y los profundos cañones que abren paso hasta las tierras cercanas de los ríos Marañón y Huallaga.

En los alrededores de Cocachimba, descubriremos uno de los grandes atractivos de la zona amazónica: la catarata de Gocta, considerada la cuarta más alta del mundo con sus impresionantes 771 metros de caída libre.

Además, visitaremos otros espectaculares enclaves como la ciudad de Kuélap, ubicada a más de 3.000 metros de altura y escondida detrás de una muralla de hasta 20 metros de alto, 580 de largo y 110 de lado.

El punto final de la expedición por territorio peruano se escribirá de nuevo en Lima, desde donde partiremos de regreso a casa tras haber compartido quince días de experiencias inolvidables.

Empezamos la aventura…