19 octubre 2009 a las 17:10 por Sonia Sánchez

Oxígeno desde Oriente para Zapatero

En su semana fuera de España, el Presidente Zapatero ha cargado fuerzas políticas, a pesar de que físicamente sólo puede estar agotado como lo estamos todos los que hemos hecho el mismo viaje. Washington, Damasco, Jerusalén, Ramala, Aman, Beirut y Marjayoun en tan solo ¡cuatro días!

A pesar del escasísimo tiempo, la gira le ha salido bastante bien. Pisó el Despacho Oval, recibió aplausos en las calles de Damasco, se entrevistó sobre el terreno con los líderes palestinos e israelíes y con el Rey de Jordania, vio con sus propios ojos el muro de Cisjordania y los asentamientos judíos y saludó a los más de 1.000 soldados españoles que cumplen misión Líbano. El viaje del Presidente ha tenido buena cobertura en todos los medios a pesar de la durísima competencia del caso Gürtel, que abría todas las ediciones salpicando de malas noticias al PP.

En La Moncloa están contentos con el resultado de la gira por Oriente Próximo y anuncian una segunda parte para dentro de poco. Es prácticamente imposible que en un viaje no se produzcan anécdotas de esas que, por graciosas, jugosas o increíbles, tapan las noticias realmente importantes. Y todavía es más difícil que si se producen no salgan a la luz, como ha ocurrido en esta ocasión. Así que en La Moncloa, doblemente satisfechos.

Tras su gira por Oriente Próximo, el Presidente empieza la semana con fuerzas renovadas y con un acuerdo cerrado que le permitirá sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Pero, igual que en la casa del pobre, en política la alegria suele durar poco. En La Moncloa ya deben estar preparándose.

19 septiembre 2009 a las 10:11 por Sonia Sánchez

Rumbo a Estados Unidos

En poco más de quince días el Presidente Zapatero viajará dos veces a Estados Unidos. La semana que viene participará en Nueva York en la cumbre sobre cambio climático de la ONU y pronunciará un discurso ante la Asamblea General de ese organismo. Luego viajará a Pittsburg para sentarse en una de las sillas de invitados de la reunión del G20.

En esas tres citas Zapatero coincidirá con Obama y seguramente intercambiarán algunas palabras. Pero gran momento llegará un par de semanas después, el 13 de octubre cuando, por fin, pise el Despacho Oval. Cinco años le ha costado al Presidente Zapatero conseguir una cita en la Casa Blanca.

Zapatero y Obama en Praga

Zapatero y Obama en Praga. 5 de abril de 2009.

Será su segunda reunión a solas en este año, después de la que mantuvieron en Praga en el mes de abril y en la que Obama, refiriéndose a Zapatero dijo aquello de: “Estoy contento de poder llamarle amigo mío” y le soltó unos cuantos piropos. Dos encuentros en siete meses, lo que desde el punto de vista de La Moncloa, supone que estamos ante una “relación especial”, ya que el Presidente de Estados Unidos en su primer año de mandato no ha tenido tiempo de repetir entrevistas con muchos líderes internacionales.

El 13 de octubre no será la primera vez que Zapatero pise la Casa Blanca. Acudió como uno más de los invitados a la cena del G-20 que Bush organizó en noviembre del año pasado. En aquella ocasión la conversación entre nuestro presidente y el entonces presidente norteamericano no fue mucho más allá del habitual “¡hola! ¿Qué tal amigo?” con el que solía saludarle Bush. Zapatero sólo tuvo ocasión de visitar el salón de banquetes del ala este de la Casa Blanca.

Será, sin duda, uno de los grandes momentos de la carrera política de Zapatero. Y un gran momento también para los periodistas que le perseguimos que también llevamos cinco años esperando entrar en la Casa Blanca. Como fan que soy de “The West Wing” intentaré pasearme por el ala oeste para buscar a C.J. y a Josh.

 

19 junio 2009 a las 14:07 por Sonia Sánchez

Salida precipitada de Bruselas

El Presidente ha abandonado, antes de tiempo, la reunión del Consejo Europeo que se está celebrando en Bruselas. ETA, otra vez. Zapatero regresa a Madrid para ocuparse de lleno del último atentado de la banda terrorista. Poco antes de marcharse, los líderes europeos condenaban el asesinato de Eduardo Puelles.

EFE

Zapatero, en Bruselas. Foto: EFE

Veíamos llegar al Presidente esta mañana llegar extremadamente serio al Justus Lipsius (el edificio donde se celebra la cumbre) tras conocer la noticia y suspender su reunión con el Primer Ministro sueco. Luego, cuando comparecía ante los periodistas para condenar el atentado, su rostro alternaba entre la tristeza y la indignación. Con mucha rabia declaraba: “mi firmeza y determinación son inquebrantables para acabar con ETA”.

Pocas cosas puede decir un Presidente en una situación como esta que no se hayan dicho ya, por desgracia, mil veces: solidaridad con las familias, agradecimiento a las Fuerzas de Seguridad del Estado por su tarea en la lucha contra el terrorismo, llamamiento a todas las fuerzas políticas y a la sociedad en general para trabajar juntos contra ETA, aviso a los terroristas de que les espera la cárcel…

El próximo viaje de Zapatero será para visitar una capilla ardiente.