Hoy hace siete años que José Luis Rodríguez Zapatero pronunció su primer discurso en la ONU. Desde aquel 21 de octubre de 2004, el presidente nunca había faltado a la cita anual en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este año, su intervención coincidiría en el tiempo con sus últimas actividades en el Congreso de los Diputados: hoy la última sesión de control al Gobierno y mañana jueves el último pleno con las últimas votaciones. Y Zapatero ha decidido quedarse en Madrid.
No podrá, por tanto, despedirse de la ONU, un organismo donde siempre ha sido muy bien recibido. Y no solo por su discurso nítidamente pacifista. Durante estas dos legislaturas la contribución de España a los programas de Naciones Unidas ha crecido considerablemente. En 2010 fuimos el sexto país inversor. En algún programa el primero: España es el país que más fondos aporta a ONU mujeres, donde ahora trabaja la ex ministra de Igualdad, Bibiana Aído.
En las Naciones Unidas habría recibido sin duda una cálida despedida, pero seguro que también le hubieran asaltado recuerdos amargos. Tras la reunión de 2009 vivió uno de los momentos más difíciles de su vida, cuando se hizo pública la foto de su familia posando con los Obama.
Viví en Nueva York ese momento tan complicado para él y también estuve en 2004 durante su primer discurso ante la ONU. Había expectación por escucharle allí poco después de haber retirado a nuestros soldados de Iraq. “La paz es la tarea. Una tarea que exige más valentía, más determinación y más heroísmo que la guerra. Por eso las tropas españolas regresaron de Iraq”, fueron sus palabras entonces ante la misma Asamblea General que había inaugurado Bush. “El mayor riesgo de una victoria de los terroristas se produce cuando para luchar contra el terror la democracia traiciona su propia esencia, los Estados limitan las libertades, cuestionan las garantías judiciales o realizan operaciones militares preventivas”, añadía Zapatero.
En ese discurso lanzó también su iniciativa internacional más conocida: “quiero proponer ante esta asamblea una Alianza de Civilizaciones entre el mundo occidental y el mundo árabe y musulmán. Cayó un muro. Debemos evitar ahora que el odio y la incomprensión levanten otro”. La Alianza de Civilizaciones se convirtió en un programa de la ONU en 2007. Su Grupo de Amigos suma 89 países, incluido Estados Unidos. Aunque la iniciativa sigue siendo muy criticada por el PP.
Este año Zapatero no subirá al estrado para pronunciar su último discurso. Pero seguro que no olvida aquel primero.















