30 octubre 2011 a las 16:01 por Sonia Sánchez

Zapatero, el latinoamericano

El presidente Zapatero anunció el 2 de abril que no volvería a presentarse. Las elecciones generales son el 20 de noviembre. Es un periodo larguísimo en el que caben muchísimas despedidas.

La última, por ahora, en la Cumbre Iberoamericana en Paraguay, donde por primera vez, dejaba caer que tras abandonar La Moncloa quiere hacer algo más que ser miembro del Consejo de Estado. Zapatero se pone a disposición de Latinoamérica. Y no se lo hemos escuchado decir una vez durante la cumbre, sino dos. Para que quede bien claro.

Zapatero asegura que se siente latinoamericano aún siendo europeo. Durante la cumbre ha quedado claro que Latinoamérica teme el efecto en su economía de la crisis de Europa y teme más aún que los europeos entremos en una segunda recesión.

La reunión del G20 de esta semana en Cannes buscará fórmulas para que eso no ocurra, aunque las posiciones de partida son muy distantes. Los estímulos de Obama frente a la austeridad de Merkel. Zapatero se coloca, también en esto, al otro lado del Atlántico.

 

6 julio 2010 a las 13:52 por Sonia Sánchez

¿En qué se parece Zapatero a Fernando Torres?

El Parlamento europeo ha hecho hoy balance de la recién concluida Presidencia española de la UE. Y sus resultados dependen del color político con el que se miren. Si nos atenemos a la valoración de los dos grupos mayoritarios no nos sorprende encontrar que según los socialistas la Presidencia ha sido un éxito y según los populares, un fracaso. Calificativos literales y contrarios empleados por uno y otro grupo.

Pero ha sido el líder del grupo liberal, Alexander Lamsdorff, el que ha pronunciado la frase de la mañana: que la Presidencia española ha sido “como el Mundial de Fernando Torres, con grandes expectativas aunque luego decepciona un poco” l . El fútbol ha servido de inspiración para las críticas más negativas. Según Werner Langen, del PPE, por culpa de la crisis en esta Presidencia los españoles: “se han metido un gol en propia puerta”. Para Ramón Tremosa, de CiU, el Presidente Zapatero ha desaprovechado la ocasión. Según él: “Felipe (González) sí hubiera rematado a gol este balón“.

En el lado de las alabanzas, la primera llegaba del Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que considera que la Presidencia española ha sido “positiva y acertada”. Y los piropos más acalorados, por supuesto, fueron los de los socialistas. En cualquier caso su líder, el alemán Martin Schultz, dejaba claro que aunque considera un éxito el papel de Zapatero, mañana, durante el partido no va a tener compasión: “Merkel y yo vamos a estar contentísimos y usted triste”, puntualizaba nada más empezar su discurso. El Presidente Zapatero respondía que en nuestra semifinal espera que salga ganando “la creatividad”, con lo que no se refería precisamente a los alemanes. En un intento de añadir deportividad decía ante sus colegas de la UE que mañana “todo quedará en Europa”.

El Presidente se marcha de Estrasburgo satisfecho y convencido de que ha cumplido los principales objetivos que se marcó para esta Presidencia: poner en marcha “con generosidad” del Tratado de Lisboa y avanzar hacia la unidad económica para hacer frente a la mayor crisis que ha sufrido Europa.

28 junio 2010 a las 3:44 por Sonia Sánchez

Tanto fútbol como economía en el G20

Que la cumbre del G20 de Toronto haya coincidido con varios partidos del Mundial ha contribuido a que, a ratos, tanto los líderes como los periodistas hayamos estado más pendientes del fútbol que de la economía internacional. Hasta los que no somos aficionados nos hemos visto arrastrados por la fiebre contagiosa del entusiasmo deportivo. Cameron y Merkel veían juntos el partido en el que Alemania arrasó a Inglaterra, Obama presenciaba la derrota de su selección ante Ghana y Cristina Fernández sonreía a Felipe Calderón mientras sus dos selecciones se enfrentaban sin sonrisa alguna en el campo. Y aunque la selección española no ha jugado este fin de semana, el Presidente Zapatero se encargaba de augurar ante sus colegas del G20 que España estará en la final. Y Obama deseaba suerte a la selección.

Merkel y Cameron viendo el Alemania-Inglaterra durante el G20

Los periodistas, aparte de tener que contar las anécdotas sobre el Mundial que protagonizaban los líderes (algunos de ellos se dejaron grabar viendo los partidos, suponemos que pensando que es bueno para su imagen), también participamos de la fiesta futbolera porque los encuentros se proyectan en pantallas gigantes y porque aunque no quieras, no puedes dejar de escuchar los gritos de los compañeros de diferentes países animando a sus respectivas selecciones. Los alemanes se han llevado la palma al plantarse al ver el partido contra Inglaterra ataviados con camisetas de su equipo. La verdad es que no quiero ni pensar lo que hubiéramos hecho los españoles si hubiese jugado La Roja…

Esto no significa que no hayamos trabajado, quiere decir que hemos rellenado con fútbol los tiempos muertos en estos días que se hacen interminables gracias a la diferencia horaria con España. En el G20 los líderes discuten a puerta cerrada y hay que esperar a que terminen sus debates para averiguar qué es lo que han dicho. Y no han dicho muchas cosas nuevas, al menos para los europeos.

Los compromisos de reducir el déficit a la mitad en 2013 y de estabilizar la deuda en 2016 son menores de los que ya hemos adquirido en la UE. España se ha comprometido a reducir su déficit del 11 al 3% en 2013 y el Gobierno tiene previsto que nuestra deuda esté estable en 2012. Así que lo acordado en el G20 no supone ningún esfuerzo adicional para nuestro país.

En el G20 no ha habido acuerdo para imponer una tasa a los bancos. Cada país hará lo que estime conveniente. España ya tiene su Fondo de Garantía de Depósito, con el que el Gobierno se da por satisfecho porque ya obliga a los bancos a hacer aportaciones para prevenir posibles futuras quiebras. La novedad es que el Presidente Zapatero ha reconocido que podría exigir a las entidades financieras que aumenten su contribución al Fondo a pesar de que es consciente de que los bancos “no lo acogerán con entusiasmo”.

Aquí, entusiasmo, entusiasmo, sólo lo hemos visto con los partidos del Mundial.