1 marzo 2009 a las 19:56 por Sonia Sánchez

Los nervios del Presidente

Estamos en Bruselas, donde se celebra una cumbre informal de la UE. El Presidente, como todos los periodistas que le perseguimos, llevamos todo el día casi más pendientes de lo que pasa en el País Vasco y Galicia que de lo que ocurre en este edificio del Justus Lipsius. Zapatero acaba de marcharse. Durante la rueda de prensa se le veía con muchas ganas de llegar a Ferraz. “Espero que no haya muchas preguntas”, nos ha dicho sonriendo. Quería irse cuanto antes.

A lo largo del día los únicos datos que hemos tenido sobre las elecciones vascas y gallegas han sido los de participación. Cuando salieron los de las 12:00, la participación bajaba en Galicia y subía en el País Vasco. Desde el equipo de Zapatero nos reconocían que esos datos perjudicaban a los socialistas. Las cifras han ido cambiando a lo largo del día, así que -como ha dicho el Presidente- habrá que esperar a abrir las urnas y contar los votos. Zapatero reconocía que tendrá “un rato de emoción” en la sede central del PSOE. Es “la grandeza de la democracia”, añadía. ¡Qué gran frase! Es más o menos como la de “el fútbol es así”.

Al margen de los nervios por las elecciones, el Presidente ha participado en esta reunión informal de la UE, a la que los países del Este han añadido bastante tensión. Han intentado hacer frente común (no les ha salido demasiado bien) y pedir dinero para no hundirse. Algunas de sus economías, especialmente la de Hungría, están en serio riesgo de bancarrota. La división Este-Oeste en la UE se hace cada vez más clara. La Presidencia checa no ayuda nada al consenso y la polémica escultura que ha colocado para saludar a los periodistas habla por si sola. Si no conocéis la historia no os la perdáis porque no tiene precio. Como provocación la escultura vale su peso en oro, no hay duda, aunque creo que es una de las cosas más feas que he visto en mi vida.

"Entropa", la escultura de la polémica

"Entropa", la escultura de la polémica

Hoy el Presidente de turno de la UE, Mirek Topolanek, acaba de anunciar aquí que los líderes europeos se van a reunir por primera vez con el Presidente de Estados Unidos el día 5 en Praga. Vamos a tener un auténtico “maratón Obama” entre el 1 y el 5 de abril. El Presidente norteamericano estará los días 1 y 2 en Londres (Cumbre del G-20 + España), el 3 y el 4 en Estrasburgo (Cumbre de la OTAN) y el 5 en Praga (Cumbre UE-USA). Zapatero estará en todas esas ciudades y en todas esas reuniones. Y nosotros también… ¡si es que logramos desplazarnos de un sitio a otro y llegar a tiempo!

20 enero 2009 a las 12:14 por Sonia Sánchez

Zapatero y Obama, almas gemelas

No disimula el Presidente Zapatero su ilusión tras el cambio de inquilino en la Casa Blanca. Hasta ahora no se había atrevido a confesar abiertamente lo que confesó ayer: “he sido quizá el Presidente de los países democráticos más crítico con el Presidente Bush“. A nadie se le escapaba que Bush le cae fatal y que la animadversión es mutua, pero ya da igual. Empieza la era Obama.

Zapatero recibe al nuevo Presidente de los Estados Unidos con la mano tendida y muchas ganas de ser su amigo: “Lo que va a hacer el Gobierno de España es ayudar a Barack Obama para que Barack Obama pueda ayudar a todos”.

Nuestro Presidente se encuentra muchos parecidos con el norteamericano. Él propio Zapatero ha explicado muchas veces que los dos nacieron el mismo día, un 4 de agosto, con la diferencia de un año (Obama en 1961, Zapatero en 1960). También Zapatero destaca siempre como gran cuestión en común que los dos tienen dos hijas (un amigo mío siempre añade que Bush también tiene dos). Y, además, nuestro Presidente ha descubierto recientemente que él y Obama comparten hasta su escritor favorito: Jorge Luis Borges. Almas gemelas.

En La Moncloa y en el PSOE tienen la esperanza de que haya una muy buena sintonía con la administración Obama. Y no sólo por los “parecidos” personales entre los dos líderes. Los socialistas encuentran muchísimas similitudes políticas. Según Leire Pajín, el cierre de Guantánamo, la retirada de las tropas de Irak o el multilateralismo que ha prometido Obama son apuestas idénticas a las que hizo en su día el candidato Zapatero. Y añade que las medidas económicas que ha anunciado el nuevo Presidente norteamericano son las mismas que las que ya aplica Zapatero. También la Ministra Garmendia acaba de decir que en lo que se refiere al papel de la ciencia y especialmente a las energías renovables la coincidencia de Zapatero y Obama es “total”. Almas gemelas.

Después de que Bush no haya invitado jamás a Zapatero al Despacho Oval, la pregunta es ¿cuándo le invitará Obama? Todo indica que faltan unos cuantos meses para que Zapatero viaje a Washington. Pero se verán antes porque Obama visitará Europa en abril. Vendrá a la Cumbre del G-20 que se celebrará en Londres y a la que es posible que vaya nuestro Presidente. Y donde ser verán seguro será en la Cumbre que celebrará el 60º aniversario de la OTAN el 4 de abril. Allí Zapatero espera obtener algo más que el “¡hola amigo!” con el que le despachaba siempre Bush.

12 diciembre 2008 a las 12:59 por Sonia Sánchez

Mientras los líderes de la UE discuten

Sarkozy llegaba por la mañana con una cara horrible de cabreo y de falta de sueño. Después de larguísimos debates bien pasada la medianoche, algunos acuerdos estaban aún muy atascados. Pero al final, como suele ocurrir en la UE, se encontraron esas palabras que sirven para que todo el mundo se dé por satisfecho. Merkel era la que más se oponía al plan de reactivación económica de la UE porque no quería verse obligada a poner más dinero (es la enemiga número uno del despilfarro, no os perdáis el interesante artículo de ABC sobre el asunto). Para evitar el veto alemán, en el texto de conclusiones de la cumbre se colocó un “alrededor de” antes de la cifra de 1’5% del PIB. Así, el 1’5% que debe dedicar cada país a medidas anti crisis puede estirarse como un chicle hacia un lado o hacia otro de manera que cada uno lo interprete casi como quiera. Merkel contenta y los demás también.

Para cerrar los demás asuntos, el del reparto de emisiones de CO2 y el de la repetición del referendum de Irlanda, un poco de cesión por aquí, un mucho por allá… hasa lograr el acuerdo. Era la última cumbre de Sarkozy como Presidente de turno de la UE y no quería marcharse dejando pactos fracasados. El Presidente francés, fiel a su estilo, antes de marcharse se daba una paseo triunfal de despedida por la zona de prensa rodeado de flashes de fotos y cámaras de televisión.

Para llegar a tantos acuerdos (buenos o malos) los líderes europeos y sus equipos de asesores se pasan horas y horas discutiendo. ¿ Y qué hacemos los periodistas durante esas horas y horas en las que los líderes discuten?

-  Primero: intentar averiguar qué dicen dentro de las reuniones. Es bastante complicado porque hasta que no sale uno de ellos (o algún miembro del escaso equipo que les acompaña en las reuniones) a contar de qué va el debate, no nos enteramos prácticamente de nada. Las llamadas de teléfono a los que están dentro y los SMS a veces funcionan. A veces.

-  Segundo: atender a nuestros medios. Los de las radios hacen sus boletines, los de las teles nuestros directos y piezas, los de las agencias sus teletipos y los de los periódicos sus páginas. Y los blogs. Mientras no hay decisiones en firme de los políticos nosotos rellenamos como podemos con las especulaciones que circulan por aquí.

-  Tercero: hablar y cotillear. Somos periodistas, casi todos charlamos por los codos.

Periodistas dándose al alcohol

Periodistas dándose al alcohol

- Y cuarto: comer, beber y fumar. Dentro del edificio del Consejo Europeo casi todo es gratis. Hay bocadillos gratuitos (han mejorado un poquito pero siguen siendo muy indigestos) el agua, el café y los refrescos tampoco cuestan nada. Ni los croissants, ni las napolitanas de chocolate… A pesar de que por el alcohol sí que hay que pagar dinero, a última hora, cuando el debate de los líderes se alarga (como anoche) el bar se inunda de gente bebiendo cerveza. Dentro del edificio se puede fumar en una especie de cabinas telefónicas ampliadas con aspiradores de humo en el techo que alcanzan niveles increíbles de hacinamiento. Anoche estaban todas a reventar.

Como ya dije en algún otro post, las jornadas durante las cumbres de Bruselas implican siempre larguísimas y aburridísimas esperas. Ahora estoy en una de ellas… Se nota, verdad?