21 noviembre 2011 a las 17:24 por Sonia Sánchez

Tras la derrota, se reabre la sucesión de Zapatero

El ya presidente en funciones cree que la derrota de su partido era prácticamente inevitable: “los españoles saben que teníamos todo el viento en contra”. Con los ojos rojos e hinchados, como si no hubiera dormido un solo minuto tras conocer ese abrumador PP 186 – PSOE 110, Zapatero recordaba en Ferraz sus palabras tras anunciar los duros ajustes de mayo: “me cueste lo que me cueste”. Y le han costado, asume, que el PSOE obtenga el peor resultado de su historia.

Comienza de nuevo la sucesión, interrumpida por las no-primaras que se celebraron sin celebrarse tras las municipales y autonómicas de mayo. Zapatero busca, esta vez sí, una sucesión ordenada mediante el mismo procedimiento por el que fue designado él: un Congreso Ordinario del PSOE que se celebrará en febrero “con toda libertad”. A ese Congreso, como ocurrió en 2000, es previsible que se presenten varios candidatos.

Rubalcaba no ha comunicado oficialmente si dará o no un paso adelante. Pero su frase ante la Ejecutiva “tenemos un proyecto sólido para la oposición”, inclina pensar que sí. Sus colaboradores esperan que despeje dudas antes del Comité Federal del sábado. Chacón hoy ha preferido hablar solo de que es tiempo de que el PSOE realice una “reflexión profunda” tras la severa derrota. Durante la campaña la hemos visto con ganas de dar la batalla aunque sus resultados en Cataluña no han sido tampoco para tirar cohetes.

“Mi mayor deseo es que las cosas vayan bien para España”, decía el presidente en funciones que asegura que realizará un traspaso de poderes sin poner ningún problema. Fiel a su carácter hasta el final Zapatero asimila la derrota con humildad: “los ciudadanos en democracia siempre tienen razón, siempre aciertan”

 

 

20 septiembre 2011 a las 15:45 por Sonia Sánchez

La soledad del poder

En el que probablemente haya sido el último acto protocolario de la legislatura en el Congreso de los Diputados, escuchábamos al presidente Zapatero hablar de la soledad del poder. Se daba la bienvenida a los retratos de Manuel Azaña y Adolfo Suárez, dos ex presidentes que “lo arriesgaron todo para abrir camino y tal vez en algunos momentos se sintieran solos”. ¿Hablaba Zapatero de sí mismo en estos momentos tan difíciles en los que parece que casi nadie le acompaña?

Si se sintieron solos “ya no lo estarán más”, porque con el paso del años -razonaba Zapatero- cuentan “con el reconocimiento de millones de españoles que se sienten depositarios de su memoria”. La Historia les ha juzgado favorablemente aunque en su momento fueran incomprendidos. ¿Espera el actual presidente lo mismo?

Después de pronunciar estas palabras (que llevaba escritas y que por tanto quería decir) se dispararon las interpretaciones. Aunque el presidente intentó zanjarlas diciendo, en un  corrillo con periodistas, que “nunca ha sentido la soledad”. Quizá es solo la sensación que trasmite.

29 junio 2011 a las 17:26 por Sonia Sánchez

Todo suena a despedida

Casi en cada una de sus intervenciones durante el Debate sobre el Estado de la Nación el Presidente Zapatero ha dejado caer palabras de adiós. En algunas ha hecho balance, en otras ha reivindicado su legado y en varias ha hecho agradecimientos.

Esa insistencia del propio Zapatero hace difícil creer que se despedía solo porque es su último Debate sobre el Estado de la nación. No parecen haberlo creído así el resto de grupos que se han dedicado también a despedir al Presidente, la mayoría con palabras amables. Hasta Rajoy le deseó ayer lo mejor ”para su futuro personal y familiar”. De nuevo, además, el Zapatero evitaba negar rotundamente el adelanto electoral. En lugar de eso, en los pasillos del Congreso y ante una multitud de periodistas añadía ambigüedad: “hice un discurso que no era de despedida, eso sí había una despedida en el discurso”.

En principio, el Gobierno podrá contar con la ayuda del PNV para sacar adelante los Presupuestos lo que no haría inevitable el adelanto electoral, pero la sensación de fin de etapa es tan potente que ahora mismo parece imposible que Zapatero aguante hasta marzo. ¿Ocho meses de despedidas?

Esa sensación se ve abonada por algunos hechos como la ya confirmada salida de Bernardino León de La Moncloa.  Catherine Ashton ha propuesto ya formalmente al Secretario General de la Presidencia como el enviado del al UE al Mediterráneo, un puesto que parece diseñado a su medida. Su actual cargo, clave para en la intendencia monclovita, no se va a cubrir de aquí al final de la legislatura, reconocen fuentes del Gobierno. La carga de trabajo se repartirá entre el Jefe de Gabinete del Presidente, José Enrique Serrano y la Directora de Política Internacional, Milagros Hernando.

Con la marcha de León Zapatero renuncia al que seguramente es su colaborador más capaz. Suya fue la tenaz operación que consiguió para España la categoría de invitada permanente al G-20, el foro donde se toman las grandes decisiones económicas mundiales y, seguramente, el mayor logro en política exterior de la etapa Zapatero. Las operaciones de compra de deuda española por parte de países extranjeros también tienen mucho que ver con sus numerosos viajes a China, Catar o los Emiratos Árabes.

Renuncias, palabras de adiós… y aplausos inusuales, como los que dedicaban al Presidente los diputados socialistas en el patio del Congreso. Todo suena a despedida.