Contrariamente a lo que pasó en la octava remodelación del Gobierno, filtrada con exactitud a los medios de comunicación, esta vez los cambios se han mantenido en secreto hasta el anuncio del Presidente. Las quinielas acertaron sobre el ascenso de Antonio Camacho desde el número dos al número uno del Ministerio del Interior. Pero el nombramiento de José Blanco como portavoz ha sido una sorpresa. Todas las especulaciones apuntaban a Ramón Jaúregui, pero Zapatero ha elegido, como él mismo ha dicho, a un ministro que tiene una “confianza directa” con él. Algo que Jaúregui no tiene.
Con Blanco como protagonista las ruedas de prensa del Consejo de Ministros el PSOE y el Gobierno se colocan en la misma frecuencia de onda. Blanco fue uno de los impulsores de la operación que consiguió el ascenso de Rubalcaba a candidato, es el vicesecretario general del PSOE y fue muchos años portavoz del partido. En Ferraz siempre fue el azote del PP. La mesa del Consejo de Ministros es otra cosa, pero no creo que nadie espere que cambie radicalmente de personalidad.Â
Los viernes Blanco estará en La Moncloa. Los lunes (aunque no todos) Rubalcaba hablará en Ferraz.  El PSOE prepara el terreno para las elecciones.













