17 mayo 2012 a las 19:48 por luzdeluna

El día que el PP prometió la prisión permanente revisable

Antonio del Castillo a las puertas del Ministerio de Justicia atendía a los periodistas que seguimos de cerca su causa, una lucha que tiene como objetivo cambiar el sistema judicial porque según la Asociación Víctimas y Justicia no defiende los derechos de las víctimas. Las familias, desconsoladas, han elaborado un documento de más de 100 páginas basado en las lecciones aprendidas tras los crímenes que les ha tocado vivir de cerca, palos que la vida ha dado a padres, hermanos, abuelos o tíos de adolescentes y niñas asesinadas a manos de pederastas, y de otros jóvenes con el cerebro envenenado por la falta de valores y de límites, y convertidos en asesinos psicópatas. El último de la lista, Miguel Carcaño, se niega a decir dónde está el cuerpo de Marta para evitar que ese cuerpo hable y toda España sepa que no sólo la golpeó con un cenicero, o por qué no, que no fue él solo quien perpetró ese crimen atroz. El padre de Marta sostenía con ansia el trabajo de la asociación de víctimas que iba a entregar al Ministro junto con sus esperanzas de que algo de todo lo escrito cale en los políticos.

El anterior gobierno socialista prefirió esquivar el problema y no accedieron a las peticiones de Antonio del Castillo. Políticos del PP; Trillo, Arenas, Rajoy y Ruiz Gallardón, por ese orden, prometieron la prisión permanente revisable para casos de especial gravedad. Pero al ganar las elecciones, el PP cambió de opinión y resolvió que la “cadena perpetua revisable” debía ser impuesta solo a terroristas: Para explicarlo el Ministro argumentaba que el terrorista cuando mata atenta contra el Estado democrático y lo hace en nombre de una banda armada, El bien jurídico que se quiere proteger es el Estado y eso es, según Ruiz Gallardón; lo que justifica una norma genérica que implica un cambio profundo legislativo. Sin embargo, para los asesinos y agresores sexuales que actúan individualmente tiene que haber, decía, medidas de carácter individual, y planteaba la custodia de seguridad como alternativa, una medida que permite a un juez decidir que un pederasta, por ejemplo, permanezca en prisión después de haber cumplido condena, si valora que no está reinsertado.

Lo que intentan decirnos es que el terrorista cuando mata busca intimidarnos a todos, y el asesino cuando mata no planea ni piensa en minar nuestros derechos, La muerte de una niña solo afecta a su ámbito familiar, explican los políticos. Pero eso es discutible y la prueba es la repercusión que ha tenido en la sociedad el caso Marta del Castillo. La gente se ha rebelado ante las leyes, la impunidad, la falta de instrumentos judiciales para condenar a culpables. El pueblo reclama cambios legislativos que consideran necesarios para condenar a nuevos delincuentes cada vez más jóvenes y mas vacíos de empatía. La gente es consciente de que con condenas poco ejemplares no se consigue disuadir. Y si no se consigue disuadir sus hijos están en peligro. No es demagogia, es lo que sienten. Reclaman para los asesinos el mismo “castigo” que se justifica para los terroristas, Igual que se cambiaron las leyes para  invertir el principio de la presunción de inocencia para los casos de violencia machista, los padres de menores asesinados reclaman dureza. Antonio del Castillo respaldado por más de un millón y medio de firmas pide que igual que un terrorista por defecto no saldrá de la cárcel, salvo una revisión favorable de su condena, un pederasta o un agresor sexual, por defecto no salga de la cárcel salvo que un juez lo examine y crea que está preparado. Pero lo que le han ofrecido a Antonio a cambio de la prisión permanente, es la custodia de seguridad, que es todo lo contrario. Por defecto el delincuente saldrá de la cárcel y solo permanecerá 10 años más si un juez estima que sigue siendo un peligro para la sociedad.
No, no es lo mismo aunque Antonio del Castillo explicaba el lunes, para consolarse quizás, que son medidas parecidas aunque los políticos empleen distintas palabras. Pura dialéctica, decía.

Parece más bien cobardía. Los políticos no se atreven a dar el paso porque sería reconocer que la reinserción en algunos casos de pederastia o violación, no funciona. Algo que ya tiene claro la mayoría de españoles. No es lo mismo para una condenado por asesinato y violación que le digan que no saldrá nunca de la cárcel y ya puede hacer méritos para cuando se revise su condena, a que le digan que dentro de quince años o antes estará libre aunque un juez revisará su situación por si encuentra algún motivo de desconfianza que lo convierta en potencialmente peligroso. Moralmente no es lo mismo. Y el peso de la condena que puede hacer que un delincuente se arrepienta y confiese o no, no es el mismo. Policialmente no es lo mismo a la hora de enfrentarse a un detenido incapaz de sentir ni un atisbo de empatía con la víctima. En lo único que se parecen la pena de prisión y la medida de custodia es en que, pasados los años, las dos fórmulas quedan en manos de jueces que podrán fallar en su apreciación, tanto si es terrorista como si es violador.

Antonio del Castillo, que ya lleva la mochila muy cargada de dolor y de frustración, no se va insatisfecho porque Gallardón se leerá sus propuestas. Algunas ya están contempladas en los planes de Justicia, como el proyecto, anunciado también el lunes, de agravar la pena si el asesino oculta el cuerpo, modificando el delito de detención ilegal. Una reforma para muchos ciudadanos necesaria que tiene como objeto frenar la desesperante práctica de hacer desaparecer cuerpos, como se sospecha que ha ocurrido, también, con los niños de Córdoba. Los abogados penalistas ponen el grito en el cielo porque consideran que eso es limitar el derecho a mentir, o no decir la verdad, que tienen los delincuentes para defenderse del peso de la justicia. Pero Antonio del Castillo y los miles de ciudadanos que le arroparon, a él y a su familia, en las multitudinarias concentraciones que recorrieron España, contestan: “Queremos que la mentira grave se castigue, pero no es posible, Pues que mientan lo que quieran, que oculten la verdad, que escondan el cuerpo para evitar condenas mayores, que nos hagan sufrir hasta la extenuación pero, si son descubiertos y se demuestra que son los asesinos, aunque no encuentren el cuerpo, que paguen también por ocultar el cadáver, que cumplan cárcel por TODO”.

14 mayo 2012 a las 15:52 por luzdeluna

Se busca al discípulo murciano de “El Dioni”

 José Lorenzo tiene cerca de 40 años, poco pelo y medio millón de euros ajenos en los bolsillos. Los especialistas de la policía le buscan. En realidad le encontraron antes del día 20 de abril y con él mantuvieron una charla profesional en su puesto de trabajo, pero desapareció horas después. El viernes 20 de abril acabó el turno, invitó al aperitivo a todos los compañeros y desapareció. Con él desaparecieron exactamente 468.000 euros según la denuncia que interpuso CAM el lunes siguiente día 23 de abril. 

Ahora toda España conoce a José Lorenzo como el nuevo “Dioni” en recuerdo de aquel poco avispado conductor de furgones blindados que se fugó con el dinero y acabó en los platós de televisión. Sin embargo, nuestro “Dioni Murciano” parece más discreto. José Lorenzo fue el último en llegar a la sucursal de la Caja de Ahorros del Mediterráneo en Yecla. Desde hace un año era el cajero del establecimiento.No alternaba con sus compañeros de trabajo, mientras éstos comían en su bar de costumbre José prefería la soledad de un taburete en la barra del bar Atrio, cerca pero lejos de los demás. No tenía muchos amigos, tan pocos que el único dato que dan sus conocidos es algo tan nimio como que José compraba cromos de la serie animada Dragon Ball. Si sabemos que estudiaba criminología, quien sabe si de ahí sacó la idea, o la idea del robo le llevó a estudiar esa disciplina. Lo cierto es que la policía estuvo muy cerca de echarle el guante horas antes de su fuga. Los investigadores acudieron a la sucursal alertados por las continuas peticiones de dinero que el cajero José Lorenzo hacía a su central. Así “tacita a tacita” ( así me lo preguntaba hoy Marta Fernández en el plató de Las Mañanas de Cuatro) fue acumulando una considerable cantidad de dinero. Los policías se marcharon si detenerle pero José se sabía sospechoso. Sólo horas después, el viernes 20 de abril, se dispuso a contar el dinero del día en una sala especial junto al director de la sucursal. En un momento concreto el directo abandonó la sala y tras él lo hizo José con una caja que contenía el cambio, el dinero acumulado y el de los cajeros. En total se llevó para no devolver: 468.000 euros y la confianza de sus jefes.

El instinto hizo que José esquivara a la policía en el último momento, justo cuando los investigadores que ya le tenían en sus oraciones descubrieron su ludopatía rampante y buscaban con ahínco la forma de apresarle. Ahora puede estar lejos, o no. Sus familiares sospechan que cruzó el Atlántico rumbo a Argentina. Los policías veteranos dicen aquello de “donde un español pasa más desapercibido es en España”. “El Dioni” original” lo perdió todo por peliculero, éste “nuevo Dioni” no parece que quiera operarse el rostro y dilapidar su fortuna con mulatas. Y los vecinos como siempre divididos entre los preocupados por sus ahorros (no tienen porqué) y los que le animan en la red: “corre amigo, que no te encuentren y disfruta”.

Sea lo que sea, lo veremos más temprano que tarde.

España, país de “Dionis”.

11 mayo 2012 a las 14:44 por luzdeluna

Un café con matarratas y un sospechoso

Desde mediodía del jueves un misterio envuelve el pueblo toledano de Ugena. La historia arranca pasado el mediodía en el puesto de la Guardia Civil de Illescas, allí se presentó un atribulado director del centro Ludovico Pavoni que Proyecto Hombre gestiona en Ugena. El gerente pidió hablar con el comandante del puesto y le planteó un enigma por resolver. Resulta que, como de costumbre, a las 8:00 de la mañana habían servido el desayuno para los numerosos internos del centro cuando 20 minutos después dos de los  huéspedes se quejaron del extraño sabor del café. Nada anormal en principio, pero tras filtrar la bebida varias veces encontraron al fondo del perolo comunal de café dos bolsas de matarratas cada una de un peso cercano a los 10 gramos.

El descubrimiento del raticida en la bebida comunitaria hizo que de inmediato el personal del centro evacuara a 35 internos hasta el Hospital Provincial de Toledo donde recibieron asistencia de inmediato. Hasta allí llegaron los guardias en sus primeras pesquisas en un ambiente enrarecido en el que el envenenador podría ser el que esperaba a tu lado, el que jugaba a las cartas contigo o cualquiera de los trabajadores del centro. No tardaron los guardias en estrechar el cerco, el café lo habían preparado tres internos, dos de ellos habían probado la bebida y uno no ¿Cual de ellos tenía las manos manchadas de matarratas? Y como los guardias, además de disciplinados, recelan de las respuestas fáciles, le pasaron el caso a sus compañeros de Policía Judicial.

Una vez más desde Toledo se lleva el caso con total hermetismo y, dicen aquello de ”todas las hipótesis están abiertas” . ¿un trabajador resentido?¿una disputa entre internos?¿un envenenador poco hábil?¿un envenenador hábil que probó, o fingió probar el café para alejar de si mismo la sospecha? Sea lo que sea, 35 internos del centro esperan con cierta ansiedad la respuesta mientras miran de reojo el menú y a su compañero de mesa. Si Ludovico Pavoni, fundador de la congregación Hijos de María Inmaculada y promotor de Proyecto Hombre, levantara cabeza…

seguiremos informando…