2 diciembre 2011 a las 13:47 por Mercedes

Una buena periodista y algo más

Mónica Bernabé es una periodista a la que siempre presto una atención especial. Es corresponsal de El Mundo en países duros y complicados. Ahora nos llega desde Afganistán. No la conozco personalmente, pero me gustaría hacerlo algún día. Nada de lo que escribe es parecido a otros. La crónica de un mismo hecho cobra una luz diferente cuando pasa por sus ojos. Es el caso de Gulnaz, una chica joven afgana a la que violaron y quedó embarazada de una niña.

Mónica Bernabé ha estado con ella en la cárcel de Kabul; ha hablado con ella; le ha hecho fotos; ha tratado de entenderla. Eso debe haber sido difícil para mi colega: Gulnaz fue violada y después encarcelada por ello. La condenaron a 12 años de prisión por haber tenido una relación sexual fuera del matrimonio: la violó el marido de su prima, ella era soltera.

Ahora, debido al escándalo que la prensa ha conseguido montar, el presidente de Afganistán, ese hombre tan elegante, ha suspendido su condena pero… la condición es que esta mujer se case con el hombre que la violó.

Mi primera reacción fue de horror, de asco, de absoluta incomprensión. Tras leer a Mónica Bernabé, las cosas ya no las tengo tan claras. Y no las tengo porque la periodista ha preguntado a la protagonista y ella dice lo siguiente: “Sí, me quiero casar con él” y trata de entender este brutal sinsentido. “En Afganistán es tradición que el padre escoja el marido para su hija, que normalmente es un hombre al que ella no conoce de nada. Para casarse con un extraño, más vale hacerlo con el que ya es el padre de su niña”

Digo que no las tengo tan claras porque no quiero dar lecciones a nadie. Es tanta la distancia que separa nuestros derechos como mujeres a los que tienen las mujeres afganas en general que tendríamos que ponernos en su lugar para entender lo que significa para ellas un mal menor, incluso aunque esté por medio tal cúmulo de injusticias.

Mónica Bernabé termina su crónica contándonos que en la cárcel Gulnaz ha aprendido a leer y escribir gracias a unos cursos que imparte una ONG española: Asociación por los derechos humanos en Afganistán. Es a ellos a los que envío también hoy desde aquí mi reconocimiento, mi agradecimiento, mi respeto.

Antes de dejaros solo un nuevo matiz: acabo de saber que ayer en la RAI, la televisión pública italiana, llegó al ordenador de los directivos de informativos un correo que prohibía expresamente el uso de tres palabras: “preservativo, condón y profiláctico”. Era el día Mundial contra el SIDA. El nuevo Ministro de Sanidad del Gobierno italiano es Renato Balducci , conocido por su catolicismo militante. Me escandaliza hasta lo más profundo que nos movilicemos contra Afganistán y no lo hagamos contra este despropósito. Tanto en uno como en otro caso: malditas creencias.

4 julio 2011 a las 18:16 por Mercedes

¿Alegrías interesadas?

Llevamos varios días conociendo noticias nuevas del asunto DSK que están haciendo variar la visión de este caso.
Nos cuentan que la camarera a la que conocíamos por “Ophelia” está perdiendo por momentos su credibilidad porque ha mentido. El fiscal del caso Strauss Khan, Cyrus Vance, informó al Juez de las “mentiras” encontradas por sus propias investigaciones y las de 7 periodistas del New York Times que están reconstruyendo la vida de la camarera guineana que acusa al ex presidente del FMI de intento de violación y agresiones en la habitación 2806 del Hotel Sofitel en NY.

De las mentiras encontradas por la fiscalía una parece imposible de justificar: ingresos de muchos miles de dólares en su cuenta corriente. La otra se ha conocido cuando han logrado traducir la conversación telefónica que mantuvo en su lengua materna, el Fulani, con un hombre, al día siguiente de los hechos, que según el semanario L´Express sería su marido en la actualidad y que permanece detenido por un delito de tráfico de drogas. “No te preocupes. Este tipo tiene mucho dinero. Sé lo que estoy haciendo” Ante estas nuevas revelaciones Strauss Khan fue liberado por el juez de inmediato y existen muchas dudas de que ese juicio llegue ni siquiera a celebrarse.

El título de mi post: ¿alegrías interesadas? trata de explicar mi estado de ánimo ante todo esto. No me gusta la reacción de alegría desbordante que muchas personas, políticos franceses incluidos, han tenido al saber que el testimonio de la camarera guineana hacía agua. No me gusta porque la denuncia sigue en pie. Yo sigo pensando que el ex presidente del FMI agredió a esta mujer en su habitación, la obligó a hacer lo que ella no quería y salió a toda prisa del hotel hacia el aeropuerto para volar cuanto antes a Paris. Él también mintió. Dijo que corrió porque tenía una cita con su hija. Cuando se dio cuenta de que había olvidado su móvil en la dichosa habitación 2806, ya era tarde; ni él podía sospechar que una maquinaria imparable se acababa de poner en marcha.
Algunos de vosotros habéis insistido mucho en que no tuve suficientemente en cuenta la presunción de inocencia. Lo reconocí por escrito. Ahora me pedís que rectifique mis palabras escritas sobre este asunto en un post anterior. Lo siento, no puedo escribir lo que no siento. Creo que nos queda mucho por ver, por escuchar.
Hoy mismo una periodista francesa: Tristane Banon ha declarado que ha denunciado a Strauss Khan por unos hechos violentos ocurridos en 2003 en un apartamento donde el político socialista la citó para realizar una entrevista.
La última hora de hoy es que es el propio DSK quien va a denunciarla a ella por calumnias. Mucho nos queda por saber.

Las mentiras de la camarera impiden creerla y pueden salvar al acusado de una condena larga y grave en los Estados Unidos.
El apoyo sin fisuras de Anne Sinclair, compañera presentadora admirada durante años, me sigue resultando extraño aunque sea su mujer.

La aparición de una nueva acusación a este hombre que al parecer tiene problemas con el control de sus instintos sexuales, puede volver a cambiar este caso que seguimos tantas personas con mucho interés porque, al menos a mí es lo que me ocurre, me parece ejemplo de la realidad que viven a diario muchas de mujeres en el mundo.

Si “Ophelia” miente; si la camarera resulta ser la mano negra como piensan algunos de una trampa organizada, está jugando con algo sagrado: la historia del dolor, del abuso y el maltrato de millones de mujeres en el mundo. En ellas pienso cuando creo que el ADN que escupieron los restos encontrados en la habitación 2806 es el único que, de momento, es irrefutable.

17 mayo 2011 a las 11:17 por Mercedes

Otro más y van…

Algo les pasa a los hombres. Algo les ocurre para que se conviertan en bestias sin control y ataquen. Da igual que se trate de un fraile, profesor de biología, un padre con hijos pequeños a su cargo, o el presidente del Fondo Monetario Internacional. A los tres casos les une lo mismo: la utilización forzada del ser humano que tienen delante.

Cuando Verónica Fernández tenía cuatro años su padrastro empezó a meterle mano y pedirle que le tocara sus partes. Con los años los abusos fueron a más de forma repugnante y atroz. Los jueces tienen desde hace 5 años la denuncia de esta chica encima de su mesa y no dan el paso para que ella pueda vivir en paz, sin miedo a que ese hombre al que finalmente tuvo el valor de denunciar, la dañe o incluso la mate.

Los dos chavales de 7 años que eran alumnos del hermano Lucio en el colegio de los Maristas de Badalona, se han atrevido a contar lo que ese profesor les hacía y les obligaba a hacerle a él pero ese delito ha prescrito y ahora solo les queda tratar de curarse hablando, contando lo que durante años ocultaron para poder sobrevivir. Los responsables de esa orden religiosa no están dispuestos a dar la cara, a recibirlos y tratar de compensar tanto abusos. Hablan con el medio de comunicación que les conviene pero no lo hacen con el programa que ha destapado el caso.

La camarera africana que acudió a la habitación 2806 debe estar horrorizada de leer lo que lee. Ella entró a arreglar esa suite y se encontró a un hombre desnudo que trató de violarla y la forzó a hacer lo que no quería. Se libró porque consiguió zafarse y denunciar los hechos. El hombre es un pez gordo y se defenderá pero nosotras sabemos que todo lo que esta chica cuenta es verdad; lo sabemos aunque no estuviéramos allí. Da igual que busque coartadas, da igual que su abogado sea el mejor y el más caro, todo da igual porque sabemos que esta mujer no miente: reconocemos todas sus palabras porque las hemos escuchado a muchas otras y siempre son las mismas: abuso y uso de la fuerza para lograr que otro ser humano haga lo que no quiere hacer. Sea mujer o niño: abuso muchas veces difícil demostrar.

Ojala los resultados del ADN dejen las cosas claras y este hombre tan poderoso, con un futuro tan prometedor, con tantas decisiones importantes para tantos países en su mano, pague por lo que sus instintos le llevaron a hacer. En éstos momentos, rodeado de presos como él, estará pensando que tuvo mala suerte, que maldita camarera, que total se trataba de una simple mamada, que no puede ser que le haya pasado a él, que todo es un inmenso error, que el dinero que tiene servirá para devolverle la libertad. Todo eso pensará con la cabeza un hombre que desnudo en la habitación 2806 se dejó llevar por eso que tiene entre las piernas y atacó a su víctima. Atacó igual que Ramón Nácar lo hizo contra Verónica y el hermano Lucio contra Marius, Toni y los que vinieron después.
Este además tiene el descaro de decir: “Sí, me gustan las mujeres, y ¿qué?”

Algo les pasa a los hombres y tenemos que defendernos.