Lo mÃo es de una vulgaridad pasmosa.
A estas alturas de la pelÃcula me emociona que los aludidos en el blog deis señales de vida y entendáis mensajes que demuestran que seguÃs mis pasos.
Tu respuesta, Senador, se ha hecho esperar, pero ha llegado. Estaba segurÃsima que no dejarÃas pasar la oportunidad de consolar a nuestra “maruja”.
Digo lo de mi vulgaridad porque te escribo y te pido que hagas cosas como si te conociera, como si supiera qué edad tienes, si eres hombre o mujer, dónde vives, a qué te dedicas.
No sé nada de ti, ni falta que me hace. Sólo tengo la certeza de que te apasiona ‘Gran Hermano’ y eso es mucho más que suficiente.
Es más, no me cuentes nunca nada, te lo pido por favor, pero no me abandones por mucho que se nos enfade El Gato.
Hoy la escritora Almudena Solana en su web ha escrito un texto precioso que os recomiendo. “El horror, como la paz y la bondad, no se cuantifica”.
Vosotr@s habéis llenado el blog de comentarios emocionantes. Os leÃa mirando esa rosa blanca que querÃa ser el alma dolorida de tantos golpes. Gracias a tod@s, sois generosos en medio de tanto ruido.
La foto de este rÃo inolvidable del pasado otoño, se la dedico a Astrágalo, que me quiere llevar a pescar, pero no sabe que a mà lo que me gusta es la bicicleta.
El que pesca y, cuando logra escaparse es el hombre mas feliz de la tierra, es Lorenzo. Lo mÃo son las Vias Verdes.
















