7 julio 2010 a las 18:45 por Mercedes

Augurios

Ha llegado el día. Ya no podemos alargarlo más, ya no queremos que el tiempo pase despacio, ya estamos todos preparados para saber si tanta ilusión merece una recompensa.

Los antiguos “leían” signos en la naturaleza cuando les agobiaba la incertidumbre. Algo de eso os voy a proponer que hagamos hoy.

Una persona muy especial para mí recibió ayer por la noche, como si del mejor augurio se tratara, la noticia que llevaba tiempo esperando: había llegado un riñón para su cuerpo esclavo de diálisis y sueños.
Por fin, esa llamada que abre una inmensa puerta a la esperanza, sonó y todo el mecanismo de un trasplante se puso en marcha. El conocía con precisión todo lo que ocurriría, a partir de ese instante, porque juntos habíamos hecho, hace ya muchos años, un programa de televisión sobre ese tema y Jóse, lo saben quienes le conocen, tiene una memoria de elefante. Estoy segura de que habrá acertado cada uno de los pasos que los médicos han ido dando y también lo estoy de que ahora no podrá dejar de tener presente a ese ser humano anónimo – siempre desconocemos quién ha sido – que con la donación de su órgano, le permitirá ver, desde un rincón del Hospital 12 de Octubre de Madrid, el partido de España y Alemania con otro estado de ánimo, con otros ojos.

Cuando se realiza un trasplante ese órgano imprescindible funciona en el nuevo cuerpo tratando de que nadie lo rechace, de que le dejen demostrar que va a hacer, en su nueva casa, la vida mucho más fácil.
Como si mi cigüeña lo hubiera traído en su pico, ha llegado ese riñón tan esperado y junto a él, gestado por millones de deseos que han fabricado ya una victoria, tendrá que llegar nuestro otro sueño, nuestro resultado.

Mi cigüeña vuela en línea recta con el pico cargado de ilusiones. Coloca sus patas para que nada le retrase la llegada a ese nido que se llenará de vida. Despliega sus alas y se aproxima a su destino con la certeza de que ese lugar será su casa y la felicidad de sus crías. Esa cigüeña tiene que traernos la alegría que todos los españoles y los que no lo son pero como si lo fueran, queremos celebrar esta noche.

Mi amigo llegó a dudar de que algún día sonara el teléfono que le anunciaría el futuro con salud y ahora, relajado, expectante, se limita a observar los signos de vida nueva que va dando su cuerpo mientras llega el momento, cada minuto más cercano, en que el árbitro dé por comenzado ese partido histórico que nos está haciendo soñar a todos.

5 julio 2010 a las 14:37 por Mercedes

Mi voto va para ti, Roque

Cuando le vi jugar el otro día me pareció especialmente atractivo y le seguí. Luego me encontré esta foto y la guardé. Hoy veo en Divinity.es que nos piden que votemos al más guapo de la Roja. Como aquí se hace lo que a una le sale del Bolo, he decidido votar a Roque Santa Cruz, jugador de Paraguay.

Para mi no hay ningún otro jugador en ninguna selección, incluida la nuestra, que le supere. Os advierto que si necesitáis más pruebas, las tengo, sólo tenéis que pedírmelas. He puesto esta foto y no otra porque estoy empezando a estar un poco harta de las dichosas tablitas. No hay hombre, que se considere un buen ejemplar, que no se suba la camiseta a las primeras de cambio y nos enseñe con orgullo su músculo recto mayor o el mayor oblicuo del abdomen: esos que todos conocemos como la tableta de chocolate; que apure lo más posible y llegue casi hasta el transverso sin llegar al piramidal para no quedarse completamente desnudo.

Mi voto es pues para Roque Santa Cruz. No necesito justificarme, explicarme; es un voto a bote pronto, un voto sin conocimiento carnal, sin siquiera haber hablado ni una sola palabra con él, un voto que desconoce su mirada, sus manos, su forma de andar ni de tocar: un voto al vacío. En esta foto Roque tiene una boca amplia y una nariz grande. La mirada con intención y sus dientes, qué importantes son los dientes…, blancos y alineados. Conoce su poderío y lo explota: me lo imagino colocándose cuidadosamente esa cinta negra delante del espejo y eso, francamente, me gusta menos. En todo caso como de lo que se trata es de darle un voto sin más, aquí le dejo el mío y os propongo que seáis vosotras quienes compartáis el vuestro.

P.D. ¡Qué alegrías nos están dando nuestros deportistas! Dejo cientos de flores para ellos y ellas. Por cierto, espero que alguien le pida excusas a Sara Carbonero.

P.D. bis. Comparto con todos vosotros la noticia del nacimiento de la hija de Cartoncilla. Me dicen que fue laborioso, pero que está en el mundo una criatura hermosa y sana que ha hecho felices a todos los que la esperaban.

¡Enhorabuena Bolera!