Recordaréis que escribà un post contra las agresiones a polÃticos:
“Me siento agredida, insultada, vejada cada vez que un polÃtico sufre estos dÃas la violencia. Todos somos ell@s cuando se les quiere callar”
La vicepresidenta del gobierno, una mujer coherente y luchadora, volvió a saber lo que son quienes no quieren escuchar, el otro dÃa en Valencia. Son imágenes que van quedando en mi memoria y que me dañan siempre.
Hoy, además, me siento imbécil. Soy tan imbécil como Rajoy.
Felipe González ha insultado a un polÃtico demócrata y cuando lo he escuchado me he sentido insultada yo.
Flaco favor nos hace a todos el que fue nuestro presidente durante muchos años.
MuchÃsimos españoles odiamos los insultos.
Él, seguramente, mucho más que los demás, sabe que insultar no ayuda a convivir que es de lo que se trata.
Él, que fue tantas veces insultado, sabe que ese insulto al lÃder de la oposición es un error innecesario.
A mi me gustarÃa escucharle decir que lo siente y que rectifica.
No me vale leer que los insultos son generalizados.
No me vale que los socialistas no “justifiquen” hoy esas palabras.
Felipe González no puede insultar a nadie, absolutamente a nadie.
                                                                                                                                                                           Â
(Nota de Sandra: Os pongo el vÃdeo del que habla Mercedes para que lo veáis)
















