¡Lo conseguimos! Tenemos las imágenes que demuestran cómo una chica joven con pocas defensas queda en manos de un hombre que la hubiera extorsionado.
Ayer por la mañana en Madrid hubo mucha niebla. Desde muy temprano cuatro periodistas de ‘Diario de…’ esperábamos apretujados dentro de un Ibiza que tenÃa los cristales completamente empañados… todo ayudaba a nuestro anonimato. Se habÃan comprobado todos los micrófonos varias veces y las cámaras ocultas estaban trabajando hacÃa rato. No podÃamos perder ni una sola imagen; no se repetirÃan.
Una inmigrante, colaboradora del programa, habÃa quedado con un español que, a cambio de dinero, arreglarÃa su ilegalidad. SabÃamos que lo habÃa hecho en otras ocasiones. Le vimos llegar con un coche potente… “¡Ahà llega!”. A partir de ese momento todo ocurrió muy deprisa.
Se encontraron en el bar de una estación. Las cámaras ocultas y los micrófonos seguÃan haciendo su trabajo. Lo escuchamos a la perfección con el corazón en la boca, sin que él sospechara nada. Ella, muy nerviosa, intentaba rebajar la enorme cantidad de euros. Él le ofrecÃa un “arreglo Ãntimo” en un hotel cercano. HabÃa caÃdo en la trampa.
Le abordé al salir a la calle… Esa cara no se me olvida.
Esa es la utilidad de las cámaras ocultas. No hubiera habido otra manera de demostrar la extorsión. Ahora intervendrá la policÃa y, si hay una denuncia, el sistema se pondrá en marcha… sólo si hay denuncia. No es fácil que los inmigrantes se atrevan a denunciar lo que viven a diario, pero los que leáis este blog debéis saber que, si lo hacéis, no seréis perseguidos por ello. Nosotros escucharemos vuestro testimonio.
Esa escena forma parte de un programa de ‘Diario de…’ que estamos preparando.
Algunos de vosotros decÃs que hay que desenmascarar estos hechos y otros cuestionáis la forma de hacerlo. Para nosotros las cámaras ocultas sólo tienen sentido cuando se trata de denunciar un delito.
















