1 julio 2011 a las 10:08 por Mercedes

El peor abuso

“Esta foto me trasporta a la residencia de ancianos de Canarias que denunciamos en Diario de hace mes y medio. Cuando un ser humano ya no se vale por si mismo, abusar de él es el peor abuso.

Unos trabajadores honestos no aguantaron más lo que cada día veían en su trabajo y, tras fracasar en otras instancias, como “último recurso”, nos dijeron que habían decidido escribir al programa y pedir ayuda. La historia ya se ha emitido; muchos la conocéis. Si alguno quiere saber lo que allí se contaba podéis encontrarla en la web de Cuatro.

En Diario De tenemos el empeño de no abandonar jamás una denuncia hasta el final. Por lo tanto en el caso de la residencia La Trinidad de Las Palmas seguimos muy pendientes de lo que iba ocurriendo tras la emisión del reportaje. Supimos que la consejería de Bienestar Social del Gobierno Canario tomo en consideración lo que allí se exponía e instó al cierre de la residencia pero el dueño se negó a hacerlo.

A continuación os copio las palabras exactas que mi compañera Laura, la que realizó este espléndido trabajo viviendo como voluntaria una semana entre esas paredes para comprobar y grabar con cámara oculta lo que algunos trabajadores no soportaban más, me ha mandado:

_Bienestar Social del Gobierno Canario le instó al cierre, pero él se ha negado. Ahora tiene que ser un juez quien ejecute el cierre.

_La Fiscalía llamó a declarar a 3 empleados –uno de cada turno-, incluida la enfermera, hace dos lunes. Estuvieron hasta 4 horas declarando sobre la situación dentro de la residencia. Lo están llevando 3 fiscales, pero no saben nada sobre el tiempo que puede tardar este proceso.

_El dueño ha despedido a dos personas que participaron en el reportaje. Los obligó a firmar un papel en el que los culpaba de dar medicación equivocada a los ancianos; ellos no firmaron.

_El dueño les aseguró que no iban a ver un duro en mucho tiempo. Los ha despedido, pero no les da de baja en la Seguridad Social. Por lo tanto, ni pueden apuntarse al paro, ni cobran su sueldo ni pueden darse de alta en otro trabajo.

_Los ex trabajadores denunciaron esta situación hace una semana y media, en la Seguridad Social y en Inspección de Trabajo. El dueño tiene un plazo de 15 días para contestar y aún no ha respondido. Si no responde, el juicio se espera para septiembre o quizás octubre. HASTA ENTONCES SIN COBRAR.

Su mail me llegó ayer tarde y, cuando estaba escribiendo este post, supimos que cerraban la residencia y su dueño estaba siendo detenido.

El magistrado del Juzgado de Instrucción nº 7 de las Palmas de Gran Canaria, Javier García, decretó el cierre cautelar de la residencia de ancianos La Trinidad y detuvo a su director y a su hermano al encontrar indicios delictivos en la investigación que comenzó el pasado Mayo.

La propia Fiscalía Provincial ordenó al juez que ordenase la clausura.

Los 14 ancianos que aún vivían allí fueron realojados en residencias públicas y concertadas.

Los ojos de esta mujer que se cubre la cara con unas manos que cargan con mucha vida, pueden representar a los seres humanos que vimos nosotros allí. “Ayúdame” nos pidió una mujer en una silla de ruedas. Ahora solo espero que la cuiden y la atiendan como es justo y es su derecho.

El dueño dijo que nos denunciaría, que me quería ver entre rejas:  ahora no sé lo que pensará pero tengo la tranquilidad de que los ancianos de la residencia La Trinidad no volverán a sufrir abusos.

En cuanto a los trabajadores que tuvieron el coraje de contarnos lo que veían a diario, además de darles las gracias por su confianza y su valor, les deseo que muy pronto encuentren el camino y el lugar para seguir haciendo un trabajo duro y difícil que aman tanto y para el que demostraron tener la mejores condiciones”.

17 mayo 2011 a las 11:17 por Mercedes

Otro más y van…

Algo les pasa a los hombres. Algo les ocurre para que se conviertan en bestias sin control y ataquen. Da igual que se trate de un fraile, profesor de biología, un padre con hijos pequeños a su cargo, o el presidente del Fondo Monetario Internacional. A los tres casos les une lo mismo: la utilización forzada del ser humano que tienen delante.

Cuando Verónica Fernández tenía cuatro años su padrastro empezó a meterle mano y pedirle que le tocara sus partes. Con los años los abusos fueron a más de forma repugnante y atroz. Los jueces tienen desde hace 5 años la denuncia de esta chica encima de su mesa y no dan el paso para que ella pueda vivir en paz, sin miedo a que ese hombre al que finalmente tuvo el valor de denunciar, la dañe o incluso la mate.

Los dos chavales de 7 años que eran alumnos del hermano Lucio en el colegio de los Maristas de Badalona, se han atrevido a contar lo que ese profesor les hacía y les obligaba a hacerle a él pero ese delito ha prescrito y ahora solo les queda tratar de curarse hablando, contando lo que durante años ocultaron para poder sobrevivir. Los responsables de esa orden religiosa no están dispuestos a dar la cara, a recibirlos y tratar de compensar tanto abusos. Hablan con el medio de comunicación que les conviene pero no lo hacen con el programa que ha destapado el caso.

La camarera africana que acudió a la habitación 2806 debe estar horrorizada de leer lo que lee. Ella entró a arreglar esa suite y se encontró a un hombre desnudo que trató de violarla y la forzó a hacer lo que no quería. Se libró porque consiguió zafarse y denunciar los hechos. El hombre es un pez gordo y se defenderá pero nosotras sabemos que todo lo que esta chica cuenta es verdad; lo sabemos aunque no estuviéramos allí. Da igual que busque coartadas, da igual que su abogado sea el mejor y el más caro, todo da igual porque sabemos que esta mujer no miente: reconocemos todas sus palabras porque las hemos escuchado a muchas otras y siempre son las mismas: abuso y uso de la fuerza para lograr que otro ser humano haga lo que no quiere hacer. Sea mujer o niño: abuso muchas veces difícil demostrar.

Ojala los resultados del ADN dejen las cosas claras y este hombre tan poderoso, con un futuro tan prometedor, con tantas decisiones importantes para tantos países en su mano, pague por lo que sus instintos le llevaron a hacer. En éstos momentos, rodeado de presos como él, estará pensando que tuvo mala suerte, que maldita camarera, que total se trataba de una simple mamada, que no puede ser que le haya pasado a él, que todo es un inmenso error, que el dinero que tiene servirá para devolverle la libertad. Todo eso pensará con la cabeza un hombre que desnudo en la habitación 2806 se dejó llevar por eso que tiene entre las piernas y atacó a su víctima. Atacó igual que Ramón Nácar lo hizo contra Verónica y el hermano Lucio contra Marius, Toni y los que vinieron después.
Este además tiene el descaro de decir: “Sí, me gustan las mujeres, y ¿qué?”

Algo les pasa a los hombres y tenemos que defendernos.

14 noviembre 2010 a las 23:03 por Mercedes

En huelga de hambre por impotencia

Cuando tenía tres años empezó a hacerle daño, a quemarle los juguetes, a torturarla. Esta niña de la foto puede tener mas o menos esa edad y la pongo, aunque no sea la real, para que, mirándola, analizándola, nos acerquemos a entender lo que significa un abuso como este.

Su historia real es esta: Verónica Fernández, 25 años, denunció el Domingo de la semana pasada en EL MUNDO que sufrió abusos sexuales de su padrastro.

Teníamos una mesa camilla y un sofá largo con esto [señala lo que sería el reposabrazos] de aluminio, y me tiró contra él. Y empezó a desnudarme y a toquetearme. Y a meterme los dedos por la vagina. Luego me subió a la mesa camilla. Me decía que me subía allí para que viese mejor lo que me estaba haciendo, estirándome del pelo. Tenía los calzoncillos bajados y también me chupaba los pechos. Se levantó y me dijo que me pusiera de rodillas. Que empezara. Me negué y fue a por un cuchillo. Estuvo mucho tiempo haciéndomelo. Luego me dijo que no se lo contara a nadie. Que si yo era buena no le haría lo mismo a mis hermanos”.

El juicio por los abusos sexuales aún no se ha celebrado. Ella está en tratamiento psiquiátrico desde que decidió acudir a los tribunales; ha tratado de suicidarse varias veces.
El Juzgado de Instrucción nº 1 de Ocaña la condenó a 15 días de trabajos en beneficio de la comunidad por llamar violador al hombre que le llegó a introducir el palo de un mortero. Verónica Fernández, 25 años, ha decidido empezar una huelga de hambre.

No creo que haya que añadir nada más.
Si lo veis oportuno podemos mandarle nuestro apoyo en este blog.
Si creéis que podemos ayudarla, deberíamos inundar el juzgado de Instrucción nº 1 de Ocaña, Toledo, con nuestros gritos.

Yo lo haré.