17 enero 2012 a las 10:00 por Mercedes

Un hombre

Llevo esta foto conmigo desde hace poco tiempo. Me ha costado sacarla a la luz pero hoy la quiero compartir con quien le importe que la autora de este blog esté feliz. No puedo enseñaros a este hombre al completo, no puedo hacerlo porque lo reconoceríais y no queremos que eso ocurra. Estamos dispuestos a compartir algo pero no hacerlo del todo.

Que el susodicho tiene un buen cuerpo, es indudable. Tiene lo que a mí me gusta que tenga un hombre: un pecho fuerte, sin afeitar ni depilar, unos abdominales marcados y un cierto desaliño.

Me atrae ese momento en el que llega a casa cansado, con pocas ganas de hablar y con muchas de darse una ducha. Por eso escogí ese momento para hacerle esta foto antes de que se desnudara del todo. Me gusta la corbata aflojada pero aún en su sitio, la camisa arrugada y dejando ver el principio de los calzoncillos  Me gustan muchas cosas de él.

Estos días de finales de “Diario de…” y principios de “Gran Hermano” nos vemos menos de lo que querríamos.

Él, que conoce bien mi oficio, sabe que tiene que conformarse y esperar. Ahora me toca a mí. Cuando lleguen los momentos duros de sus viajes largos cargados de decisiones importantes para el futuro de miles de trabajadores en todo el mundo, yo tendré que tener la paciencia que él demuestra cada día en estas intensas semanas. No son momentos fáciles para un hombre que vive en el centro de tormentas que pueden hacer vivir o morir a una empresa en la que lleva muchos años trabajando. Su situación es similar a la de muchos: sus angustias y sus desvelos son las mismas que sufren estos días todos los que no saben si sobrevivirán a este cruce de informes entre agencias de valoraciones que llegan a hacer peligrar a países enteros.

Pero él sabe que mi trabajo también afectará a muchas familias y entiende que éstos días de últimos preparativos son muy importantes. Entiende que cualquier pequeño detalle puede ser definitivo para que una producción tan compleja como Gran Hermano, renueve su unión con el público y vuelva a ser un programa amado por los telespectadores.

Este hombre atractivo y cariñoso esconde todo lo que una mujer como yo anda buscando cuando busca un hombre, hombre. Y no digo más.

16 enero 2012 a las 9:44 por Mercedes

Descanse en paz

Anoche me dormí con él. Anoche fue el último titular que leí antes de cerrar los ojos y recordé decenas de imágenes de este hombre que veis en esta vieja fotografía, haciendo el caballito a sus hijos en una playa.

Manuel Fraga y haciendo el caballito a sus hijos en la playa.

Cuando llega el final, cuando uno descansa en paz, la memoria de los que quedamos hierve. Manuel Fraga Iribarne es hoy el protagonista de casi todos los escritos de los periódicos, las palabras y las imágenes de radios y televisiones. Cada periodista tiene en su memoria algo que contar de este animal político.

Pero yo solo quiero acordarme de sus hijos, de esos que se han subido a las espaldas de su padre y que a lo largo de los años han permanecido en el más discreto anonimato aún siendo hijos de este hombre que era el dueño de las calles en nuestro país o por lo menos eso es lo que él decía.

A ellos les envío desde aquí mi recuerdo y mi afecto.
Fraga fue el gran personaje en mis primeros años de periodista.

Hoy Rosa Montero escribe un artículo sobre él en el que explica bien cómo nos sentíamos los que teníamos que vernos frente a Fraga para hacerle una entrevista. Él creyó quizá que la calle era suya pero la vida le demostró que solo bajando a la calle, mezclándose con la gente de esas calles y olvidándose de demostrar quién era el dueño, el más fuerte, pudo encontrar su sitio entre nosotros.

Fraga debió tener muchas cuentas pendientes con ciudadanos a los que había atropellado, a los que desde su despacho de Ministro del Interior, dañó o dejó que así se hiciera; solo con el paso de los años logró hacerse perdonar y consiguió que los españoles le viéramos como un político útil para lograr lo que casi todos deseábamos: vivir en democracia.

Él tenía la llave para amordazar a los rabiosos y eso hizo. Así sí se ganó la calle, esa calle que nunca llegó a ser suya, por muy alto que lo gritara, le aceptó hasta con cierto cariño.

Hoy leeremos y escucharemos muchas cosas de este gallego tan genuino que creyó que utilizar la fuerza, aunque se tratara de los cables de un teléfono que le molestaba, estaba justificado.

Hoy es día de recordar anécdotas que espero que vosotros, los lectores de este Bolo, me ayudaréis a reflejar aquí. Yo, si me lo permitís, me quedo con lo que más me gusta: su humor y su familia. En eso pasó el examen con sobresaliente. Descanse pues en paz, Don Manuel Fraga Iribarne.

15 enero 2012 a las 20:32 por Mercedes

¿Qué pensarán ahora mismo?

 

He recibido esta foto de Sue44. No lo resisto y os la cuelgo con el comentario que ha dejado hoy en el Bolo. Para los que lo hayáis leído pido paciencia; hay muchos que quizá no lean los comentarios y me siento identificada con lo que dice. Gracias Sue, gracias por todas tus palabras y lo que esconden. M

Publicado por: Sue44 | 15 enero, 2012 a las 12:56
Ay, ay, ay…
Cuatro días y comenzamos.
A mí me hace ilusión, lo espero como espero la noche de los Oscars, bueno, como esa noche no, con más expectación todavía.
Ya hay apuestas acerca del perfil de los nuevos concursantes, policías, “indignados”, parados, curas…¿qué más da?
A mí personalmente me da igual, si consiguen despertar mi atención y ser naturales en su propia personalidad, me basta y me sobra.
Me apetece ver el día a día de gente que tenga algo que contar, de gente que teniendo un perfil de lo más normal tenga interés y despierte mi interés.
Los concursantes que más me han llamado la atención eran tipos normales pero con genio e inteligencia, con dotes para divertir y disfrutones al máximo, me encanta la gente que disfruta de lo que hace.

Espero no ver este año a nadie diciendo que quiere abandonar la casa por su propio criterio porque no aguante no sé qué cosa, espero que se lo piensen y que no sucumban a la debilidad, uno tiene que saber a lo que entra.

Espero que nadie pida el voto a la audiencia, sino que desee quedarse en Guadalix hasta el minuto final, eso será signo de que está viviendo a tope, y si alguno se agobia, se apoye y refugie en los demás, pero que no comiencen las pedidas de expulsión y las derrotas antes de tiempo, para eso que abandonen previo pago de su importe.

Qué razón lleva Mercedes en la entrevista que le ha hecho nuestro querido Gato en su gatera…

Al vivir en pareja conocemos hasta el último rincón del cuerpo y de la mente del otro. No existe un lugar que no haya sido inspeccionado, ni una curva que no haya sido buscada, no hay situación de vergüenza ni pudor en ninguno de sus términos, por lo menos a mí no me pasa, pero a la hora de ir al wc… ahí se para el sol, eso sí que no, ese momento es sagrado y no permito que nadie entre ni para preguntar. Soy muy celosa de esa intimidad tan especial, por eso no me imagino en esa casa pensando que hay una cámara que, aunque no emita nada al público, un ojo tiene detrás mirando, a la fuerza.

No soy ni valiente ni generosa, no, en ese caso no, así que dejo esos menesteres para los que ya saben que van a vivir en Guadalix y seguro que no duermen de pensarlo.

¿Qué pensarán ahora mismo?
Ni eso quiero saber, quiero que todo sea sorpresa y que nada me estropee el estreno de este esperadísimo programa, miraré de cerca, estaré atenta, alerta al descubrimiento ante lo novedoso.
¡Me encanta esta sensación!
Buenos días, boleros.
Sue