Se lo tragó la tierra. Consiguió lo que querÃa: desaparecer, dejar de ser el Duque, pero a muchas mujeres no se nos ha olvidado su cara ni su cuerpo. Es mejor asumirlo: no hay forma de sustituir a este hombre.
¿Qué será lo que ocurre cuando un tÃo te gusta mucho más que los demás?
¿Qué tendrá este chico para que sobrepase todas las demás atracciones y gane siempre la batalla frente a todos? Miguel Angel Silvestre, “MAS” a partir de este momento para mÃ, es superior y no hay forma de olvidarlo.
Esta fotografÃa que os pongo hoy es un regalo para alegraros el dÃa. Amaia y MAS actuaban para la cámara pero nadie lo dirÃa. Si dejamos que la fantasÃa camine libre, seguramente no nos alejarÃamos mucho de una escena como esta: un hombre y una mujer metidos en faena y olvidándose del mundo. Da igual que les rodearan las cámaras, da igual que les hubieran maquillado y pintado, da igual todo: ellos están en lo alto de lo más alto y ese clÃmax todas sabemos que no tiene parangón.
MAS tiene que dar señales de vida, no le hemos hecho nada para que desaparezca de esta forma.
Bien está que durante un tiempo se alejara de los gritos, las fotos, los autógrafos y la histeria de todo lo que oliera al Duque, pero esto ya es demasiado.
Hoy, 16 de Marzo de 2010, a pocos dÃas de la llegada de la primavera, mando desde este Bolo una botella que lleva el siguiente mensaje: “Déjate ver, por favor. La vida sin tu mirada, ni es vida ni es nada” ¿Qué os parece? ¿Creeis que contestará, que se apiadará de nosotras y aparecerá por alguna esquina? Si asà fuera me comprometo con todas vosotras a compartirlo y disfrutarlo juntas. No todo se lo va a llevar Amaia Salamanca, coño.

















