9 diciembre 2011 a las 18:49 por larabona

¿Qué pasará después del “Clásico”?

Llevamos meses, semanas, días hablando sólo del clásico, del Real Madrid-Barcelona en el Santiago Bernabéu. Damos por hecho que el mundo se para por unas horas para ver el mejor partido que se puede ofrecer a día de hoy. Porque en eso no hay duda, se enfrentan los dos mejores equipos del mundo. Y no sería nada extraño que sea el primero de otra batería de enfrentamientos entre ambos esta temporada. Visto lo visto, nos podemos hartar otra vez con “sobredosis” del clásico. Porque a este primer duelo liguero, sumen la vuelta en el Camp Nou; y los más que probables enfrentamientos en Copa del Rey y en Champion. Ya sea en las eliminatorias previas como en la mismísima final.
Pero mi pregunta ahora mismo es: ¿Qué pasara después del clásico? Pues sinceramente creo que nada. Que el mundo seguira inmerso en una crisis económica de caballo, que en este país seguiremos preocupados por un índice de paro alarmante; que en unos días habrá traspaso de poderes en el gobierno “patrio” y que, cuando nos queramos dar cuenta, llega la Navidad, Fin de Año y los Reyes Magos de Oriente.
Posiblemente sea ésta una mirada fría, desangelada y triste del espectáculo que se nos viene encima. Pero, ahora mismo, no se me ocurre otra.
A veces pienso que caemos un poco en el hartazgo cuando llegan este tipo de partidos. Recurrimos a la historia, a los precedentes, a los números etc..a todo lo que nos venga a la cabeza para “calentar” el ambiente. Pero, al fin y a la postre, no es más que un partido de fútbol. Y más este Real Madrid-Barcelona.
No deberíamos perder la perspectiva y darnos cuenta a la altura del año en la que estamos.Sólo hay tres puntos en juego y, pase lo que pase, quedará un mundo por jugarse en este campeonato liguero.
Sabio refrán que dice que “después de la tempestad llega la calma”. Porque el lunes cuando este país recobre la normalidad, poco o nada influirá lo que haya sucedido en el Santiago Bernabéu. Las carreteras se llenarán de coches destino a su trabajo. Y eso dicho así es todo un privilegio con la que está cayendo en esta nuestra España.
El lunes seguiremos pendiente de la famosa “prima de riesgo”, de la deuda española, de nuestra fiabilidad en Europa etc…Así que, visto lo visto, disfruten del clásico (quien lo vea claro), aprovechen de esta puesta en escena magistral, de un partido que puede ser fútbol en estado puro..pero no perdamos la perspectiva. Es un partido más y, en principio, dura noventa minutos.
Por cierto ¿quien ganará? ¿quedará muy tocado quien salga perdedor del combate?..Pues eso lo dejo para el lunes..Porque la triste realidad es que el lunes se seguirá hablando de lo sucedido en el Santiago Bernabéu. ¿O me equivoco?…

17 noviembre 2011 a las 9:50 por larabona

NO SEAMOS TAN CRUELES CON LA ROJA

Los jugadores de la selección celebrando un gol

Los jugadores de la selección celebrando un gol

Ni quiero ni pretendo ser defensor de las causas perdidas. Más que nada porque ellos se defienden solitos, con la estrella que les acredita como campeones del mundo y en Europa. Pero conviene saber la cruda realidad; el papelón que supone para un internacional este tipo de “excursiones” transoceánicas. Al margen de los 2 millones de euros que se lleva la Federación Española de Fútbol por este bolo; este viaje ha sido un marrón para los internacionales y les ha expuesto de manera estúpida a posibles lesiones. Y no quiero ser tremendista.
Paso a explicarme. Primero es una auténtica locura para un jugador de fútbol meterse directamente en un avión tras un palizón en Wembley. Muchos me dirán que viajan en primera clase, que van como reyes.. Sí, todo eso es verdad, pero no se descansa igual en una cama, ya sea en casita o en un hotel, que en un “prefabricada” a diez mil metros de altura. Por la tensión, la altura, las condiciones. Para colmo, se fueron a Costa Rica donde el cambio horario es mortal respecto a nuestro país. El famoso “jet lag”. No olvidemos nunca que los jugadores son humanos y que les afecta igual que al resto un cambio tan drástico como el que supone cruzar el charco. Son tres días donde llegan, entrenan, tienen que cumplir compromisos con la Federación y encima jugar un partido que es un auténtico marrón.
Creo que poca gente es consciente del riesgo de lesión que han tenido todos los internacionales en este amistoso ante Costa Rica. Su cuerpo entre el viaje, las horas de sueño, el cambio horario..puede romperse en cualquier momento. Y no nos extrañemos si en las próximas fechas algunos de los internacionales empiezan a lesionarse, a caer como fichas de dominó. Son los riesgos y las exigencias de llevar una estrella en el escudo. Que muchas veces se sostiene en el filo de la navaja y donde los jugadores acaban convirtiéndose en los muñecos del pim,pam,pum…Este amistoso en Costa Rica, con su plan de viaje incluido, ha sido un “marrón” en toda regla. La evidencia que los campeones del mundo son humanos, que pueden fallar.
Pero que nadie dude del compromiso de esta selección española. Han dado todo lo que han podido en este último “bolo”. Más sabiendo lo que les viene encima a todos ellos en la liga española.
Pero cuando llegue la Eurocopa, el momento de dar la cara, no se repetiran situaciones como esta. Llevan seis años dibujando el fútbol más bonito que se recuerda en la historia de nuestro país. Nos ha hecho inmensamente felices, primero en la Eurocopa y después en el Mundial de Sudáfrica.
No estaría mal que, de cara al futuro, cuando llegue otro amistoso similar, la Federación Española debería avisar al personal que está hecho para aumentar las arcas de la casa del fútbol, para enriquecerse. Y que el resultado es lo de menos. Lo dicho, no seamos tan crueles con La Roja. Y puesto a hacerlo, apuntaros una fecha: el 1 julio 2012. Ese día si será el momento de enjuiciar si debemos seguir confiando ciegamente en Vicente del Bosque y en esta generación de jugadores.

11 noviembre 2011 a las 10:27 por larabona

UN GESTO QUE VALE UNA EUROCOPA

Emotivo, cariñoso, entrañable cualquier adjetivo sirve para calificar el acto organizado por la Federación y la UEFA para distinguir a los jugadores centenarios Zubizarreta, Xavi, Iker Casillas y Raúl González Blanco. Me sorprende la ausencia del ahora jugador del Shalke 04 y ex del Real Madrid. Y no sé como tomarme la excusa del equipo alemán. De ser verdad, el feo del equipo alemán no tiene precedentes. Que una institución como la germana le haya prohibido a Raúl acudir a este evento justificándolo con dos entrenamientos, no tiene nombre. La foto habría sido histórica, habría plasmado cuatro tiempos en la selección: el ayer, hoy y el mañana, el futuro más inmediato.
Pero actos y premios al margen, me quedo sobre todo con un momento; con un instantánea, es el choque de manos de Iker Casillas y Xavi Hernández. El el choque cariñoso, nada fingido, de dos tipos como la copa de un pino. Son futbolistas pero, por encima de todo, son personas. Esta instantánea creo que pone fin a meses y meses de especulaciones, de guerras, de estados de tensión. Los dos, Casillas y Xavi, Xavi y Casillas, son el mejor estandarte de los dos mejores equipos del mundo, Real Madrid y Barcelona (o al revés, lo digo por los mal pensados). Los dos representan los valores de los dos equipos que defienden. Los propongo ya para que se les conceda el título de embajadores de inmediato. Porque ese choque de manos deja claro que los “malos rollos” son historia. Que ya descansan bajo tierra las suspicacias surgidas a raíz del atracón de clásicos de los últimos meses. Este es el mejor mensaje que puede darse al fútbol. Cerrado este “ingrato” capítulo llega el momento de mirar hacia adelante, de cerrar página, y pensar en los objetivos más inmediatos. Empezando por la próxima Eurocopa. Para esta cita debemos estar todos a una, desde el primer día. Nuestra selección, “La Roja”, tiene en sus manos conseguir un hito sin precendentes, logra el triplete de lujo: Eurocopa, Mundial y Eurocopa. Nunca antes lo ha logrado ninguna selección. Y de esto son muy conscientes Iker y Xavi. Saben que son los primeros que deben predicar con el ejemplo. Los primeros que deben hacer piña, evitar fisuras en un grupo humano irrepetible, inigualable. La guinda la pondrá Don Vicente, el marqués, el flautista de Amelín que sabe llevar por la senda correcta a esta generación de jugadores. Me descubro ante Iker y Xavi; su gesto, su espontaneidad, bien puede valer un título. Como llevaba tiempo diciendo el capitán de la selección y de la Roja, va a resultar que no se llevan tan mal.