15 mayo 2010 a las 12:36 por La Crispación

Garzón y las dos Españas

“Spain is different”. Ya lo decía Manuel Fraga cuando vendía las excelencias del turismo barato en nuestro país para intentar que el régimen franquista consiguiera ingresos con lo que llamaron ”desarrollismo”.

El juez Baltasar Garzón ha conseguido polarizar el país. En realidad no ha sido él, España está así de siempre. Las batallas caínitas que tanto gustan por estos lares ha tomado al magistrado jienense como su último representante. 

Carlistas y Borbones; liberales y absolutistas; Cristiano Ronaldo o Messi…no tenemos solución. A favor de él, muchos de los que hace quince años renegaban del superjuez estrella. Y en contra suya, los que hace exactamente eses tres lustros hablaban de la “independencia y valentía” de un magistrado que era capaz de llegar hasta el final en la búsqueda de la X de los GAL. Ese pasado le ha labrado enemigos en todos los sitios. Nadie, con poder e influencia, ha salido en su defensa, más allá de frases hechas cargadas de retórica, pero huecas de contenido. Solo en Internet ha conseguido un apoyo masivo en las redes sociales, que no se olvidan de él y que inundan las encuestas de los medios de comunicación para que quede claro que la gente corriente le apoya.  

Garzón ya es historia en la Audiencia Nacional. Y ya veremos si consigue su objetivo de trasladar su trabajo a la Corte Internacional de La Haya, de momento, el CGPJ se va tomar más tiempo para decidirlo, un tiempo que ha hecho que su salida después de más de dos décadas como juez sea todo menos digna.

Y este cainismo se ve en los titulares de la prensa de hoy:

EL PAIS:

Yo, el Supremo

Es todo un espectáculo internacional que la justicia española haya sentado en el banquillo, por haber intentado dar una respuesta desde el ámbito judicial a la tragedia de los desaparecidos del franquismo, a un juez de reconocido prestigio por sus iniciativas contra los crímenes de las dictaduras latinoamericanas. El estupor es mayor a la vista del ensañamiento con que sus colegas han llevado su persecución hasta el límite de negarle una salida digna, como era autorizar su traslado a la Corte Penal Internacional antes de su suspensión cautelar como juez de la Audiencia Nacional…

…Tras consumarse la vergüenza de ayer, a Garzón sólo le queda ahora esperar que no le cercenen su derecho de defensa como ha sucedido en la instrucción…

…Una condena en estas condiciones del juez Garzón añadiría una herida más a las todavía sin cerrar de miles de familiares de víctimas sin sepultura de la Guerra Civil y del franquismo; familiares que no han podido hacer el duelo que en todas las culturas sigue a la pérdida de seres queridos. El argumento de no reabrir heridas se tornaría en cruel sarcasmo y obstáculo para la construcción de una memoria compartida y un reconocimiento hacia todas las víctimas, de uno u otro bando, de la Guerra Civil y de la represión que siguió a la victoria de uno de ellos.

EL MUNDO en el videoblog de Pedro J

Garzón  aparece como víctima, pocas horas después de que el Consejo General del Poder Judicial acordara su suspensión por unanimidad…No hay fundamento en que Garzón está siendo vícitma de una persecución, se le aplica la ley como a los demás…

…Resulta irrelevante que vaya o no al Tribunal de La Haya, allá con el tribunal si quiere cargar con el desprestigio de tener un juez suspendido por el organo disciplinario de la carrera…

…Ha hecho mangas y capirotes de la legalidad al servicio de su ego y de su bolsillo…

…Jaleado por un puñado de incondicionales ha bajado las escaleras de la Audiencia por última vez en su vida al menos que vuelva como visitante, testigo o imputado…

ABC

Garzón llegó a su destino

El Consejo General del Poder Judicial, lejos de fracturarse por el «caso Garzón», se pronunció ayer por unanimidad a favor de suspender en sus funciones al juez de la Audiencia Nacional.

Y Garzón está imputado y a un paso del banquillo por un delito de prevaricación. Sus defensores mediáticos y políticos no entienden que se ha llegado a este resultado por los principios de legalidad e igualdad. Garzón, que tantas veces hizo un uso extravagante de la ley, no está por encima de esa misma ley y ni uno solo de sus méritos, por loables que sean -y muchos lo son- le eximen de responder por sus actos. Es lamentable la manipulación que se está produciendo en torno al sumario de la «memoria histórica» y al proceso instruido por el magistrado Luciano Varela. Pero la verdad ha dejado de importar al coro de seguidores que rodea a Garzón. Lo relevante es convertirlo en la última coartada de una izquierda huérfana de ideología y referencias. Quienes creen que Garzón investigó el franquismo, y que por esto mismo ha sido imputado, viven en el más absoluto de los engaños.

Y Garzón está imputado y a un paso del banquillo por un delito de prevaricación. Sus defensores mediáticos y políticos no entienden que se ha llegado a este resultado por los principios de legalidad e igualdad. Garzón, que tantas veces hizo un uso extravagante de la ley, no está por encima de esa misma ley y ni uno solo de sus méritos, por loables que sean -y muchos lo son- le eximen de responder por sus actos. Es lamentable la manipulación que se está produciendo en torno al sumario de la «memoria histórica» y al proceso instruido por el magistrado Luciano Varela. Pero la verdad ha dejado de importar al coro de seguidores que rodea a Garzón. Lo relevante es convertirlo en la última coartada de una izquierda huérfana de ideología y referencias. Quienes creen que Garzón investigó el franquismo, y que por esto mismo ha sido imputado, viven en el más absoluto de los engaños.

LA RAZON

La Ley cae sobre Garzón

Los 17 vocales y el presidente del Consejo que apoyaron la inhabilitación cumplieron con la legalidad de forma escrupulosa. Quienes esperaran o alentaran otro desenlace se movieron por motivaciones de índole muy distinta a la jurídica. Nos resulta, sin embargo, sorprendente que los vocales denominados progresistas reclamaran que la votación fuera secreta. No alcanzamos a comprender lo que se proponían con una maniobra que aportó una confusión innecesaria, dada la nitidez de lo establecido por la Ley. Ahora, los procesos continuarán con normalidad en el Supremo sin que prejuzguemos la suerte final del magistrado, que, en todo caso, tiene un horizonte complejo, aunque, eso sí, goza de todo derecho a la presunción de inocencia, como cualquier otro ciudadano sometido a la Justicia.

Tras más de dos décadas en la Audiencia Nacional, Garzón, se quiera o no, sale por la puerta pequeña. El juez estrella, protagonista de la vida judicial y política del país durante tantos años, capaz de importantes servicios a la Justicia y de actuaciones más que polémicas, se topó de bruces con la aplicación de la Ley. Ni más ni menos.

Lo ocurrido ayer es, sobre todo, un triunfo del Estado de Derecho.

LA GACETA

La Justicia, de enhorabuena

Corruptio optimi, pessima. El adagio latino se puede aplicar perfectamente a quienes, como los jueces prevaricadores, vulneran la Ley y arruinan la fe del ciudadano en la Justicia. Nada hay peor que un garante del Estado de Derecho aprovechándose de su toga y su autoridad. Ningún delito más infamante para un servidor de la Justicia que la prevaricación, adoptar una resolución injusta a sabiendas. Y un magistrado español, Baltasar Garzón Real, acumula el negro récord de ser el único con tres causas abiertas en el Tribunal Supremo por ese motivo. Aunque tardíamente, y tras diversas triquiñuelas del propio Garzón para impedirlo, el Consejo General del Poder Judicial le suspendió ayer, una vez que el Supremo ha abierto juicio oral contra él, por una de esas tres causas, las fosas del franquismo. Garzón se ha quedado sin subterfugios, aunque el CGPJ no se haya pronunciado aún sobre su traslado al Tribunal de la Haya. Si lo autorizara, por cierto, dejaría un regusto a impunidad difícil de explicar.

PUBLICO, que no hace editoriales da su opinión en el blog de su director Jesus Maraña

Que Vergüenza

No les bastaba con aplicar la ley. Querían humillarlo. Sabían que Baltasar Garzón saldría de la Audiencia Nacional como lo que es para miles de ciudadanos: la última víctima del franquismo. No podían tolerar que los titulares de esta mañana recogieran un doble mensaje: el Poder Judicial suspende a Garzón por querer investigar los crímenes de la dictadura española y lo autoriza para que sí investigue los de otras dictaduras. Habría sido el broche incomprensible de una cacería inexplicable. Incluso para la imagen internacional de una democracia seria.

Por Fernando Morales

20 abril 2010 a las 12:36 por La Crispación

Garzón levanta pasiones

Sabemos del poder que tiene Garzón entre la gente. Sabemos que genera odios y pasiones en la misma medida, pero este martes nos hemos encontrado con una imagen (ésta sí que vale más que 1.000 palabras) que me ha dejado cuánto menos boquiabierta. El titular de La Razón tampoco se queda atrás:

“Pasión sin fin por Garzón”

 

 

7 abril 2010 a las 15:09 por La Crispación

Rajoy, sin noticias de Gürtel

“¿Vosotros seréis capaces de organizar un mitin político?”. Ésta fue la pregunta que introdujo a Francisco Correa en el PP. Correa supo fidelizar con su ‘don’ una relación profesional que ha terminado en el escándalo Gürtel. El levantamiento del secreto de sumario ha dejado al descubierto las prácticas corruptas de la trama. Las reacciones no se han hecho esperar tanto en el Gobierno como en el PP que mantiene que no hay nada novedoso en el sumario a través de De Cospedal o Esperanza Aguirre. Sin embargo, la frialdad y la tibieza de Rajoy le mantiene… ¿Dónde está Rajoy? ¿Por qué no ha dicho nada? ¿No le han llegado noticias de la trama Gürtel?

Esta mañana, mucho Gürtel en la prensa. El País titula “Gürtel corrompió el núcleo del PP“:

 

El Mundo“Correa cobró 27 millones en comisiones a constructoras”

La Razón: “El sumario del ‘Gürtel’ no muestra una financiación irregular del PP

 

Público“Bárcenas hundido, Rajoy tocado”

 

Sin duda, 50.000 folios de sumario dan para muchas interpretaciones aunque no la del presidente del Partido Popular. Día 2 tras la apertura del sumario Gürtel y Rajoy continúa sin hablar.