Recuerdo haber escuchado a Zapatero decir, en más de una ocasión por cierto, que estarÃa al lado de los más débiles. También defendÃa una y otra vez a un Ejecutivo “caracterizado por su apuesta por la cohesión social y las reformas, la defensa de los trabajadores y el impulso de los avances del Estado del bienestar”. Sin embargo, esta mañana me he levantado leyendo una crÃtica serena al Gobierno de Zapatero por estar al lado de los ‘más fuertes’. Era Fernando Garea el que explicaba en su blog de El PaÃs sus impresiones sobre las prioridades del Ejecutivo socialista:
“Si usted tiene una empresa con dificultades económicas o que haya recibido una concesión de la Administración y por la crisis no llega ni de lejos a cumplir los objetivos del contrato, aguántese. No tiene ninguna posibilidad de que en los Presupuestos se incluya una enmienda para cubrir sus pérdidas. Pero si usted dirige una gran constructora, de las que recibieron la concesión de las autopistas de peaje, no se preocupe que el Estado no le dejará quebrar“
Pocas horas después, mientras veo Informativos Telecinco descubro a Zapatero bien rodeado por los grandes empresarios españoles en la cumbre de G20 en Seúl. Aquà os dejo las imágenes del colegueo del presidente del Gobierno y Salgado con los grandes de nuestra economÃa:
Ahora me pregunto donde han quedado las palabras de Zapatero y el discurso de los socialistas a los que se les llenaba la boca diciendo que su Ejecutivo harÃa retroceder la “súbita y violenta” crisis económica “centÃmetro a centÃmetro”, frente a la polÃtica “ultraliberal y ultraconservadora, insolidaria y antisocial”. ¿Han cambiado los conceptos o quizás Zapatero sà ha traicionado los principios de los que presumÃa?










