22 junio 2010 a las 13:36 por La Crispación

El empleo: “ni se crea ni se destruye”

Este martes me encuentro en El País un artículo de Antonio Gutiérrez que repasa la historia de las reformas laborales. Poco después ha saltado la noticia de que este diputado socialista  ha decidido romper la disciplina de su partido y se abstendrá en la votación de la reforma laboral de Zapatero. Dice en su artículo que  ”como la energía en el primer principio de la termodinámica, el empleo ni se crea ni se destruye con las normas laborales, si acaso inducen su transformación y si es para hacerlo más endeble, facilitarán también su precaria creación”. Tras varios días de discusión sobre la controvertida reforma, es el primer artículo ‘sentido’ que leo. Además, Gutierrez ha explicado con calma en el Congreso sus razones:

“No es más que una discrepancia puntual (…).  Aunque es muy importante, que no hay que menospreciar, y que a mí me duele”

Ya de paso, me he puesto a indagar y he descubierto que en España van 16 reformas laborales y me ha sorprendido leer el contenido de cada una de ellas. Desde el decretazo de Aznar en 2002 y la huelga del 20 de junio hasta el ‘decretazo’ de Zapatero que se tramitará, eso sí, como proyecto de ley con convocatoria de huelga general para el próximo 29 de septiembre han pasado ocho años y me preguntó si la gente va a salir a la calles como hizo entonces o como hizo en 1988, cuando los trabajadores consiguieron dar marcha atrás auna reforma lesiva con sus derechos. No sé si los sindicatos van a ser capaces de movilizar a los trabajadores ante el abaratamiento general del despido. Antonio Gutiérrez analiza así para El País la historia de las reformas laborales y los lemas repetitivos de los gobernantes para justificarse:

“Recurrentes ocurrencias sobre nuevas reformas laborales que lo único que renuevan, con contumancia, es la degradación del trabajo. Porque, como la energía en el primer principio de la termodinámica, el empleo ni se crea ni se destruye con las normas laborales, si acaso inducen su transformación y si es para hacerlo más endeble, facilitarán también su precaria creación en épocas de bonanza y su masiva destrucción a las primeras de cambio (del ciclo económico)”

“En su reforma parcial –y brutal- de1985 se consagraron hasta ¡16! modalidades de contratación temporal aunque las tareas a desarrollar fueran permanentes: “Los empleos temporales de hoy serán fijos de mañana”, nos espetó el presidente del Gobierno de entonces a cuantos osamos advertirle del destrozo en el mercado laboral que iba a comportar su reforma sustituyendo fijos por eventuales”.

 

Aquí os dejo la explicación de Gutiérrez ante la prensa en el Congreso:

23 febrero 2010 a las 11:22 por La Crispación

¿El calambre de Aznar?

Si pensábamos que ya lo habíamos visto todo, estábamos equivocados. José María Aznar, ya sea por sus 2.000 abdominales o por sus ‘calambres’, da portadas y mucho de lo que hablar:

 

Ésto es lo que nos hemos encontrado esta mañana para sorpresa de todos. El ‘dedo’ de Aznar fue una acción involuntaria y no una peineta como pensábamos todos. Así lo recoge El Confidencial Digital:

Según ha sabido El Confidencial Digital de personas que estaban presentes en el acto, lo justificó diciendo que tuvo “un calambre en el dedo” como consecuencia de hacer tanto deporte.

1 octubre 2009 a las 12:31 por La Crispación

Zapatero: ¿Deriva presidencialista?

“Felipe González ejerció un liderazgo fuerte desde el comienzo, y Aznar acabo haciéndolo también, pero ninguno de ellos llegó a encarnar un presidencialismo tan conjugado en primera persona como Zapatero”

Patxo Unzueta sintetiza así en su artículo del diario El País, la deriva “presidencialista” de José Luis Rodríguez Zapatero. Desde las últimas elecciones, el presidente ha ido retirando de su Gobierno a la vieja guardia. Gente como Pedro Solbes fue retirado en un primer momento del Ejecutivo y, posteriormente, decidió dejar su escaño en el Congreso antes de votar unos presupuestos que no había elaborado y con los que no estaba “de acuerdo”.

Unzueta recoge en un artículo una confesión de José Luis Rodríguez Zapatero a los periodistas en 2006, una confesión que puede aclarar el rumbo “presidencialista” que ha tomado en los últimos tiempos:

“La ciudadanía elige al presidente, que es quien hace política: los ministros son sus auxiliares”

Pedro Solbes fue un auxiliar cómo ahora lo es gran parte del Ejecutivo. Quizá Zapatero olvida sus comienzos y aquellas promesas de democratizar el partido. ¿Hacia dónde va el liderazgo de Zapatero?