21 abril 2009 a las 22:28 por laconsoladora

¡Para, para que me voy!

Un tema que preocupa mucho a los varones es la eyaculación precoz. O como se dice coloquialmente ‘correrse rápido’; una expresión muy utilizada si se quiere contar que se ha eyaculado antes de lo que se pretendía. nebur68, anonimat0 y miki19 tienen este problema. Éstas son sus consultas:

nebur68: Hola, tengo un problema, en mis relaciones sexuales hay veces que suelo durar poco en llegar a la eyaculación, y mi pregunta es si hay algún método o alguna manera en poder llegar más tarde o retrasar más la eyaculación para poder satisfacer mejor a mi pareja. Gracias.

anonimat0: Hola, en mi primera vez y única vez hasta el momento, me corrí demasiado deprisa, cuál pudo ser el problema.

miki19: Hola, mira yo tengo un problema, y es que llevo 2 años con mi novia y desde hace 2 meses mientras estamos en el acto sexual me corro muy rápido y no sé el motivo y quiero solucionarlo. Gracias.

Para explicar por qué se produce esta disfunción sexual he consultado el libro ‘Historia íntima del pene’ (ed. Nau Llibres) del doctor José Luis Arrondo Arrondo. Según este urólogo las causas son diversas: “un frenillo muy corto, la infección de la próstata o la uretra, desequilibrios hormonales, algunas patologías neurológicas, la ingesta de fármacos estimulantes y ciertas drogas pueden animar la eyaculación”. Pero, sobre todo “se debe a causas psicoemocionales y sociales, a un mal aprendizaje”, aclara el doctor. O psicológicas como ansiedad, estrés, miedo al fracaso, algún trauma…

Las experiencias sexuales tempranas, una masturbación sin control buscando el rápido disfrute, encontronazos fugaces en sitios incómodos son las posibles razones de este aprendizaje prematuro. “En estas situaciones, aumenta la ansiedad, el nivel de tensión anímica y muscular. Esta tensión facilita la contracción más rápida de los músculos perineales y el lanzamiento del eyaculado hacia el exterior” apunta.

anonimatO creo que es esto lo que te ocurre, al ser tu primera vez probablemente los nervios te hayan jugado una mala pasada, las ganas y la falta de experiencia pueden que hayan producido esa rápida eyaculación pero con el tiempo podrás llegar a controlar tus eyaculaciones.

Quiero comentaros que existen varias técnicas para contener la eyaculación que deben siempre estar dirigidas por especialistas en sexología:

1. ‘Técnica de comprensión o del apretón’. Consiste en que la pareja os estimule el pene hasta conseguir la erección y, cuando notéis la posible eyaculación, parar y apretar debajo del glande, presionar el capullo hasta que pare esa sensación.

2. ‘Contracción de los músculos perineales’. Comprimir la zona entre el ano y los testículos hasta que controléis las ganas de eyacular.

3. ‘Técnica de parada y arranque’. Un ejercicio que consiste en estimular el miembro viril manualmente o con otra práctica sexual y cuando notéis la eyaculación, parar y volver a repetir el proceso dos o tres veces.

4. ‘Técnica del cerrojo anal’. Método taoísta que consiste en controlar el esfínter anal mediante las contracciones de los músculos de la zona púbica. A la hora de miccionar, tenéis que retener la orina y luego volver a orinar despacio hasta vaciar completamente la vejiga.

5. ‘Control de la respiración’. Sincronizar el ritmo cardiaco con la respiración, esta técnica puede ser bastante complicada en el momento culmen de la excitación pero con la práctica si que se puede llegar a controlar.

6. ‘La lengua hacia atrás’. Con una gran destreza tenéis que llevar la lengua hacia atrás tocando el paladar, cerrar a continuación los dientes y a la vez controlar la respiración. Y además curvar la espalda hacia atrás.

Espero que con estas técnicas podáis dominar vuestras eyaculaciones prematuras y si el problema persiste acudir a un especialista que os ayudará y buscará la solución idónea para vuestro contratiempo sexual.

23 marzo 2009 a las 19:42 por laconsoladora

Mi primera vez como Consoladora

Hola amigüitos de la web de la tele:
Bienvenidos a mi blog, mi nombre artístico es: La Consoladora. Y os preguntaréis por qué me llaman así. La historia es muy sencilla: pretendo ayudaros y adentraros en el fascinante y muchas veces desconocido mundo del sexo. Seré vuestra sexóloga particular buscando las mejores opiniones de terapeutas del sexo, transmitiendo sus conocimientos con un lenguaje claro y sencillo; también escucharé e interpretaré con la ayuda de expertos vuestras dudas, podréis conocer casos similares, distintos problemas, desde otras perspectivas.

La sexualidad es un derecho universal, es una expresión de libertad del ser humano. Poder conocer nuestro cuerpo es esencial y saber expresarnos sexualmente es primordial para los individuos.

Mi primera invitada es María y este es su problema.
Me llamo María, tengo 25 años y llevo 3 años con mi novio: Mi novio tiene un micro pene, mide 10 centímetros en erección y, está muy preocupado porque cree que no me da placer en la cama. Yo le insisto que el tamaño no me importa, que disfruto mucho en cada acto sexual, pero él no se lo cree. Hasta ha ido a un médico para preguntarle si tiene solución lo suyo. ¿Qué me aconsejas, cómo le puedo ayudar?

Verás, María, el tamaño es algo que angustia muchísimo a los hombres. La idea de que cuanto más gorda y más larga mejor, es una creencia muy arraigada. Por lo que veo el falo es lo único importante en todas las relaciones sexuales que mantiene contigo, es su centro de atención, quiere darte placer sólo con su miembro. Nuestras parejas suelen estar muy preocupadas por satisfacernos en el mete-saca, pero muchas veces lo que realmente nos gusta no son sus grandes dotes de aguante ni su medida fálica, lo que queremos son sus caricias, sus mimos, su manera de excitarnos. Si quieren nos pueden dejar exhaustas simplemente con los preliminares y, la penetración quedaría en un segundo lugar.

Intenta convencerlo por ahí, si sigue midiéndosela y mirándosela continuamente en el espejo, dile que su longitud 10 centímetros en erección, no se considera un micropene. Según diferentes urólogos un falo es mini cuando mide menos de 8 centímetros en erección y menos de 5 en reposo. Este tipo de casos se deben “a una falta de estímulo andrógénico durante la gestación del niño y en la época puberal”, según describe el doctor José Luis Arrondo Arrondo en su libro ‘Historia íntima del pene’ (ed. Nau Llibres). Además este médico afirma contundentemente -para que muchos hombres se queden tranquilos y no se agobien en sus relaciones sexuales- que “la longitud del pene no influye lo más mínimo en la calidad del orgasmo femenino”.

Si tu novio persiste en que no te da placer y ves que es una obsesión clara cada vez que folláis, acudir a un especialista, ya que el problema no es fisiológico sino más bien psicológico.