7 mayo 2009 a las 19:33 por laconsoladora

El deseo perdido

Hoy he decidido hablar sobre uno de los problemas que más preocupan a los hombres y a las mujeres: la inapetencia sexual. He escogido algunas de los comentarios que me han llegado sobre este tema para ilustrar este tema:

Paz: Llevo casi cinco años con mi novio y nunca tengo ganas de practicar sexo.
No sé cómo solucionarlo.

GAL: Llevo tres años con mi pareja, las relaciones son muy buenas, pero desde hace un tiempo, no tengo ganas y cuando estamos en el tema no tengo nada de flujo vaginal, y me preocupa porque estoy bien y a gusto, sin nervios. ¿Por qué me pasa esto?

fook: Hola, tengo 29 años y estoy casada, mi problema empieza que en el momento que empiezo a llevar una relación seria y estable con el tiempo dejo de tener apetito sexual con mi pareja, no es con el primero que me pasa, con mi anterior pareja me tiré 8 meses sin mantener relaciones hasta que lo dejé porque empecé a satisfacedme con otros, ahora temo que me pase igual, yo intento que funcione pero cuando llega la hora, se me quitan todas las ganas, ya lo hemos hablado pero nada, y lo que no quiero es serla infiel, yo apetito sexual tengo, pero con él no…No entiendo porqué me pasa esto y no sé cuál es la solución. ¿Me podéis ayudar?

Jomi: Hola a todos, me siento fatal, llevo casi cinco años con mi novio y nunca tengo ganas de tener sexo, muchas veces me molesta que me toque sexualmente, me niego totalmente al sexo oral (aunque antes me encantaba), hay veces que nos pasamos hasta un mes sin hacer nada porque nunca tengo ganas. Él se desespera pero es que nunca me apetece y las veces que lo hacemos casi todas es por obligación, porque me sale mal por él. Estoy desesperada.

No tengo ganas, me duele la cabeza, mejor mañana que estoy cansada, no me toques… son frases que se repiten continuamente cuando intentamos que nuestro chico nos deje en paz. Pero dentro de nosotras esperamos que al día siguiente se despierte de repente ese apetito sexual que teníamos antes, “antes me encantaba el sexo y ahora no”. Pero de nuevo caemos en la cuenta que esta situación se repite día tras día y te empiezas a cuestionar y plantearte que se está convirtiendo en un problema en tu vida sexual. Lo mejor es, no obsesionarse ya que también eso provoca que rechacemos más el sexo y eso es lo que no queremos.

Las hormonas son las encargadas de inhibir y activar el deseo sexual, por eso, siempre se dice que existe una química entre las parejas, un imán que atrae el uno al otro. Pero también es cierto que con el paso del tiempo esa pasión inicial va disminuyendo. Y, es eso lo que nos preocupa ciegamente, ya que no vivimos las mismas experiencias sexuales que teníamos al principio de la relación.

El deseo no se desvanece sino que cambia, habrá momentos muy calientes en nuestra vida y otros más fríos.

El deseo está compuesto por tres factores, el hormonal como he mencionado antes; pero la utilización de determinados fármacos o la adicción al tabaco y al alcohol pueden ser los causantes de la pérdida del apetito sexual. El otro factor sería el motivacional, alguna depresión, estados de ansiedad, miedos… pueden provocar que la libido quede por los suelos. Y por último, el cognitivo, explican Komisaruk, Beyer-Flores y Whipple en su libro ‘La ciencia del orgasmo’ (ed. Paidós). 

Hay que huir de la rutina, lo cotidiano aburre con el tiempo, siempre las mismas posturas, el mismo sitio… puede llegar a cansar. Nuestro deseo empieza en el cerebro, y es ahí donde tenemos que incidir, buscar nuevos estímulos eróticos, nuevas experiencias. Un polvo en la azotea (un plan muy romántico) puede ser perfecto para despertar la libido o en la playa bajo las estrellas, o ser protagonista de un striptease improvisado en el cuarto de estar… y muchos más ideas pueden ir surgiendo gracias a nuestra imaginación.

Helen Singer Kaplan recogió en su libro ‘La nueva terapia sexual’, unos ejercicios de focalización sensorial elaborados por los investigadores Masters y Johnson, cuyo objetivo consiste en: “hacer que la mujer se abandone a la experiencia sexual, cambiando el sistema sexual en que funciona”. Es decir, buscar el placer sin agobios, descubriendo nuevas zonas erógenas, dejándose llevar por el momento, en definitiva buscando ese apetito que sea perdido en algún lugar. Esta terapia sexual consiste en:

1. PLACER A TRAVÉS DE LAS CARICIAS. La mujer tiene que iniciar el juego erótico con su pareja, tocarle, acariciarle, besarle… y luego tienen que cambiarse las tornas. El chico tiene que estimularla para que ella se relaje. Para que estos ejercicios de focalización sensorial sean del todo eficaces hace falta que el chico no llegue al orgasmo. Esta experiencia hace que los dos disfruten y se dé el siguiente paso. Hay veces que este primer ejercicio no es del todo placentero para la mujer, se habla con la pareja y se vuelve a repetir el proceso.

2. ESTIMULAR LOS GENITALES. Cuando la mujer está lo suficientemente excitada, se prosigue con el jugueteo. Tocar los pezones, estimular el clítoris y la vagina suavemente, eso sí fijándonos mucho en el lenguaje verbal (gemidos, palabras, susurros…) y en el lenguaje no verbal (su cara, sus gestos, el movimiento de su cuerpo te pueden ayudar a saber si tu chica está estimulada).

3. COITO DESENFADADO. En este punto la chica quiere más y está dispuesta a iniciar la penetración. Aquí la fémina es la que tiene que llevar la voz cantante, buscando la postura que más le dé placer, pero con tranquilidad. El clima creado después de los dos pasos anteriores hacen que sea satisfactoria esta fase.

8 abril 2009 a las 18:41 por laconsoladora

A mi Chichi le duele

Hola amigüitos de la web de la tele:
Quiero aclarar las dudas que tiene Raquel y laxiitaAA, ellas nos cuentan que les duele mucho la penetración.

laxiitaAA: Hola llevo 3 años con mi novio y siempre evito el sexo, no me gusta, me duele mucho, no siento placer solo dolor, además cuando practicamos sexo oral me entra sueño y no consigo mojarme, k m pasa???ayuda please.

Y ésta es la consulta de Raquel: Cada vez que mi pareja intenta la penetración me duele mucho. Intento relajarme lo máximo pero no disfruto porque me duele. Pero si me pasa esto siempre, cuando queramos por ejemplo tener un bebé, posiblemente por la manera tradicional no lo consigamos y no sólo por eso, también quiero tener una relación normal y por supuesto, sin dolor.

El dolor al que os referís cada vez que tenéis un acto sexual se debe a que sufrís dispaurenia, es una molestia al inicio, durante la penetración y después del coito. A veces se confunde con vaginismo, contracción de los músculos vaginales por lo que no permite penetrar el pene dentro de la vagina, pero este no parece vuestro caso.

Vuestras relaciones sexuales me imagino que llegan a ser molestas y en muchos casos no querréis tener ningún contacto con tu chico. Una causa muy común es la psicológica, probablemente cuando llega ese momento culmen pensáis que os va a doler y no os dejáis llevar por la situación, probar a usar lubricantes, los hay de diferentes tipos y sabores, en vuestro caso es preferible que los uséis solubles a base de agua, así estará más húmeda vuestra zona erógena.

Los podéis encontrar fácilmente en el mercado, por ejemplo Durex dispone de una amplia gama de lubricantes, ‘Play natural’, ‘Play calor’, ‘Play massage con aloe vera’ todos en base acuosa. Los venden en farmacias, parafarmacias, grandes almacenes, tiendas especializadas, sex-shops y si pasáis vergüenza al pedir este tipo de artículos, la marca dispone de tienda on line (http://www.tiendadurex.com/) que te permite hacer pedidos sin problema, de una forma cómoda y rápida.

Pedir a vuestras parejas que os estimulen los puntos G –sí, hay más de uno, pronto os lo cuento- del cuerpo, como cuello, pecho, orejas, con besos, caricias, lengüetazos, mordisquitos, lubricaréis más y la excitación aumentará, lo que ayudará a que no duela tanto. Si véis que persisten los dolores acudir a un ginecólogo para que os haga un examen médico en las paredes vaginales y en la zona pélvica para poder detectar cualquier tipo de anomalía.
Para evitar en un futuro este tipo de picor, ardor interno, aaarrrggg… tan desagradable en tus partes íntimas debéis prevenir con un cuidado especial, con una higiene esmerada de vuestra vulva. Es muy bueno lavarte con agua y vinagre de manzana.

Y laxiitaAA sobre la otra duda que tienes con el sexo oral, te aburre terriblemente y te duermes. Yo creo que no estás suficientemente excitada y por eso ni consigues mojarte ni tampoco consigue despertar en ti deseo sexual alguno y entonces te entra sueñecito. Es verdad que las ganas que pone una y uno son muy importantes a la hora de mantener relaciones sexuales. Yo te aconsejaría en este caso, dejar rienda suelta a tus fantasías, tu mente es un fuerte aliado y si dejas volar tu imaginación, tendrás coitos muy intensos. Imagina algo que te ponga mucho, por ejemplo una imagen erótica o algo que te produzca placer y te excite al máximo, seguro que experimenatarás orgasmos más profundos. O también puedes probar con otras cosas, por ejemplo algún juguete erótico que te estimule el clítoris, como la lengua vibradora ‘The Lick’, simula la forma de una lengua, y hará que el sexo oral sea una delicia sola o con tu pareja.

31 marzo 2009 a las 18:20 por laconsoladora

En busca del placer infinito

Hola amigüitos de la web de la tele:

Perdonar por el retraso de estos días, necesito en algunos casos un poco de tiempo para poder leer y contestar a todas vuestras dudas. He visto que entre vosotros también os servís de gran ayuda, dando consejos unos a otros. Trataré a continuación ayudar a una chica anónima que tiene una pequeña confusión entre los orgasmos vaginales y los orgasmos clitoridianos y, a un chico de Badajoz que quiere saber cuánta potencia sexual tiene un hombre.

Soy una chica experimentada sexualmente, sin embargo nunca he conseguido un orgasmo con penetración, sólo mediante estimulación del clítoris. A mis amigas les pasa igual y pensamos que lo del orgasmo vaginal es una leyenda urbana.

¿Orgasmo vaginal o clitoridiano? Para tener ese orgasmo tan buscado da igual la manera a la accedas a él, puede ser a través de la estimulación del clítoris, como muy bien sabéis, ese pequeño pinganillo que nos hace enloquecer cada vez que lo tocan, chupan, lamen,… o a través de la penetración.

Primero preguntaros qué es un orgasmo, es por supuesto una sensación placentera, un éxtasis, un gusto infinito, un hormigueo que te invade todo el cuerpo, algo que sientes y que no puedes explicar,… Podríamos seguir así dando un montón de definiciones, porque es algo subjetivo en cada persona y, cada una lo explicaría a su manera. Según lo describen Mantak Chia y la Dra. Rachel Carlton Abrams en su libro ‘La mujer multiorgásmica’ (Neo Person Ediciones), “el orgasmo es una experiencia cumbre producto de la excitación intensa” y la investigadora Helen Kaplan propuso el modelo de orgasmo simple dividido en tres etapas: deseo, excitación y orgasmo.

Si te gusta que te chupen o que te toquen el clítoris o que te introduzcan los dedos en la vagina y sientes placer, no te obsesiones con la idea de que vas a tener un mega orgasmo sólo con la penetración, con todo esto quiere argumentar que no importa el modo con el que llegues, disfruta el momento. Hay multitud de terminaciones y zonas erógenas que si nos las tocan, enloquecemos.

La intensidad, la cantidad, la duración del orgasmo varía en cada encuentro sexual, hay días que te levantas por la mañana y tienes un gran deseo de sentir a tu chico y le acaricias, comienzas a excitarte de tal manera que consigues ese éxtasis, o hay veces que por mucho que te estimule sólo alcanzas un orgasmito mediocre y siempre acabas preguntándote por qué no ha sido como el de ayer. Además en todo clímax femenino intervienen tanto la vagina como el clítoris.

Mi consejo es que no te marques expectativas de que hoy va a ser el día de tu orgasmo vaginal, déjate llevar y goza con tu pareja.

Soy un chico de Badajoz y te quiero contar mi gran duda. Cuando eyaculas en la penetración puedes seguir follando o ya no hay nada que hacer, y tienes que dejar que tu cuerpo descanse y entonces vuelves a repetir.

Habitualmente los hombres tienen que dejar descansar su cuerpo ante otro combate sexual, pero es verdad que esto puede ocurrir entre los jovencitos si tienen una gran potencia sexual.

Lo normal es que tu cuerpo te pida unos minutos de tregua para volver a empezar la actividad, también depende de tu capacidad de excitación y tus ganas.

Hay veces que por causas ajenas, nuestro cuerpo no puede más, aunque tu chica insista e insista. Existen técnicas que ayudan a tener varios orgasmos sin eyacular, lo que te permitirán aguantar muchas horas. Se trata del sexo tántrico pero de eso hablaré otro día.