27 julio 2009 a las 14:33 por laconsoladora

Te cuento un cuento

Tengo una amigo que estudia Medicina en la Universidad Rey Juan Carlos y hace poco que quedamos para contarnos nuestras cosas como antiguos compañeros de instituto. Sin más, el año pasado se puso a estudiar de nuevo una carrera larga (hay veces que pienso que ha visto mucho ‘House’ y ‘Anatomía de Grey’) sin embargo, él insiste e insiste que es vocacional.

En ese rato que pasamos juntos me hizo un regalo que quiero enseñaros, un pequeño libreto. Elaborado por estudiantes universitarios que quieren “informar y orientar sobre los riesgos relativos al consumo de drogas y las prácticas sexuales”.

ÉRASE UNA VEZ

LA CENICIENTA

EL FLAUTISTA DE HAMELIN

LOS TRES CERDITOS

LA BELLA DURMIENTE

PINOCHO

CAPERUCITA ROJA

 

Y para acabar te regalan un condón, para protegerte en cualquier práctica sexual y en cualquier momento, el único método anticonceptivo que previene enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

Por si fuera poco te dan unos consejos para que tus relaciones sexuales sean de lo más estimulantes y placenteras, utilizando uno de los mejores afrodisíacos: la imaginación. “Sorprende a tu pareja, acuérdate de sus gustos, interésate por sus fantasía sexuales, sonríe y haz reír…”. Además los cinco sentidos son muy importantes, una buena mirada, una caricia, una receta afrodisíaca, un gemido, el olor corporal hacen que cada encuentro erótico sea único e intenso, sin ningún aliciente artificial.

8 julio 2009 a las 18:56 por laconsoladora

Sexo con arrugas

Lala de Chasna: “Llevo casi dos años con mi pareja y todas las veces que hemos tenido relaciones, he tenido orgasmos… y les recomiendo que no muráis sin probarlo, porque es lo mejor y más teniendo 60 años como tengo, separada dos veces, pero sin perder las ganas de pasarlo bien en la cama”.

Cuando pensamos en el sexo en la tercera edad parece que es algo que queda muy lejos, algo que tardará en llegar, y a la vez también se cree que a esa edad probablemente ya no se tengan relaciones sexuales. No hay deseo, no hay excitación, no hay erecciones, no hay orgasmos. Sin embargo, eso no es así, la gente mayor por ser mayor no deja de tener unos sentimientos y unos deseos que quieren compartir con sus parejas y, por supuesto, gozar.
Según explica José Luis García en su trabajo “La sexualidad y la afectividad en la vejez” (2005)*, “la actividad sexual en la vejez está relacionada con diferentes factores entre los que destacarían: un buen nivel de salud integral, tener una pareja activa sexualmente, una actitud sexual positiva y una historia de actividad sexual frecuente y gratificante”. Todo eso mezclado hace que nuestros mayores disfruten del sexo a tope.

El autor en su informe además da datos sobre estudios de la sexualidad entre los mayores, (escasos pero bastante claros):

- “Trabajo de Bretschneider y col. descrito por Kaiser, un 63% de los hombres y el 30% de las mujeres entre 80 y 102 años eran activos sexualmente. La actividad sexual más frecuente eran las caricias y tocamientos. El 74% de los hombres y el 42% de las mujeres practicaban la masturbación”.

- “Encuesta de Moioli (2005) con mayores sevillanos, el 39% de las mujeres y el 81,45 mantienen actividad sexual. De estos, el 62,2% de hombres y el 42,45% de las mujeres la consideran placentera; mientras que el 33,9 de las mujeres y el 48,4% de los hombres lo valoran como enriquecedora”.

- “Hay una etapa entre los 65 y los 75 años en la cual la frecuencia de las relaciones se incrementa con respecto a la vivida en años anteriores”, trabajo de Corominas (1994).

- Una encuesta realizada por Muñoz en el año 2002 a personas mayores chilenas reveló cuestiones como: mayor frecuencia de las relaciones sexuales, la presencia del coito es mayor, mayor satisfacción, introducción de juegos eróticos y estimulación, las relaciones sexuales surgen espontáneamente…

Otro estudio realizado por un equipo del Instituto de Neurociencia de Gotemburgo (Suecia) concluyó que en la tercera edad aumenta el número de coitos tanto en casados como en solteros, y asimismo son de mayor calidad. Y además las mujeres encuestadas afirman que están más satisfechas, consiguen orgasmos. Como veis los estudios demuestran que por ser ‘mayor’ no te vas a perder el sexo.

Indudablemente hay unos cambios fisiológicos que aparecen tanto en los hombres como en las mujeres con el paso del tiempo pero no tiene por qué afectar a la sexualidad. Es cierto que la mujer padece unas transformaciones que afectan a sus genitales: modificaciones de los labios mayores, atrofia vaginal, falta de lubricación…; y hormonales, la menopausia. Esa horrible palabra que cualquier mujer no quiere escuchar. Hace acto de presencia y la fémina deja de sentirse atractiva y seductora ante su partenaire. Mientras que el hombre comienza a disminuir su producción de espermatozoides, la erección no es tan firme, aumento del tamaño de la próstata…

No obstante hay que pensar que las relaciones sexuales no se basan únicamente en el coito, la masturbación a esta edad puede llegar a ser muy placentera, pequeños sobeteos por debajo de la falda o caricias y besos dulces pueden levantar el ánimo y el deseo de ambos.
Con el tiempo puede que la pasión disminuya, pero da paso a un sexo más tranquilo y pausado, más íntimo. Ya no hay prisas, el hombre se acompasa a la mujer en la relación sexual, ya no hay miedo de posibles embarazos… La cama y su intimidad es para ellos solos.

*GARCÍA, José Luis (2005). “La sexualidad y la afectividad en la vejez”. Madrid. Portal Mayores, Informes Portal Mayores, nº 41. [Fecha de publicación: 31/08/2005].

29 junio 2009 a las 18:17 por laconsoladora

Yo sola también puedo

Graciela27: “Vivo con mi novio desde hace mas de un año, y los dos somos muy activos sexualmente, tenemos relaciones todos los días y nos gusta mucho experimentar y no tenemos ningún tipo de tabú, lo que te quería decir es que yo nunca me he masturbado sola. No sé por qué, pero nunca me había llamado la atención, lo que pasa que cuando mi novio se va algunos días de viaje o no está conmigo lo paso mal porque le echo mucho de menos… y tengo muchas ganas. He intentado masturbarme con los dedos, pero no me corro. Me gustaría que me dijeras qué me puedo introducir que no sea un consolador para conseguir llegar al orgasmo, me puedes dar algunas ideas. ¿Hay algún objeto o fruta o algo que sea especialmente placentero?”

Me parece fantástico que te lo pases tan bien en la cama con tu chico, que disfrutes del sexo sin tabúes, que tus relaciones cada día sean únicas y que tengas esa complicidad con tu pareja. Pero, y cuando él no está, ¿qué sucede? No hay quién te consuele, tienes muchaaaaaaaaaas ganas y no sabes qué hacer. No te preocupes tu solita también te lo puedes pasar muy bien y descubrir otras formas de gozar. La masturbación te hará probar cosas nuevas y descubrir tu cuerpo, aquí te dejo mis consejos para que comienzas a ser una experta en este arte amatorio tan imprescindible y tan delicioso que puedes practicar cuando te apetezca:

- Previamente y según nos explica la terapeuta estadounidense, Betty Dodson, tenemos que realizar un masaje genital. Consiste en que primero hables cariñosamente con tus genitales, hacer movimientos pélvicos arriba-abajo, no te olvides de los músculos PC o músculos Kegel contráelos rítmicamente y después acaríciate con la mano o con un dildo o un vibrador el clítoris para ir estimulándote poco a poco. También ayuda mucho que te toques los pechos, los pezones, el ombligo… mirándote en el espejo, siéntete la mujer más sexy.

- Recurre a fantasías o piensa en cosas que te exciten mucho para estimularte, después con la mano comienza a tocarte el clítoris, si notas que te molesta hazlo alrededor del glande de la zona clitorídea para que no sea tan directo. Si ves que estás poco ‘mojada’, puedes utilizar lubricantes o algo mucho más casero, tu saliva; y seguir con los movimientos rotatorios o de arriba-abajo, más rápido, o más lento.

- Otra forma de masturbación muy placentera que puedes probar es, coger con el dedo índice y el corazón el clítoris y masajearlo con moviminetos circulares.

Según datos de Masters y cols, (1987), los métodos de masturbación femenina más comunes son:

  • Estimulación manual del clítoris, un 48%
  • Estimulación mediante vibrador del clítoris, un 26%
  • Inserción vaginal, un 10%
  • Frotación contra un objeto, un 6%
  • Presión en los muslos, un 4%
  • Masaje irrigatorio, un 4%
  • Masaje con agua en la zona clitorídea o vulvar, un 2%

- También puedes utilizar esas manos magníficas que tienes; con una, te estimulas el clítoris y con la otra introdúcete primero un dedo y luego dos deditos y si tienes cerca de la mesita de noche un vibrador o dildo pruébalo también. Puede que te sorprendas y quieras utilizar estos métodos de masturbación con tu pareja cuando venga de su viaje. 

- Pero si te parece poco y eres atrevida, puedes estimularte en la zona clitorídea y en la anal con unos juguetitos diseñados para ello, como los plugs piramidales o dildos especialmente confeccionados para adaptarse fácilmente a esa parte del cuerpo.