27 noviembre 2010 a las 0:24 por Pepe Ribagorda

Las Estrellas Michelín cada año lucen más

Aún recuerdo aquellos años en los que con grandes dosis de recelo y desconfianza los responsables de la Guía Michelín nos citaban para darnos a conocer a los periodistas sus estrellas anuales. Lo hacían, creo, muy a su pesar, porque tras desvelarlas se sometían al varapalo de la crítica que año tras año les reprochaban en su propia cara su actitud cicatera a la hora de conceder estrellas a una cocina, como la española, que deslumbraba al mundo.

Michelín siempre ha pecado de ocultismo. En consonancia con el tradicional secretismo de sus misteriosos e influyentes inspectores, la compañía siempre ha tenido una política hosca y distante con los medios de comunicación. Una errónea política que en los últimos años están cambiado muy acertadamente. Si ya el año pasado con la presentación de la Guía Michelín 2010 en el madrileño Mercado de San Miguel se advirtió claramente la transformación, el exitoso, mediático y multitudinario acto con el que se han dado a conocer las nuevas estrellas del 2011 la noche del jueves en San Sebastián, ha dejado muy claro que Michelín ha dejado atrás el oscurantismo para tener la presencia y el reconocimiento público que se merece la guía gastronómica de referencia en todo el mundo.

La presentación de este año no solo contó en el deslumbrante escenario del Hotel María Cristina con la presencia de una numerosísima representación de medios de comunicación. Destacó la asistencia tanto del alcalde de San Sebastián, Odón Elorza y especialmente del Lehendakari Patxi López que trazó en unas acertadas palabras la sensibilidad de este gobierno vasco, que tanto sentido común esta poniendo en la política de Euskadi, por la gastronomía.

López acierta cuando pone a los cocineros vascos y a la gastronomia del País vasco como un reclamo turístico de primer orden, como fuente de riqueza y como exponente de lo que hay que hacer, respeto por las tradiciones, amor por el producto de la tierra y una enorme capacidad para innovar. No tiene desperdicio la foto que se hizo, vestido de cocinero con los tres “chefs” vascos tres estrellas, Arzak, Subijana y Martin Berasategui.

A pesar de haber obviado la petición unánime de la crítica de la tercera estrella para el también vasco, Andoni Luis Aduriz y el valenciano Quique Dacosta, la Guía Michelin concede ventiuna nuevas estrellas. Especialmente feliz, y con razón, encontré a Martín Berasategui tras convertirse en el cocinero con más estrellas de España, un total de siete que suman los distintos establecimientos que dirige o asesora. A las tres de su restaurante de Lasarte, hay que sumar las dos del Lasarte del Hotel Condes de Barcelona, la que posee en el M.B. del Hotel Abama de Tenerife y la segunda que le han concedido al Santo by Martín Berasategui del Hotel EME Catedral de Sevilla.

El fino y experimentado critico Carlos Maribona me hizo caer en la cuenta de que cada vez son más son restaurantes de hotel que cuentan con estrellas Michelín, algo impensable hace años, donde uno huía de los comedores del hotel donde se alojaba. La segunda estrella a Ramón Freixa por el fenomenal trabajo que esta haciendo en su restaurante del madrileño Hotel Selenza, la estrella al hijo de Carme Ruscadella, Raül Balam en el Hotel Mandarín de Barcelona o la merecidísima que ha logrado un grandísimo cocinero, Fernando Pérez Arellano en su nueva aventura mallorquina en el Hotel Hilton Sa Torre, en LLucmajor, son una buena muestra de ello. Llama mucho la atención también el reconocimiento que hace la Guía aun grupo de cocineros treintañeros y de enorme talento que aún tienen mucho que decir. Ahí están los Eneko Atxa, premiado con la segunda estrella para su restaurante “Azurmendi” de Larrabetzu, Paco Pérez por el” Miramar” de Llançá en Girona que recibe su segunda estrella, el deslumbrante “chef” del mar, Angel León reconocido con su primera estrella para su “Aponiente” del Puerto de Santa María y muy especialmente Dani Garcia, el más innovador de los cocineros andaluces, que gana su segunda estrella en su “Calima” de Marbella. Con él, lo quise celebrar

Personalmente siento que restaurantes que tanto esfuerzo han hecho por modernizar su carta y la gastronomia de su zona como los zamoranos “El Rincón de Antonio” o “El Ermitaño” o “Casa Marcelo” en Santiago, hayan perdido la estrella que tenían. Un varapalo que no les va a ayudar a superar estos tiempos de crisis. Tampoco entiendo que el fenomenal trabajo que están haciendo cocineros como Pepe Rodriguez en “El Bohio” de Illescas (Toledo) no estén más reconocidos

Tras dar a conocer las estrellas, los presentes pudimos degustar unos fabulosos pintxos elaborados por los restaurantes Akelarre, Arzak, Martín Berasategui, Azurmendi y Zaldiarán. Aquí podéis ver un plato clásico de Arzak, el huevo con caviar sobre puré de coliflor y mantequilla de cebollino, la ostra con tremella yodada, bruma y aromas extraídos del Cantábrico de Ebneko Atxa y las fabulosas láminas de trufa negra con yema de huevo a baja temperatura, tocino confitado y espuma de patata de Patxi Ecelza, el magnífico cocinero del no menos magnifico restaurante “Zaldiarán” de Vitoria.




Un éxito. Un verdadero éxito. La Guía Michelín brilló como nunca. Me alegro por su política aperturista. Nunca entendí como teniendo un tesoro tan preciado no le dieran la presencia y la notoriedad pública que se merecía.

20 noviembre 2008 a las 9:14 por Pepe Ribagorda

La Guía Michelin premia dos conceptos gastronómicos antagónicos: Santi Santamaría y Sergi Arola

Criticada, cuestionada, vilipendiada, la guía Michelín, aguanta todos los embates posibles y se mantiene como el “tótem” del mérito gastronómico. Es la referencia, la que encumbra y da la gloria a un “chef” y a su restaurante. Se le podrá tachar de ser cicatera con nuestra cocina, creo sinceramente que el altísimo nivel de la gastronomía española no esta reconocido en la guía, de injusta en muchos casos, pero es la que es.

Su docena de inspectores españoles (hay 86 en todo el mundo), tienen sus cualificados métodos de calificación, me consta que su trabajo es concienzudo, pero como casi todo en la vida, es susceptible de ser cuestionado y mucho más en un universo tan subjetivo como el gastronómico.

Pepe Ribagorda

La nueva guía Michelin para España y Portugal. Foto: Pepe Ribagorda

La guía MICHELIN “España & Portugal” 2009 esta a punto de salir a la venta. A mi juicio no ofrece novedades importantes, ningún restaurante adquiere la máxima categoría, es decir, las tres estrellas, pero si son reseñables los cambios que se producen en la categoría de las dos estrellas. Sergi Arola, con su “Sergi Arola Gastro”, tan solo un año después de abandonar “La Broche”, es premiado con dos estrellas Michelín, las mismas que pierde su antiguo establecimiento. La otra novedad en la categoría de las dos estrellas, y particularmente lo lamento mucho es la estrella que pierde Hilario Arbelaitz y su “Zuberoa” . En el terreno de los restaurantes con una estrella, es donde más cambios hay. Quince nuevos establecimientos adquieren esta categoría. Entre ellos “Valdepalacios”, el restaurante toledano que asesora Santi Santamaría. Suma y sigue para el “chef” español con más estrellas Michelín, ya suma siete y se iguala con el llamado “cocinero del siglo” el francés Robuchon. Cataluña suma otras cinco estrellas más, por tan solo una el País Vasco (el “Boroa” de Amorebieta) y Madrid (el “Alboroque” de Andrés Madrigal). La comunidad valenciana sigue al alza, consigue dos estrellas más ( “Riff” y “Vertical”). La guía no se olvida de Galicia ( “Pepe Vieira” en Raxó), Cantabria ( “El Nuevo Molino”), Sevilla (“Abantal”) y por primera vez, Zaragoza ( el restaurante “Bal d’Onsera” gana otra estrella)

Pierden la estrella que tenían y bien que lo lamento “El Mesón de Doña Filo” el magnífico restaurante de Julio Reoyo en Colmenar de Arroyo (Madrid), Toñi Vicente, al que su implicación en el caso de las vieiras tóxicas le ha podido pasar factura, “Fagollaga”, de Hernani, “Caelis” en Barcelona, “L’Alezna” en el municipio asturiano de Caces, “Playa Club” en La Coruña y “La Cuina de Can Pipes” y el “Hostal de Sant Salvador”, ambos de Gerona.

Difícil contentar a todo el mundo. Durante la cena con la prensa especializada, los responsables de la Guía tuvieron que escuchar duros reproches. Especialmente por la tercera estrella que siguen negando al “Celler de Can Roca”. Este es un momento de la cena.

P.R.

Un momento de la cena en la Terraza del Casino, servida por Paco Roncero. Foto: P.R.

Una magnifica cena por cierto celebrada en la madrileña “Terraza del Casino”. El chef Paco Roncero, nunca defrauda. Me encantó un dumpling de berberechos fresquísimos. Deliciosa también, la Royal de becada, la Dama Negra del bosque, el lenguado reuniere y el jarrete de ternera. Saqué una foto del lenguado, para que veáis la composición estética del plato.

Detalle del lenguado servido en la cena. Foto. P.R.

Detalle del lenguado servido en la cena. Foto. P.R.

Discutiendo amigablemente, discrepando civilizadamente, la noche se hizo madrugada entre brandys, rones y cigarros habanos. Lo dicho, serán criticados o no, pero son la referencia gastronómica mundial. Y lo llevan siendo desde hace cien años. Por algo será.