9 noviembre 2009 a las 19:43 por gruposalvaje

La “Celda 211″ de Daniel Monzón te deja preso

Ruth Méndez

rmg@informativost5.com

Si nunca habéis estado en prisión y os apetece probar: Celda 211. Desde luego el director Daniel Monzón cumple su objetivo, a los pocos minutos de arrancar la película uno siente el desasosiego, el vértigo de vivir un motín en directo. Se apaga la luz y la sala del cine se convierte en una cárcel, la butaca en un auténtico calabozo.

Si crees que los que están dentro son todos peores que los que están fuera: Celda 211. Porque no es sólo un magnífico thriller, también es una durísima reflexión sobre la injusticia y la justicia. Una tragedia griega en la que nada, ni nadie, es lo que parece. Nos enseña, huyendo de absurdas moralinas y evitando el maniqueismo, que los muros de la cárcel son tan frágiles como esa línea imaginaria que separa a los buenos de los malos.

Si quieres juzgar la interpretación del próximo Goya a mejor actor: Celda 211. Luis Tosar simplemente se sale. Se convierte en cuerpo, voz (maneja con acierto un tono irreconocible) y alma en Malamadre, un villano entrañable, un capullo sobrado de carisma. Pocas veces una actuación es tan creíble, tan poderosa… Nuestro De Niro particular está condenado, por lo menos, al Oscar.

Si quieres descubrir toda una revelación: Celda 211. ¡Atentos a Alberto Ammann! Ésta es su primera película y quién lo diría. Aprueba raspado lo de darle la réplica a Tosar pero se hace con un papel difícil, el de un funcionario de prisiones novato que sufre una transformación interior brutal. Otras interpretaciones también son sólidas como las de Marta Etura, Manuel Morón, Luis Zahera… Muchos de los extras son presos de verdad, y los que no lo son lo parecen. Me ha sorprendido el talento de Carlos Bardem, que brilla haciendo de chungo y clava el deje colombiano.

Si quieres ver una de las mejores películas del cine español: Celda 211. El reparto y la adaptación de la novela no podían ser más acertados. Rodada en una antigua cárcel de Zamora, con el ritmo vertiginoso de un reportaje de informativos, con calidad de cine… Celda a mí me ha dejado presa…

2 febrero 2009 a las 11:07 por gruposalvaje

Premios Goya 2009, las bambalinas con goteras

Hija y mami elegantes...

Hija y mami elegantes...

 

Ruth Méndez

rmg@informativost5.com

Ha llovido fuera y dentro… Las estrellas han desfilado por la “original” y patrocinada alfombra verde teniendo que sortear la gotera gigante que se ha abierto en el techo del Palacio de Congresos de Madrid. Al ministro de cultura (él, para nuestro fastidio, no se ha atrevido a vestirse de Ágatha Ruiz de la Prada) le han salpicado las gotas pero se ha apresurado a aclarar que ese estropicio no era culpa del gobierno… El chaparrón se lo repartirán entre Aguirre y Gallardón.

Esperanza Pedreño, la Cañizzares de Cámera café, ha lucido discreta un vestido negro. Belén Rueda ha elgido, como siempre, un Carolina Herrera, Paz Vega ha disimulado bajo un tul rosa su incipiente barriguita, Miriam Díaz Aroca ha dado una lecciónn de clase con su floripondio al final de la espalda… En general, poco espectáculo en los posados (en los saraos se echa de menos a la Pataky). Los flashes han enloquecido con la llegada de nuestra Pe. La actriz ha aterrizado por poco tiempo (a estas horas vuela, acompañada de Goya estatuilla, rumbo a Los Ángeles para no perderse la comida de niminados al Oscar). Nunca le faltan ni el glamour, ni la ilusión, ni el chicle en la boca, ni su hermanísima, ni su amiguísima Goya Toledo…

Benicio del Toro… Se ha parado con nosotros en directo para el informativo. Ha costado echarle el lazo porque todos querían una cita con él (incluida Pilar Bardem, que se retrató con el Comandante). El Ché no se ha puesto el traje de guerra, bien trajeadito, con sus ojeras tatuadas ha derrochado buen humor. En la sala de prensa, ha confesado que va a sacar al cabezón de marcha y de bromas, nos ha querido hacer creer que su vaso de agua era de vodka.

Emoción… Cuando Carme Elías (la más elegante), en mitad de nuestra entrevista, se ha enterado de que el Goya a actriz revelación era para Nerea Camacho. La veterana ha roto a llorar y se ha puesto a gritar orgullosa: Le han dado el premio a mi hijita (hija en la fición, claro).

La niña de Camino le ha regalado frescura a una velada algo sosa… Pizpireta, con sus mejillas encarnadas de la emoción y sus zapatitos rojos parecía la protagonista del Mago de Oz.

Jess Franco, esta noche, tampoco ha dejado de ser el eterno anarquista. El Goya de Honor se ha pasado casi toda la ceremonia entre los periodistas, a su ”bola”, en un rincón tranquilo comiendo pinchos, bebiendo y fumando con su acompañante.

La anfitriona también nos ha visitado. Carmen Machi, Aída para los amigos, se paseó por las bambalinas con una bandeja de bombones a lo Isabel Preysler.

Foto de familia y fin a los Goya de las goteras… (y no por el veredicto de los académicos que me ha parecido muy acertado).