Además de redactores de la sección de cultura de Informativos Telecinco, somos buenos chicos. Aunque cuando tenemos que ser malos... Somos mucho mejores. Estamos a la caza y captura de pelÃculas, discos, libros y exposiciones. No te sientas forastero en nuestro blog.
Algo parecido pasa con Annie Leibovitz, seguramente la fotógrafa más famosa del mundo. Que sea la mejor es mucho más discutible. Su celebridad absoluta, sin embargo, está fuera de toda duda. Anna Wintour, la despótica directora de Vogue parodiada en El diablo viste de Prada, considera a su asalariada Leibovitz una estrella más de sus portadas, a la altura de las que fotografÃa. Y, de hecho, su nombre aparece en muchas ocasiones a mayor tamaño que el de sus retratados. Vanity fair y Rolling Stone, que le deben sus dos portadas más famosas de la Historia -la de una embarazadÃsima Demi Moore la primera y la de John Lennon acurrucado como un feto junto a Yoko Ono la segunda-, no habrÃan sido lo mismo sin ella. Y, en fin, no hay polÃtico, músico o actor que no corra raudo y veloz al llamamiento de la Leibovitz.Â
Es curioso. Annie Leibovitz tiene un fÃsico contundente y aspecto de persona un tanto frÃa. Ambos contrastan, sin embargo, con una mujer cálida e indecisa. Las fotografÃas que reflejan la agonÃa y muerte de Susan Sontag, su pareja durante años, son posiblemente uno de los documentos más escalofriantes que se recuerdan en la fotografÃa contemporánea.
Su retrospectiva de los años 1990-2005 -A photographer’s life- puede verse en la sala Alcalá 31 -de la Comunidad de Madrid-, dentro de las actividades de PhotoEspaña 09.