17 mayo 2009 a las 0:58 por gruposalvaje

Aterrizamos en Cannes, con Alejandro Amenábar. Abróchense los cinturones…

Ruth Méndez

rmg@informativost5.com

ágora

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Hoy, muy temprano, hemos aterrizado en Cannes. En el vuelo hemos coincidido con Amenábar aunque cuesta descubrirlo entre los pasajeros. Le gusta pasar inadvertido, no hace ruido, ni busca los flashes, ni necesita que ningún séquito de pelotas o guardaespaldas le vaya abriendo paso, ¡sujeta su propia maleta y se quita las gafas de sol cuando no hace sol!… Quizá su afición a la astronomía es la que lo convierte en una estrella con los pies tan amarrados a la tierra, la que le permite no creerse el centro del universo.

Llega con su quinta película… No le han hecho falta más para consagrarse. De Ágora sabemos todavía poco: que es la primera gran superproducción española, una de romanos, hemos visto algún aperitivo que deja sin aliento… Mañana se desvelará el misterio, la cinta se estrena mundialmente en el festival más importante y exigente del planeta. Amenábar nos ha confesado que está emocionado y algo impaciente por el veredicto de la crítica y del público. Para templar nervios, esta noche se ha ido a ver la cinta de su colega Ang Lee. Una comedia sobre la “generación de Woodstock“, ideal para echar unas risas y liberar tensión. Dentro de unas horas arranca un día duro para él, dentro de unas horas se tendrá que plantar el smoking y será imposible lo de pasar inadvertido. Ya os contaremos.

Por cierto, también tenemos una cita concertada con la Pataky. Al parecer, va a posar con su novio (alias Manolete inédito) y nos convoca para anunciarnos una película que todavía va a rodar en noviembre… Me da que aunque el día esté nublado Elsa sí que no se olvida sus gafas de sol… Lo dicho, abróchense los cinturones.

2 febrero 2009 a las 11:07 por gruposalvaje

Premios Goya 2009, las bambalinas con goteras

Hija y mami elegantes...

Hija y mami elegantes...

 

Ruth Méndez

rmg@informativost5.com

Ha llovido fuera y dentro… Las estrellas han desfilado por la “original” y patrocinada alfombra verde teniendo que sortear la gotera gigante que se ha abierto en el techo del Palacio de Congresos de Madrid. Al ministro de cultura (él, para nuestro fastidio, no se ha atrevido a vestirse de Ágatha Ruiz de la Prada) le han salpicado las gotas pero se ha apresurado a aclarar que ese estropicio no era culpa del gobierno… El chaparrón se lo repartirán entre Aguirre y Gallardón.

Esperanza Pedreño, la Cañizzares de Cámera café, ha lucido discreta un vestido negro. Belén Rueda ha elgido, como siempre, un Carolina Herrera, Paz Vega ha disimulado bajo un tul rosa su incipiente barriguita, Miriam Díaz Aroca ha dado una lecciónn de clase con su floripondio al final de la espalda… En general, poco espectáculo en los posados (en los saraos se echa de menos a la Pataky). Los flashes han enloquecido con la llegada de nuestra Pe. La actriz ha aterrizado por poco tiempo (a estas horas vuela, acompañada de Goya estatuilla, rumbo a Los Ángeles para no perderse la comida de niminados al Oscar). Nunca le faltan ni el glamour, ni la ilusión, ni el chicle en la boca, ni su hermanísima, ni su amiguísima Goya Toledo…

Benicio del Toro… Se ha parado con nosotros en directo para el informativo. Ha costado echarle el lazo porque todos querían una cita con él (incluida Pilar Bardem, que se retrató con el Comandante). El Ché no se ha puesto el traje de guerra, bien trajeadito, con sus ojeras tatuadas ha derrochado buen humor. En la sala de prensa, ha confesado que va a sacar al cabezón de marcha y de bromas, nos ha querido hacer creer que su vaso de agua era de vodka.

Emoción… Cuando Carme Elías (la más elegante), en mitad de nuestra entrevista, se ha enterado de que el Goya a actriz revelación era para Nerea Camacho. La veterana ha roto a llorar y se ha puesto a gritar orgullosa: Le han dado el premio a mi hijita (hija en la fición, claro).

La niña de Camino le ha regalado frescura a una velada algo sosa… Pizpireta, con sus mejillas encarnadas de la emoción y sus zapatitos rojos parecía la protagonista del Mago de Oz.

Jess Franco, esta noche, tampoco ha dejado de ser el eterno anarquista. El Goya de Honor se ha pasado casi toda la ceremonia entre los periodistas, a su ”bola”, en un rincón tranquilo comiendo pinchos, bebiendo y fumando con su acompañante.

La anfitriona también nos ha visitado. Carmen Machi, Aída para los amigos, se paseó por las bambalinas con una bandeja de bombones a lo Isabel Preysler.

Foto de familia y fin a los Goya de las goteras… (y no por el veredicto de los académicos que me ha parecido muy acertado).