David Cacho / dcacho@informativost5.com
Al verlo recoger el Oscar al mejor documental hace unas semanas, uno ya se daba cuenta de que Philippe Pétit -protagonista de este documental ganador de todos los premios habidos y por haber- es todo un personaje. Mucho tiempo se ha tardado en llevar al cine sus peripecias: las de un hombre empeñado en desafiar la ley de la gravedad, las de un funambulista que quiso pasearse durante media hora entre las Torres Gemelas de Nueva York con la sola ayuda de un cable y el único objetivo de que los hombres volvieran a mirar al cielo…
Imágenes del documental (pieza de Informativos Telecinco)
Yo habÃa oÃdo hablar de él hace unos años en un texto de Paul Auster, uno de sus mayores admiradores. Lógico. La hazaña de Pétit, hace ya treinta y cinco años, impregnó de poesÃa para siempre una zona tan árida y antipática como el distrito financiero del sur de Manhattan. Pero, desde entonces, nunca más. Me parecÃa increÃble que un héroe de las caracterÃsticas de Pétit, con sus paseos a través de la bahÃa de Sidney o del campanairo de Notre Dame, no hubiera sido nunca objeto de un documental o incluso de una pelÃcula.
Ahora se estrena en España Man on wire, la obra que muestra las vertiginosas imágenes de esos paseos. Y no sólo eso. También la increÃble historia de cómo Pétit y sus compañeros consiguieron subir hasta la azotea del World Trade Center sin permiso, atar un cable entre las dos torres y, finalmente, ejecutar ese paseo al que se bautizó como el delito artÃstico del siglo XX.
Merece la pena verlo. Está contado por el propio Philippe Pétit -comunicador nato- como si fuera una pelÃcula de suspense. No creo que nunca tengamos la suerte de ver algo parecido a lo que él hizo en directo, pero Man on wire es al menos un buen sucedáneo. Y, sobre todo, la constatación de que -en efecto- nos habÃamos olvidado de mirar al cielo…










