22 septiembre 2008 a las 12:00 por gruposalvaje

Las dos caras de la comedia: “Quemar después de leer” y “Tropic thunder”

David Cacho

dcacho@informativost5.com

Este fin de semana ha sido de risa en San Sebastián. Y no por la chaqueta de John Malkovich, que se ha diseñado él mismo -con lo que agrava el delito-, sino por las estrellas de la programación. Se han proyectado fuera de concurso las dos comedias de las que más se hablará en las próximas semanas: Quemar después de leer y Tropic Thunder.

La primera, penúltima genialidad de los hermanos Coen -o factoría Coen, porque los muchachos tienen ahora mismo cinco películas en producción, rodaje o pos-producción-, es un modelo de guión inteligente, de dirección acertada y de interpretaciones en estado de gracia. Prefiero a los Coen cuando hacen drama con toques de humor negro, no me encuentro entre la legión de fans de El gran Lebowski y me quedo con Muerte entre las flores, Fargo o No es país para viejos antes que con O brother o The ladykillers. Pero esta historia sobre la memez, la estulticia y el vacío intelectual que asola a la sociedad estadounidense es pura inteligencia. Con el tiempo, Ethan y Joel Coen se han hecho tan imprescindibles para entender a su país como Robert Altman o David Lynch. Frances McDormand, John Malkovich y Brad Pitt están en condiciones de optar a cualquier premio de interpretación de esta temporada.

Y, en cuanto a la otra comedia, pues es… de Ben Stiller. Un gran cómico, desde luego, pero para formatos cortos tipo Saturday night live. Como director de largometrajes no acaba de convencerme. Tropic thunder tiene puntazos pero deslabazados. La idea de rodar una guerra y encontrarse en medio de una real sin darse cuenta me parece brillante, pero la ejecución no está a la altura. Muchos gags son facilones y de trazo grueso. Y la película no deja de ser una mera acumulación de situaciones cómicas más o menos conseguidas. Eso sí, sólo por las disquisiciones sobre cómo ganar un Oscar cuando se interpreta a un retrasado o por el baile de un Tom Cruise irreconocible en la piel de productor hijoputa merece la pena echarle un vistazo a Tropic thunder

Por lo demás, hasta aquí llega mi cobertura del festival. Me voy de aquí después de haber visto alguna buena película y de haber comido como un rey. Ayer fue un día estupendo de sol radiante. Y, además, no he vuelto a meter la pata con ningún director de producción. ¿Se puede pedir algo más?