granhermano24h-12mas1 a 10 febrero 2012 a las 8:05

10 de febrero (8.00-16.00 h.) David abandona

Tomás Blanco.

8.00 h: Buenos días niños y niñas, queridos todos.

8.01 h: Nada más conectar, plano cenital con cámara nocturna de Noemí, dormida. De pronto se mueve. Dice: “Me asustaste, tonto. Te pasas todo el día por ahí…”. Se lo dice a Alessandro, que se cuela en la cama sin decir ni media.

8.05 h: Todos dormidos.

8.30 h: Sin novedad.

9.00 h: Las nueve y sereno.

9.30 h: Todos dormidos. Michael y Ariadna en la misma cama. Pepe en el sofá del salón, con la luz encendida.

10.00 h: Las diez y sereno.

10.30 h: Todos dormidos.
Pepe ha dejado el sofá y se ha mudado a la cama.

11.00 h: Las once y sereno.

11.23 H: Camela. A todo rugido. Luces encendidas.
Bueno, bueno. Una más de Camela y confieso todos mis crímenes, os lo digo.
El personal se queda en la cama.
Creo que Sindia es la única que se ha levantado.

11.35 h: Está costando levantarse.
Noemí sale de la cama de Alessandro y se acuesta en la de Pepe.
¿Escándalo nacional?
No. Ha sido una especie de arrumaco de buenos días.

11.45 h: Pepe se queda en la cama. No sé si hay alguien más acostado. Skywalker ya se ha duchado y todo. Charla ceñudo con Juan en el dormitorio. Juan sin micrófono y David sin pilas.
Ariadna se levanta y hace la cama.

11.50 h: En el cuarto de las chicas, Verónica sigue durmiendo y Marta, la nueva, duerme revirada.

12.00 h: El príncipe policía se arranca a cantar cursiladas en el baño, porque en el mundo Disney uno se puede arrancar a cantar cursiladas y como si nada, oiga, y lo mismo se imagina que hay unos jilgueros haciéndole los coros. Canta Luis Fonsi o Fran Perea, o las dos cosas, no hay forma de estar saberlo, o a lo mejor es que Luis Fonsi y Fran Perea son la misma persona, como Diango y Sergio Dalma, que es bien sabido que son la misma persona y que solo cantan en invierno, cuando tienen la garganta regulera.

12.10 h: Conversaciones mañaneras en el vestidor.
Parece que la intención general es volverse a la cama.
Noemí saca la basura. El perro la sigue moviendo el rabo.

12.20 h: El personal dándose un agua en el baño. Más conversaciones mañaneras. La comida el tema estrella. Estrella no es la palabra adecuada, pero es la primera que me viene a la cabeza.
En el jardín, Noemí y Michael tomando el sol. Noemí dice, de pronto: “Ay, Aris, la que nos has hecho, jodío”. “Uhm”, asiente Michael.

12.30 h: Está especialmente Disney Michel hoy. Dice cosas como: “A ver qué sorpresa nos traen esta noche en la fiesta. Espero que sea algo bonito ¿no?”. Pues hombre, a lo mejor de sorpresa le dejan una cabeza de caballo ensangrentada dentro de la cama, pero no creo.
O, sobre la actuación de un autocantor anoche durante la gala, dice: “A mí me llegó. Tu zabe ¿no?”.
Sí. Lo sabemos.
El resto del tiempo, hemos visto a Ochoa y a Verónica durmiendo juntas en la misma cama.

12.40 h: Michael y Hugo hablan de Arístides. De que se ha gastado “todos sus ahorros para una semana. Y a lo mejor no se lo ha pasado ni bien”, dice Michael.
No se preocupen por Arístides, amigos, el zagal es un luchador.
Luego Hugo habla de la gala. No alcancé a ver la gala, así que no entiendo bien. Algo relacionado con la boca de los deseos y una cebolla. En cualquier caso, Hugo cree: “A Vero y a Ari se les fue de las manos”. Por el tono de Hugo, no parece nada serio.

12.50 h: Marta, la nueva pardala, y Ariadna, en el baño. Resulta, amigos, que Marta tiene unas cuantas pinzas mágicas. Pinzas normales, de tender, de madera, pero mágicas. Total, que siempre tiene que llevar una de las pinzas mágicas consigo. Van rotando. Parece ser que por higiene, de dónde se deduce que cuando la pinza está sucia, pierde propiedades.
13 millones de naves vendrán de Ganímedes y Raticulín. Ténganlo por seguro.
Todavía no sé muy bien qué hacer con esta información. Me está dando un stack overflow, así que voy a ir poniéndome el casco de aluminio y los dodotis.
Por si acaso.

13.05 h: Está la mañana más lenta que el caballo del malo. En el jardín, conversaciones esporádicas mientras toman el sol despatarrados en los sofales. En el baño, Ariadna y Marta hablando. Marta comenta sus primeras impresiones: hace calor por la noche, la cama súper cómoda, ¿hacéis ejercicio en las máquinas?… ¿Tenéis un embudo para ponérmelo en la cabeza? Lo puede sujetar con la pinza mágica.

13.10 h: Hace rato que el Súper llamó a David al confesionario. De pronto aparece en el jardín y explica que le han dado 20 minutos para hacer la maleta. Se va, abandona: “Os doy un abrazo, voy y hago la maleta rápido y me vuelvo a despedir de vosotros. En serio, en serio. No bromearía con esto”
Se abrazan. Lloran.

13.12 h: Entiendo que ha pedido irse. Dice: “No tiene nada que ver con vosotros, de verdad“. Dice: “tengo ganas de ir a buscar a mis nenas al colegio“. Los demás le abrazan. Dicen algo de la boca de los deseos. Hablan todos al tiempo y no entiendo bien.

El realizador corta al cuarto de los chicos. Juan lee la biblia. En el cuarto de las chicas, Verónica y Ochoa dormidas.

13.20 h: De nuevo en el jardín. Los concursantes sorprendidos. Todos parecían saber que llevaba días mal. Según Hugo y Michael, ya les había comentado algo: “ya no aguantaba más aquí” y: “quería que le nominásemos“. Pero en ningún caso esperaban: “que se fuese por propia voluntad, tan rápido“.
Ariadna, con su tarjeta del club yoista, protagonista de su propia película, convencida de tener campo gravitatorio propio dice: “Joder, se me va todo Dios. Yo lo flipo”, y se va a victimizarse a algún rincón dentro de la casa.

Menos mal que estaba lenta la mañana. Menudo ojo tengo.

13.25 h: Algunos no parecen muy afectados por la caída de Skywalker en el lado oscuro de la fuerza, así que en el jardín, 5 minutos depués, Marta, Sindia y Pepe hablan tranquilamente de otros asuntos insustanciales.
Ochoa entra llorando al cuarto de las chicas y se tumba boca abajo en la cama, esconde la cabeza entre los brazos. Ariadna y el propio Skywalker acuden raudos a pasarle la mano por el lomo.
-¿Por qué me haces esto? -dice Ochoa, que también tiene tarjeta del club yoísta.
-Ya no podía más, no tiene nada que ver con vosotros. Es un tema personal -dice David.

13.35 h: Todos reunidos junto a David, en el cuarto de las chicas. Silencio general, lloriqueos varios.
Entré contigo y espero verte salir la última“, le dice David a Ochoa, que sigue en su papel de viuda inconsolable.
David está inquieto porque no sabe lo que le espera. Ni siquiera sabe si podrá estar en plató. Asegura que se buscará la vida para poder estar allí y despedirse de ellos.
“La decisión ya está tomada, así que ahora tranquilo”, dice Juan, con sensatez.
Todos de procesión con David y la maleta hacia el salón.

13.45 h: Entre el silencio general, mientras esperan a que el Súper llame a David, los muchachos dejan de decir (o de intentar decir) cosas significativas y promesas de amor eterno, para, poco a poco, convertirse en la clásica conversación nerviosa en la que tratan de reírse de cualquier cosa.

13.50 h: Silencio general y comentarios ocasionales tipo:
-¿Te han dicho por dónde vas a salir?
-No.
-¿La sanción económica se paga en todos los casos?
-Sí. Voy a tener que pedir un préstamo para pagarlo. Pero si estás aquí tienes que ser honesto contigo mismo y si vas a estar mal, es mejor dejar a otra persona vivir la experiencia.
Empieza a resultarme curioso que nadie haya insistido más de una frase para que David se quede. Ni los que más lloran.
El Súper se manifiesta:
-David -dice-, puedes salir por la puerta del jardín. Despídete de tus compañeros.
Procesión hacia la puerta del jardín.
Besos y abrazos y buenos deseos:

David se dirige hacia la puerta del jardín.
Sus compañeros se arrancan a aplaudir.
David sale.
Sus compañeros siguen aplaudiendo.
David vuelve a entrar. Coge la otra maleta y vuelve a salir.
Sus compañeros siguen aplaudiendo.
La puerta se cierra.
Ariadna, Ochoa y Michael ojerosos y lloriqueantes en el jardín.

14.00 h: ¿Qué toca ahora?
Intercambio psíquico, efectivamente.
¿Y cuanto va a durar?
Días.
Así que aquí estamos, hablando de cómo nos sentimos sobre la expulsión. Concurso de obviedades.
Ariadna, que empieza a repetir la muletilla “¿sabes?” con tanta frecuencia como David, “tío”, se coloca en su lugar favorito: entre el intercambio psíquico y el porno emocional, y se lanza a discursear.
¿Sabes?
“Sólo falta que se vaya Ochoa ¿sabes? Tú y yo tenemos un gafe, tía”, le dice Ariadna a Ochoa. Ochoa coincide. Y una vez más, me acuerdo de mi profesor de filo del instituto:
-¿Qué es lo primero en lo que piensa el ser humano, niños? -decía, mientras se señalaba los hombros con los pulgares.
-¡En sí mismo! -decíamos nosotros.
-¿Y qué es lo segundo en lo que piensa el ser humano?
-¡En sí mismo! -decíamos nosotros.
Y volvía a señalarse los hombros con los pulgares, sonriendo, balanceándose sobre las puntas de los zapatos, como hace Jack Nicholson.
Un profesor buenísimo aquél.

14.10 h: Intercambios psíquicos simultáneos en distintas partes de la casa.
Verónica, Mary Joy y Marta en el vestidor. Michael y Ochoa en el jardín. Juan y Ariadna en el baño.
Ejemplo de intercambio:
-Yo todavía no me lo creo -dice Juan.
-Ni yo. Es una decisión suya, está claro, ¿sabes?, que se va para algo bueno y no por algo malo -dice Ariadna.
-Si estar aquí 20 días le ha valido para descubrir que lo que tiene en casa es oro, bien está. Bien está.
-Se ha ido para bien. Pero parece que tenemos un gafe. Sólo falta que se vaya Ohoa.
-Si se ha dado cuenta, bien está.
-Te tendré que querer a tope, Pater.
-¿Qué?
-Que te tendré que querer a tope.
Se abrazan.

14.25 h: Más intercambio.
-No se puede cambiar a alguien, tienes que aceptar a la gente como es -dice Ochoa, en referencia a la madre de las hijas de Skywalker-. Y él -David- lo había pensado mucho, había pensado en qué cosas había cedido, en qué cosas no, y en como quería hacer las cosas y por eso se ha ido.
-Ayer, cuando entró Marta, que es majísima la chica, ya pensó: joer, otra criatura -dice Juan-. Yo espero que ahora sea feliz con lo que tiene en casa.
-Ha cambiado un sueño por otro sueño -dice Verónica.
-Yo espero que encuentre lo que espera en su casa para olvidar esto. Lo negativo, quiero decir, no lo positivo, pero espero que encuentre en su casa lo que espera encontrar. En eso parezco frío, pero yo soy un sentimental. Esto es sólo un paso. La gente con la que nos encontramos, con la que coincidimos y nos hacemos amigos, cuando acabe, la amistad sigue. No se limita a estas cuatro paredes -dice Juan, haciendo un gesto circular con la mano-. Yo se lo decía, le decía: si queremos seguir siendo amigos lo seremos.
Verónica, Ochoa y Ariadna asienten satisfechas.
-Es verdad. Yo venía mentalizada a estar 3 meses aquí, pero no es lo mismo estar con unas personas que con otras.
-Sólo nos queda desearle que le vaya súperbien todo fuera, que encuentre esa paz…
-Lo tenía muy claro, ¿sabes? -dice Ariadna, no vaya a ser que no intervenga en un buen intercambio.
-Se ha ido uno de los grandes -dice Juan, tocando el violín más pequeño del mundo.
Y así sucesivamente.

14.35 h: Pequeño carrusel del realizador. Poco a poco, casi todos los concursantes se arremolinan en las colchonetas del jardín. Toman el sol y abandonan momentáneamente el intercambio para hablar de marcas de coches y de marcas de motos.

14.45 h: Siguen hablando de coches. De qué coches tienen o de si dejan fumar o no en ellos. Ariadna se propone no dejar fumar dentro del coche cada vez que lo limpia, pero el propósito le dura 15 días. A Hugo le dura diez minutos. El sueño de Juan (¿cuantos sueños tiene la gente?) es: “Comprarme una Electra, pero es un sueño imposible”. Nadie le pregunta.
Por lo demás, Noemí lleva un vestido (o es una camisa de hombre?) que le he visto las bragas naranjas como cinco veces en lo que vamos de mañana. Y no soy el único, porque Hugo se lo dice, y es el segundo que se lo dice en lo que vamos de mañana.
-Mami, que se te ve todo.
-Pues no mires tanto.
-Yo no miro, pero si te pones delante…
-Sí, hombre.

14.55 h: Dejamos los coches y las motos y volvemos al interior de la casa. Verónica, Ochoa y Mary Joy. Ochoa sigue llorosa. Se sorbe los mocos con potencia. Antes de que me dé tiempo a entender de qué están hablando, ponen esto:

Vuelta al dormitorio.
-Jo. Ayer me animo y hoy mira -dice Ochoa.
-No te preocupes, cielo, que tengo todo el día para ti. No tengo pensado irme a desayunar a ningún sitio -dice Verónica, porque tiene que haber formas de vida gregarias que refuercen positivamente la conducta de Ochoa, para que formas de vida como Ochoa puedan existir.
Es un círculo vicioso.

También el intercambio psíquico es un círculo vicioso, así que ahí vuelven.

15.05 h: En el dormitorio de los chicos, hablan de fútbol. Coches, fútbol… no sé qué pasa.
El caso es que Marta dice: “A mí me han dicho que no diga nada de como va el Madrid o el Barça”, hace el gesto internacional de cremallera-en-la-boca.

15.10 h: Ariadna les explica a Ochoa y Verónica que David: “Estaba rayao ¿sabes? porque pensaba que, a lo mejor, el estar aquí hace que le sea más difícil recuperarla ¿sabes lo que te digo? como si por estar aquí a lo mejor lo iba a tener más difícil para recuperarla ¿sabes?”.
Poco a poco Verónica consigue sacar a Ariadna y Ochoa del intercambio psíquico. Al menos un rato. Así que empieza a hablar de cuanto tiempo falta para que puedan comer, de cómo será la próxima prueba y de Noemí, que se vuelve a separar de ellas, por mucho que ahora mismo parece que sean ellas tres las que se han separado del resto, dónde están todos los demás.

15.20 h: Algo se me escapa. Ochoa, Verónica y Ariadna terminan la conversación hablando de las veces que han criticado a David, así que miran a cámara y se parodian a sí mismas criticando a David para quitarle hierro a las veces que le criticaron realmente.
¿Hay que leer esa frase dos veces o sólo me lo parece a mí?
Pero no cuela, claro. Y entonces es cuando algo se me escapa, porque Verónica habla de algún encontronazo que ha tenido con alguien (“él”) por robar comida, pasta y arroz, concretamente. Además, hay de por medio unos chupachups (“chupachuses”, dice Verónica) con los que Sindia tiene algo que ver.
En el dormitorio de los chicos hablan de comida. A Juan le apetece un italiano. A Hugo le apetece una pizza familiar. A Noemí le apetece un chuletón. Tumbada en la cama con Alessandro, no está de acuerdo con las peticiones de la chiquipandi:
-Prefiero un chuletón que un italiano. Con un italiano luego te quedas con hambre.
Alessandro no parece darse por aludido.

15.30 h: Entre conversaciones sobre comida, Michael cuenta que es hijo de francesa e inmigrante español. Vivió en Francia hasta los 11 años, y parece que habla francés perfectamente. Le explican a Marta que Sindia es una tiquismiquis con la comida.

15.45 h: Pues no sé cómo, Juan y Sindia han terminado hablando del Cardenal Amigo, que opera en Sevilla, parece ser. A los dos les gusta mucho. “Te entra un relajo cuando habla en las mismas”, dice Sindia.
Después especulan un rato sobre la prueba.

15.55 h: La conversación no termina de ir a ninguna parte, así que el realizador corta al cuarto de las chicas. En el cuarto de las chicas, Verónica, Ochoa y Ariadna se automarginan del grupo durmiendo juntas en la misma cama. Cuando el realizador vuelve al cuarto de los chicos, todos intentan dormir.
Algunos lo consiguen.

16.00 h: Nada más. Gente durmiendo por todas partes.

Os dejo con Adrián.
Buen finde. Andad por lo segao.

2.128 Comentarios para “10 de febrero (8.00-16.00 h.) David abandona”

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  1. Publicado por: amnda | febrero 11, 2012 a las 1:18 am

    Q DEJEN BAILAR A NOE CON HUGO Q SE KIEREN Q SE LLEVEN POR SU PASION DE UNA VEZ

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