3 noviembre 2008 a las 8:15 por elgato

Coser y contar

Este fin de semana las dos actividades predominantes han sido coser (los disfraces para desfilar) y contar (las historias de miedo nocturnas), con el broche final de una fiesta que en comparación con las anteriores nos salió sosa y sin sustancia. En todo caso, estamos asistiendo a un auténtico baile de máscaras, en el que lo más importante es ver caer alguna de ellas para descubrir la realidad que esconden, algo no siempre sencillo. Si hubiera que destacar algo de anoche esto sería el intento de poner paz llevado a cabo por Iván, desmontado por Gema con la doble cara que ofreció al sellar la conversación con dos besos para inmediatamente regresar a la fiesta y burlarse de lo sucedido. Mala elección del momento por parte del modelo, que insiste en decir durante una fiesta y con la alegría de unas copas lo que debería decir (o no) en cualquier otro momento. Y peor respuesta la de ella, que no es capaz de decirle lo mismo que al resto de sus compañeros.

Si me lo permite el lector intentaré contribuir a destapar la máscara de Gema tomando como leit motiv la misma historia que ha utilizado ella para hacer campaña de sí misma durante varios días, repitiendo sin solución de continuidad un episodio inexistente, fruto exclusivo de su imaginación. Lo hago simplemente para servir de modesto contrapeso. Tengamos en cuenta que si solo la mitad de los espectadores han escuchado al menos una vez de las muchas que ella ha contado esta falsa historia y se la han llegado a creer, este gato humilde solo conseguirá hacer cambiar de opinión a un porcentaje mínimo de los mismos. Esto es así por dos razones, porque a pesar de las cifras de tráfico que está teniendo este blog, increíblemente buenas, no se podrá nunca comparar nuestra audiencia con la del programa televisivo; y además, mi poder de convicción solamente seducirá a una parte de nuestros lectores, eligiendo el resto la falsa versión de la concursante. Digo todo esto en respuesta a algunos que se refieren a nuestra posible influencia en la audiencia votante, que ha demostrado siempre tener un criterio propio que no deberíamos poner en duda, ya que lo contrario les dejaría en mal lugar.

Gema cuenta insistentemente que saliendo del ‘confe’ pasa por delante de Iván y Gisela mientras estos están diciendo que la audiencia está con ellos porque ya les ha salvado en una ocasión, por lo cual no serán ninguno de los dos el expulsado de esta semana. Esto parece ofenderla gravemente, lo cual le lleva a contárselo a todos los que considera más cercanos. El análisis de a quien se lo cuenta o a quien no es interesante, y me hace pensar en que está revelando de esa forma cuáles son sus nuevos intocables. Curiosamente no está Carlos H. entre los elegidos, y Orlando lo está in extremis, en un episodio que ya relaté aquí pero al que quiero volver dentro de un momento. Esta historia es aderezada por la de Manresa con una coda que no termina nunca de aclarar. Dice que además alguien, sin revelar nunca de quien se trata, le ha contado haber escuchado a Gisela preguntar en tono de supuesta broma si el martes tiene que hacer su maleta, lo cual convierte en ocasiones en que ha afirmado que hará como si hiciera la maleta sin hacerla. Es decir, que la canaria da por hecho que no se irá ella y además hace mofa y befa sobre esto.

No tengo nada que decir sobre el añadido que cuenta Gema porque no sé a qué momento se refiere, pero el hecho de que se escude en algo que supuestamente ha pasado pero ella no ha escuchado, sin ser capaz ni siquiera de contar a modo de aval quién se lo ha contado, me hace pensar que es otra mentira. De la historia principal aseguro sin ambages que lo es, o sea, que es una mentira, una enorme mentira digna de desprecio. Eso sí que influye sobre la audiencia votante, porque no todo el mundo que escuchó la mentira tuvo antes o después la ocasión de asistir a la historia real. Uno de los hechos que me parece más llamativo es que la urdidora de esta mentira no sea capaz de recordar que en la escena que relata está presente el feriante, a quien le cuenta la historia sin ningún pudor, lo mismo que hace con Almudena. Mi conclusión es que al contarlo de forma tan bastardeada Orlando no es capaz de relacionar aquello con lo que sucedió de verdad, y aún así intenta hacerle ver que igual no lo estaban diciendo con la mala intención que ella quiere transmitir. No quiero pensar que este concursante sea además de no demasiado despierto un tibio, de esos que en el Apocalipsis les amenaza el altísimo con vomitarles de su boca, que para vómitos ya tuvieron la movidita noche del martes pasado y las amenazas casi siempre incumplidas de Palomares.

La historia real es la que relato a continuación. Está Gisela con el planchador del pelo y hablando con Almudena, que se interesa por como está. Aquella contesta “bien, tengo que asumir que igual solo me queda una semana para estar aquí”, a lo que la Chiqui le dice que su princesita no puede marcharse. “Hay que pensar lo peor, y luego si te llevas sorpresas pues mira”, sigue diciendo la canaria. “La otra vez pensabas que te ibas tú y mira”, dice la pequeña y responde Gisela: “Pues por eso, mira, no quiero llevarme un chasco y entonces me llevé una súper ilusión, ¿sabes? Tengo que estar mentalizada. Peor es que no lo estés e irte, que te llevas el palo, ¿sabes?”. No he suprimido los cargantes “¿sabes?” que trufan siempre las frases de Gisela igual que de Nany por mantener mayor fidelidad con el original.

Continúa Gisela diciendo que esperaba salir nominada, que Gema y Carlitos no la conocen y seguro la nominaron. Chiqui no está de acuerdo con esto, ella no se lo esperaba. En ese momento aparece Iván saliendo del dormitorio y pregunta por la conversación que están teniendo, respondiendo que ella se esperaba su nominación, coincidiendo él en que también se esperaba su propia nominación, aunque ya sabemos que no así la de la canaria. “Si además no tiene que dar miedo eso”, afirma Iván. “Si la gente decide que es mejor que te vayas… pues te vas”. Gisela responde: “Ya, pero, por ejemplo la semana pasada me salvaron, o sea, todos los que estamos aquí hemos sido salvados en algún momento, no. Pero es con quién te toque estar nominado, ¿entiendes? A lo mejor, estáis nominados tú y él (señalando a Orlando) y a lo mejor a la gente les gustan los dos pero uno tiene que irse”. En este momento pasa Gema con Nany camino del dormitorio y la conversación termina con una apelación de Iván a la conciencia, afirmando que él la tiene muy tranquila. No será la última vez que este hable de la conciencia, como veremos después.

¿Tiene algo que ver lo contado por Gema y la realidad que acabo de transcribir? Me voy a permitir responder a mi propia pregunta: en absoluto. No tiene nada que ver, lo cual es especialmente sorprendente teniendo en cuenta que ha repetido su equivocada versión de forma insistente, sin que nadie le haya corregido, probablemente por hacerlo de forma tan distinta a la realidad que nadie ha sido capaz de relacionarlo con un episodio que, como digo, al menos Orlando y Almudena vivieron en directo. No es esto lo primero que Gema cuenta de forma notablemente diferente a cómo sucedió. Antes había transformado completamente el “deberías pensar que eres una privilegiada” que le dijo Iván, refiriéndose al cabreo de ella cuando Ana y Almu saquearon la despensa de ‘su’ casa, apelando a que nunca había pasado hambre allí y además ni siquiera había tenido que pasar por el filtro de los votos de la audiencia para llegar hasta donde estaba. Según ella le había llamado egoísta, lo cual repite aún hoy en día.

Uno de los momentos en que Gema cuenta esta historia y le saca mayor provecho ya que lo hace enjugándose las lágrimas y reclamando el abrazo y comprensión de Orlando, es el pasado miércoles, en una larga charla en el jardín. Ya comenté al día siguiente lo incoherente que resulta este drama por algo supuestamente dicho por otros concursantes cuando la misma noche del martes ella y Loli afirman tajantemente que creen y esperan ver a Iván expulsado esta semana. Es algo mucho más contundente de lo que ella contaba haber escuchado a Gisela e Iván, pero es que además esto era falso. Ahora me interesa analizar esa charla del jardín entre Gema y Orlando, teniendo en cuenta que probablemente tiene muchas más lecturas de las aparentes, y algunas de estas serían las siguientes:

  1. Gema tiene dudas sobre si le nominó Orlando y utiliza esa conversación para sonsacarle tal información.
  2. Gema quiere apartar a Orlando de las fuerzas del mal, representadas para ella por Iván.
  3. Gema sintió un impulso afectivo por Orlando y tras la entrada de Nany ha visto como su posible ensoñación de tener un mayor acercamiento al feriante se puede ir al traste.

Tenía pensado poner más posibles argumentos, pero como estos son los que yo contemplo para qué voy a darle más vueltas. Uno de ellos o más de uno pueden ser verdad. También lo podrían ser los tres. Y ahora lo de anoche, durante la fiesta cubana, que se cuenta en un pispás. Iván le dice a Gema en medio de una conversación que quien sabe si fuera de la casa pueden llegar a ser amigos. Ella sonríe y asiente, aparentemente se lo está tomando de buen grado. Él vuelve a apelar entonces a la conciencia, afirmando tenerla bien tranquila. Los demás a su alrededor abonan la teoría del modelo sobre que una vez fuera de allí verán las cosas de forma diferente y unos escasos minutos después los dos salen al jardín, donde vemos a Gema reprocharle a Iván su actitud en la fiesta de hace quince días, diciéndole que faltó el respeto a gente como Carlitos al llamarle “pájaro”. Iván le intenta hacer ver su laxa interpretación de la expresión. Por cierto, la tercera acepción en el DRAE dice: “Hombre astuto y sagaz, que suele suscitar recelos.” Los reproches siguen entre los dos, aunque no podemos seguir la conversación hasta el final. Lo que sí vemos es como Gema vuelve al grupo y dice que le ha dado dos besos pero que ese momento de arrepentimiento es por lo que es, refiriéndose presuntamente a su nominación de esta semana. La que podría parecer reconciliación fue traicionada por Gema un par de minutos después de los inéditos besos.

Del debate de anoche lo más interesante, y casi único, son los porcentajes ciegos, que fueron estos: 58.9%, 31.6% y 9.5%. ¡Vaya tela! Coinciden bastante bien con los de nuestra encuesta tras los primeros 250 votos, con lo cual si seguimos la teoría del amigo Fer7 sería Gema la expulsada, pero dado que ahora la encuesta apunta a Iván de forma bastante contundente yo no me fiaría y no saldré de dudas hasta el martes por la noche. Rebuscando entre lo demás y rescatándolo de entre los insoportables falsetes de Chipper, me gustó algo de una espectadora encuestada en la calle, que decía textualmente lo siguiente: “Lizz es muy esporádica”. No sé qué diablos quiso decir pero me encanta. Y otra cosa dicha sobre el sexo por Mirentxu: “Es como hacer el número 2 pero en mejor”. Pues olé por la septuagenaria, que según nos adelantaron anoche puede que vaya a la ‘casa 10′ por medio del juego de las tres puertas, aunque también puede que no.

[Os recomiendo la lectura de los mejores capítulos del libro 'Las leyes del deseo' de Judit Iglesias, en esta misma web. Dejo cartelera, con un Iván esperando aún que ella vuelva. Y espero que a la mayor brevedad el pequeño salto en el tiempo con que se publican algunos de los mensajes de nuestro hilo de comentarios sea subsanado definitivamente, o nos volveremos todos locos.]

MONTSE JUANILLA & ELGATO

POR: MONTSE JUANILLA & ELGATO

27 octubre 2008 a las 9:24 por elgato

Canallas, inocentes y moralistas

Se pueden reconocer diversas especies en la convivencia dada en la casa (las casas) de Gran Hermano. Entre ellas podríamos identificar a los canallas, los inocentes y los moralistas. Cada uno de estos perfiles se podría dividir en subgrupos, si bien el análisis excesivamente pormenorizado no contribuye en muchas ocasiones a que las conclusiones terminen siendo más claras. Quiero hablar de estas tres tipologías de concursantes, pero antes hay que hacer un inevitable repaso a la fiesta de anoche.

Me da la impresión de que esta suerte de exorcismo que está resultando GH X, que presumiblemente terminará en la réplica de la casa de la primera edición, cerrando un círculo de diez ediciones en más de ocho años, va a tener una razón más por la que se pueda identificar esta edición con aquella. Me refiero a la pareja de amigos formada por Orlando e Iván, que ayer fueron protagonistas imprescindibles de la fiesta. Fueron también su alma y, en el caso de Iván, hasta su corazón. Ellos son vida, para completar la tríada de la que habla el bolero (“alma para conquistarte, corazón para quererte, y vida para vivirla junto a ti…”). Pues bien, particularmente me han conquistado y celebro estar viviendo esto junto a ellos.

La fiesta empezó con una comida más suculenta de lo que están acostumbrados, especialmente tras dos semanas sin pasar la prueba, aunque en la última les concedieran medio presupuesto. Tras llenar el buche vino la música y el alcohol, suministrado en dosis muy pequeñas y con la advertencia de que bebieran con cabeza. Mientras algunos pedían a gritos que les subieran la música (no se dan cuenta de que si lo hacen no escuchamos lo que hablan), labor en la que está especializado Carlos H., fueron bailando y bebiendo, hasta llegar al juego del hielo pasando de boca en boca. No sé si esto fue el detonante o no, pero poco después tenían la atención focalizada en dos personas: Gisela y Almudena.

Gisela estaba triste, y fue Iván quien se encargó de consolarla en su actuación estelar de la noche. El cariño sincero con el que la trató el zaragozano de adopción haría anoche que algunos se decantaran por este concursante como su favorito. Iván tuvo tacto e inteligencia, escuchando a Gisela y aconsejándola sin intentar sacar provecho alguno de la situación. Llegó a decir que había pensado no nominar a Carlos ‘soylapera’ al saber que a ella le gustaba y no querer intervenir activamente en la disolución de esa posible pareja, si bien fue su única mención al juego, centrándose todo el tiempo en la preocupación por el estado anímico de ella. Lo que sucede es que el ‘marquesito’ no está respondiendo a las expectativas que ella pudo haber tenido, lo cual tiene una fácil explicación.

Si Carlos se puede interesar por alguna de las chicas, quitando la necesidad de saciar su propio ego al sentirse rodeado por ellas, esa es Loli. Ya sabemos que este concursante dice no haberse enamorado nunca “porque soy muy exigente”, y como dijo también en su vídeo de presentación: “Estoy harto de besar supuestas princesas que se convierten en ranas y me gustaría conocer a la mujer definitiva”. No creo que esta sea Gisela, aunque tampoco si lo podrá ser ‘Lolis Day’ (como la ha rebautizado Greba), aunque como dice ser ‘cateta’ cuando quiere decir ‘estrecha’ es de suponer que aquel la verá con buenos ojos, suponemos que porque tiene ‘valores’ y ‘principios’, claro. Alguien con tales cualidades es difícil que contemple acercarse mucho a una chica que ha llegado a posar para la revista conocida por todos antes incluso de entrar en la casa. Debe pensar él que es una deshonra, y hace unos días le vi poner cara rara cuando al decirle en el jacuzzi (en una de sus extrañas bromas) que no se quitara el bikini, que se reservara para esa revista, ella le contestó: “No, si yo ya hice mi posado ahí”.

A partir de ese momento, o quizá venga de antes, se ha ido produciendo un distanciamiento progresivo de Carlos H. a Gisela, hasta llegar a ser clamoroso anoche, lo cual fue apreciado por varios habitantes, entre ellos la propia interesada y el que fue su bálsamo. Ya el día anterior había estado llorando por el mismo motivo, y esta madrugada Iván puso toda la carne en el asador para intentar subir la autoestima de la modelo, a la que dedicó todo tipo de piropos delante de ella y, sobre todo, a sus espaldas. “Me da mucha pena esta chica”, le decía a Orlando, su cómplice continuo durante la velada de ayer. Insisto en que no había tono de reproche hacia el que es su gran enemigo en la casa, sino apoyo y un enorme cariño hacia ella.

Orlando fue la víctima del segundo momento cumbre de la noche, aquel que de algún modo rompió la fiesta, si bien era algo que iba a pasar antes o después. Almudena se le declaró, lo cual no pudimos ver pero intuimos que la respuesta del feriante no fue precisamente ágil. Debería haber estado preparado para algo así, y el reproche de ella, que espero sinceramente no tenga consecuencias mañana a la hora de las nominaciones, es que apenas le dijo nada ante su entrega declaratoria. Después decía el pobre Orlando que sí le había dicho, pero dado lo poco preciso de su respuesta me creo que no tuvo el tacto y la sensibilidad que de algún modo le reclamaba su amigo Iván, de nuevo protagonista del episodio al no separarse del valenciano desde que terminó su conversación con Chiqui y hasta el alba prácticamente.

Chiqui lloraba en la cocina cuando, primero Iván y luego el propio Orlando, fueron a intentar consolarla. Este fue escueto, al menos hasta donde pudimos escuchar, diciéndola: “No te preocupes, eh”. Ella decía que sí se preocupaba, pero era por él, a lo que añadió: “Lo importante es la amistad, y aquí me tienes”. Toda la conversación se había desarrollado en el jardín, llegando a caerse de bruces Chiqui en un momento que la pudimos ver fugazmente, ya que no pudimos asistir a su confesión. A lo de las caídas estamos acostumbrados estos días, ya que son prácticamente constantes y estoy seguro serán utilizadas por quienes hacen los vídeos de la gala para hacer una pieza hilarante. Pero anoche fueron librados de la prueba durante el tiempo que duró la cena, por lo cual esa caída no estaba provocada por la inestabilidad de unos patines. El mismo espacio donde tuvo esto lugar, fue ocupado poco después por Orlando e Iván, a los que se añadió después Nany, y cuando los demás dormían o se disponían a ello, estos tres planeaban ir al jacuzzi, donde estuvieron hasta casi las siete de la mañana. Orlando quería ver amanecer, y probablemente lo hizo al lado de esta nueva habitante.

Al jacuzzi llegaron primero ellos dos, no sin dificultades por el alcohol y que ya les habían hecho recuperar las condiciones de la prueba semanal y no podían pisar el suelo. Luego llegó Nany, aunque antes de eso Iván advertía a su amigo que él se iba a dar un baño para dejarles luego a ellos dos solos. No expresaba Orlando mucho entusiasmo por ella, lo cual dejó a aquel algo descolocado. No obstante, cumplió su promesa y se marchó a dormir antes que los otros dos, a quienes dejó solos bajo el agua y las burbujas. Orlando y Nany estaban juntos, muy juntos, y cada vez más. Repasemos los dos episodios centrales de lo sucedido anoche en la casa luxury. Chiqui se declara a Orlando y este termina de madrugada en el jacuzzi con Nany. Sé que es un resumen demasiado escueto, pero suficiente. De hecho, tengo el convencimiento de que la murciana se adelanta a la jugada, ve que la nueva está interesada en el mismo chico que ella y mueve ficha. Con ello logra medio aguar la fiesta, lo cual solamente lleva aparejado que Nany deje para más tarde meter su ficha, como decía anoche Idoru, con ciertas dotes visionarias. No sé si ha sido la noche más importante, pero seguro que sí la más larga.

Como la noche fue larga y por mucho que sintetice me ha obligado a dedicarle unos cuantos párrafos, voy a intentar esbozar la clasificación prometida de forma casi telegráfica. Anoche, los canallas (en el buen sentido de la palabra) estuvieron colosales. Me refiero a Orlando e Iván, y cuando les encuadro bajo ese epígrafe quiero decir que son gente sana y divertida, con un punto de desobediencia y travesura que les hace especialmente cercanos y también más graciosos. Los canallas, no nos engañemos, suelen ser los preferidos de este gato cronista. En el otro extremo están los inocentes, esos que van a estar más que a intervenir, y cuyo protagonismo suele estar en lograr que nos riamos de ellos más que con ellos. Son los ‘flower power’ tipo ‘Farinelli’ Palomares, que está encabezando nuestra encuesta de favoritos de la casa nueva, en la que no hemos incluido a la intrusa incorporada la pasada semana al llevar tan poco tiempo en esa casa. Estos no suelen ser los que más simpatías suelen despertar en mí. Y el último grupo, los moralistas, son los que directamente no soporto. Fueron la ‘piña colada’ en GH VII y los ‘morales’ en GH VIII, pero en esta edición están muy bien representados por Carlos ‘valor’ y el matrimonio estricto.

Me quedan por clasificar algunos como Loli, no en vano ya dice el ‘fantasma de Guadalix‘ que es compleja. Mirentxu es inclasificable, y su pareja con Julito me hace cada día más gracia y pueden terminar siendo de lo más recordado en esta edición. Por cierto, que anoche también les dieron cena a la ‘casa 1′, y les pusieron la misma música. Lizz bailaba, se contoneaba y hasta desfilaba en al patio, pero Julito la dejó sola y prefirió sentarse a los pies de un sofá para hablar con su ‘abuelita’, que al ver como la modelo se iba a acostar le decía al canario que fuera con ella, no le hubiera molestado que la dejase sola. Pues claro que la debió molestar, lo inexplicable es que este chico haga cosas como esa y teniendo un ‘pivón’ así delante en plan insinuante sea capaz de moverse del sitio. Yo creo que es por miedo, pánico sin más.

Y termino hoy con dos apuntes y un agradecimiento. Mirentxu reflexiona y pregunta: “¿Habéis pensado en que nadie sabe que estamos aquí? Se da cuenta de que ese “nadie” es relativo, y medio rectifica: “Bueno, salvo ellos, claro”. Se refiere a los miembros del equipo del programa, la tan mencionada ‘organización’. No repara en que también lo sabemos todos los que lo seguimos, que somos legión. Aquí fuera también hay vida, Mirentxu (parezco Julito). En la fiesta de anoche Carlos ‘soylarepera’ desplegó todo el arsenal de comentarios absurdos a su alcance. Aunque resulta complicado destacaré solamente uno. Cuando comentaban que el alcohol era peleón y que por eso les estaba pegando tan rápidamente, puedo prometer y prometo que dijo lo siguiente: “No, yo creo que estamos así de borrachos por mezclar calamar con raba en la cena”. Vale que igual yo no sepa apreciar su fino humor, y eso que siempre adoré a Mihura, Tono y otros autores del humor absurdo. Y el agradecimiento está dirigido a todos vosotros, los que solamente leéis y, muy especialmente, los que participáis en el hilo de comentarios que abrimos cada día. El de este fin de semana ha pasado de los tres mil mensajes, lo cual hace de este gato humilde un gato satisfecho y emocionado. Sois unos cracks.

[Hoy, a las 12.30 tenemos Encuentro digital con Li. Deja ya tus preguntas, si lo deseas. Y dejo cartelera, con un Orlando conquistador, al que se le declara Almudena mientras cambia a Gema por Nany como su preferida de entre las compañeras en la 'casa 10'.]

MONTSE JUANILLA & ELGATO

POR: MONTSE JUANILLA & ELGATO

13 octubre 2008 a las 8:09 por elgato

El inquilinato

Tenía previsto hacer un paralelismo de la situación creada en la casa nueva con las teorías matemáticas de subconjuntos y superconjuntos, con productos cartesianos y funciones, pero dado el lío que monté aquí el viernes con el juego de las tres puertas, mejor dejamos las matemáticas para otros más preparados, que doctores tiene la ciencia. Me inclino, por tanto, a hablar de que la mencionada situación me sugiere tres categorías distintas de habitantes en ese cielo al que todos quieren llegar. Pero antes diré algo sobre la expulsión de mañana.

Si los porcentajes ciegos que dieron anoche en el debate se corresponden con los de nuestra encuesta, podríamos decir que Ana resultará expulsada con el 56,9%, Almudena continuará en la casa vieja con el 30,7% y Loli obtendrá su pasaporte hacia el cielo de la ‘casa 10′ al obtener tan solo un 12,4% de los votos. Claro está, que la encuesta no es dogma de fe y se puede equivocar. Pero vamos a dar por supuesto, dado lo mucho que se acercan sus resultados a los oficiales, que es esta la atribución de porcentajes. Siendo así, Loli tiene prácticamente asegurado que volverá a ver a sus antiguos compañeros, al tiempo que conoce a dos nuevos. Esto parece invariable, pero no así lo de Ana y Almudena. Si la semana pasada fuimos capaces de darle la vuelta a las votaciones, impidiendo la salida de Iván, y ahora estamos contentos por ello porque el cántabro residente en Zaragoza ha revitalizado de forma prodigiosa esa casa, de la que apenas hablábamos antes, esta semana podemos hacer lo mismo con la ‘loca… de vez en cuando’.

Durante la semana he tenido alguna duda, incluso he pensado en aplicar el juego de las tres puertas con las tres nominadas, pensando si no debía cambiar mi apuesta. Pero realmente sigo teniendo claro que Ana debe seguir en el juego. Sigo pensando lo mismo de ella, me parece manipuladora y, con frecuencia, insoportable, lo cual no quita para que piense que no podemos permitirnos esta pérdida. Nadie es imprescindible, pero veo a esta concursante como una encarnación perfecta del espíritu de este programa, especialmente el de las últimas temporadas. Porque Ana Toro es imprevisible, y yo pido desde aquí su indulto.

Y ahora lo de las clases de habitantes formadas en la casa nueva. Según yo lo veo, estaría por un lado la que se cree dueña de la casa, esposa dubitativa (Gema) a la que empiezan a asaltar las dudas sobre la estabilidad de su matrimonio. Luego vendrían los inquilinos, es decir, su temeroso marido (Carlos F.) y aquellos que primero accedieron a esa mejor vida (Orlando y Carlos H.). Finalmente, esta semana habrían establecido una nueva categoría, que no sé bien si definir como de okupas o simplemente vecinos, de cuya temporalidad no tienen duda los pertenecientes a los dos primeros grupos, y de momento formada solamente por el último en llegar (Iván). Esta división en clases es casi consustancial en la formación de comunidades. Lo curioso es que, por lo general, cuanto mayor es la comunidad más marcadas son las diferencias entre clases, y hablo de cantidad de integrantes del grupo. Sin embargo, en este caso estamos ante una comunidad capitidisminuida de principio, que espera un aumento de población pero de momento solo se constituye por cinco personas. A pesar de ser tan reducido el número de habitantes, estos nos han sorprendido con el establecimiento de las clases descritas.

El ‘inquilinato’ (nuestro Rdois-Pdoff lo ha definido con base jurídica como usucapión, figura recogida en derecho como una de las formas de adquisición de la propiedad de las cosas, concretamente es “la posesión por el ejercicio como dueño durante un cierto tiempo”) ha sido establecido por la ‘dueña’ Gema, esa mujer que de normal necesita tomar su litro y medio de leche diaria y que mientras controla al inquilino Orlando cuantas rodajas de embutido le pone a su bocadillo no tiene empacho (nunca mejor dicho) en decir que ella se come las galletas que le “salen del chocho” (sic). Ella es la que ha fijado el cupo de inquilinos, a los que raciona la comida y somete a su disciplina, al tiempo que se ha erigido en autoridad para decidir quiénes de los próximos habitantes tienen la consideración de inquilinos y cuáles son apestosos visitantes. A Iván le ha tocado el papel más ingrato, si bien supongo que no han reparado en lo mucho que suele sancionar la audiencia votante situaciones de injusticia a una minoría dentro de esa casa.

De los oprimidos bajo el ‘inquilinato’ de Gema, solamente Orlando se atreve a contradecir a la dama de la casa, pero ella se lo consiente porque se derrite cuando le mira. Tenía mis dudas sobre ello y en algún momento he llegado a pensar que estábamos siendo manipulados por las imágenes respecto a la relación de estos dos habitantes. Gracias al debate de anoche, mejor encaminado que los anteriores tras alguna baja clamorosamente necesaria, he visto con claridad que Gema mira al ‘feirante’ con otros ojos, y que cuando llora no lo hace solo por su perro o las personas queridas de aquí fuera, sino que realmente se está doliendo al tener en el mismo plano de visión a un marido al que tanto debe, con el que ha aprendido casi todo al llevar con él desde los dieciséis años, y un Orlando que la ha cautivado sin remisión. Es por esto que le permite a él lo que no permitiría ni siquiera a su marido.

A pesar de lo que cuento, se vislumbran ya dos posibles grupos que no terminarán de definirse porque el valenciano está curtido en mil ferias, tiene bien aprendida la lección de desconfiar hasta de su padre, y le gusta más sonreír (lo cual hace casi de continuo) que discutir. Orlando es comprensivo y razonable, aunque sean otros lo que parecen querer arrogarse ese papel. Por ejemplo Carlos ‘soylapera limonera’, que habla sin sonrojo de su “escala de valores”, afirmando que ellos “son los razonables”, cuando pretende que en la compra de esta semana pidan agua mineral al tiempo que aspira a decidir él mismo cuánto tabaco puede comprar Iván. Este sondea al más comprensivo de sus compañeros para ver si le parece bien que plantee reservar una pequeña parte del presupuesto semanal (5 euros) para caprichos personales. Orlando está de acuerdo porque desearía poder comprar cervezas o patatas fritas, mientras que el ‘urogallo’ Iván quiere poder comprar dos paquetes de tabaco, uno de los cuales saldría de esa asignación personal. La propuesta llega al resto de habitantes justo cuando su propulsor está en el ‘confe’ y todos son problemas para la estricta Gema y el resto de ‘inquilinos’.

Es absurdo ver a Carlitos (así han decidido llamar al ‘maridito’) protestar por el tabaco que está fumando Iván cuando es un tabaco que él mismo le está ofreciendo. Aún si fuera el otro quien le pidiera podría quejarse, aunque bien es sabido que “ante el vicio de pedir está la virtud de no dar”. Lo que hace es inexplicable, y aún más que pretenda le devuelva el tabaco la próxima semana. Pero lo que está rayando el delirio es que se oponga a la pretensión de Iván, que no es otra que comprar un primer paquete del presupuesto común (es lo que los demás fumadores pretenden para ellos) y otro segundo del presupuesto personal, que quiere destinar precisamente a poder devolver el favor prestado e invitar de su tabaco a la pareja. Carlos H. remata la sinrazón con su afirmación de “hacer presupuestos para caprichos es insolidario” o “un paquete es razonable… nosotros somos los razonables…”, luego se ha de hacer lo que ellos decidan. Eso sí, dos vasos de leche garantizados para la ‘dueña’ y agua embotellada para el ‘marqués’.

La comida, la compra y el tabaco son tradicional motivo de discusión en Gran Hermano. Es así desde siempre, pero me sigue sorprendiendo que no hayan aprendido un par de reglas básicas. Primero, que aún siendo prioritario la compra de alimentos sobre la de tabaco, los fumadores padecen una dependencia que ha de tratarse con idéntica seriedad que si tuvieran viviendo con ellos a un celíaco, que requiere de una atención especial. Segundo, que la asignación de una parte pequeña del presupuesto para caprichos personales es beneficioso en orden a reducir la tensión que este avatar de la convivencia puede producir entre ellos. Y último, pero no menos importante, que no es nada recomendable tratar de imponer las cosas por la fuerza, ni siquiera estando asistidos por la opinión de una parte mayoritaria de la casa. Aunque la clave estaría sencillamente en que no fueran injustos y midieran a todos por el mismo rasero. Dos paquetes de tabaco para toda una semana es una aspiración más que razonable, diga lo que quiera quien sea.

No solamente en la casa nueva empiezan a hacer planes de compra, sino que en la vieja también se ha convertido este fin de semana en un tema recurrente, para sufrimiento de esos estómagos que, salvo la cena china del cumpleaños de Li, poco están recibiendo estos días. Además, no hay un único marqués sino que Mirentxu también demuestra serlo cuando con la misma cara de asco con la que denostaba un famosísimo almacén de ropa afirma que ella no comerá las migas que preparó Almudena (con la ayuda de Palomares y Gisela). Para ella las migas, en lugar de ese plato tradicional de pastores, es eso que en su casa se recoge del mantel y del suelo, yendo a la basura de forma directa. Menuda es la ‘Miren’.

Cambiando de tercio, pero no de protagonista, el sábado hubo fiesta en Guadalix. Se celebraba el cumpleaños de Li, en el que hubo cena china (tampoco le gusta la comida oriental a la más longeva de la casa), karaoke y un poco de alcohol. En general estaba siendo una fiesta sin mucho que destacar, hasta que a Mirentxu le rotó la cabeza y detrás fue todo el cuerpo. Tras unas cuantas vueltas en el jardín del patio fue a parar de culo al suelo. Acto seguido se fue al salón sin atender las recomendaciones de que se cambiara de ropa, al llevar la espalda y el culo mojados. Aunque el momento cumbre fue cuando en el cuarto de baño empezó a dar vueltas en círculo. Lástima que su petaca debió de quedar perjudicada con la ‘culotada’ y no la pudimos escuchar, porque la estampa es digna de verse. La cogorza que llevaba la abuela era fina.

Termino con un detalle de Gema, la ‘dueña’ de la casa nueva, y una nueva perla china. La esposísima habla el otro día del piercing que lleva en su nariz y que piensa cambiarlo por uno de oro, a juego con el que lleva bajo el labio. Cuenta también que tiene otro de oro que es un aro, pero que no lo lleva nunca porque le hace muy macarra. No piensa que aparente parecerlo también cuando no lleva ese aro, por lo visto. Y lo de Li, con la que me está gustando cerrar muchos días. Si en otras ocasiones el arma elegida por la ‘muy china’ es un juego de cuchillos, anoche decidió cambiarla por un ladrillo. Contaba que hay una estrella del rock en China de quien se declara fan fatal y de sus planes para llamar la atención de este en medio de un concierto. Lo primero que se le ocurre es tirarle un ladrillo, método que considera infalible para que su ídolo no la olvide. Luego también planea desmayarse delante de él, pero Gisela intenta convencerla de que es mucho mejor lo del ladrillo. No sé qué se le puede ocurrir lanzar mañana, pero yo no permanecería muy relajado a su lado.

[Esta mañana, a las 12.30 horas, la última expulsada, Raquel Gómez, responderá vuestras preguntas en un nuevo encuentro digital. Por otro lado, dejo el genial vídeo 'homenaje' que han preparado para nosotros las chicas de NQSTD dedicado a Ana Toro, que podéis ver también en MiTele, de donde podéis llevaroslo a un blog o web, así como enviarlo a un teléfono movil. Y también la cartelera de hoy, con las tres nominadas transmutadas en protagonistas de una serie televisiva.]

MONTSE JUANILLA & ELGATO

POR: MONTSE JUANILLA & ELGATO