21 enero 2009 a las 8:13 por elgato

Contando los minutos

(Ánimo, gato. Ya no te queda nada. Sé que llegas cansado a la final, también que te compensa lo hinchada que tienes tu vanidad. ¡Quién te lo iba a decir! A estas alturas y aún te derrites cuando ves a tanta gente dándote muestras de cariño. Pero ya sabes que todo es pasajero y que el elogio debilita. No te dejes ir por eso. Lo que debes hacer es levantar el ánimo. Esto aún no ha acabado, ¿sabes? Todavía queda la gran final, esa a la que no siempre llegaste en el mejor momento. Pero esta vez todo ha sido distinto, como diseñado con un mimo y un detalle tremendo.

No puedes dejarte llevar por la tristeza, ¿sabes por qué? Es muy sencillo, gato. Simplemente porque una vez más pasará lo mismo, igual que otras veces pasarán los meses y te volverás a encontrar con toda esta bella gente. Además, entre medias es posible que los veas también. A saber dónde y con qué excusa, la verdad es que cualquiera es buena. Quién sabe si serán gorgoritos más o menos armónicos a los que poner un compás o paisajes solitarios con olas y palmeras. A saber, gato, a saber. Y en cuanto te descuides habrás descubierto que tienes más amigos, y muchos de ellos son tan fieles como para llevar años a tu lado, dando calor y color a este espacio, poniendo aquí su talento desinteresadamente. ¡Te podrás quejar! gato.

Ahora haz lo que debes, supera tu timidez y el pudor extraño por el cual tanto te cuesta desnudarte y decir ciertas cosas. Sé agradecido y no temas dejarte ver un poco. Aquí puedes hacerlo, que esto no es la tele, amigo. Dale, gato, no lo dudes. Y cuéntanos tus reflexiones un día más, y transmite como tú sabes el ambiente que se está viviendo en la casa en estas horas finales. Ah, y di que la gala extra que nos regalan este año no irá la semana próxima sino este mismo viernes. Piensa que te quedan solo tres días, aprovecha. Y deja ya ese pañuelo, no me seas blando. Los chicos no lloran… y los gatos menos.)

En la casa patinan, juegan al póquer y al dominó (con fichas negras), se gastan alguna broma y duermen más que nunca. En medio de tan frenética actividad les encierran en el cuarto de maletas para ir preparando cosas necesarias para la gala final de mañana, y hoy ya no podrán salir al jardín por esa misma razón, lo cual dejará a Iván sin poder fumar precisamente ahora que podría necesitar combatir el aburrimiento de ese modo. Lo que no pueden imaginar es cuánta gente trabaja estos días para preparar esa final y que les esperará en la misma y sus horas siguientes.

Lo que preparan para la gala final es secreto absoluto, con lo cual poco o nada se puede contar. Si acudo a mi intuición puedo suponer que no será fácil que el ganador llegue esta vez en un helicóptero hasta los estudios de Telecinco en Fuencarral, ya que la previsión meteorológica para el jueves no es buena, estamos en invierno y los vuelos nocturnos están muy controlados por motivos de seguridad. Me sorprendería favorablemente ver al ganador a bordo de uno de esos pájaros con hélice. Mercedes Milá nos prometió una gran final y no puedo dudar que lo será.

Para que esto sea así es necesario estar seguros de un par de cosas, que cometeré el atrevimiento de sugerir desde aquí. El que este programa se haga en un plató convertido en un gran foro donde cada uno expresa su opinión, agrado o desagrado por los concursantes y situaciones, es algo enriquecedor. Sobre todo tiene que ser una suerte para un equipo que trabaja tan apasionadamente darse cuenta que comparten pasión con sus más cercanos seguidores, aquellos que han elegido seguir una gala en directo (cuatro horas sentado en un banco sin respaldo y sin poder salir al baño más que cuando un regidor te lo permite, eso sí, respetando turnos). Pero una cosa es que eso se convierta en un foro y otra que descubramos una réplica granhermaniana de esa fila siete follonera tan clásica en la plaza de toros Monumental de Las Ventas, en Madrid. O un foro romano en plena efervescencia, sacando el dedo hacia abajo pidiendo que la fiera devore al cristiano.

Quiero decir con esto que la opinión del público puede y debe ser expresada sin ir más allá del aplauso, el silencio y, si acaso, los pitos. Nada que ver con los abucheos de quienes arman jaleo pateando el suelo de un plató en el que no todo ha de ser permitido. Hay ciertas cosas que superan lo razonable, y esta es una de ellas. Ya sé que desde la octava edición, primera con público numeroso en plató, se ha pretendido que estos estén animados y participen. Pero una cosa es una cosa y otra es otra. Personalmente no me gusta que la ya de por sí compleja labor de que la gente en televisión hable sin gritar y de uno en uno se vea complicada por no establecer una norma por la cual el público no entorpezca el diálogo y se exprese dentro de un límite, respetando en lo posible a todo el mundo.

Mañana ese respeto debería ser mayor, si cabe. Tengamos en cuenta que saldrán de la casa tres personas que la audiencia votante ha hecho finalistas, por tanto se merecen el respeto de todos solamente por este hecho. Todos lo merecen, eso está claro, pero aún más aquellos que han tenido el apoyo popular, porque esos abucheos son también para mí, en este caso. Algo semejante pienso de esa bancada que se ha significado por destilar su odio y su desprecio, como ya demostraran el pasado jueves con una Liz a la que negaron la que debería haber sido su gran noche.

Una cosa es que el expulsado deba rendir cuentas de su paso por la casa y otra que sea sometida a la vejación del insulto. Todo el mundo ha de tener derecho a decir lo que quiera siempre y cuando no sea ofensivo para con los demás. La libertad de uno termina allí donde empieza la del otro, y en este caso también sería exigible que se moderasen ciertas formas. De nada vale pedir luego disculpas porque el daño ya está hecho, y menos si la vejación con la palabra no es rectificada sino en las formas, no así en un fondo detestable. Como dije el otro día, Nany se equivoca en sugerir que Liz sea una prostituta, no en la palabra utilizada para ello.

Los tres concursantes que saldrán mañana de la casa pueden presumir de no haber sido expulsados. Solamente esto ya merece que se les respete, no solamente como seres humanos sino también como finalistas de Gran Hermano. Debería entender la fila cero que pueden estar muy dolidos por haber sido muchos expulsados a las primeras de cambio mientras que Almudena, Orlando e Iván han logrado estar en la casa hasta el último día, y el ganador hasta el minuto final, poco antes de que esas paredes de color cambiante pasen a apagarse, convirtiéndose en un recuerdo. Alguien les debería aleccionar sobre esto que cuento, evitando las tentaciones expresadas por alguno de ellos en privado de levantarse y abandonar el plató cuando aparezcan Iván o Almudena. Fuera esa o cualquier otra la reacción desconsiderada de los ex-concursantes me parecería lamentable y, más aún, que no hubieran intentado convencerlos mediante la palabra y el raciocinio.

Tras la gala de mañana y justamente al día siguiente tendremos ese debate anunciado en el que pretenden dar la palabra a blogueros y seguidores del programa que desde Internet participan dando sus opiniones a diario, como son nuestros amigos que han llenado este espacio con sus más de 260.000 comentarios en los últimos cuatro meses. Esto hace una media de unos 2.000 comentarios diarios, lo cual es más de lo que hubiera podido soñar cuando empezamos la aventura en esta nueva casa. Esa gala especial habrá de ser preparada con mucha mayor premura de la prevista, ya que en un principio estuvo programada para el jueves 29, justo una semana más tarde de la final, pero ayer mismo los planes fueron modificados. Es una machada que logren montar un programa así en apenas un par de días. Realmente es una locura, pero no me cabe duda de que serán capaces de hacerlo y allí nos veremos.

Será la coda o estrambote de esta edición, y ahora ha llegado el momento de las despedidas. Dado que en los próximos días serán muchos los argumentos que habré de apretar en estas líneas, comentando la final y esa gala extra que el próximo lunes me comprometo a analizar desde aquí, creo que es lo preferible dedicar unas líneas en esta anotación de hoy para los agradecimientos y el recuerdo de lo que ha supuesto esta edición de Gran Hermano. Para este gato empezaba una aventura nueva, el traslado a esta web del canal televisivo que emite el programa, donde íbamos a estar de alquiler, por así decirlo. El balance no puede ser mejor, con números y estadísticas de escándalo que han ayudado modestamente a situar a esta web en un sitio destacado, haciéndose prácticamente intratable para el resto de páginas de canales de televisión. Ya he señalado que la participación ha sido todo un lujo sin precedentes, superando mis más optimistas previsiones. Pero lo más importante para mí ha sido poder trabajar con tanta comodidad y sintiéndome tan bien respaldado en todo momento.

No solo puedo decir que he tenido toda la libertad del mundo sino que sigo sin creerme que jamás haya recibido ni una consigna, ni tan siquiera una sugerencia de cómo debía llevar este blog. Por el contrario, me he encontrado una redacción siempre dispuesta, encabezada por Ana Bueno y Nuria Labari, las “jefas”. Voy a contar un secreto, el día que Ana Bueno me llamó para empezar a hablar de la posibilidad de colaborar y trabajar juntos, puse una serie de condiciones relacionadas con la propia calidad del sitio dedicado a Gran Hermano en esta web. No deseaba integrarme en un equipo sin estar razonablemente satisfecho con el trabajo de este. En ningún momento hice mención o defensa alguna de mi libertad para mantener la independencia de siempre. Tanto es así, que fue mi directora quien tuvo interés en aclararme que reclamaban de este gato que mantuviera su independencia, sin dejarse influir por escribir ahora en esta web.

Aproximadamente un año después de esa reunión puedo decir que si no hice nunca mención a esto fue porque no tenía duda ninguna de que fuera a ser como entonces me prometían. La realidad me ha demostrado que no solamente ha sido así, sino mucho mejor. Por otro lado, mis temores a no quedar satisfecho por el trabajo que sobre el programa hicieran en esta web fueron descartados hace mucho. Estoy orgulloso y satisfecho del fenomenal trabajo que se ha hecho, y aún con errores o cosas que pueden ser mejoradas la página de Gran Hermano de esta temporada ha sido la mejor que nunca se ha hecho sobre nuestro querido programa, otra razón más por la que podemos decir estas palabras: misión cumplida.

Odio las despedidas, y además esta no lo es estrictamente. Por aquí nos vamos a seguir viendo/leyendo, de una u otra forma. Solo quiero decir de forma escueta que no me habéis podido hacer más feliz. Me he sentido acompañado, arropado y querido como nunca. Esto es un sueño hecho realidad y aunque suene a tópico me da igual.

Ah, y una cosa más que pertenece al terreno de Iker Jimenez, ese chico que trabaja en una cadena a la que falta un número para ser tan ‘chachi’ como esta. Durante toda esta edición he venido observando cómo los concursantes repetían cosas que aquí decíamos. Desde esa frase de “Ana la loca, de vez en cuando”, hasta el “Tanto va el cántaro (cántabro en mi caso) a la fuente”. Por no hablar de aquello de las tres puertas, que sigue siendo para mí todo un ‘expediente X’ que no quiero ver resuelto. Más de una vez me ha sorprendido por todo esto, pero nunca tanto como anoche. Por razones que no tiene ningún interés detallar anoche busqué en mi iPod una canción que sonó en una vieja edición, si no recuerdo mal en la seis. La cantaba JuanShows y su título es ‘No soy un Bastritboy’. Después de escucharla miraba la emisión en directo mientras la tarareaba. En cuestión de dos minutos, Almudena, que esperaba a jugar con Orlando un dominó y había dicho que le dolía la cabeza, comenzó a tararear esta misma canción: “Tú lo que quieres es un Enrique Iglesias… que te cante por las noches… y te haga peripecias”. ¡Qué fuerte me parece!

(No está mal, gato. He visto la lagrimita rodar por tu mejilla pero has dado un buen giro al final con esto de la telepatía. Vas aprendiendo, amigo. Ahora descansa, que hay mucha gente dispuesta a convencer de tus virtudes hasta a los más críticos. Conmigo no pueden, a pesar de que llevo siendo tu conciencia crítica tanto tiempo que hasta me he acostumbrado a tus cosas. Y además, tienes razón en que se está bien en esta nueva casa, ¿que no?)

[Os recuerdo que tenéis hasta el día 31 de este mes para seguir votando a este blog o a cualquier de los existentes en esta casa en la elección del mejor blog, cuyo ranking se puede consultar aquí.]

20 enero 2009 a las 8:16 por elgato

El Gatopardo

En la novela ‘El Gatopardo’, el escritor italiano Giuseppe Tomaci Di Lampedusa expone una paradoja cuya cita original expresa la siguiente contradicción aparente:

“Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie.”

“¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado.”

“…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está.”

Desde entonces, en ciencias políticas se suele llamar con frecuencia ‘gatopardista‘ o ‘lampedusiano‘ al político reformista o revolucionario que cede o reforma una parte de las estructuras para conservar el todo sin que nada cambie realmente.

Esto es, más o menos, lo que han logrado este año los responsables del programa de nuestros desvelos (nunca mejor dicho). Haciendo un repaso simple por lo que supuso esta edición podríamos hablar de la reproducción de la primera casa, justo en el momento en que se cerró, desde la que se completó la fase final del casting, la novedad de una pareja que además debía simular no serlo, la casa tecnológica con paredes que cambian de color, expulsiones cada semana y demás detalles. Muchas novedades que empezaban con una expulsión apenas dos días después del comienzo, aquella que tuvo como víctima a un Germán al que se reclamó insistentemente para una repesca que no se llegó nunca a producir. También hubo por primera vez ‘intrusos’, en este caso ‘intrusas’ en femenino ya que fueron dos mujeres, Liz y Nany, que se incorporaban al programa un mes más tarde que el resto, y una de ellas ha estado a punto de llegar a la final. Por tener hemos tenido hasta dos italianas que han finalizado el casting para la edición de su país en la casa del Gran Hermano español.

Pero, a pesar de todos estos cambios, el resultado fue una vez más el mismo. Volvimos a reclamar idénticas cosas, las mismas nos enervaron o nos hicieron disfrutar. Esta décima edición lo cambió todo para que todo siguiese igual, siendo la más ‘gatopardista’ de las habidas. A finales de agosto os proponía este gato que nos contaseis qué le pedíais a esta edición que faltaba un mes para empezar. Unos días más tarde, ya en septiembre, recogía en una anotación vuestras respuestas, bajo el título ‘Que nos hagan sentir‘. Pues bien, visto así la conclusión que habríamos de sacar es la siguiente: misión cumplida.

Así es, este GH X ha sido una verbena de sensaciones, sin duda uno de los que más nos hizo sentir, si no el que más. Entonces Gilraen pedía que los concursantes “sientan porque de ese modo me harán sentir a mí”. Senador insistía en la idea de “encontrar personas en esa casa que me atrapen, que me hagan sentir”, y añadía “que me muestren mis miserias o que hagan que me olvide durante horas de todos los problemas que me rodean”. Igualmente chenola quería gente real, “personajes que sientan y que a la vez me hagan sentir”. Cindia, por su parte, quería “secretos y emociones”. ¿Quién nos iba a decir que las cosas iban a salir tan bien? Porque ellos han sentido y nos han hecho sentir, nos han atrapado, mostraron sus miserias (también nuestras) y nos hicieron olvidar nuestros problemas. Hubo un gran secreto y miles de emociones. Todo ello como nunca hubiéramos podido prever.

Una buena muestra de todo esto que hablo la tenemos en los concursantes finalistas. Los tres han sido generosos a la hora de mostrarse tal cual son. Esto les diferenció notablemente de otros como Julito, que nada más salir de la casa evidenció ser de otra manera bien distinta, olvidando sus pasiones marianas y sustituyendo la bondad por una vileza notable. Son unos finalistas que no engañaron a nadie, algo que se aprecia con claridad cuando se ven fragmentos de sus pruebas de selección, en las que Iván era bastante visionario al decir: “creo que pocos como yo han entrado ahí”; Almudena se califica a sí misma como “alegre” y Orlando dice que no le gusta meterse “en discusiones que afectan a los demás”. Se hicieron un buen retrato, demostrando que se conocen bien, importante para saber venderse, algo que debían hacer entonces para lograr estar entre los concursantes de este año, e imprescindible ahora para rematar sus cuatro meses de encierro llevándose el premio final.

Explica muchas cosas esa prioridad por hacernos sentir, expresada por nuestros amigos lectores comentaristas, sin los cuales no habríamos sido nada durante todo este tiempo. Por ejemplo, me parece indicativo que el concursante salvado más veces y que más atención ha merecido en todo este tiempo, tanto por aquellos que decidieron defenderle como por tantos que en lugar de elegir un favorito decidieron hacerle objetivo de sus ataques, haya sido quien más nos ha hecho sentir, le pese a quien le pese. Iván ha conseguido tocar la fibra sensible de muchos, compartiendo con nosotros ese camino lleno de baches, como él mismo dice, y transmitiéndonos mucha vida. Es curioso como esa mirada triste que le aprecié ya en los primeros días, explicada poco después, cuando nos relató con más detenimiento aquello que nos adelantaron en la gala de presentación sobre la separación de su novia cuando ya tenían planes de boda, fue desapareciendo poco a poco. Ahora le veo una mirada serena, confiada y alegre. No en vano dice habérselo pasado como nunca en su vida, lo cual se refleja claramente en sus ojos.

Almudena, por su parte, ha sido el complemento perfecto de Iván, su imprescindible pareja de juegos y también el apoyo que muchas veces no encontraba en su “psicólogo” Orlando. Con Chiqui hemos sentido, pero fundamentalmente nos hemos divertido, y nos ha enternecido muchas veces. Sus apelaciones al ‘súper’, acudiendo al mismo en sustitución de una madre muchas veces, como decía una redactora en la reunión post-gala del jueves pasado (según se puede ver en esta web) son adorables. También su buen humor, su aguante y su retranca cuando llega la hora de las bromas, aguadillas y similares. Me enterneció mucho cuando el domingo la veía escuchar el discurso (digamos electoral) de Iván, al que miraba con un inmenso cariño y diría que incluso admiración.

Orlando, por su parte, es quien particularmente menos me hizo sentir. Ciertamente es amable y correcto, no pudiéndole poner apenas tacha alguna. Este concursante no es solamente un ejemplo de corrección, sino que su papel en la casa fue fundamental muchas veces, ejerciendo de nexo de unión entre individualidades enfrentadas, sabiendo escuchar y poniendo un cierto equilibrio entre todos. Sucede que a mí ese “quiero y no quiero” de los ambiguos me deja bastante indiferente, cuando no me exaspera directamente. Fernando Savater habla así de la ambigüedad:

“La ambivalencia hacia las dos tendencias nos paraliza. En la tentación sentimos culpa. Pero si sentimos miedo, ambivalencia y culpa, no nos permitimos sentir nada. La ambigüedad nos envuelve en equívocos complicados y estados de vaguedad bastante confusos.”

Ese estar con el culo entre dos sillas, pretendiendo ser a un tiempo bruto y delicado es un ideal que no ha de traer buenas consecuencias. Gabriela Acher, humorista y escritora, describe a la perfección de la siguiente manera el resultado de estos ambiguos deseos de quererlo todo y quedarse sin nada:

“(…) la mayoría de las mujeres quiere que un hombre sea:
seductor pero fiel
generoso pero ahorrativo
misterioso pero confiable
poderoso pero obediente
divertido pero serio
romántico pero práctico
duro pero blando
la mayoría de las mujeres van a morir solteras, me parece.”

No dudo que Orlando haya sentido tanto o más que los otros, el problema es que a mí me ha dejado indiferente. Me ha gustado verle en la final, creo que es ideal ver a tres amigos en la misma y sin duda aprecio su cercanía a los otros dos durante casi todo el tiempo, dejándose influir solo a medias cuando algunos compañeros (Nany entre ellas) le intentaron apartar de Iván con argumentos absurdos cuando no falaces, como que su influencia estaba siendo mala para él. Ya se ve lo mala que fue, tanto que muchos hubieran querido llegar tan lejos aún con tan mala influencia a su lado.

Con todo, los polos opuestos que de algún modo fueron Iván y Orlando se necesitaron mutuamente en alguna medida. Sin olvidar a Almudena como el complemento perfecto y quizá la habitante más dual, aquella que aparentaba aspereza albergando en su interior un auténtico oso de peluche. No es contradicción, es dualidad. Unos sin otros no habrían podido existir, o al menos no tal y como les hemos conocido, de igual forma que si no existieran el hombre o la mujer no existiría la raza humana. Sin la pierna derecha o la pierna izquierda no podríamos caminar. Sin el polo positivo o el negativo no tendríamos luz eléctrica. Los finalistas de este año han sido como el Yin y Yang taoísta.

Y en el repaso a los cuatro elementos de este paradigma que, todo sea dicho, he bastardeado a mi antojo, faltaría la contradicción. En ella andamos muchos cuando analizamos comportamientos humanos, por tanto, imperfectos y complejos. Razón por la cual damos nuestra aprobación a cosas propuestas por un concursante que sancionaríamos duramente en otro. ¿Parcialidad, manipulación? No, simplemente contradicción. Pero ajena a esa lucha con nosotros mismos y nuestra coherencia está casi siempre la predilección que sentimos por unos concursantes, lo cual nos hace defender a unos y a otros no. Aunque en el fondo sigo estando convencido de que buscamos fundamentalmente que nos hagan sentir, como vengo diciendo desde el principio de este escrito.

He repetido más veces de las aconsejables que este es un juego de preferencias y simpatías caprichosas, tanto como el impulso que nos guía en la vida para elegir quienes han de ser nuestros amigos o con quien deseamos compartir nuestra vida o fundar una familia. En definitiva, son procesos que probablemente tienen mucho de científicos, pero tanto o más de desconocidos para el ser humano. El día que sea posible racionalizar la atracción que sentimos por alguien, o encerrar su secreto en un fármaco para conseguir atraer a quien queremos (como aquellas pócimas secretas legendarias de la literatura de ficción), Gran Hermano dejará de tener sentido. En realidad nuestras vidas ya no valdrán nada.

Hasta entonces, yo elijo seguir viviendo, lo cual es sinónimo de seguir sintiendo. Y qué mejor manera de celebrarlo que ofreciendo mi tributo a quienes más me hicieron sentir en los últimos cuatro meses.

[Os recuerdo un día más que podéis votar a este blog o a cualquiera de los existentes en esta casa en la elección del mejor blog, cuyo ranking se puede consultar aquí.]

19 enero 2009 a las 8:07 por elgato

Rumor contra rumor

Un par de rumores salpicaron la fase final de nuestro programa, que vivimos con la mezcla de tristeza y cansancio de siempre. El primero era rocambolesco e increíble, y adolecía de una ambición pretenciosa que no correspondía con los medios empleados. El segundo fue mucho más efectivo, hasta el punto de captar el interés de varios medios de comunicación de primera línea, que han demostrado hasta qué punto la información se confunde en ocasiones con la simple difusión de rumores sin fundamento.

Los dos rumores se pretendieron difundir precisamente en este medio, que tantas veces ha sido acusado de ser causante de la fácil propagación de todo tipo de falsas creencias, aunque en este caso los autores contaran con la inestimable colaboración de medios tradicionales. Diría incluso que quienes decidieron intentar la difusión de los rumores que ahora contaré eligieron este blog en concreto, si bien debieron irse a otros cuando vieron que aquí habíamos puesto todo el freno que está en mi mano, concretamente bloquear mensajes en los que se hablase de dos programas de la Sexta, el canal de Jaume Roures, que habían sido elegidos caprichosamente como parte de la falsa trama urdida.

Lo más gracioso del primer rumor era que quien lo difundía decía ser redactora de Sé lo que hicistéis, el programa presentado por Patricia Conde y producido por Globomedia, que tiene un contencioso con Telecinco. Saltaba a la vista que era un burdo engaño leer el texto escrito por la supuesta redactora y comprobar que su redacción era propia de un niño de primaria, y no muy aventajado. Una cosa es que empiecen a haber periodistas víctimas de la ESO en los medios y otra que sea posible trabajar en uno cuando apenas se tienen doce o trece años. La supuesta trama denunciada era tan absurda que no merece la pena ni ser comentada, ¿minusválidos organizados para apoyar a un concursante? ¿pero quién pudo ser el enfermo mental al que se le ocurriría tal cosa? Y lo que es más grave ¿quién podría creerse algo así?

El otro rumor tuvo mucha mejor suerte, su sencillez le ayudó a ello, si bien hay que tener una mente habituada a la mentira para que se pase por la cabeza un engaño como este. El viernes recibía la llamada de una amiga extrañada por esta historia, que me preguntaba si sabía yo algo de ello. Naturalmente que no sabía nada y tampoco me había preocupado por hacer una simple comprobación, ya que una vez más no me había parecido ni mínimamente creíble el rumor. Decía José María García que “el rumor es la antesala de la noticia”, pero lo cierto es que también es su retrete, allí donde se vierten los desperdicios, la más infecta y maloliente mierda.

Según se había difundido, el ‘follonero’ (personaje encarnado por Jordi Évole, responsable del programa Salvados, también en la Sexta) habría logrado meter a un concursante infiltrado en Gran Hermano y había logrado salvarle (nada más oportuno dado el nombre del programa) una y otra vez de la expulsión utilizando para ello una parte importante del presupuesto de su programa. Naturalmente que el concursante elegido por el necio autor no fue otro que Iván Madrazo. Claro, así ya se entiende la preocupación de mi amiga, dado que en este blog hemos defendido mucho a ese concursante y, por tanto, éramos de algún modo sospechosos de ser también cómplices del ‘follonero’, ‘follo’ para los amigos.

Pues bien, anoche el mencionado programa, víctima en este caso de un rumor burdo como este, creado por un auténtico majadero, negó con rotundidad toda veracidad y lo hizo de forma directa y breve. La respuesta a la pregunta de si tiene algo que ver el programa Salvados con Gran Hermano “es una palabra de dos letras: ¡No!”, según dijeron textualmente anoche. Dudo mucho que el desmentido vaya a tener un lugar tan relevante como tuvo la información que se hacía eco del rumor en medios como el Heraldo de Aragón, Qué, 20 minutos, Público, La voz de Galicia, Periodista digital, Arucitys (el programa de Alfonso Arús en una televisión local catalana) y otros. Lo mejor de cada casa, vamos. ¿Dónde queda aquello de confirmar la información? Hubiera bastado una llamada a El Terrat, productora del programa, para que ellos lo hubieran desmentido. Lo curioso es que algunos medios como La Razón llegaron a preguntarle a personas relacionadas con Gran Hermano, como si fuera de la productora responsable del programa de donde habría de salir confirmación o desmentido alguno.

Llegados a este punto, me interesa ir al punto clave de esta historia. Está claro que un rumor no surge por generación espontánea sino que tiene siempre un autor, alguien interesado en difundirlo por cualquier razón. Así es que convendría tener los medios necesarios para desenmascarar al lelo, cretino e insensato que tuvo la idea de hacer tal cosa. Aunque según hemos visto tantas veces en series policíacas, lo más importante es analizar a quién puede beneficiar o perjudicar el rumor, y así estaremos mucho más cerca de la verdad. En este caso no hay duda de que el gran perjudicado es Iván, al que le puede afectar que se le tilde de ‘topo’, contribuyendo a que su renta de votos disminuya. Afortunadamente el desmentido ha llegado lo suficientemente rápido, ya que una semana más tarde habría sido inútil.

¡Ay! si yo hiciera lo que han hecho tantos medios serios que han demostrado hasta qué punto desprecian lo más básico del periodismo, haciendo caso omiso de la sagrada obligación que tiene el periodista de intentar contrastar la información en las fuentes relacionadas. En caso de ponerme a la altura de esos medios, yo podría decir hoy aquí que la autora del rumor fue Gema Zafra. ¿Tengo pruebas? Ninguna, o sea tantas como Arús o la docena de diarios gratuitos y de pago que se hicieron eco de esta falsa noticia. En todo caso apostaría a que el rumor ha salido de esa siniestra bancada que hemos dado en llamar ‘fila cero’.

La pregunta es si finalmente el rumor ha perjudicado a Iván o incluso puede llegar a beneficiarle, dado que mucha gente será consciente como se las gastan algunos para intentar restarle votos de forma poco ética. Personalmente creo que el rumor perjudica tanto al modelo cántabro como le beneficia a Orlando el apoyo que le presta en plató Nany. Anoche en el último debate de la temporada se disculpó de forma curiosa con Liz por haberla llamado “buscona” en la gala del jueves pasado. Digo que me pareció curiosa la disculpa porque esta fue acotada a las formas, ya que Nany insistió en que sigue pensando lo mismo de ella pero le fallaron las formas y no debió de decírselo de tal forma. De poco vale una disculpa como esa, que se reafirma en un grave calificativo. Le propongo que en lo sucesivo estudie otras expresiones sinónimo de buscona como puta, zorra, ramera, prostituta o meretriz, que igual le pueden parecer más apropiadas, dado que solo le pone objeción a las formas.

Mucho más grave fue lo dicho por Julito, ese ex concursante que no deja de dispararse el pie todo el rato. Su razonamiento explicando su tendencia a meter mano a las mujeres como Liz sin pedir permiso previo ni existir entre ambos la relación que justificaría tal cosa, es propio de violadores. No lo digo graciosamente, es de manual lo que dijo. La frase de Julito fue más o menos esta: “Si ella me está poniendo así el culito, meneándolo delante mía, ¿qué querían que hiciese? ¿estarme quieto?” Pues sí, Julito, lo mejor que puedes hacer es estarte quieto porque ella, quienquiera que sea, está en su derecho a contonearse todo cuanto desee, sin que eso quiera decir que tienes un aval para meterle mano.

Lo que más me llama la atención es que las mismas que ayer se disculpaban con Liz (Gisela también lo hizo) no dijeran nada al respecto contra el canario. He oído a la propia Gisela en la casa vieja decir que no le gustaba nada que Julito le tocara la teta, exactamente lo mismo que decía la dominicana. Qué mejor ocasión para corroborar lo dicho por esta, aunque parecía estar suficientemente molesta por un comentario sin importancia como para dejar pasar la oportunidad de defender su dignidad de mujer, la misma que afecta a su compañera de edición. Como decía _Elle_ el pasado viernes: “Gran Hermano es un evento suficientemente visto, como para que se rinda un desagravio público a esas mujeres inocentes que se ven machacadas únicamente por hacer uso de algo tan precioso como es su libertad”, sabias palabras expresadas tras un relato estremecedor que merece la pena ser leído.

En cuanto a lo que están viviendo en la casa durante esta larga semana, lo más importante son esos discursos de campaña electoral que les obligan a hacer, algo que ya el jueves después de la gala se lo adelantaban y no les apetecía mucho. Y también como les hacen espabilar para dar vueltas en patines por la casa en el momento que más relajados están, incluso por la noche pensando que ya no les llamarán más. Cualquier cosa para que no se aburran tanto, que aún les quedan casi cuatro días en la casa. Lo mejor de los discursos es que los hayan limitado a un minuto cada uno, porque en caso contrario Iván estaría aún terminando el primero de ellos. No en vano aún sigue encallado en su conversación con Loli el jueves pasado, a la que hace referencia cada día en distintos momentos que peligra entrar en bucle, para finalmente sumirse en el mismo sin remisión.

He escuchado algunos de los discursos y no hay duda que ninguno de los tres domina la retórica, si bien he apreciado una actitud más competitiva en Orlando que en sus dos compañeros. Ayer mismo puntualizaba algo sobre el “camino de rosas” del que ha hablado Almudena, que definía el paso del feriante de esa forma, mientras que del suyo decía que había sido de rosas y espinas a la vez y el de Iván solamente de espinas (él dice baches). Orlando tuvo interés en afirmar que ese camino tan fácil ha sido no solamente porque haya caído bien a sus compañeros sino que también habrá puesto él algo de su parte para conseguirlo. Creo que no hacía falta ponerse una medalla como esa.

En el debate pudimos enterarnos de que los porcentajes se van afianzando, separándose algo más los dos porcentajes más abultados y acercándose de forma cada vez mayor al de los mil primeros votos en nuestra encuesta. Aquellos hablaban del 68% para Iván, el 25% de Orlando y para Almudena se apunta el 7% restante. Anoche supimos que hoy por hoy van así: 67,2%, 23,7% y 9,1%. Todo parece indicar que Iván está cada vez más cerca de conseguir una cómoda victoria, pero no cabe confiarse. Podría ser que estuviéramos atribuyendo mal los porcentajes. Cosas más raras han pasado. Por tanto, creo que toca seguir confirmando lo que deseamos para el desenlace final y definitivo de esta adorable edición de Gran Hermano. Esto aún no ha terminado, seguimos hasta el jueves, no lo olvides.

[Hoy a las 12.30, Liz te responde en un nuevo Encuentro digital, para el que puedes dejar ya tus preguntas. Atendiendo a las peticiones que hemos recibido volvemos a poner hoy el vídeo con la galería de imágenes para el recuerdo de este Gran Hermano, que también puedes encontrar en MiTele, desde donde te lo puedes llevar a tu web o blog e incluso mandarlo por correo electrónico. Os recomiendo de nuevo que veáis los vídeos de la reunión posterior a la gala del equipo del programa, un documento realmente único y valioso. Por otro lado, hasta el día 31 de este mes podréis seguir votando a este blog o a cualquier de los existentes en esta casa en la elección del mejor blog, cuyo ranking se puede consultar aquí.]

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