13 febrero 2012 a las 9:26 por elgato

León, gorrión y oso perezoso

Noemí y Mary JoyLas galas tienen siempre un interesante colofón las horas posteriores en la casa de Guadalix, que a veces llega a ser una auténtica conmoción. Así fue tras la última y la consecuencia fue el abandono de David, la misma mañana del viernes. ¿Por qué abandonó David?

Él mismo lo ha contado y la historia es tan bonita que hasta no parece real. No obstante, este gato desconfiado le cree a pie juntillas. Creo que es cierta la preocupación por volver a juntar a su familia, lo cual parece haber sucedido tras su salida. No puede haber mejor premio para David que haber conseguido brindar a la madre de sus hijas una demostración de amor tal que le haya convencido para volver con él. Creo que es un caso inédito de matrimonio roto recompuesto gracias a Gran Hermano, hasta ahora solamente habíamos asistido a parejas que se formaban en la casa, alguna de las cuales sigue en feliz unión años después.

Aquí mismo he contado que David se había convencido en su encierro de la necesidad de intentar recuperar a su mujer y juntar a la familia de nuevo. Por eso la historia no es nueva y tiene un punto de verosimilitud importante. Además, ¿por qué habría de mentir David? No es mi intención dudar, pero es cierto que sospecho otras razones determinantes para este abandono, especialmente por el momento en que se produjo.

David tuvo en la casa el apoyo incondicional de Juan, que el viernes le insistió para que se quedara dando buenos consejos de amigo. Incluso en algún momento vi al ‘páter’ leyendo la Biblia mientras David hacía su maleta, tal vez buscando algún pasaje que viniera bien a la situación, pero sospecho que no lo debió encontrar. Dejando a un lado a su amigo (el Blas de este remedo de Epi y Blas), podríamos decir que David era el ‘papafrita’, Aris la sal (le puso un poco de condimento a la casa, agitándola con su negatividad) y Michael el ketchup (complemento no imprescindible para el conjunto, sin ir más lejos yo nunca se lo pongo a las patatas).

El jueves fue expulsado Aris, el condimento. Justo tras su expulsión, David entraba a confesarse durante más de una hora. Fue entonces cuando decidió su abandono voluntario, lo cual hizo que Floren hiciera noche en Guadalix, en previsión de lo que pudiera pasar. Personalmente, no veo posibilidad alguna de no enlazar ambos acontecimientos, lo cual no quiere decir que dude de David y sus explicaciones.

David ofrece una explicación oficial al grupo relativa a que tiene un problema personal fuera que quiere resolver, sin mayor concreción. Solo a los más afines les habla de sus hijas y cumplir el deseo de volver a llevarlas al colegio, por lo cual hay quien le aconseja que pida a la boca de los deseos verlas un ratito. Se reserva hablar de que quiere volver a unir a su familia, lo cual es una decisión personal respetable, aunque tanta reserva despierta importantes suspicacias entre sus compañeros.

Solo he visto a Ochoa y a Juan decir que David les había expresado en algún momento cierto deseo de abandono, y sospecho que se refieren a las últimas horas. El resto en la casa se quedan completamente sorprendidos. No se lo esperaban en absoluto, nunca habían conocido intención alguna de dejarlo por parte de David. Ari es quien expresa su queja y extrañeza de forma expresa. Se considera ninguneada por un compañero con quien piensa que se llevaba suficientemente bien como para haber sabido algo antes.

Un dato más. Juan explica que tras la entrada de la nueva concursante más uno, la noche anterior, David le dijo que “otra criatura más, con 20 añitos, vamos a decirlo así”. De forma que el ‘páter’ sugiere que la entrada de Martita (así la llama él) ha podido influir en la decisión de su amigo. Claro, y la expulsión de Aris también. El mismo David reconoce al grupo que “el programa ha podido conmigo”. ¿A qué viene esto si su motivación es la anunciada?

Para poner la última pieza en este puzle diré que su historia personal me parece respetable y no deja de ser una bonita historia de amor que me conmueve. Pero su salida, aunque él mismo no lo sepa, se apoya en otras razones. David comprometió su apoyo a Aris y la noche anterior vio como la audiencia votante no refrendaba ese apoyo. Se había equivocado y su análisis le decía que él podía ser el próximo.

En tres semanas, los que rodean a Pepe habían conseguido salvarse, mientras que caían Zulema, Azucena y Aris. La primera se había enfrentado a Pepe la primera semana, viajando al plató con el propio David. Azucena tuvo alguna agarrada importante con Noemí, aunque el suyo es caso aparte porque cultivó el enfrentamiento multilateral con auténtico encono. Y, por supuesto, Aris calumnió a Pepe con afán provocador, y lo hizo la misma víspera de su expulsión, digamos que a la desesperada.

David debió pensar: ganan ellos, sobro aquí, ¿para qué seguir luchando? Y de esa crisis le viene la urgencia máxima de cumplir su deseo de recomponer su familia ya mismo, sin poder esperar ni una semana más. Como fuera, pasará el día de San Valentín a este lado de los espejos, en un mundo real que tal vez hoy pinta mejor para él que hace un mes. Este gato lamenta su salida. A veces logró poner a prueba el rabiómetro, no lo oculto. Pero también es cierto que fue un muy buen concursante, a pesar de todo.

Otra teoría es que a David se le acabó la laca. ¡No sin mi laca! Habría entonces metido la cabeza en la boca de los deseos, con cuidado de no despeinarse. Su petición de un bote de laca no habría sido considerada por la boca, caprichosa como ella sola. Sin poder aguantar el revés y ante el infierno de un futuro en la casa sin su laca, habría decidido abandonar. Si Aris pagó casi 70 mil pavos por estar una semana, ¿por qué no iba a pagar David 12 mil por un bote de laca? Es un ‘cabello victim’. No hay más.

A quien le ha hecho una faena David es a Aris, cuya estela tras el paso por el hotel más caro en este rincón de la vieja Europa se apagó pronto ante la noticia de su salida. Ayer hizo un agónico intento por lavar su imagen, pidió disculpas por calumniar a Pepe llamándole “maltratador de animales” y quiso aparentar autocrítica, aunque yo más bien creo que su apariencia relajada era fruto de una tila. Su mejor ocurrencia fue decir que “rectificar es de sabios”. Cada vez que alguien se aplica el “rectificar es de sabios” a sí mismo muere un ‘papafrita’. Al final terminó reprochando a sus compañeros de encierro por no haberle dado amor. Si quería amor que se hubiera ido a un club de carretera. O algo.

Aris

Por Javier B.V.

El viernes en la casa, tras levantarse el cierre de la cocina (textualmente), prepararon cena para uno más, no contando con que David ya no estaba. El ‘difunto’ tuvo su propio plato, que hubieron de aprovechar otros. No se puede decir de David que coma y no deje comer, sino más bien todo lo contrario, durante unos días dispondrán de su parte a repartir entre los demás. A quien están acusando de tal cosa, se entiende que en sentido figurado, es a Noemí. Lo dice Ari, en medio de uno de esos aquelarres junto a Vero y Ochoa.

Ochoa es veneno puro, en estado sólido, líquido y gaseoso. El gran Pepe Herrero (santo y seña) hablaba la otra noche de “concursantes tóxicos”, y ella cuadra perfectamente con esta calificación que mi amigo LMedina convierte en entomológica al calificarla como “concursante tarántula”. Bien visto, porque el veneno de Ochoa es de esos lentos, que van matando poco a poco, casi sin que se note.

No obstante, tengo que reconocer que Ari, Vero y la propia Ochoa han dado el vídeo más gracioso de este programa en mucho tiempo. Complicado superar su retransmisión a lo Félix Rodríguez de la Fuente de los escarceos amororos de gorrión, picoteando entre león y oso perezoso. Muy grandes las tres, especialmente una Ari que gana puntos por docenas cuando se pone graciosa y es capaz de improvisar un mote tan tremendo como el de ‘oso perezoso’, dedicado a Mary Joy. Igual de inmenso lo de ‘gorrión’ para el italiano, tanto que siento envidia por no haber tenido tal ocurrencia yo mismo. ¡Cáspita!

Es tan buena la secuencia, y fue montada con tanta brillantez por los editores del debate, que me siento incapaz de describirlo. Solo puedo recomendar que se busque el vídeo. Por contextualizar el tema diré que Alessandro en la fiesta estuvo tonteando con Mary Joy, de quien Ari tiene las narices de decir que “a veces parece como que le da igual con quién”. ¿Perdón? No, no estaba haciendo autobiografía, hablaba de una compañera de concurso.

Noemí le contaba sus penas en la radio a Hugo, un frontón perfecto para ver rebotar cualquier idea. Con los ojos llorosos observaba desde su cama como Alessandro se metía en la de ‘oso perezoso’. Al poco, el italiano se marchaba de la habitación y las tres ‘brujitas’ alcanzaban su particular paroxismo del humor apostando por cuánto tardaría en volver. Volvió, ya lo creo que sí. Y entonces yació junto a Noemí. O sea, se tumbó a su lado y durmieron la media que estamos haciendo (ellos y algunos frikis, como este gato), o sea, un par de horas o así.

Aquí toca mojarse. Noemí está sufriendo, ayer mismo lloraba por la tarde en el jardín a solas, después de hablar del tema con Ari, quien se está convirtiendo en un elemento bastante imprescindible en esa casa. ¿Llora porque Alessandro juega con ella y Mary Joy? Llora porque sabe que si mantiene su ambigüedad puede perderlo. En definitiva, no anda tan desencaminado el trío ‘National Geographic’ al decir que Noe “ni come ni deja comer”.

Alessandro está jugando, y el suyo es un juego peligroso. Creo que está pillado por Noemí más de lo que sería capaz de admitir, y le está pudiendo la urgencia. Su recurso es tan viejo como la humanidad, por decir algo. Como no consigue rematar con Noemí se aleja, siembra dudas y se restriega o encama con Joy, quien se deja y hasta colabora. Corre el riesgo de que interpretemos que está jugando con las personas, para lo cual faltan dos telediarios. Y también es cierto que Alessandro es italiano. Se tiraría a la primera que se pusiera a tiro.

Aunque atendiendo a las presuntas segundas intenciones de las palabras de los dos (Noe y Ales) se podría decir que algo de ayuntamiento carnal ya ha existido. El sábado jugaban al billar con Pepe y Marta. Dice Ales: “La canaria le sabe dar muy bien”. “Es que despacito se me da muy bien”, dice Noe. A lo que responde el italiano confirmando definitivamente las sospechas de lo que están queriendo sugerir: “Y de vez en cuando fuerte también, pero es que aquí fuerte es muy difícil, casi imposible, ¿no?”. Ella asiente y yo pienso que mi mente no debe ser tan sucia como para haber interpretado yo solo lo que interpreté.

Alessandro va a la cama de Noemí a dormir, como es sabido. Mientras tanto, en el otro sector (el ‘páter’ no habla de grupos sino de sectores, como si esto fuera un polígono industrial) Ari se mete en la cama con Michael hasta que este va a dormir, y entonces se marcha. No sé cómo se verá, pero yo no termino de entender que el poli primero diga que quien le gusta es Mary Joy y le dé calabazas a Ari, para luego poner cara de disgusto cuando el jueves vuelve salvada la primera y estar dando cuartelillo diario y continuo a la segunda.

Siendo mal pensado puedo recordar algo dicho por Michael en un ‘confe’ días atrás: “Mis amigos me aconsejaron hacer ‘edredoning’ y meter mucha caña para llegar lejos en el programa. Pero no quiero caer en eso y prefiero mantenerme sin ningún rollo en la casa”. Hasta ahí perfecto, no se puede decir que no lo esté manteniendo. Ahora bien, su actitud igual está confundiendo algo a Ari. Cuando menos, me parece equívoca.

Odio los lunes, me falta montón de espacio. Pero no quiero aburrir (más) y mi moleskine echa humo. Por cierto, dejo más arriba impresionante caricatura de Aris por Javier B.V.

Moleskine del gato

Presentación libro de Gilda SantanaSolo tengo ojos hoy para mis notas de la presentación, el pasado viernes, del libro ‘Diez años de Gran Hermano. Diario de una guionista’, de Gilda Santana, guionista que elaboró el resumen diario de este nuestra programa bendito durante las once primeras ediciones. El fórum de FNAC estaba a rebosar una hora antes de comenzar el acto. La próxima vez va a ser necesario un Palacio de Congresos.

La presentación contaba con Mercedes Milá, haciendo labor de anfitriona, Pepe Herrero (ganador de GH 7 y ER, ¿no lo sabíais, verdad?) y Pedro Oliva (ganador de GH 4). Ellos dos son los ganadores preferidos de Gilda, el de la razón y el del corazón, respectivamente. Aquello fue como un programa de televisión, sin duración predeterminada ni interrupciones (salvo un descerebrado que pretendió hacer un solitario boicot y se topó con Ángel Herrero, padre de Pepe, que le hizo callar con un par).

Pocas presentaciones como esta duran casi hora y media, con prolongado turno de preguntas de los asistentes. La verdad es que fue una gozada ver a Mercedes en su salsa, dando la palabra y ordenando los turnos; Gilda con su hipnotizante verborrea y tantas cosas que contar; Pepe con sus siempre acertadas puntualizaciones; y Pedro todo el rato a punto de llorar de la emoción, especialmente cuando habló de su hija con Inma, fruto de Gran Hermano. También me gustó ver y escuchar el melodioso acento cubano del editor, a quien tantos debemos tanto.

Los comparecientes merecieron mejores preguntas, aunque recibieron igualmente el calor de un público emocionado y atento. Vi a mucha gente con su libro en la mano, recién comprado, ilusionados esperando una firma de la autora. ¡Qué emoción, amiga Gilda! Y qué alegría. Ella sabía que escribiría un libro sobre este programa en el momento que se sentó por vez primera en su AVID de Guadalix. Y años después (unos cuantos) eso se ha hecho realidad. Está escrito. Y publicado, lo cual le ha resultado absurdamente complicado.

El libro solo vale 14’50 euros y se puede comprar en librerías y hasta en la tienda de Telecinco. Yo lo he terminado este fin de semana, aunque antes había leído los dos primeros capítulos y los dos últimos, además de ir picoteando buscando momentos que recuerdo especialmente y tenía curiosidad por leer a Gilda contarlos.

Cuando el sábado leía completo y del tirón el capítulo dedicado a GH 7 terminaba con lágrimas en los ojos, emocionado por el recuerdo de tantas y tantas cosas. Por eso no puedo estar más que agradecido. Os aseguro que muchos vais a sentir una emoción similar, en ese u otros capítulos. Gilda Santana ha escrito el libro que queríamos leer. No hay más.