7 febrero 2012 a las 9:18 por elgato

Casi pleno

Pepe y ArisEl nombre del concursante Aris, antes santo, fue pronunciado anoche por casi todos sus compañeros de encierro. Todos menos Verónica, que posiblemente estaba dispuesta a cambiar uno de sus dos nombres para conseguir el pleno, pero Floren no se lo permitió, de igual forma que ha sucedido en ocasiones anteriores. Por una vez me hubiera gustado que el ‘súper’ fuese injusto y dejase a esa concursante rectificar su segundo nominado. Si de la boca de Vero en lugar del nombre de David hubiera salido el de Aris, este podría presumir de un pleno al doce, como en las quinielas antiguas.

No es fácil hacerlo tan mal. Aris, Arístides, Aristidín (homenaje a José María García y su famoso “Pablo, Pablito, Pablete”), qué poco te duró la santidad. Le votaron hasta las fuerzas vivas de la casa, ese cura que se acuesta con un aspirante a bombero a su diestra y un policía a su siniestra. O sea, Epi y Blas, más ese agregado blandito y falto de personalidad que le hace el caldo gordo al ‘páter’. Todos le nominaron en corto (dijeron Aris, si acaso aclarando que se referían al chico) y por derecho. Derecho hacia la calle quieren verle este jueves.

Con once nominaciones, Aris se vuelve a poner a la cabeza, como en la puja que le llevó a esa casa. Le bastó para ello una sola noche, porque él es así, amigos. Detrás de él se sitúan David, con diez nominaciones, pero repartidas en tres sesiones que hemos vivido durante las últimas semanas. Luego están Noemí, con nueve; mientras Ariadna y Mary Joy llevan ocho. Pocas veces se ha visto una unanimidad como la habida anoche.

La pregunta que me asalta en esta hora es: ¿Ha tenido la culpa Torso? Evidentemente, no. No con mayúsculas, porque el episodio del perro y Pepe se ha vivido en la casa con mucha menos intensidad que aquí fuera, donde parecen dividirse los aficionados al programa entre animalistas y no animalistas, como si realmente los dueños de perros no le sobaran nunca el morro a su querido animal de compañía. He llegado a leer a quien se escandalizaba porque un concursante apartase a Torso con el pie en lugar de agacharse y moverlo con las manos. ¡Por Dios bendito!

Ni siquiera es exacto lo dicho por Aris, que habla con imprecisa ligereza del manotazo de Pepe y todos nos contagiamos de esa perversión del lenguaje. Tiene razón el bailaor en que la forma como plantea el criador de perros el tema puede hacer que la audiencia vea cosas que no son. Nada más cierto, porque no hay tal manotazo sino un empujón. Un manotazo es un golpe dado con la mano, y ni hay golpe alguno ni Pepe desplaza al perro con la mano sino con su brazo. Aris se hace el listo, pero no acierta con la descripción. O quizá esté siendo demasiado listo presentando las cosas con mayor dramatismo del que toca.

Cualquiera que haya visto el directo en los últimos diez días habrá sido testigo de cómo otros concursantes intentaban de diferentes maneras deshacerse del pobre perro, que a veces muerde como un condenado. El sábado vi a Ochoa darle unas bofetadas en el morro porque le había mordido la mano, lo cual no me parece un escándalo en absoluto. Otros le han apartado con el pie, como decía antes. Menuda hipocresía está aflorando con este asunto.

A la mayoría no le pareció adecuado que Aris cargara contra Pepe por un gesto reflejo mientras dormía, pero ese hecho no pasaría de anécdota de no ser porque muchos han podido aprovechar para hacer aquello que desean desde el jueves pasado. Rodeado de un halo de santidad, el nuevo concursante aparecía, precisamente junto a Pepe, y soltaba a bocajarro aquello de “soy como uno de vosotros, humilde y trabajador, se me ha muerto mi padre y mi hermano, he dado la entrada de un piso para devolver a la sociedad el favor…”. ¿Qué forma de contar su historia es esa?

Nadie se atrevería a cuestionar el drama familiar de Aris, pero empezar mencionando a su padre muerto hace cuatro años, mezclando este hecho con una puja, el concurso televisivo, un piso, la sociedad y otras fruslerías parece una broma de mal gusto. Para mí tengo que Aris perdió todas sus posibilidades en ese preciso instante. Y desde entonces no ha hecho otra cosa que ir dando pasos hasta la casilla de salida, donde le ha llevado de un golpe la jugada nominatoria de anoche.

Aris entró el jueves pasado con varias hipotecas, tras haber evitado la del piso con su novia. Una porque Mercedes Milá le pidió que evitase salir nominado la primera semana, lo cual añadía presión al concursante. La otra porque de algún modo también le estaban haciendo responsable del cuidado del can, en lo cual se estaba empleando con excesivo celo (aunque anoche renunciaba a seguir cuidando a Torso). Pero, sobre todo, entraba en esa casa después de haber conmovido a España entera (es un decir) con su historia.

En cierto sentido estaba siendo obligado a mantener esa emoción, cuidar el perro y evitar la primera nominación. Pero no ha sido capaz de ninguna de las tres cosas. Es más, solo el haber quedado nominado junto a Mary Joy, ‘concursante Ikea’ donde las haya, le va a salvar de salir con un ochenta por ciento de los votos, como pronosticó ayer el amigo Fer. La filipina le va a arreglar el porcentaje a base de bien.

NominadosLuego está el tema de que nadie nos hemos creído lo de que estaba cumpliendo su sueño. Ya está visto que entrar en Gran Hermano no era su sueño auténtico. No ha visto el programa porque tenía cosas más interesantes que hacer. Ha ido a meter un poco de bulla por si tiene suerte y le contratan de contertulio follonero y ‘metemierda’. Tan claro como el agua clara.

En su caso, ni siquiera parece que haya dicho que no lo ha visto porque así se lo pidió el programa. Él mismo argumentaba que en caso contrario hubiera entrado sabiendo los nombres de sus nuevos compañeros, como les pasó con Vero, que tampoco había visto nada pero no se equivocaba con ningún nombre. Anoche cuando nominaba empezó preguntando si tenía que dar dos nombres y dos razones por cada nombre. O se está quedando definitivamente con nosotros o es cierto que ni siquiera se ha molestado en ver el programa con el que soñaba. Debía ser en sueños muy profundos, de esos que casi nunca recordamos después.

Si el programa quiere ganar en ritmo ya puede ir pensando en acortar el momento de la pecera de este jueves. A Aris casi mejor que le pongan la nominación de Vero, la única que no dijo su nombre. Así terminamos antes, ¿no? Si anoche se encontraba un poco descompuesto tras su fracaso, no quiero pensar cuando le pongan, una a una, las once nominaciones.

Si fuera un poco más espabilado se habría dado cuenta anoche mismo. Al finalizar el programa todos parecían huirle. Se quedó solo con Michael y en dos ocasiones este desaparecía de su lado. Primero puso la excusa de que se iba a lavar los dientes, pero se fue al borde de la piscina buscando mejor compañía. Desde ahí hacía un poco después cierto gesto como si alguien le llamase y volvía a dejar solo a Aris. Era como si llevara un imán con polaridad negativa y todos los demás lo mismo, por lo cual le repelían.

Todo lo contrario pasó con las nominaciones de Pepe y Mary Joy, que las adivinaron con una facilidad pasmosa. A mí que me digan cómo han elegido a estos concursantes. ¿Cuál es el secreto de este casting genial? Quiero saberlo. “Me ur-ge”, como diría Amor (GH 9). Son listos como ellos solos. Pepe estaba seguro de las nominaciones de Aris y Juan, dudando entre Michael y David, aunque se decantaba por el poli porque ‘papafrita’ había dicho previamente que no le nominaría. Las de Mary Joy las clavó Ochoa. “Te habrán nominado Noemí, David y Hugo”, decía anoche y acertaba.

Sabiendo que todos, menos Vero, nominaron a Aris, solo queda destacar quién fue el segundo nominado de cada uno y la propia elección de este repudiado concursante. Ya he hablado de los que nominaron a Pepe y a Mary Joy, por lo cual voy con el resto. Verónica mencionó a Hugo y David, si bien estuvo tentada de cambiar su segundo nombre. Ochoa se decantó por Hugo y Mary Joy por David. El nombre de Alessandro fue pronunciado por Ari. Juan fue nominado por Pepe, Michael por Sindi, Noemí por Aris y Ochoa por Alessandro.

Como preveía ayer estas han sido las nominaciones más interesantes hasta el momento. Muchas lecturas posibles y algún dato estadístico destacable merecen comentario. Las nominaciones de Aris no parecen casuales al ir directamente a por una pareja que se perfilaba desde el primer día. Ahora Noemí y Alessandro son pareja reconocida en la casa y esta madrugada dormían amorosamente cogidos de la mano.

El antes santo viene bien aleccionado (aunque no viera el programa) y ha ido de cabeza a intentar deshacer esa pareja nominando a Noemí. La experiencia de ediciones anteriores, particularmente la última, le haría pensar que una pareja puede convertirse en el obstáculo más importante a salvar para intentar llevarse el botín. Por otro lado, nomina a Pepe, por razones evidentes.

Entre ellas, solamente Noe nominó a otra chica, y su elección también dice mucho. A Mary Joy le ha podido salir cara esa noche que se acostó con el italiano, el pasado jueves. Noemí es uno más entre los tíos, por eso sus hilos no son movidos por Ochoa, quien maneja al resto de chicas. Por eso mantuvieron el pacto nominando solo a los chicos.

Pepe y Juan se nominaron recíprocamente, igual que sucedía entre David y Mary Joy. En estas terceras nominaciones se quedaron sin puntos Verónica, Sindi y Ari. Curioso que esta última haya pasado de viajar hasta la burbuja a no ser nombrada por ninguno de sus compañeros. También que Vero se salve en la que es su segunda ronda de nominaciones.

Lo último merece un subrayado especial por dos razones: porque sigue siendo bastante borde con todos y, particularmente, porque demuestra que al nuevo (el doce más uno en esta edición) no se le nomina siempre, ni a la primera de cambio ni en posteriores ocasiones. Finalmente, en estas nominaciones han caído varios concursantes que tenían su marcador a cero, como es el caso de Alessandro, Michael y Ochoa. Ya no queda nadie que no haya sido nunca mencionado al menos una vez.

Tabla nominados

Moleskine del gato

No quiero dejar pasar algo que pensaba durante el programa de anoche. Ese ‘GH Última hora’ me resulta completamente delicioso. Mercedes Milá está en su salsa y es una gozada se mire por donde se mire. En ningún otro programa están tan bien aprovechados los exconcursantes y tan solo falta que se cumpla lo dicho anoche por la presentadora sobre recuperar la liturgia de comunicar las nominaciones uno a uno, como debe ser.

Por su parte, la liturgia del ataque a la despensa ya no es igual que antes. Verónica debió pensar que si no podía con ellos debía unirse y así lo ha hecho. Anoche llegaban a hacer una cacerola de macarrones, repartiendo entre nueve un paquete que de común les da para los trece. ¿Quiénes se estaban perdiendo el festín? Pues las fuerzas vivas (Juan, David y Michael), además de Aris, por supuesto.

Vero se atragantó mientras comían y entonces Noemí creo que verbalizó lo que algunos otros estaban pensando: “Esto ha sido Aris, que ha traído un vudú o algo raro”. Miedito.

Vero no nominó anoche a Aris pero luego fue quien más caña le metía; igual que había sucedido por la tarde e incluso la noche de domingo era la chica que más defendía a Pepe mientras le sacaba las cosquillas al pujador justiciero. Anoche le vino a tirar la carpetilla con las normas de cuidado del perro, pidiendo un consenso sobre el tema. Su iniciativa no fue bien recibida.

Juan consideró que se estaba sometiendo a Aris a un linchamiento, David que no era el momento y el propio Aris pedía críticas; pero no aceptaba las observaciones de Vero. Insisto en que los criadores de perros se encargan de aparearlos y mantener los bebés hasta que son vendidos. Solamente ver la praxis de Aris, con el perro tan frecuentemente en sus brazos o sobre la cama puede comprobarse que no tiene la formación de la que presume.

Por mucho que vean este programa los concursantes no aprenden. Alguien debería decir a este grupo que no se están ayudando nada cuando ellos mismos alertan de forma pública sobre posibles incumplimientos en las normas de la prueba. El ‘súper’ no necesita adjuntos. No hay que ayudar al enemigo, esta es una regla de libro que no terminan de comprender.