10 febrero 2012 a las 9:39 por elgato

A diez mil euros la noche

Salió ArisLujoso hotel de Guadalix ofrece alojamiento sin grandes lujos y comida escasa por diez mil euros la noche. No parece muy atractivo el reclamo, ni siquiera creo que lo sea para Aris, ahora que está fuera. Anoche vendía que le había merecido la pena estar aunque fuera tan solo una semana, pero yo tampoco me lo creo. Entró con todo a su favor, sobre todo por un drama personal que había dejado a media España compungida y emocionada. Podía haber llegado lejos si no fuera por esto que dice él mismo: “Soy una persona que soy muy mismo, o sea, muy yo”. ¡Madre mía!

No haré leña del árbol caído, aunque motivos hay en este caso. Puestos a agradecer algo diré que en parte gracias al factor dinamizador que ha supuesto Aris esta semana hemos tenido la gala más intensa y apasionante de la temporada, una de esas galas para recordar. A pesar de una fórmula (a la que le queda poco pues no habrá muchos más concursantes más uno) que lastra la gala con un arranque lento, ganando fuelle hacia el final, tuvimos anoche un programa enorme.

Mercedes Milá en su salsa, perfecta de principio a fin, aunque especialmente durante la entrevista al expulsado. Me alucina que sea capaz de mantenerse impertérrita y críptica en la burbuja, con dos concursantes que esperan saber quién se apea de esa aventura, y a los pocos minutos le cante las cuarenta a un pésimo jugador, como ha sido Aris.

Puestos a destacar más lo positivo que lo negativo, diré que en el haber de Aris está que tuviera el valor de estrenar la boca de los deseos, aunque haya dejado a todos sin poder comer durante un día entero. Gracias a él otros se animarán, incluso sabiendo que las consecuencias pueden no ser buenas ni agradables. También le podemos agradecer que resucitase a Mary Joy, cuyo último acto de servicio fue contarnos aquel discutible proverbio filipino en su vídeo de presentación. Ahora sabemos que vive y reacciona a ciertos estímulos.

El morbo del enfrentamiento entre Aris y Pepe era suficiente para agradecer que se montaran juntos en la furgoneta y ocuparan plaza en la burbuja del plató. Tensión sin precedentes entre los dos concursantes candidatos a la expulsión. La burbuja era un hervidero en el que Pepe fue poco a poco sobreponiéndose a la tensión, perdiendo miedo escénico y relajando su tensa mirada, tan cacareada.

Al final, el bailaor se papeó al criador de perros, dejando en ridículo las absurdas acusaciones de maltrato animal y poniendo en evidencia su falsedad al pedirle perdón por algo que luego siguió utilizando como arma arrojadiza contra quien era su oponente. Ahí empezó a descomponerse Aris, y no paró hasta que al final de la entrevista rompió a llorar amargamente, volviendo a dar pena a la audiencia como si cerrara el círculo de su propia participación en el programa.

Entre otros muchos errores, Aris se equivocó diciendo a la audiencia lo que debía hacer. “Si la vida es justa hoy no saldré”, llegó a decir. Luego volvía a presentarse como una víctima, asegurando que la vida no había sido nunca justa con él. Como si fuera justo alguna vez perder a un ser querido, algo que nos ha pasado a casi todos, y a quien no casi seguro que ya le pasará. Tampoco estuvo bien no felicitando a Pepe por quedarse y haberle ganado la partida.

Aris faltó a la regla número uno del concursante de este programa, por lo cual ha durado tan poco. Quiso engañar a la audiencia presentándose como lo que no era. Su aureola de santo se desintegró pronto para descubrir a un tipo mentiroso y aprovechado, que vendía una mercancía inexistente. Quería mostrarse de una forma pero veíamos perfectamente que era de otra. No estaba siendo él mismo. Para remate, utilizaba de forma desagradablemente ventajista el drama de su familia, y hacía una acusación asquerosamente falsa a un compañero.

No sé a dónde quería llegar llamando maltratador de animales a Pepe, aparte de quedar en ridículo y que eso contribuyera a que el 58 por ciento de la audiencia decidiera que no pasara una noche más en ese hotel más caro que lujoso, al menos para él. Su despedida desabrida con quienes fueron sus compañeros tuvo una mala acogida en la casa, lo cual ayuda a que no vayan a guardar buen recuerdo de él.

EscenasAri tenía una discusión importante con él tras conocer la decisión de la boca de los deseos, y todos alucinaron al ver que se dirigía solamente a Torso durante su despedida, en un aporte de surrealismo por parte del expulsado. Por cierto, el veterinario del programa confirma que es perra, mientras que Aris seguía anoche dudando de ello puesto que desde que entró en la casa lleva diciendo que es un varón. Menuda birria de criador que no es capaz de identificar si el can tiene tortellini o macarrón.

De lo poco íntegro y contradictorio que me resultó la postura de Aris destaco un ejemplo de claridad meridiana. Le vimos anoche en unas imágenes hablando con las fuerzas vivas de la casa (cura, policía y aspirante a bombero) y reprochando a Pepe que ni le mirase. El miércoles, sin embargo, su ataque frontal a este mismo compañero fue porque le estaba mirando. Si no le miran mal y si le miran peor. Es un caso a tratar, pero mi psicoanalista me dice que no se atreve.

En realidad, agradezco más cosas a Arístides. Él ha conseguido que la atención se centre en Pepe, e incluso que este pierda un poco ese miedo escénico capaz de intensificar su mirada penetrante, que recuerda en algo a la del protagonista de ‘El resplandor’. Anoche le vi muerto de miedo y nervioso hasta el extremo de no recordar el nombre del poli.

Creo que Pepe se merecía pasar por plató, escuchar el aplauso del público cuando desmontaba en directo al impostor que tenía a su lado, poner a prueba su aplomo ante las cámaras. A Pepe le patina la lengua, como él mismo reconocía a su vuelta en la casa, pero lo que no le patina nada es la mente. Es mucho más listo que otros, incluso diría que es mucho más ‘muy mismamente él’, aunque jamás se le ocurriría decirlo, diría que ni siquiera pensarlo.

El recibimiento que le brindaron sus compañeros fue el más emotivo que recuerdo en mucho tiempo. También es cierto que pensaban equivocadamente que si se salvaba Pepe se abriría la cocina y, con ello, la despensa. Aunque solamente hubo un concursante, uno de los supuestos amigos de Pepe, que lo verbalizó. “Por lo menos hay comida”, dijo Hugo. Antes, habíamos visto un vídeo suyo diciendo que prefería la expulsión de Pepe anoche. Está claro que el bailaor solo tiene un amigo en la casa. Alessandro es su apoyo más sincero a día de hoy, el único desinteresado y bienintencionado. Los demás son un poco ‘papafritas’.

Tal vez deba explicar lo de no comer para quienes no vieron la gala. La compensación que la boca de los deseos puso a Aris por pedir la inmunidad en las próximas nominaciones fue que se quedaran sin poder comer nada durante veinticuatro horas. En un efecto muy de Gran Hermano, que hizo anoche las delicias de los más fans del programa, la cocina quedó clausurada con un cierre de esos que tienen los comercios. El cierre bajó en directo ante la incrédula mirada de los concursantes.

A pesar de que Aris ya no duerme en Guadalix la recompensa de la boca han de pagarla igualmente. Es el regalito que les deja el expulsado, un motivo más para que guarden buen recuerdo de él. Esto provocó la discusión antes referida entre Aris y Ari, de la que prefiero no opinar hasta verlo con más detalle en un resumen. Todo esto daba ya anoche auténticos momentazos, como cuando Noemí y Ari rebuscaban en la basura algo para comer, encontrando piel de naranja y un frasco de crema de cacao supuestamente vacío. Doy fe de que se lo comieron.

Tras comprobar que Pepe regresaba a la casa observé a Juan hundido. Creo que no exagero, hasta David decidió animarlo un poco intentando convencerle de que Pepe había vuelto con buen talante y no tendrían grandes problemas con él. No sé si estaba sugiriendo que con Aris dentro sí los tendrían, aunque eso creo yo.

Otro análisis requeriría el rostro de Michael cuando volvía Mary Joy, primera salvada de la noche. Este gato arriesgado interpreta su gesto como de decepción. Posiblemente piense ahora que Joy puede ser la gran favorita de la audiencia, después de que él haya perdido bastantes posibilidades de acercamiento por acostarse con Ari, pero aún más porque ha estado acusándola de ser un mueble y poniéndola de hoja perejil, que decía mi madre.

MartaLa más descolocada anoche creo que era Ochoa. Ella había apostado fuerte por Aris, convencida de que se marcharía Pepe. Para esta concursante cada decisión es como si moviera ficha en un tablero de ajedrez. Con sus últimos movimientos se está poniendo en peligro, dejando su defensa al descubierto y disminuyendo las posibilidades de victoria.

Aris era para Ochoa un rival fácil de batir, viendo lo torpe de su juego. Pero con Pepe lo tiene más crudo. Será interesante comprobar si ahora decide ir a por él o prefiere tenerle como aliado de momento, haciéndole la pelota exageradamente, como solo ella sabe hacer.

Una de las últimas concursantes más uno entró ayer en la casa. Estaba cenando en su casa de Albacete y de ahí fue directamente a Guadalix, sin pasar por la casilla de salida, como en el juego de la oca. Tiene 20 años, por lo cual competirá con Mary Joy como el yogurín de la casa. Estudia unos módulos de educación infantil y si este gato fuera niño se pediría una educadora como esta. Se llama Marta. Marta Sánchez, como la cantante. Es guapa aunque parece un poco choni.

La prueba de fuego para los concursantes de esta edición pasa por la mesa del billar. Al poco de terminar la gala, Marta jugaba su primera partida, lo cual quiere decir que ya está desvirgada como concursante. Pepe y Alessandro debían decidir quién hacía equipo con ella, y rápidamente se la pidió el italiano. Ojalá no me equivoque imaginando a Marta compitiendo por algún chico con Noemí, o puede que con Mary Joy. Hiperventilo y me relamo pensando que pudiera ser con las dos.

Moleskine del gato

¿Cuánto tiempo pasará hasta que alguien le haga la broma a Marta de decirle que se le va la pinza? La nueva concursante lleva siempre encima (entendí que incluso la mayor parte del tiempo en su mano) una pinza (o media) de tender la ropa. No le vale cualquiera, tiene que ser de madera. Es por esa superstición universal de tocar madera (los sajones también hablan de knocking on wood, si bien los italianos prefieren un material más resistente y dicen tocca ferro, o sea, tocar hierro).

Me veo a la pobre Marta pidiendo a la boca de los deseos un paquete de pinzas, porque solo lleva una (ya digo que es media) y si dura en el concurso más que Aris se le puede poner bastante fea. Podríamos imaginar lo que podrían pedir en esa boca insaciable los distintos concursantes. Veo a Ari, por ejemplo, pidiendo un chico que no le dé calabazas, una vez que su último objetivo le terminó saliendo rana y, además, ya no está en la casa.

La reflexión de Milá sobre que “si Jesucristo viviera en nuestros días sería concursante de Gran Hermano” tuvo eco suficiente en las redes sociales como para poder rematar su reflexión. Podríamos decir que antes de resultar nominado reuniría en la cena a los otros doce y les diría que uno de ellos le iba de traicionar, y después saldría el primer expulsado, siendo repescado a los tres días.

Por cierto, se sospecha que esta semana van a dar el cante con la prueba. Recomiendo tapones para los oídos a todos los que ven sin descanso el directo. Yo tengo los míos preparados.

9 febrero 2012 a las 8:55 por elgato

Yo soy una persona

Aristidín provocadorEn el mitin de la humanidad /
millones de seres gritan lo mismo: / ¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!… / ¡Cu, cu, cantaba la rana; / cu, cu, debajo del agua!… / ¡Qué monótona es la rana humana! / ¡Qué monótono es el hombre mono! / ¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo! / Y luego: “A mí, para mí, / en mi opinión, a mi entender”. / ¡Mí, mí, mí, mí! / ¡Y en francés hay un “moi”! / ¡Oh, el “moi” francés!; ¡ese sí que es grande! / “¡Monsieur, le moi!”. / La rana es mejor. / ¡Cu, cu, cu, cu, cu, cu! / Solo los que aman saben decir… ¡Tú!. (Jacinto Benavente – Re-versos)

Tenía este cronista la intención de hacer unas cuantas bromas sobre los nuevos monólogos del mismísimo yo, en los cuales Aris (antes santo) es el nuevo intérprete, sustituyendo a la no suficientemente valorada Azucena. La verdad es que el día de ayer estaba discurriendo con tanta tranquilidad, en un registro tan plano, que no me cabía otra opción. Pero en esto que apareció ‘Aris, Arístides, Aristidín’, el del nombre griego, el mejor, el de la puja, ese que ha soltado 69.100 pavos por ser huésped de una conocida casa de Guadalix durante una semana. No hay un hotel más caro en el mundo, queridos.

No tengo claro si es rematadamente estúpido o sencillamente quiere marcharse cuanto antes para empezar pronto a recuperar la inversión. Ya le hemos oído hablar de bolos, aparte de su conocido interés por ocupar plaza de polemista televisivo. Alguien me preguntaba el otro día si acaso se trataba de algo malo. No lo puede ser la aspiración, cada uno con su cada cual. Pero infunde ciertas sospechas de que este individuo no ha pretendido devolver ningún favor a la sociedad, ni mucho menos cumplir el sueño de vivir la experiencia de Gran Hermano.

Sospechas confirmadas anoche mismo, sin ir más lejos. Aris arremetió de forma inusitada contra Pepe y Mary Joy. La intención fue claramente provocar esperando una reacción del contrario que pudiera beneficiarle. Ni siquiera se puede hablar de bronca entre Aris y Pepe. Si te lo venden así no lo compres, por lo que más quieras. No fue eso. Sencillamente la bestia atacó y el bailaor listo y resalao supo mantenerse en su sitio, no respondiendo a la provocación y demostrando que es un millón de veces más listo.

No hubo bronca ni apenas discusión. Lo que vimos anoche fue una salida de pata de banco de Aris, violento y provocador, intentando buscar las cosquillas a sus rivales en la expulsión de esta noche. ¿Contra quiénes arremetió? Pues está claro: Pepe y Mary Joy. Junto a él mismo, se trata de los tres nominados de esta semana.

Aristidín, ‘yoísta’ extremo y convencido, quiso ser el primero en probar la ‘boca de los deseos’. Por si alguien no vio el programa de este lunes, se abrió la boca explicando las reglas para su uso. El concursante que quiera pedir su deseo debe acercarse y susurrarle lo que quiere, al mismo tiempo que debe plantear lo que da a cambio, porque siempre debe haber una contrapartida. La boca se lo piensa y acepta o no el trato.

El pujador quiso comprar ayer su permanencia en la casa, de igual manera que había comprado su opción a entrar. Por tanto, le propuso a la boca evitar hoy su expulsión, cantada a todas luces y mucho más a partir de lo sucedido anoche, que esperamos todos sea recogido debidamente en el arranque de la gala para que la audiencia votante en los últimos momentos se abalance al teléfono para expulsar a esta acémila torpemente tramposa.

La boca no aceptó el trato propuesto pero sí otra alternativa. Aris no verá anulada su nominación de esta semana (solo faltaba, después de llevar la peña dos días votando), pero si esta noche volviera a Guadalix tras su visita a plató tendrá la inmunidad para la siguiente semana. A cambio, ha ofrecido hacer la limpieza de toda la casa hasta el final del programa. Más bien debería haber dicho que hasta el final de su permanencia en el mismo, no presuponiendo que llegará tan lejos. El ‘súper’ le dijo anoche que no era suficiente la prenda. Por tanto, en caso de que evitara su expulsión esta noche le dirán lo que le cuesta realmente su inmunidad.

Veamos, ¿no decía el lunes que no tenía miedo y era la audiencia quien debía decidir? Ya se ve, por eso ayer pedía que se anulara su nominación, dejando en la cuerda floja a sus dos competidores, Pepe y Mary Joy. Dado que no había lugar a su deseo, Aristidín ‘el provocador’ puso en marcha su ‘plan B’. Ese plan alternativo consiste en meter bulla con el fin de provocar, esperando una reacción de sus competidores que pudiera erosionarlos o perjudicarlos de cara a las votaciones.

Aris quemaba anoche sus naves cuando inyectaba de odio sus ojos, tanto que Ariadna contaba más tarde el miedo que le había dado simplemente su mirada. Pepe y Mary Joy estaban alegres, bromeando y riendo entre ellos. El bailaor había comenzado a cantar ‘La saeta’ de Joan Manuel Serrat (“¡Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar!”). Nada hacía sospechar que se reían de él. Mucho menos que la saeta hacía alguna referencia indirecta a su persona. Entonces, la mirada de Pepe debió cruzarse con la de Aris, que estaba jugando al billar.

EscenasY se armó el ‘pifostio’. Aris salta y llama a Pepe “maltratador de animales” y añade: “Yo digo las cosas a la cara y como las siento, porque yo soy así. Pepe maltratador”. Para Mary Joy también tiene estopa y la llama “falsa”. La filipina valenciana demostró ayer no ser tan pavita. Ya por la mañana le había cantado las cuarenta a David ‘papafrita’ y tras el ataque de este ‘pit bull terrier’ con apariencia humana también demostró tener más sangre en las venas de lo que podía aparentar.

Michael intenta interceder, sin dar muchas muestras de defender a la chica que le gusta, según confesión propia. Claro que lleva unos días machacando a Mary Joy (¿acaso tiene celos por su buena relación con Pepe?), acusándola de ser un mueble. Ya lo dice mi amigo LMedina: “Es como si la silla de la cocina se quejase de la alfombra del salón porque es un mueble”.

El resto de las imprecaciones de Aris, proferidas claramente para dañar al contrario y provocar una posible reacción violenta, fueron que Pepe es un vago, que se pasa todo el día durmiendo y no hace nada. “No me digáis nada, paso de discutir con vosotros”, añadía en un momento que nadie parecía con ganas ni intención de discutir con él. O “no, no, no me digáis nada, que no quiero malos rollos”. ¿Perdón? Todo esto acompañado de las consabidas consignas sensibleras: “Ya he pasado muchas penurias y he vivido cosas malas como para aguantar ahora a tipos de estos”.

Si Aris no hace mención a su dura vida no se queda tranquilo. No he visto a nadie referirse a las enfermedades de sus familiares incluso en plena bronca. Una bronca, debo insistir, que nadie provocó puesto que el único pecado imperdonable de Pepe y Joy era estar cantando y riendo. Si acaso que en algún momento se atrevieron a mirar hacia donde él estaba. ¡Malditos! ¿Cómo se atreven? Este debe pensar como el difunto Fraga, que la calle es suya (y la casa, claro).

La respuesta de Pepe fue más bien relajada, sin perder el buen humor en ningún momento. “Que te vayas al zoo a dormir con un oso panda”, “Que te voy a comprar un zoo para que duermas en él”, fueron algunas de sus respuestas. También llamó a Aris ‘papafrita’, lo cual le otorga plaza para ese club, hasta ahora compuesto solamente por el ‘bombero torero’ (toreó a Torso la otra noche y ahora dice que quisiera ser torero, no puedo con mi vida) y, si acaso, el ‘páter’. Aunque yo diría que el poli cantarín ya ha hecho también suficientes méritos.

No deja de tener su gracia que el otro energúmeno le llame maltratador y su respuesta sea decir lo del zoo. Olé por Pepe, que ayer se ganó no solamente las simpatías de muchos, sino también nuestro respeto. Las respuestas de Pepe no quitan tensión a la situación, que es máxima. Pero tampoco contribuyen a agravarla, lo cual no es poca cosa.

Aris es un egocéntrico de tomo y lomo. La mitad de sus frases comienzan con “yo” y muchas de ellas se completan con “yo soy una persona”, lo cual sería obvio de no ser porque anoche parecía más bien un animalito. “Yo soy una persona que soy así, no me podía estar callado”, ejemplo de su “yo soy una persona”, al que añadía: “Que no me quedé tranquilo el otro día y no te dije todo lo que quería. Que a mí me conocen por decir las cosas a la cara porque yo soy así, y digo las cosas como las siento”.

Yo, yo, yo. Como en la poesía de Benavente. Yo soy así, yo digo las cosas ‘asá’. Tú lo que eres es un maleducado, cansino y tramposillo. Además de bastante tonto. La respuesta de Pepe fue finalmente quitarse de en medio, como debe ser. Ahí se quedó Aris, solo ante su propio ridículo. Uno demostraba su estilo mientras el otro quedaba retratado como un follonero.

¿Daños colaterales? El ‘páter’, que le pasaba la mano por el lomo a la bestia después de su ataque, en lugar de censurar que haya llevado la bronca y el enfrentamiento a esa casa. Aris llamaba a Pepe cínico, afirmando que está mal de la cabeza, y Juan tan contento. Más tarde se completaría el cuadro con el resto de los ‘papafritas’. Extraña vara de medir la de estos falsos defensores de la moral y las buenas costumbres.

En el otro lado, Sindi iba de inmediato a solidarizarse con Pepe y Mary Joy. ¡Bien por ella! Y en la tibieza se encontraron Hugo (que recomendaba a Pepe hacer justo lo que hizo) y Noemí (única que no se enteró de nada, cosa curiosa cuando hasta Ari desde el cuarto del fumeteo lo había escuchado todo). Entre las tonterías que había soltado Aris estaba la petición de que no le hablase ninguno del “grupito de Pepe”, aunque esto confieso no haberlo escuchado en medio de tanta tensión.

Un rato más tarde, Hugo y Noemí estaban en la cama peninsular y Aris se dirigía a ellos para pedirles perdón por haber dicho lo del “grupito de Pepe”. La respuesta que recibía de los dos era muy escasa y en un momento Aris se ausenta porque se está meando. Hugo dice a media voz: “Estoy incómodo”. Dice eso, pero en realidad estaba pensando: “Tengo miedo”. Y no me extraña.

Encima Aris se dedica a difundir la especie de que Pepe ha podido entrar para promocionarse como bailaor y ahora quiere salir. El que ha querido promocionarse es él, convirtiéndose en otro ‘feroz’, más feroz que el primero. No seré yo quien pida su expulsión, pero al menos espero que esta noche sea entrevistado por Mercedes Milá y entonces reciba su merecido. Ni drama familiar, ni criador de perros (cuidador o educador menos), ni otras pamplinas. Este tipo lo que quería era que se hablase de él y luego seguir haciendo carrera en los círculos ya tocados o en algunos otros.

Moleskine del gato

EscenasNo quiero aburrir a nuestros pacientes seguidores, de forma que contaré en modo telegráfico que superaron la prueba con creces. Necesitaban llenar 150 litros y llegaron hasta los 218, aunque tuvieron 9 fallos, lo cual descontaba igual número de litros. En total, los 209 litros legales les daban un holgado triunfo que les llenará en la despensa para tener garantizados los acostumbrados atracos nocturnos.

Ari decía esto ayer por la mañana: “No sé si soy creyente o no. Pero siempre que entro en una iglesia me tengo que… ¿cómo se llama eso?” Se refiere a santiguarse, y no estoy seguro si me extraña más que no conozca la palabra o que no tenga seguridad de si cree o no. En la misma conversación del desayuno, el ‘páter’ muestra su lado más intransigente cuando Aris (¡maldición! de nuevo él) afirma que en su infancia un profesor religioso le calentó. Nada sexual, se refiere a que le pegaba del derecho y del revés. Juan tuerce el gesto más de lo visto hasta el momento. Con la iglesia hemos topado, amigo Sancho.

Confieso que estoy harto de los que acusan a los trasnochadores de enemigos de la convivencia, aparentemente preocupados por lo entretenida que pueda estar la emisión de las veinticuatro horas del programa. Michael es quien más se ha significado en esa defensa, sin darse cuenta de que si todos fueran como él, que se limita a hacer la prueba, cumplir con las tareas domésticas y dormir, el programa habría sido cancelado en el minuto uno. Ellos son los aburridos, al menos para este gato invisible.

Esta noche hay gala, o sea, fiesta. La de hoy promete más que nunca. Agarren sus móviles y no se aparten del televisor (pantalla de ordenador, tableta, móvil o lo que sea). La cosa promete.

8 febrero 2012 a las 9:12 por elgato

De trasnochadores, comidas intragables y parejas que se dan el lote

Noemí y Alessandro duermen cogidos de la manoNoemí y Alessandro se dan el lote en la cama con bastante poco reparo, a pesar de lo cual ella le sigue diciendo a un chico de fuera que no malinterprete las cosas. Aris, antes santo, sigue viviendo su meteórico paso por la casa y ahora se dedica a pedir abrazos a cualquiera que pille desprevenido, así a traición. Las fuerzas vivas de la casa empiezan a entrar en el círculo del odio, escorando sus posturas peligrosamente hacia el reproche continuo y cierta amargura no justificada. Y los amigos de Pepe temen por su particular deseo de vendetta, que le está haciendo encerrarse en los más cercanos, dando de lado visiblemente a buena parte de sus compañeros.

Así las cosas, cada gesto y conversación en la casa más famosa de Guadalix cobra un interés suplementario, dada la necesidad existente de identificar por dónde van las cosas. De ahí que nos topemos con sorpresas mayúsculas como que sea Noemí quien haya de contar a Juan lo que Aris estaba diciendo de él, en lugar de decírselo David, igualmente testigo. O la sorprendente reacción de ‘Aris, Arístides, Aristidín’ achantado ante el ‘páter’, enculado en tablas, suavizando escandalosamente lo dicho.

¿Quién va a creer que en dos días había tenido tiempo suficiente para catalogar a Juan como manipulador? De otro lado, me hastían los prejuicios mostrados por algunos ante el hecho de que un cura sea concursante de Gran Hermano. ¿A santo de qué le preocupa esto a nadie? Da lo mismo que sea cura o acupuntor, ambos dejan de ejercer dentro de esa casa. Y lo que suceda en un futuro con sus vidas no es parte de este concurso.

Ahora Aris pide abrazos, como digo, y sigue enrocado en recordarnos a todos, dentro y fuera de esa casa, el drama familiar de sus muertos, no vaya a ser que se nos olvide. Ayer, por ejemplo, contaba que había soñado con su padre. La idea que el resto de concursantes han tenido de este concursante va cambiando cada día.

Antes de entrar pensaban que sería un viejo ricachón, poco más o menos. Luego decía Michael que le había sorprendido descubrir que se trataba de una persona normal, de donde deducimos que los millonarios no le parecen normales. Del domingo al lunes se dieron cuenta de que muy normal tampoco es, razón por la cual le cayeron once nominaciones; y ayer varios decían lamentar que estuviera nominado y se pudiera marchar mañana jueves. A saber lo que opinarán cuando se vaya.

De momento, Aris se ha apuntado al grupo de los fumadores, con tal de visitar ‘Londres’ (el cutre cuarto del fumeteo). Estas cosas te hacen desear que se quede, más que nada por observar una especie tan curiosa de concursante. Pero luego te lo encuentras dando la vara como un perfecto moralista y el rabiómetro entra en zona peligrosa. Si no se va mañana estoy seguro de que lo hará estallar.

El peligro de que los ‘papafrita’ estén ya en el círculo del odio lo demuestra que hayan cogido como Leitmotiv el tema de los que duermen o no, si lo hacen más o menos, de día o por la noche. Empezaron acusando de ello solamente a Pepe, pero ahora ya no pueden por menos que extenderlo a media casa. Ayer lo decía Juan, el líder ‘papafrita’, excluyendo a quienes estaban haciendo la prueba en ese momento, pero entre ellos estaba Noemí. Y luego comentaban precisamente entre Alessandro, Pepe y la propia Noemí quién de los tres había dormido más rato la siesta.

Michael se ha convertido en otro de los abanderados de la lucha contra los dormilones, aunque bien mirado él está entre los que más duermen. “Yo no he venido aquí a dormir”, dice el poli local, pero se acuesta y duerme sus buenas siete horas muchos días. Anoche, sin ir más lejos, calculo que se iría a la cama sobre las dos y la música no les despierta antes de las nueve y media.

Lo expresa con claridad Michael en su blog:

Michael blog: “Ahora mismo estamos en el salón, y se encuentra toda la peña dormida. No se que les pasa al grupo, que se pasan todo el día durmiendo, supongo que lo estareis viendo los que lo siguen las 24 horas”.

Anoche a las cuatro estaban en sus camas el propio Michael, Juan, David y Aris. Sin embargo, por la casa andaban Hugo, Noemí, Alessandro y Pepe jugando al billar; apareciendo en tropel hacia la cocina Ari, Sindi, Ochoa, Vero y Mary Joy (algo más tarde), que se preparaban algo de comer. Es decir, estaban nueve personas en acción hasta bien tarde, creo que más allá de las seis de la mañana. Solo cuatro personas dormían.

Son esos cuatro quienes acusan a quienes trasnochan de no estar conviviendo. Perdón, pero me permito corregir tal error, los nueve trasnochadores conviven más que esos cuatro, los cuales coinciden en las comidas, durante el desarrollo de las pruebas y algún rato más. Mucho menos que los otros en las largas horas nocturnas.

EscenasDe nuevo un grupo de concursantes adopta el papel de vigías de la moral y las buenas costumbres. A David ya se le veía la intención, aunque tras quedar nominado la primera semana se había relajado bastante. Juan es la natural representación moral, como religioso que es. Y Michael se ha convertido en el auténtico monaguillo del ‘páter’, además de estar formado en el cumplimiento estricto de la legalidad a golpe de talonario (el de las multas). Las fuerzas vivas velan por el bien de la comunidad, mientras estos comen y se divierten. Como la vida misma.

No quiero cansar con el tema de comer a escondidas, entre otras cosas porque ya no es tan a escondidas o al menos se trata de algo que hace la mayoría de la casa. Dormir por la noche es lo que tiene, y hoy por hoy les está privando a los ‘papafrita’ de esas ‘recenas’ cada vez más frecuentes, tanto que son el pan de cada día. Ahora bien, parece que hubiera un peaje que pasar para poder echar mano de la despensa o incluso preparar algún plato de madrugada, ya sean macarrones, arroz o lo que fuera. Y ese peaje se llama Verónica.

Si en el grupo se encuentra Verónica todo está bien. En caso contrario es indignante que alguien coma más que los demás a deshoras. No sé qué será de ella cuando deje de encargarse de la cocina. Es un clásico que alguien pretenda conservar cierta cuota de poder haciéndose con la cocina, pero nunca hasta ahora se había extremado tanto el papel del cocinero considerando que tiene la obligación de velar por la despensa. De eso nada, bonita. Dedícate a cocinar con lo que tengas y deja ya de controlar. Y si lo hace que sea para todos por igual. Al menos eso.

Según como se vea la relación de Pepe con Noemí, Hugo y Alessandro pudiera interpretarse que ayer se abrió una brecha, pero no creo que fuera exactamente así. Es cierto que durante buena parte de la noche se dividieron en dos grupos: Pepe hablando en los ‘sofales’ con una Mary Joy que parecía darle la razón en todo, hasta el punto de llegar a calificar a alguien de “ñoño”, ¡qué valor!. Y del otro lado los tres restantes, que charlaban largo y tendido (nunca mejor dicho) en la cama de la piscina.

Por cierto, Mary Joy ha escrito esta semana en su blog lo siguiente:

Mary Joy blog: “Y sobre todo me jode mucho salir nominada con Pepe, porque él aquí es un gran apoyo para mi, nos reímos un montón, hablamos mucho y considero que hay una buena amistad, entonces encontrarme en esta situación con él me hace sentir peor todavía. Ojalá no salgamos ninguno de los dos este jueves…”

Escuchando la conversación de los tres amigos de Pepe algunas cosas sonaban duras. Yo les vi sinceros y bienintencionados. También es verdad que aquí cada uno piensa en salvar su propio culo, antes que ninguna otra cosa. La parte más hipócrita es cuando descubren que están preocupados porque la mala imagen del bailaor les puede contagiar extendiéndose a ellos. Feo.

Por lo demás, no dijeron nada que suene extraño, aparte de parecer especialmente suave después de escuchar como Ari le llamaba intransigente, Vero le calificara como rencoroso y otros le hayan pintado de vago, cuando no de tratar mal a un animal, a quien ayer pisó un par de veces Juan mientras jugaban al pañuelo y a nadie se le ocurrió acusarle de haberlo hecho a propósito, tampoco el criador de perros le conminó a evitar pisarlo de nuevo.

Lo que decían Noemí y compañía es que no ven a Pepe conviviendo con el grupo en su conjunto salvo el grupo cerrado formado por ellos tres y un par de personas más en la casa (Sindi y Mary Joy), que se han acabado sus bromas durante las comidas y agotado su chispa. Más bien se preocupan por el hecho de que esa chispa quede reservada para ellos porque les gustaría que los demás también la vieran.

El tono de esa conversación era sincero, aunque en algunos momentos pudiera parecer crítica con su compañero. En medio de todo se apreciaban reflexiones sinceras como lo mal que lo pasarían si se marchase mañana o lo dicho por Hugo: “Si pudiera firmar, llegaría a la final con vosotros y con él”. Antes, Noemí se había acercado amorosamente a Pepe y con sus manos entrelazadas se encargaba de destacar lo honesto y bondadoso que es.

Por si existiese alguna duda, también se ha expresado con cariño hacia Pepe en su blog:

Noemí blog: “Ayer fue dia de nominacion un poco duro para nosotroS especialmente para mi pero al final me quede tranquila porque voy a disfrutar una semana mas, aunque la nominacion de Pepe me dejo desconsertada pero mas o menos se por donde va los tiro. Desde aqui digo que no lo echen y le den una oportunidad mas porque da vida a la casa y tampoco quiero perder a uno de mis mosqueteros, ya han llegado un poco ya los caracteres de cada uno y me da un poco de miedo por lo que puedad pasar”.

No estoy seguro de que Pepe admitiera de buen grado que esos mismos comentarios se los hicieran directamente. Este también anda entrando en cierta espiral de odio, solo que en su caso parece que es capaz de tomarse todo como un juego, con bastante más sentido del humor que todos los demás. En eso tiene cierta ventaja y, en realidad, esa es su gran baza. Tal vez lo mismo dicho por otro y en otro tono tendría un poso de amargura desprovisto en su caso, creo que por ese humor con el que imprime a todo.

El momento más divertido ayer fue durante la comida. Bastaba con ver las caras de todos, evitando decir nada pero con auténticas dificultades para tragar los garbanzos con arroz, jamón y morcilla, preparados por Verónica. El plato era un enorme mazacote que parecía estar taladrando las gargantas al entrar en ellas.

En la mesa todos estuvieron amables, aunque los platos quedaron casi intactos en algunos casos. Decir incomible es poco. Más tarde, en la tirolina, criticaba Ari ese plato, tal vez olvidando lo mucho que se ofendía ella cuando era cocinera y algo no gustaba. Aunque quien hizo la definición más despiadada fue David, que dijo: “Es jodido de comer”. No dijo que no estuviera bueno ni directamente que estuviera malo. Mucho peor. “Jodido de comer”… ¡Qué fuerte!.

Por mucho menos hay quien se ha marchado de Gran Hermano. Recuerdo ciertas lentejas…

Moleskine del gato

Grande Pepe decorando uno de esos cojines con la imagen de los concursantes en el ‘confe’, que encargan en la máquina de imprimir las fotos. Armado de esparadrapo y tijeras se encargó de poner un bozal al perro, tapar las caras de algunos (no vi bien, creo que Alessandro y alguien más) y, sobre todo, añadir el rostro de Vero, con su nombre y un corazón recortado en esparadrapo.

Aunque lo más gracioso vino cuando hacía conjeturas sobre la posible reacción de ella al verlo. Decía Pepe: “Me dirá… vete a la playa, o… Yo no como cerdo, o… Pepe no me toques”. La ‘risión’.

Algún día tengo que hacer el decálogo de las mentiras sobre nominaciones y nominados, lugares comunes que van enumerando semana tras semana tanto quienes lo están como los que no. Van dos dichas ayer, especialmente por los ‘papafrita’ y Aris, antigua santidad y complemento perfecto de los otros tres. Lo llamaría ‘las mentiras sobre el nominado”:

- Por descarte, el último en entrar es nominado. Véase el caso de Vero para desmentir lo anterior.

- La nominación es educativa, una enseñanza útil para el nominado. La propia Ari compartía durante un rato esta teoría, aunque como ella piensa mientras habla (y no antes) al final lo terminaba desmintiendo. Contaba como cuando en la burbuja del plató le pusieron las razones de quienes la nominaron le preguntó Mercedes si estaba de acuerdo y ella dijo que no, en lo cual se mantiene.

Otro día seguimos. Ahora dejo el cartel cinematográfico de esta semana (“Be italian…”) y de la misma forma que aparecí ahora voy y desaparezco. Ya no estoy.

Nine

Por MONTSE JUANILLA