Sexo religioso, sexo culpable.
No hablo de Dominique Strauss Khann, más conocido como el tigre del Sofitel, ese hombre que esta siendo procesado por presunta violación de una camarera después de haber porculizado (datos empíricos, pruebas contables) a millones de personas con su acerado miembro FMI (vease Grecia, vease Irlanda, vease…)
A lo que iba, “Sexo y secularismo” es un estudio presentado elaborado por Darrel Ray, Ed.D. (sicólogo, autor de El virus de Dios) y Amanda Brown (graduada en la universidad de Kansas, especializada en sexualidad) tras entrevistar a más de 14.000 personas. Te puedes bajar el estudio aquí si te registras.
Pregunta: ¿abandonar la religión mejora la experiencia sexual?
Respuesta: Un montón.
Básicamente, poco a poco va desapareciendo la sensación de culpabilidad relacionada con el sexo que nos han inoculado la mayoría de las religiones. En la religión católica lo denominan conciencia de pecado dormida.
Además, los ateos suelen ofrecer una mejor y más sana educación a sus hijos.
No confundamos, porque el sexo es tan poderoso que el qué, cuándo y cómo son idénticos entre creyentes y no creyentes. Se inician a la misma edad, se masturban con la misma intensidad y frecuencia, ven porno y son sexualmente infieles tanto los unos como los otros.
Ojo, ojito, ojete que no se dice si unos u otros practican mejor tan sana disciplina. No, esto es postcoitum.
La diferencia está en el remordimiento. La diferencia está en la autoflagelación.
La diferencia está en salir por la puerta con una sonrisa o con una herida en el alma.
La diferencia está en saborear el cigarro u odiar que fumas (cosa que no viene mal).
A veces, tantas veces, la religión nos pasteuriza el alma a razón de cien Padre nuestros por minuto. Y claro, nos deja desaboríos.
¿Y qué hay del sexo agnóstico? Pues… no lo sabemos;-)















Hola,
Por favor pasaros por
http://www.unmilagroparaabraham.com
y correr la voz para que la cadena de un millón de personas que Abraham necesita sea una realidad.
GRACIAS!