1 octubre 2008 a las 18:03 por pasillero

Hoy medito sobre cosas importantísimas, entre ellas las fans de Miguel Ángel Silvestre y Julito.

Pues no, al final el cebo de las uvas fue precisamente eso, un cebo, y las uvas no aparecieron ni ayer ni hoy. La gente tiene un cabreo de narices al haberse quedado sin ellas. A ver, el que tampoco apareció ayer fui yo, pero porque una terrible enfermedad me tuvo todo el día a sopita y paracetamol. ¿El motivo de mi mal? Julito. Julito me pone tan enfermo que lo he somatizado en gripe. Julito es uno de esos seres infectos que sustituyen el hecho de no tener nada remotamente relevante que decir al mundo con una serie de molestos aspavientos que van desde desnudarse setenta veces al día hasta romper a cantar sin que nadie se lo pida o empezar a dar golpes en la pared utilizándolas de tambor. ¿La mala noticia? Que sus compañeros, que no deben de ser mucho más listos que él, no lo nominan. ¿La buena? Que cuando lo nominen y el pueblo español se una para expulsarlo, lo perderemos de vista para siempre.

Como aquella sabandija con perilla llamada Oliver de la edición pasada. Yo, cada vez que me deprimo pensando que el sistema financiero mundial se va a pique, que la situación en Irak no hace más que empeorar y que el calentamiento global convertirá a nuestros nietecitos en pollo asado, me animo pensando lo siguiente: Oliver ya nunca volverá a salir en la tele.

Y menuda alegría me invade, así sin quererlo.

A otra cosa: os traigo una pieza literaria digna de elogio. Vamos a leerla (y si estáis en público intentad hacerlo sin mover los labios, que es como lo haría Julito):

Buenas Noches;

Uff,pero que frio que esta haciendo ya,medio congelado estoy(sonrio). Buenas noches a todos,que tal?, bueno como veis un dia más que paso a saludaros.Vaya dia el de hoy,desde las siete de la mañana en pie, estoy algo gripado he debido de coger frio, hoy nos tocó grabar en exteriores y retocar algunas de las localizaciones que teniamos a medias y la verdad es que a esa hora cuando hemos salido del estudio mas de uno se ha quedado medio pajarito, no es para menos,corria un poquito de aire y hacia bastante frio. La verdad es que con estos cambios de temperatura y el vestuario que te colocan no acompañan realmente al tiempo que hace y eso acarrea despues a un resfriado monumental como el que estoy cogiendo(sonrio). Bueno hoy en general el dia estuvo bien pues eran escenas con bastante acción pero dentro de ellas el enfado de unos y las risas de otros por tener que repetirlas una y otra vez hasta dar el visto bueno, lo mejor de todo son los recuerdos y anecdotas que se dan entre rodaje y rodaje, son la caña.(sonrio).
Son dias en los que es imposible pasar mas de tres horas seguidas en casa, entre el rodaje,las sesiones de fotos, entrevistas de radio, televisión, comidas y cenas con el equipo, asi es como nos pasamos dias y dias enteros, no sabeis las ganas que tengo de poder descansar aunque sea un dia a la semana y poder desconectar, arecostarte en la almohada sin tener metido en la cabeza el cinco y acción o simplemente el tono del movil timblando una y otra vez.Hecho de menos todo eso, una vida normal, pero todo eso se reconforta y hace que lo lleves bien al ver el apoyo recibido y al sentir el calor de toda mi gente y el calor de todos vosotros, nunca me cansaré de daros las gracias por todo,si estoy aquí es gracias a todos vosotros , no lo olvideís nunca.

Un Saludo.

Att; Miguel Angel Silvestre

Pues sí, resulta que esta mañana la representante de Miguel Ángel Silvestre llamó a la redacción para decir que Miguel Ángel estaba indignado porque había en el foro de Sin tetas no hay paraíso un usuario que firmaba como M.A.S. (igualito que el adverbio y que las iniciales del actor) y que se dedicaba a coquetear con las chicas suplantando la identidad del actor.

En los tiempos de Internet, en los que cualquiera puede meterse en Internet y hacerse pasar por un famoso en un foro, por una exhuberante mujer de 20 años en un chat o por un mamut pigmeo de Asia en el messenger, es bello que Miguel Ángel se preocupe porque un tarado se haga pasar por él y decepcione a sus fans, cuando podría pasar del tema como hacen muchos otros. Porque vamos a ver, para escribir lo de ahí arriba hay que estar tarado (todos esos paréntesis para decir “sonrío” me producen auténtico terror y lo peor es que me imagino al sujeto que escribe el texto sonriendo de verdad mientras teclea).

Si este ser se metiese en el foro y dijese “hola, soy Miguel Ángel Silvestre y quiero acostarme con todas vosotras” tendría sentido. Tenía que intentarlo, vaya. Pero meterse para contar que empieza a hacer frío y que “hecha” de menos los días en los que podía “arecostarse” en la almohada “sin tener metido en la cabeza el cinco y acción”, es de chaladura máxima y merece nuestra atención.

Y por eso nombro a este joven el tarado de la semana.

Y a las fans que se lo creen… ¡angelitos! Angelitos de la semana, las llamaremos a ellas.

¿Quiere decir esto que en el blog del Pasillero va a haber siempre un tarado de se la semana? Por supuesto que no, ¿acaso hemos vuelto a ver a aquellos efímeros y divertidos Pasipunchis, que se prometían secundarios fijos en esta esquina de Internet? Aquí me duran las ideas lo mismo que un tanga en el culo de Julito.

Otra cosa os digo: si algún día en un foro se mete alguien firmando como el pasillero para decir que quiere tirarse a todo el mundo y luego quedáis con él y resulta ser un tarado que os viola y descuartiza, pues vosotros os lo habéis buscado.

Hoy Emma García vivía un drama estilístico muy cerquita de la cafetería:

-A mí no me hace mucho tilín este color -le decía a una estilista mientras yo me dirigía a buscar café. Emma estaba allí porque se grababa Mujeres y hombres y viceversa, para lo cual se había puesto patas arriba como es debido el plató de Gran Hermano. ¿Recordáis lo de la patadita a la parte de las gradas que llevaba ruedas? Pues para eso servía, para colocar otra vez el plató de las cholas y los gañanes en cuestión de minutos.

También estaba por aquí Esperanza Gracia. Su decorado (bueno, su decorado no, la plaquita móvil ante la que se coloca para desvelar el destino de los noctámbulos en esa clasificación que provoca el horror de los que están entre los últimos puestos) iba dando paseos de un plató a otro. Y ella preguntaba por la cafetería. Pues la cafetería está en el mismo sitio de toda la vida, Esperanza. Menuda memoria.

Hola telecinco esto es para la serie Bea, por favor he visto que Chali y Eche estan super felices enamorados, y me da la impresion que van a hacer desaparecer a Eche, la despedida ha sido muy melodramàtica con promesas, por favor que no muera Eche que dejo de ver Bea. Me encanta esta serie porque nadie se enferma grave ni se muere excepto el papa de Alvaro. Por fa quiero ver a Eche y Chali juntos.gracias. (Sandra)

Pues fíjate, querida Sandra, que a mí viendo Yo soy Bea siempre me entran unas ganas tremendas de que todos los personajes mueran de terribles enfermedades o en aparatosos y sanguinolentos accidentes. No sé quienes son Chali y Eche, pero con esos nombres se merecen lo peor.

PD: Ah, ya me han dicho quiénes son. Pues demasiado tarde, Sandra, me parece que Eche ya está comido por los gusanos.

PUEDE VOLVER GERMAN A LA CASA (D PEREZ)

Efectivamente, D Perez, te apoyo en esta afirmación que nos dejas: puede volver Germán a la casa. Me encanta además el poético modo en que has intercambiado sujeto y verbo. Quiero decir, él posee esa capacidad locomotriz: puede volver andando, puede volver en bus o, en el colmo del despilfarro, puede incluso cogerse un taxi. Sí, Germán, por poder, puede volver a la casa, tal y como afirmas en tu comentario. Otra cosa es que le dejen entrar.

hahaha enanitOh de se lo que hicisteis t’amOoo eres la poya tiO!vaya merdas los d telecincO k van i te dnuncian!xk an dscubierto k as dscubierto su bsura!! haber telecincO cuidadito con angelito que es mucho angelito! los sientO angel pero mi idolo es mki! eres la poya tio! miiikii miiikiii! bueno angel que a sabes con los de telecinco tolerancia 000 que les peten a tOdos. hahahahahahahaha (hahaha)

Os presento al espectador medio de Sé lo que hicisteis. Muchas gracias por leer mi blog, hahaha, seguro que esta otra página también te resulta de interés.

Ay pasillero!! Lo único que te falta para que me gustes del todo es trabajar en la Sexta, es que Telecinco… (María)

Muchas gracias, María, ¿pero qué es exactamente eso de la Sexta? ¡Muchos habláis de ese canal como si realmente existiese!

Tengo una pregunta para usted, señor Pasillero” ¿No es escesivamente grande el paltó de GH? Al principio de la noche, la cámara hizo un barrido general y aquellas gradas con ruedas que nombraste unos posts más abajo parecían infinitamente lejanas ¿de verdad se ve algo desde allá? (Rana Gustavo)

Hola querida Rana, resulta que ese barrido del principio no empezaba en las “gradas con ruedas”, sino en las gradas de La Noria (y también de Mujeres y hombres y viceversa, claro), que ahora, los días de gala, se aprovechan para meter público ahí también. Efectivamente la vista desde allí no es precisamente privilegiada, pero tienen una pantalla gigante enfrente para seguir el programa y al final se acaban enterando bastante mejor desde allí que los que están en las gradas principales al ladito de Mercedes.

es verdad eso que dicen que tienes algo que ver con una web de humor que patrocina mucho los contenidos de tele5? (rafah)

No, ¡qué va! Aunque uno de los que sí tienen que ver con esa web era antes mi vecinito y nos saludábamos por la ventana de la cocina. No miento.

12 septiembre 2008 a las 20:08 por pasillero

¿Qué se puede hacer un viernes por la tarde en Telecinco?

Hoy, viernes complicado para encontrar la noticia en los pasillos de Telecinco porque debería haber venido por la mañana y me quedé dormido como una asquerosa rata todo el mundo se ha tomado un fin de semana largo, es el día más apropiado para presentaros a unos amiguitos que se convertirán en la mascota de este blog: LOS PASIPUNCHIS.

Éstos son:

¿Y qué pintan los Pasipunchis en este blog? Pues no tengo ni idea, ya les encontraremos una utilidad. Utilizarlos para hacerme preguntas a mí mismo en vez de a los Fruittis podría ser una de ellas, por si me caen denuncias por uso de personajes ajenos.

Y ahora, a responder a las preguntas del título del blog de hoy: ¿Qué se puede hacer un viernes por la tarde en Telecinco?

1. Buscar al que se parece a Ashton Kutcher. El parecido razonable que sacó una compañera, que desde entonces le desea como joven marido, y del que yo me apropié como hago siempre vampirizando ideas ajenas, ha despertado cierta curiosidad entre otras personas de la redacción y algunos lectores que desde entonces exigen fotografías del sujeto. Pues no estaba hoy por ningún lado. Aún así creo que sacar fotografías de alguien por aquí dentro y luego publicarlas para gozo del público  haría que acabase con mis huesos en prisión. Sus pasillos darían para una entrada apasionante, sí, pero a saber si desde allí me dejarían acceder a la web de Telecinco.

2. Cruzarse con los participantes de Mujeres y hombres y viceversa, que abandonaban hoy en corrillo la grabación del programa, y jugar a adivinar qué colonia llevan. Creo que Efrén una usa de Guerlain… pero apuesto la inutilizada jaula de Mumú a que es de mujer. ¿Sé yo algo de colonias? No, pero es la misma que usa una amiguita. No me confundáis con una de esas personas que van por ahí vanagloriándose de reconocer tu perfume y sueltan su nombre a los cuatro vientos, nada más lejos de la realidad. De hecho esas personas DEBEN MORIR.

3. También es buena ocasión para pegar la oreja a sus conversaciones. Pude oír un conato de diálogo entre una de las pretendientes de Efrén y David Morales. Recordemos que David era uno de los pretendientes de Verónica, que ahora actúa de gancho entre el público (como hace también esa pérfida de Astry con la que por cierto una vez coincidí en el autobús, una de las pocas veces que yo cogí ese ignominioso medio de transporte). Pues fue tal que así:

DAVID MORALES: Lo que tiene que hacer él [suponemos que Efrén] es estar menos disperso y fijarse más en ti.
PRETENDIENTE DESMORALIZADA: ¡¡Ya lo sé!! ¿Pero cómo lo hago?
DAVID MORALES: ¡Hablar! ¡Habla! Tienes que hacer hincapié en eso, tú hazme caso.

Y esto demuestra que todos estos muchachos y muchachas, que intercambian sus cuitas una vez finaliza el programa, no son actores. Otra cosa es que quieran ser actores, triunfar en la tele y para ello se presenten a cualquier programa, sea MYHYV, Gran Hermano, Operación Triunfo o ¿Sabes más que un niño de primaria? Pero actores, no son. Por cierto, una de las pretendientas se dio un tropezón contra una papelera. Hube de disimular una risita cruel.

4. ¿Y qué son si no son actores pero tampoco son auténticos? Dediquemos el punto cuatro a desgranar esta importante cuestión: son simplemente genios de nuestro tiempo. A veces la gente se atreve a hablar de los concursantes de Gran Hermano o Mujeres y hombres y viceversa como si fueran seres infectos y la escoria de la sociedad cuando en realidad son a la España contemporánea lo que los rapsodas a la antigua Grecia: vienen a darnos lecciones sobre la vida a la vez que nos entretienen. Y todo ello jugándose su dignidad. Caemos a menudo en el esquema simplista de creer que, porque nosotros no salimos haciendo el idiota en la tele, somos mejores personas. Hacer el idiota en la intimidad no creo que sea más respetable, creo que es incluso más perverso porque después siempre nos empecinaremos en negarlo.

Y ahí queda eso. Un momento, adelantándome a los que me digan “¿y entonces por qué criticabas a los triunfitos?”, diré que la mayoría de éstos, cuyos nombres por cierto ya he olvidado por completo como el resto de España, han caído en el enorme error de creérselo demasiado.

5. Un viernes por la tarde también es la ocasión ideal para pasear en solitario por los platós de Telecinco, de puertas abiertas de par en par, y respirar un poco de su historia. Uno se siente igualito que Maria Callas paseando en solitario por su casa de París antes de morir o que Ismael Beiro paseando melancólicamente por la casa de Soto del Real hasta que le vino a recoger el helicóptero. En el plató de El juego de tu vida, oscuro y silencioso, casi pueden oirse todavía la voz femenina que dicta si las cosas son verdad o mentira y se huele ese bello y característico olor de las demandas de divorcio en potencia. El plató de Gran Hermano ya está casi terminado y tiene unos bonitos efectos en las paredes, que emiten aleatoriamente luz de colores cálidos. Será para calmar a los concursantes cuando Mercedes Milá les eche todas las broncas que se merecerán, como siempre.

6. Y finalmente, un viernes por la tarde en Telecinco se puede comprobar que si alguien te pinta un bigote en una de las fotos que cuelgan por los pasillos de la cadena no la cambian por otra, sino que sencillamente te lo borran de manera bastante torpe. José Ribagorda, te mereces un cuadro nuevo. El lunes prometo foto de la triste fechoría, hoy la cámara de la redacción debe de estar de vacaciones.

4 septiembre 2008 a las 2:10 por pasillero

Duquesitas y duquesitos. Quesitos, en general.

Mucho pasillero, mucho pasillero pero hace días que no piso ni un sólo pasillo de Telecinco. Si ayer me enviaban al estreno de la última película de un director oscarizado, hoy me personé en el estreno de la nueva temporada de Sin tetas no hay paraíso, sito en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid (lugar al que he ido ya varias veces y jamás vi a nadie practicando ningún deporte, a menos que Kylie Minogue resbalando pueda considerarse patinaje artístico).

El estreno de hoy me gustó mucho más: si el de ayer estaba lleno de intelectuales, el de hoy estaba lleno de fans histéricas, que se desgañitaban gritando los nombres ficticios de todo el que pasaba. Me encantan las fans histéricas, que se dejan dinero, sueño y cuerdas vocales en alguien que no sabe que existen ni nunca lo sabrá. Hacen de todo sin conseguir nada a cambio. Eso en mi pueblo se llama amor incondicional y hay parejas que llevan veinte años casadas que todavía no han oído hablar de ello. Pero las fans de el Duque lo tienen como credo.

Además, aquí estaba Lucía Riaño. Siempre delgada, siempre hermosa:

dsc04245.jpg

Pero a lo que iba, si hay algo que me gusta todavía que una fan incondicional del Duque es… un fan incondicional del duque. La proporción es de 10 a 1: no hay imagen más bella que la de ese muchachito de trece o catorce años que ha acompañado a nueve de sus mejores amigas a pegarse a una valla para ver al Duque y que resulta que es el que más grita de todas ellas. No es que también idolatre al Duque, es que probablemente lo idolatra el triple y, más probable y tristemente, en silencio. Y me atrevo a decir, sin querer dar a entender que sus amigas son tontas ni nada, que es él el único que sabe cómo se llama el actor que lo interpreta en la realidad, pues se ha aprendido su nombre y apellidos a fuerza de buscarlo en el google o en otras webs y foros de popularidad no tan extendida.

Pues eso, que los duquesitos merecen una mención. Existen. Están ahí y los hemos visto. También sufren y padecen. Respétalos.

En cualquier caso: pese a ser tan fan -precisamente- del fenómeno fan, debo decir que lo de hoy me decepcionó un poco. Las duquesitas y sus mejores amiguitos, los duquesitos, hacían su labor, que era chillar como hienas gonorreicas, dando buena fe de su admiración y del entrenamiento de sus gargantas… pero no iban más allá.

¿Qué ha sido de aquellas fans de Take That, de New Kids on the Block, de Brandon Walsh y Dylan McKay o de Quimi y Valle, que colapsaban aeropuertos no hace mucho y montaban auténticas tragedias griegas sobre la inestable superficie de una valla de seguridad? Los fans ya no son lo que eran. Un buen fan se escribe con sangre el nombre de su ídolo en la frente, se juega su futuro pasando de ir a clase para verlo de lejos, pone en juego sus horas de sueño y su orden alimenticio y desarrolla la cualidad de odiar a todos los hombres que no sean su objeto de deseo, empezando por su mismísimo padre. Un fan de verdad, en resumen, es un auténtico psicópata tarado y peligroso. Y sin embargo, lo que hoy teníamos en el Palacio de los Deportes eran una excursión de alumnas del colegio de la orden de las Hijas de la Purísima Virgen María.

Especial atención merecen estos hechos:

1. No se sabían el nombre de casi ningún actor, a todos los llamaban por el de su personaje. Ojo, no creo que es necesario que lo sepan, ¿para qué? Sólo me pareció un dato curioso que me hace entender que muchos actores de Al salir de clase, tras su fama efímera, acabasen en tratamiento psicológico. Imaginaos que un día a mí me dejan de llamar Pasillero y me empiezan a llamar “el duque” todo el rato. Me vuelvo turulato.
2. Si no se sabían el nombre del actor pero, al ser nuevo en esta temporada, tampoco sabían el nombre de su personaje, las niñas, más listas que el hambre, tiraban de su extendidísima memoria audiovisual para llamar la atención del chico en cuestión. Así, Alex Barahona tuvo que oir cincuenta veces: “¡¡¡¡¡el de Los Serrano!!!! ¡¡¡¡¡eh, el de Los Serrano, te quieeeeeero!!!!”.
3. El tiempo de popularidad que tiene un actor en la alfombra roja en este tipo de eventos dura exactamente lo que tarda en aparecer el siguiente. En ese instante, el que estaba allí anteriormente se puede -de hecho, se debe- ir a freír espárragos.
4. Si no sales en la serie, ni tienes menos de 30 años, ni estás bueno, no hace falta ni que aparezcas. Cuando David Muro, que interpreta a Roberto en Escenas de Matrimonio, apareció en la alfombra roja y saludó al público y a los medios no es sólo que las niñas no le hicieran ni caso, sino que todos los fotógrafos se habían ido porque acababa de llegar uno que interpreta al mafioso #7 en Sin tetas no hay paraíso. Es que, David Muro, ¿a ti quién te manda?

Durante la llegada del reparto, que se extendió más o menos durante una hora, alguna cabeza de brillante lucidez decidió poner la sintonía principal de Sin tetas no hay paraíso en bucle. Fueron noventa minutos escuchando esto:

Te estorbarán, te admirarán, aunque no quieras te amarán.
Cuando pienses que no eres tú, siempre, siempre serás tú.
Dale al flash si pierdes el compás, que tu imagen brille como si,
no hiciera falta más luz para triunfar.

Hay opiniones encontradas sobre si la letra de este tema la compuso Burt Bacharach o por el contrario se basa en un poema compuesto por Rafael Alberti. En cualquier caso, no es necesario decir que más de un fotógrafo de los presentes acabó canturreando el tema con los ojos en blanco mientras se lo llevaban en ambulancia.  A los que nos quedamos no nos esperó mucho mejor destino: moríamos de frío y hambre.

Una vez acabó el asunto fuera, había que entrar a ver la proyección. Y de nuevo me entré con el problema de siempre: no hay un pase que responda de forma rigurosa a la tarea de un pasillero. Cuando mis compis de Telecinco.es explicábamos al gorila de la puerta porqué debíamos entrar, la cosa fue así:

-Pues yo -dijo una- he de hacer un directo ahí dentro cuando se sorteen los regalos.

-Yo -dijo uno de rastas- soy el cámara y debo entrar para grabarlo todo.

-Yo -dijo el de mi lado- llevo estos cables y estoy en contacto con la central en Telecinco para que nos den paso.

-Yo -aclaré cuando llegó mi turno-. Yo…

“Yo tengo que entrar a cotorrear, básicamente, a ver qué pasa, para luego dar mi opinión al respecto como si alguien me la hubiese pedido. Ah, y también a robar botellas de agua y decidir si lo que dan de comer me parece bien o mal”, estaba a punto de responder. Pero como el gorila ya debía de estar hasta el gorro de gente que explicaba lo que iba a hacer y lo que no, le bastó que le respondiese:

-Pues yo, sencillamente, tengo que entrar con ellos.

-Pues pasad.

-Uh uh uh -exclamé victorioso.

Que nadie se tome lo de robar botellas de agua como una hipérbole: he descubierto que en el Palacio de los Deportes el agua es gratis, como en Telecinco. Allá donde hay un equipo técnico o un grupito de azafatas que esperan servir a alguien, hay una caja con botellas de agua. Y basta con decir: “¿me das una?” mientras pones cara de corderito degollado para ahorrarte los 2,50 euros que cuesta esa misma botella en el bar.

El pasillero siempre al rescate, con soluciones para el ahorro en tiempos de crisis. Si alguien me pusiese a cargo de la Organización Mundial de la Salud iba a acabar con la sed en toda África.

Durante la proyección del capítulo fue hermoso ver al público vibrar ante las heroicas azañas de la gente que aparecía en pantalla. Su total entrega y completa interacción con los protagonistas, incluyendo reproches y consejos a grito pelado, me enterneció como si aquellos cientos de duquesitos y duquesitas no hubiesen pisado jamás un cine. Si no fuera por el color y el sonido hubiese jurado que estaba ante la proyección de Asalto y robo de un tren. Cuando terminó el capítulo apareció una de las presentadoras que desde el primer día es musa de este blog, Lucía Riaño, para sortear unas cosas que el Duque había tocado (seguramente sólo con los dedos, para desgracia de duquesitas y, sobre todo, de duquesitos).

El planteamiento era original: iban a llamar a tres números de móvil de entre todos los de las duquesitas -y duquesitos- presentes, y aquellos tres que respondiesen se llevarían un bolso, unos pendientes y un reloj. No hace falta que diga que mis ganas de que le tocasen el bolso o los pendientes a un duquesito eran gigantescas, pero no pudo ser.

En su lugar, cuando el primer número de móvil sonó, una mujer comenzó a hacer aspavientos y chilló desde una grada:

-¡¡Aquí, aquííííííí!!

Y entonces, recuperando el esplendor de las viejas fans de Take That que antes mencionaba, una duquesita que estaba en la grada de enfrente le respondió:

-¡¡¡¡HIJA DE LA GRAN PUTA!!!

Y a partir de aquí, las tres ganadoras se dieron abrazos y besos con el Duque, ese asesino a sueldo que las tiene a todas enamoradas desde el televisor. Cuando salía del Palacio de los Deportes y me volvía a casa me crucé con una pareja de dos kinkis que pusieron los puntos sobre las íes a la profesionalidad del criminal:

-Yo si quiero robar me vengo al barrio de Salamanca y atraco a una vieja, no le robo a una pobre anciana de Lavapiés.
-Por supuesto -dijo el otro.