9 octubre 2008 a las 18:44 por pasillero

¡Fotos, fotos, fotos! (O lindas pics, para los que tienen fotolog)

Este diseño tan bonito (que me han hecho los simpáticos chicos versados en photoshop, herramienta pincel y conversión TIF/JPG/JJOO que se sientan en la esquina al lado de la puerta cuya alarma sólo está permitida cuando entra El Duque) ha creado escuela y reventado las nociones estéticas del diseño gráfico y la decoración urbana en general, al igual que en su día las tuberías vistas y las aristas revolucionarion las enseñanzas de la Bauhaus.

Para que conste: he aquí la portada de un famoso rapero llamado Porta. ¿Qué son esas líneas que le salen de la oreja? ¿En qué blogger se ha inspirado para ello? En Lo que me sale del Bolo seguro que no, porque en ese caso saldría Porta con un bolsito y una melena rubia.

Y ya que estamos hablando de Porta no puedo evitar decir lo que pienso de este joven. La gente le critica porque sus letras son machistas. Dice cosas como “las niñas de hoy día son guarras, las niñas solo quieren sexo, alcohol, drogas y farra”. Una vez, cuando Está Pasando estaba acosando a la familia de Violeta Santander delante de su casa, el padre salió de casa, se metió en el coche, encendió la radio y sonaba Porta. Me pareció una imagen genial y de lo más simbólica y me extrañó muchísimo que aparentemente el resto del país no se enterase ni lo comentase. En todo caso, que da igual. Sus conciertos y firmas de discos están llenas de niñas que obviamente deben de mostrarse indulgentes (cuando no de acuerdo) con su mensaje. Y lo mejor de todo: de raperos que le odian por tener éxito y van a tirarle huevos y botellas. Pero eso es lo que pasa siempre en este país tan raro en el que vivimos. Los que quieren tener éxito haciendo algo “diferente” (repito, “”"”"”") odian a aquel que, de repente, tiene éxito haciendo lo que ellos hacen porque desde ese momento ese sujeto no hace exactamente lo que ellos hacen, sino una cosa mucho más vendida y cutre. Traducción: algo que vende. Y entonces los que no venden agregan al verbo vender un pronombre personal reflexivo como la copa de un pino que en realidad sólo expresa su rabia por no haber sido ellos los que vendieron. ¿Venderse? no, VENDER. No es reflexión, ¡es envidia cochina!

Muy mal, amiguitos.

A ver si yo me enfado porque Kiko o El gato encerrado tienen muchas más visitas que yo. Pues no. Me voy a mi casa tan tranquilo y no pongo pronombres raros donde no los hay (aunque una vez puse una hache intercalada a exuberante y bien caro que lo pagué). A mí me parece muy bien que exista este joven llamado Porta (aunque no seré yo el que se compre su disco).

Bueno, que me enrollo. No sólo el mundo discográfico dirige su vista hacia este rincón de la red. También el ayuntamiento de Bilbao, que me ha retratado como héroe de la ciudad en una de sus calles durante sus fiestas. Esta foto robada a facilitada por el simpático lector Loko_de_atar lo demuestra:

Desde aquí muchas gracias a Iñaki Azkuna, el alcalde. Espero que por la noche las rayas tuviesen colorines azules, rojos y verdes, que además no desentona del todo con la ikurriña.

Para que nadie me llame vago (digo esto mismo todos los días cuando en realidad creo que nadie me lo ha llamado, así que por favor, llamadme vago de una puñetera vez) traigo también epatantes instantáneas del interior de Telecinco (como digo siempre también, instantáneas por las que me he jugado al vida y bla bla bla bla y tal y pascual).

Esta es una de las dos salas VIP. Como todos sabemos, la arreglaron gracias a las enérgicas protestas que se lanzaron desde este blog a la antigua sala VIP, que más que una sala de espera para celebridades parecía una churrería.

Qué bonito y qué minimalista todo. Esas carpetas roja y gualda que reposan en la mesa contenían fotocopias de algunas páginas del diario El Mundo. ¿Y por qué? Pues a saber.

Esta otra está sacada frente a la redacción de Está Pasando y creo que no necesita palabras:

Venga, sí, le dedicaré algunas palabras. ¿Qué vemos? Vemos una montaña de monitores, televisores, teclados, cables, ratones, CPU’s e impresoras antiquísimas. Y, por qué no decirlo, también un rayito de sol que se refleja en una de las pantallas y le da a la fotografía un rollo Isaac Asimov que le queda muy bien (ya que los aparatos datan de su fecha de nacimiento, más o menos).

¿Qué habrá podido pasar en la redacción de Está Pasando para que sus trabajadores reaccionen de tan airada manera tirando todos los aparatos electrónicos por la ventana?

1. Estaban en la ventana fumando y vieron que Pilar Rubio pasaba en ese mismo momento por la acera.
2. Estaban en la ventana fumando y vieron que Violeta Santander pasaba en ese mismo momento por la acera.
3. Les han dicho que este fin de semana les toca pringar en el Está Pasando en fin de semana.
4. Han destinado al que se parece a Ashton Kutcher a su redacción y tiraron todo el mobiliario por la ventana para hacerle un sitito justo en un pedestal situado en el centro de la habitación.

12 septiembre 2008 a las 20:08 por pasillero

¿Qué se puede hacer un viernes por la tarde en Telecinco?

Hoy, viernes complicado para encontrar la noticia en los pasillos de Telecinco porque debería haber venido por la mañana y me quedé dormido como una asquerosa rata todo el mundo se ha tomado un fin de semana largo, es el día más apropiado para presentaros a unos amiguitos que se convertirán en la mascota de este blog: LOS PASIPUNCHIS.

Éstos son:

¿Y qué pintan los Pasipunchis en este blog? Pues no tengo ni idea, ya les encontraremos una utilidad. Utilizarlos para hacerme preguntas a mí mismo en vez de a los Fruittis podría ser una de ellas, por si me caen denuncias por uso de personajes ajenos.

Y ahora, a responder a las preguntas del título del blog de hoy: ¿Qué se puede hacer un viernes por la tarde en Telecinco?

1. Buscar al que se parece a Ashton Kutcher. El parecido razonable que sacó una compañera, que desde entonces le desea como joven marido, y del que yo me apropié como hago siempre vampirizando ideas ajenas, ha despertado cierta curiosidad entre otras personas de la redacción y algunos lectores que desde entonces exigen fotografías del sujeto. Pues no estaba hoy por ningún lado. Aún así creo que sacar fotografías de alguien por aquí dentro y luego publicarlas para gozo del público  haría que acabase con mis huesos en prisión. Sus pasillos darían para una entrada apasionante, sí, pero a saber si desde allí me dejarían acceder a la web de Telecinco.

2. Cruzarse con los participantes de Mujeres y hombres y viceversa, que abandonaban hoy en corrillo la grabación del programa, y jugar a adivinar qué colonia llevan. Creo que Efrén una usa de Guerlain… pero apuesto la inutilizada jaula de Mumú a que es de mujer. ¿Sé yo algo de colonias? No, pero es la misma que usa una amiguita. No me confundáis con una de esas personas que van por ahí vanagloriándose de reconocer tu perfume y sueltan su nombre a los cuatro vientos, nada más lejos de la realidad. De hecho esas personas DEBEN MORIR.

3. También es buena ocasión para pegar la oreja a sus conversaciones. Pude oír un conato de diálogo entre una de las pretendientes de Efrén y David Morales. Recordemos que David era uno de los pretendientes de Verónica, que ahora actúa de gancho entre el público (como hace también esa pérfida de Astry con la que por cierto una vez coincidí en el autobús, una de las pocas veces que yo cogí ese ignominioso medio de transporte). Pues fue tal que así:

DAVID MORALES: Lo que tiene que hacer él [suponemos que Efrén] es estar menos disperso y fijarse más en ti.
PRETENDIENTE DESMORALIZADA: ¡¡Ya lo sé!! ¿Pero cómo lo hago?
DAVID MORALES: ¡Hablar! ¡Habla! Tienes que hacer hincapié en eso, tú hazme caso.

Y esto demuestra que todos estos muchachos y muchachas, que intercambian sus cuitas una vez finaliza el programa, no son actores. Otra cosa es que quieran ser actores, triunfar en la tele y para ello se presenten a cualquier programa, sea MYHYV, Gran Hermano, Operación Triunfo o ¿Sabes más que un niño de primaria? Pero actores, no son. Por cierto, una de las pretendientas se dio un tropezón contra una papelera. Hube de disimular una risita cruel.

4. ¿Y qué son si no son actores pero tampoco son auténticos? Dediquemos el punto cuatro a desgranar esta importante cuestión: son simplemente genios de nuestro tiempo. A veces la gente se atreve a hablar de los concursantes de Gran Hermano o Mujeres y hombres y viceversa como si fueran seres infectos y la escoria de la sociedad cuando en realidad son a la España contemporánea lo que los rapsodas a la antigua Grecia: vienen a darnos lecciones sobre la vida a la vez que nos entretienen. Y todo ello jugándose su dignidad. Caemos a menudo en el esquema simplista de creer que, porque nosotros no salimos haciendo el idiota en la tele, somos mejores personas. Hacer el idiota en la intimidad no creo que sea más respetable, creo que es incluso más perverso porque después siempre nos empecinaremos en negarlo.

Y ahí queda eso. Un momento, adelantándome a los que me digan “¿y entonces por qué criticabas a los triunfitos?”, diré que la mayoría de éstos, cuyos nombres por cierto ya he olvidado por completo como el resto de España, han caído en el enorme error de creérselo demasiado.

5. Un viernes por la tarde también es la ocasión ideal para pasear en solitario por los platós de Telecinco, de puertas abiertas de par en par, y respirar un poco de su historia. Uno se siente igualito que Maria Callas paseando en solitario por su casa de París antes de morir o que Ismael Beiro paseando melancólicamente por la casa de Soto del Real hasta que le vino a recoger el helicóptero. En el plató de El juego de tu vida, oscuro y silencioso, casi pueden oirse todavía la voz femenina que dicta si las cosas son verdad o mentira y se huele ese bello y característico olor de las demandas de divorcio en potencia. El plató de Gran Hermano ya está casi terminado y tiene unos bonitos efectos en las paredes, que emiten aleatoriamente luz de colores cálidos. Será para calmar a los concursantes cuando Mercedes Milá les eche todas las broncas que se merecerán, como siempre.

6. Y finalmente, un viernes por la tarde en Telecinco se puede comprobar que si alguien te pinta un bigote en una de las fotos que cuelgan por los pasillos de la cadena no la cambian por otra, sino que sencillamente te lo borran de manera bastante torpe. José Ribagorda, te mereces un cuadro nuevo. El lunes prometo foto de la triste fechoría, hoy la cámara de la redacción debe de estar de vacaciones.

10 septiembre 2008 a las 19:26 por pasillero

El duque vino a visitarnos. Y en ¿Xq no te callas? no se calla ni Dios.

puertita.jpg

¡Hola!

Hoy en Telecinco estamos de celebración porque tras una época de oscuridad, la programación de sobremesa ha devuelto a estos pasillos los tiempos de rosquilla, café y felicidad que una vez existieron aquí. Hablo de ¿Xq no te callas?, ese plató tan bonito que ahora hace compañía a Está Pasando y con el que comparte cabeza caliente.

Pero antes de contar eso, cuento esto otro.

Hace unos meses todos podíamos salir felizmente a fumar a las hermosas escaleritas de incendios que hay al otro lado de una puerta de emergencia, justo al lado de donde se sientan los simpáticos chicos de diseño. Resulta que un día gris alguien en la cúpula de Telecinco decidió que ya estaba bien de que la gente utilizase una puerta diseñada para salvar vidas únicamente para fumar, y se instaló una alarma.

A veces, alguien que no sabía que se había instalado dicha alarma salía a fumar y los compañeros, en vez de avisar, escondían una risita tras la pantalla del ordenador mientras esperaba a que tras el primer empujoncito comenzasen a sonar unas sirenas como si llegasen los siete jinetes del Apocalipsis.

Antes de la colocación de la alarma uno incluso podía ahorrarse una vuelta enorme por las instalaciones de esta cadena, y también el proceso de pasar la tarjetita de trabajador por la cosita esa de fichar, si serpenteaba por el parking hasta llegar a la escalera en cuestión y llamaba a la puerta con carita de pena. Y entonces te abrían y todo era felicidad.

Ahora ya no. Ahora nadie puede entrar ni salir por ahí.

Pero ayer surgió una excepción.

Descansaban en la redacción tres mujeres, que seguramente holgazaneaban aprovechando que era festivo en Madrid y no había jefes por ningún lado, cuando alguien llamó a la puerta prohibida.

-Hay uno ahí -dijo una voz- que se parece muchísimo al Duque.
-Esa puerta no se puede abrir -seguramente respondió otra.
-Pero -diría la primera acercándose y poniéndose sus gafas-, ¡es que efectivamente es el Duque!
-¡¡¡¡ABRE ESA PUERTA AHORA MISMO!!!! -chillaron las otras dos a la vez, miniespejito y polvera en mano mientras un ensordecedor estruendo de ninoninoníes tomaba la redacción.

Resulta que Miguel Ángel Silvestre, que siempre me está copiando en todo y ahora me copia incluso en lo de ahorrarse la caminata bajando las escaleras de incendios, venía, me dicen por ahí, a ver a Vasile, y aprovechó para pasar a saludar a las chicas de telecinco.es a las que quiere mucho desde que organizaron un chat, y se quedó una hora con ellas.

Una de ellas -la que busca novio, ya os contaré- se había traido incluso a su perro -lo que decía, que cuando aquí no hay jefes esto se convierte en un zoo- y el perro se hizo amiguito del Duque, que no sólo es un caballero, según los testigos, sino que ama a los animales.

-Dijo que no se dio cuenta de que era un día de fiesta y por eso había venido, ¡qué gracioso! -me relató con sonrisas y ensoñación una de los testigos-. Y nos enseñó las heridas de su accidente de moto. Y nos dio las gracias por nuestro trabajo con el estreno de Sin tetas. Y nos dijo que le encantan los animales. Y nos dio cuatro besos, dos al llegar y dos al irse. Y es tan normal y tan humano y tan adorable y tan accesible y tan encantador. ¡¡Y nos puso la voz del duque!! OH, casi me caigo. Ah, y esta mañana -continuó agarrándome por la capucha cuando yo quería irme ya-, fui al banco con mi perro y le dije a una señora que Miguel Ángel Silvestre había estado jugando con él y la señora no daba crédito. Y tocó al perro ella también.
-Pues espero -respondí- que si un día están cayendo unos granizos como rocas, estoy lleno de moratones y sangre y además me persigue una manada de jabalíes también me abráis a mí la puerta de emergencia.
-PUES TÚ PASILLERO TE DAS LA VUELTA COMO TODO EL MUNDO Y SINCERAMENTE SI TE PERSIGUEN UNOS JABALÍES ALGO LES HABRÁS HECHO -me respondieron todas al unísono, mientras me miraban mal por no ser Miguel Ángel Silvestre.

Así que me fui a buscar consuelo al plató de ¿Xq no te callas?

La primera emisión de un programa siempre es divertida porque todo el mundo se mete a fisgar. Hoy estaba allí medio Telecinco, incluido Christian Gálvez, para ver cómo salía la historia. La primera gran protagonista de la función fue una chica del público como medio india, medio no, que tenía una melena que le llegaba a las rodillas. Así como lo digo. No le llegaba al culo ni a los muslos, no. Le llegaba a las rodillas. Seguramente cuando alguien le dice “¿quedamos mañana a las cuatro y media?” ella responde “no, tengo que lavarme el pelo, quedemos mejor a mediados de octubre”.

Otro asunto capilar se desarrollaba a pocos metros, esta vez en el cuerpo de Carolina Cerezuela. Es ya un momento clásico de la televisión que se produce antes de comenzar cualquier grabación: una maquilladora echa laca en el pelo a la presentadora. La clave viene siendo la siguiente: ante la duda, más laca. Probablemente sea el producto más requerido por las televisiones junto a focos, cable y cintas virgen.

Ahora, para hacer más dinámico lo de contar cómo fue la grabación del programa, vamos a hacer una tanda de preguntas y respuestas con unos amiguitos muy especiales que hoy nos visitan por primera vez:

fruittis.JPG

Hola pasillero, ¿nos puedes decir qué ocurre exactamente cuando dan paso a un vídeo? (Gazpacho)

Querido Gazpacho, cada vez que empieza un vídeo los presentadores pasan rápidamente la hoja del guión y miran a alguien que está al otro lado de la cámara exigiendo aprobación. Yo les hubiese dado mi aprobación, pero me encontraba buscando botellitas de agua. Las tenían tan escondidas que da la sensación de que Cerezuela las quiere todas para ella.

Pasillero, ¿me puedes contar alguna anécdota de mi artista favorita, Shaila Dúrcal, que estaba invitada al programa? (Alcachofo)

Pues tu artista favorita tiene unas piernas muy bonitas e interminables. Y antes de entrar al programa, mientras le ajustaban el micro en el escote, comentó a alguien entre dientes: “me dijeron que no se iban a ver las piernas”. ¡Encima!

Mi duda, estimado Pasillero, es si allá en plató también se escuchan las risas enlatadas, los yujus, los jarrrls, los silbidos y las bofetadas que escuchamos intercaladas en la comodidad de nuestra casa durante el programa (Escarolo)

Ay, añorado Escarolo, no es sólo que se escuchen, ¡es que es casi lo único que se escucha! A veces no se entiende nada de lo que dicen los presentadores o los colaboradores, pero los efectos de sonido sí se escuchan atronadores en todo el plató. “¿Qué ha dicho?”, preguntaba de vez en cuando alguien entre bambalinas, y le respondían “no lo sé, yo sólo he escuchado ‘¡quietorrrr!’”.

Pasi, ¿pasa algo raro con la puerta del programa? Cada vez que anunciaban que iba a entrar alguien, tardaba horas en salir (Pincho)

Pues algo debía de ocurrir, Pincho, de hecho se pudo oir un espontáneo y poderoso “me cago en la puñetera puerta” entre uno de los chicos que andaban por allí. Seguramente a estas horas hay alguien por allí encargándose del inconveniente. Y no me llames Pasi.

Pasi, ¿te gustaría añadir algo para finalizar? (Kumba)

Me alegra mucho que me preguntes eso porque hay algo importante que quiero apuntar. Entre los que estaban detrás de la cámara encontré la solución para hacer el programa mucho más emocionante y enviar los índices de audiencia hasta límites estratosféricos. Un joven que debía de ser guionista, o redactor o algo así, porque tenía el guión en su mano y un pinganillo para dar indicaciones, observaba que todo fuese bien delante de la cámara. Mientras tanto, el resto de los presentes en el plató le observaban a él. Resumiendo, es el hermano gemelo castaño de Ashton Kutcher. A quien corresponda: ponedle a él delante de la cámara y dejaos de chorradas.