2 enero 2009 a las 13:46 por elnautilus

Pantallas curiosas

La primera entrada del año la escriben los lectores del Nautilus. Gracias a vosotros: hacéis posible esta singladura apasionante y dais sentido a lo que aquí se escribe. Mi jefa me dice que las visitas crecen sin cesar, desde toda España, Latinoamérica y hasta desde países exóticos como las Islas Fiji, Filipinas y Costa Rica. Incluso tres personas nos leen en Kuala Lumpur. Me pregunto quién será…

Hace unos días hablábamos de la televisión, ese ubicuo objeto que se introduce en los lugares más insospechados. Y os pedía que aportárais datos de otras pantallas situadas en sitios igualmente curiosos. La respuesta ha sido abundante y variopinta.  Aquí tenéis una selección de vuestros mensajes. Os lo agradezco de corazón.

Alejandro nos habla de los taxis con tele que ha descubierto en Nueva York. Se trata de un acuerdo entre la NBC y la empresa Clear Channel, que han instalado pantallas de televisión en 5.400 de la ciudad. Los taxis retransmiten el canal NY10, New York Taxi Entertainment Network, con una media de diez millones de usuarios al mes. Los pasajeros pueden disfrutar de las noticias de última hora, el tiempo y los deportes de la cadena NBC. La verdad es que el servicio ofrece gran calidad. Puedes ver un vídeo de prueba aquí.

También desde Manhattan nos envía Gloria esta imagen. Han instalado una gran pantalla de televisión a la entrada de una de las estaciones de metro, dice ella “con objeto de facilitar la espera con las noticias del momento”. Las habíamos visto en el interior, en esas pantallas gigantes que instala el canal metro en Madrid, Barcelona o Valencia, pero no de este modo.

Una lectora desde Oviedo nos hace saber que ha encontrado otro caso de televisores ubicados en los surtidores de gasolineras. “Se trata de un acuerdo entre el canal de deportes norteamericano ESPN y las estaciones de servicio de Texaco, en Estados Unidos”, comenta Maria José.

Andrés ha conseguido una foto de un superdeportivo que incorpora dos pantallas de televisión en los reposacabezas de los asientos, de forma que quienes van sentados detrás no se pierdan su programa favorito…

El alemán Michael Ballack aparece en dos pantallas gigantes instaladas en la Puerta de Brandemburgo desde las que miles de aficionados siguen el partido Alemania vs Turquía de semifinales de la Eurocopa 2008 en Berlín, Alemania. La foto nos la envía una lectora desde allí.

La televisión ha tomado incluso los púlpitos. Si no, que se lo pregunten a los feligreses de esta iglesia de Madrid, según nos cuenta Paco Pepe.

Para quienes desean estar siempre enganchados a la pantalla, lo último es este maletín con un televisor que incluye una pantalla de 17 pulgadas. La descripción nos la ha facilitado Fátima: “Es más que suficiente para que veas tu programa favorito mientras estás de vacaciones, o en algún lugar donde la señal de televisión no llega; su recepción por satélite te asegura que siempre tendrás una disponible una buena señal.  Viaja dentro de un maletín compacto y con diseño retro, y te puedes olvidar de las conexiones eléctricas gracias a su batería que te da una hora de autonomía para casa o el coche. Su precio: 1.500 dólares”.

Claro que una de esas imágenes impagables, delirantes, que muestran hasta dónde alcanza el afán de algunos por no perderse ni un minuto de lo que se emite es la que nos envía Genaro, captada en un pub en la localidad escocesa de Stirling. Sin comentarios.

30 diciembre 2008 a las 8:28 por elnautilus

Así será la televisión en 2009

Ahora que estamos a punto de inaugurar el año, les ofrecemos las predicciones de cómo va a cambiar la tele y qué sorpresas nos deparará el audiovisual en 2009. Les recomendamos que lean estos vaticinios una vez que hayan consumido las uvas y el cava de Nochevieja. ¡Salud!

La web roba miles de espectadores a la tele; la mayoría de ellos son menores de 20 años que en 2009 apenas consumirán televisión.

Declinan los ingresos publicitarios en todas las cadenas.

Las emisoras de televisión apuestan en serio por la web: inversiones, tecnología y programas exclusivos online.

La tele local sigue en crisis: cierran más emisoras.

Todo periodista que tiene algo que decir abre su propio blog.

El apagón analógico agudiza la crisis de la programación tradicional.

A Sofres le sale un competidor como sistema fiable de medición de audiencia.

Triunfan las series de trama social.

El fin de la telerrealidad como la conocemos hasta ahora. No más Gran Hermano.

Las plantillas adelgazan. Los ejecutivos de las cadenas recortan sus sueldos un 10%.

Sardá presenta un gran programa en prime time, al estilo de Jay Leno en la NBC.

Vuelve una versión más ácida de los “muñecos del guiñol”, en otra cadena privada.

Una serie de animación para adolescentes se convierte en una de las referencias de la TDT.

La Primera consolida el liderazgo de audiencia de sus informativos.

Los decorados virtuales se implantan en los informativos y en los magazines.

Cierran los canales secundarios de dos cadenas autonómicas, siguiendo una nueva política de austeridad.

Se inventa un software que permite publicar simultáneamente una noticia de última hora en internet, en el móvil, en una alerta de correo electrónico y en un recuadro de la pantalla de televisión.

Fracasa el blue-ray como alternativa al DVD.

El video es el elemento más demandado en las webs de noticias: crece drásticamente el número y la calidad de los vídeos online.

Los periodistas vuelven a preguntar en las ruedas de prensa; se publican informaciones comprometedoras contra los intereses dominantes en la política y la economía.

Aumentan drásticamente el product placement y la publicidad no convencional en televisión, como fuente alternativa de ingresos.

Triunfa una versión del “Tengo una pregunta para usted”, en la que algunos deportistas y artistas se someten a las preguntas del público.

Una de las grandes presentadoras de magazines ficha por otra cadena de la competencia.

Un programa de viajes se convierte en uno de los grandes éxitos de un canal privado.

Fracasa el intento del gobierno de crear un Consejo Audiovisual Nacional.

Se retira uno de los grandes presentadores de informativos de este país.

Después de ¡Mira quién baila! surge un nuevo espacio de entretenimiento basado en actuaciones musicales de famosos acompañados de jóvenes promesas.

Los microespacios de cinco minutos seducen a los espectadores. Las cadenas se apuntan a esta moda.

Un canal desarrolla una línea de negocio exitosa en un múltiplex de la TDT, a partir de contenidos generados por los usuarios.

17 diciembre 2008 a las 18:57 por elnautilus

La pantalla se fragmenta

Un informe realizado en 2002 por BoletinbitTV señalaba que “la televisión está asimilando la estética del ordenador. Este fenómeno se puede observar en algunos canales y programas que tienden a fragmentar la pantalla en varias ventanas y a combinar la imagen de un presentador con datos, vídeos, fotografías o franjas de texto que ocupan distintas áreas de la pantalla”.

¿Qué ha pasado desde entonces? No sólo las cadenas de información económica como Bloomberg, sino también numerosos canales norteamericanos “todo noticias” ejemplifican esta tendencia. La pantalla del televisor se divide en pequeñas ventanas que acogen a la presentadora, a un videoclip, a un cuadro de texto, a cotizaciones bursátiles, a información del tiempo, a resultados deportivos y, ocasionalmente, a dar una noticia de última hora. En ocasiones, la pantalla se convierte en un espectáculo de fuegos artificiales:

En el televisor, el espacio vacío está cada vez más caro. Este hecho es evidente en internet: el espacio de los sitios web equivale a dinero que no se puede desperdiciar. En la Red estamos acostumbrados a encontrar sitios abigarrados por informaciones diversas: banners, fotografías, vídeos, noticias de última hora… En el limitado espacio que ofrece la pantalla del ordenador para un sitio web, cualquier zona es susceptible de ser utilizada. De la misma manera, las cadenas de información continua parecen haber tomado conciencia de la necesidad de aprovechar el espacio de la pantalla para emitir simultáneamente múltiples mensajes informativos en distintos formatos (textos, vídeos, gráficos o datos).

Si tenemos en cuenta que nuestro ojo está acostumbrado a leer de izquierda a derecha, y que se fija primero en el centro de atención visual, el uso de los principios básicos de composición permite sacarle el máximo partido al espacio. En general, junto al vídeo en el centro de la pantalla, se tiende a utilizar un scroll que rueda en la parte inferior, un grafismo o dato dinámico en el ángulo inferior derecha y algún elemento estático, como la hora o la temperatura, en la parte inferior derecha.
Port ejemplo, Fox News Channel, cuando anuncia el asesinato de Benazir Bhutto:

O la CNN Headline News, mientras el presentador realiza una conexión con una corresponsal:

También es el caso de la MSNBC, cuya pantalla se parece cada vez más a la de la web:

La fragmentación de la pantalla puede causar cierta saturación, como en el caso del canal británico Sky News:

Algunos canales de TDT, como éste de la televisión de Salzburgo, en Austria, incrementan la fragmentación del espacio visual:

En España, tanto CNN+, como el canal 24 horas de TVE y el 3/24 de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales tienden a fragmentar la pantalla con moderación:

Aunque conforme los canales “todo noticias” se trasladen al entorno digital interactivo que propicia la TDT, es probable que aumente la fragmentación de la pantalla, como muestra esta captura del canal A3 noticias 24 horas en Nova:

La fragmentación de la pantalla se está consolidando en algunos canales de televisión, pero no conviene caer en excesos. Si el espectador escucha a la presentadora no puede a la vez leer el texto de una noticia (especialmente si el off no se corresponde con el texto) y consultar el mapa del tiempo. La interactividad que posibilita el ordenador no está presente en la televisión y, mientras la TDT no nos permita interactuar y seleccionar el mensaje al que deseamos atender, la fragmentación excesiva de la pantalla parece más bien una solución estética que queda lejos de favorecer la comprensión de los mensajes.