27 enero 2009 a las 12:40 por elnautilus

Novedades en las parrillas internacionales

En los últimos días, el Nautilus ha navegado por los océanos de medio mundo en busca de novedades. Hemos recorrido las televisiones de Australia, Gran Bretaña, Israel y Dinamarca, para conocer de primera mano algunos de los programas que las televisiones van a lanzar en estos países. Los formatos de telerrealidad se decantan por aspectos positivos y altruistas o buscan la complicidad con los famosos. Nuevas series mezclan lo sobrenatural y lo mágico con la vida ordinaria. Y tampoco faltan las iniciativas que pretenden aprovechar el potencial educativo del medio.

La productora Nordisk Film TV World ha lanzado varios formatos. El programa ‘Construction Nightmares!’ (¡Pesadillas de la construcción!)combina un espacio de reconstrucción de casas con cierto tipo de periodismo de investigación. Se emite en el canal TV2 danés, con una cuota de pantalla del 45.5% en prime time. El programa ayuda a la gente que ha tenido malas experiencias en sus casas con constructores incompetentes. El presentador investiga a los constructores, revela sus malas prácticas y les exige una explicación sobre su actuación improcedente. Mientras, un equipo de profesionales arregla la vivienda de la familia y les resuelve los problemas.

También producido por Nordisk Film TV World, Hell of a Life, (Un infierno de vida) es un programa satírico en el que cuatro de los mejores humoristas se reúnen con los amigos de un personaje famoso y le preparan una serie de sorpresas. Los momentos más embarazosos y los secretos del pasado del personaje dan paso a escenas desternillantes permiten que la audiencia conozca la verdadera faceta del personaje. Pero la venganza será dulce: al final, el programa le permite al personaje en cuestión tener la última palabra. Aunque recuerda un poco al formato de Inocente, Inocente!, la cuidada realización de las sorpresas y el protagonismo de los personajes escogidos (desde un cantante de fama internacional hasta uno de los delanteros más destacados de la liga) dan una vuelta de tuerca al género.

El canal TEN australiano, el Nickelodeon norteamericano y la alemana ZDF, entre otros, apuestan por la serie The Elephant Princess. La serie cuenta la historia de una chica corriente que desarrolla poderes mágicos. La adolescente canta en un grupo con sus amigos y lleva una vida ordinaria. Pero cuando un joven con traje oriental, acompañado de un elefante se presenta en su casa, y le anuncia que ella es la heredera del trono del reino encantado de Manjipoor, su vida se convierte en una aventura constante. La serie, producida por Jonathan M. Shiff Productions, la productora australiana líder en programas de entretenimiento familiar, ha funcionado muy bien entre el público más joven.

En febrero, la BBC-3 estrena Being Human (Ser humano), un drama oscuro e inteligente, que cuenta la vida de unos jóvenes compañeros de piso que intentan vivir una vida ordinaria, a pesar de sus traumas personales. A Mitchell y George les encantan las chicas, la vida social y salir de copas. Michell trabaja en el servicio de limpieza de un hospital y tiene éxito con las mujeres. Ah! Y es un vampiro. Su amigo George trabaja como portero en el mismo hospital. Su vida sufre un trauma desde que rompió con su novia cuando ella descubrió que las noches de luna llena, George se transformaba en hombre lobo. Ahora comparten piso en el que una vez vivió Annie; ella perdió la vida en un accidente de tráfico y ahora, convertida en fantasma, se dedica a incordiarles…

En ocasiones, de una guerra puede salir algo bueno. El Canal 2 de la televisión israelí ha lanzado un programa original. A causa de la guerra con Hamás, los niños del Sur del país no podían ir a clase y pasaban todo el día en sus casas. La idea del programa, Learning Together, (Aprendiendo juntos), resulta muy simple: poner las cámaras en el aula y llevar a la gente más interesante del país para que den una clase sobre el tema que deseen, relacionado con los cursos de la enseñanza secundaria. Cada mañana, el Canal 2 israelí emite varias “clases” a cargo de escritores, un antiguo presidente del país, un premio Nobel, etc. Por ejemplo, Shimon Peres, Premio Nobel de la Paz, impartió una clase sobre ciudadanía. Los niños pueden hacerle preguntas al “profesor invitado” mediante llamadas telefónicas. Se trata de un espacio con un coste muy reducido, y una fórmula inteligente, original y educativa. Claro que no todo es positivo: si miramos al otro lado de la franja de Gaza, la televisión palestina en esa zona no puede emitir, pues fue destruida durante los bombardeos del ejército israelí…

7 octubre 2008 a las 11:55 por elnautilus

Sonia Blanco: “El futuro del negocio audiovisual está en los dispositivos móviles”

Sonia Blanco da clases de Programación Audiovisual en la Universidad de Málaga

Sonia Blanco da clases de Programación Audiovisual en la Universidad de Málaga

El puerto de Málaga, de 3.000 años de antigüedad, aparece bañado por la suave luz del otoño mediterráneo. El Nautilus atraca para conversar con Sonia Blanco, periodista y profesora de Programación Audiovisual en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Málaga, donde se dedica a destripar las diversas estrategias y las parrillas, y cómo se idean los productos de éxito para televisión. Colabora con el programa El séptimo vicio, de Radio 3, con una sección sobre el mundo audiovisual en la Red. Además de su blog en Filmica, es productora del podcast de la Aspirante a Podcaster, sobre temas de comunicación, así como co-editora de Podcastfera.

Sonia explica cómo las televisiones pueden sacarle partido a las distintas “ventanas audiovisuales” y cuenta lo sucedido con el estreno de la tercera temporada de Héroes en EEUU: “La emisión en televisión convencional (NBC) ha sido un absoluto fracaso y en cambio la serie ha sido un rotundo éxito en la Web. Los episodios especiales para internet de Héroes (webisodes) me parecen una idea genial porque mantienen contentos a los fans, que han podido disfrutar de las novedades de su serie favorita durante todo el verano. Pero, además, a los productores les permite probar personajes y tramas. Y según las reacciones en los foros y chats, los responsables de la serie deciden cuáles de esas tramas y personajes se incorporan al producto principal. De hecho, la NBC ha anunciado que va a rodar más webisodes que se emitirán en diciembre”.

Sonia resalta que el futuro de la industria audiovisual como negocio “está en los dispositivos móviles, para los que es necesario desarrollar contenidos específicos. Porque la forma de construir la narración, los ritmos y los modos de contar son distintos. En las mejores universidades norteamericanas ya hay asignaturas de producción para contenidos móviles”.

Le pedimos a Sonia que destaque las series que más le gustan:

Frasier, una de las mejores sitcoms de todos los tiempos

Frasier, una de las mejores sitcoms de todos los tiempos

- Un producto de muchísima calidad que fue un éxito de audiencia y, en mi opinión, es la mejor sitcom: Frasier. Ahora ves los diálogos de esta serie y siguen teniendo plena actualidad. Son diálogos como los que escribían los grandes guionistas del cine de los años cuarenta, con mucho ingenio, frases elaboradas y temas documentados. En los noventa, la edad de oro de las sitcom, se hicieron series muy famosas como Seinfeld o el propio Friends. Por ejemplo, Seinfeld me da la impresión de que se ha quedado un poco anticuada. Tenía episodios verdaderamente magistrales y otros muy flojitos. En cambio, Frasier mantenía un nivel muy alto. Me consta, por ejemplo, que los guionistas de Álex de la Iglesia, cuando tenían crisis de creatividad se ponían a ver episodios grabados de Frasier.

Los guiones de Studio 60 estaban muy elaborados

Los guiones de Studio 60 estaban muy elaborados

- Otro producto más reciente, que me parece una gran serie y que no triunfó con la audiencia, es Studio 60, la serie de Aaron Sorkin, el creador de El ala oeste de la Casa Blanca. La historia cuenta la trastienda del mundo de la televisión, a través de las vidas personales y profesionales de quienes producen un gran programa-espectáculo, Studio 60. En televisión lo habitual es que cada página del guión suponga un minuto de la serie; en Studio 60, capítulos de 45 minutos tenían 90 páginas con unos diálogos fantásticos, muy elaborados. Quizá eso es uno de los motivos por los que lamentablemente no cuajó con el público y se retiró después de la primera temporada.

-Pensando en un público más adulto, destacaría la serie Cinco hermanos. Narra la historia de los Walker, cinco hermanos que van descubriendo lo que esconde la imagen de familia idílica; todo tipo de secretos que les causarán una profunda división o les harán inseparables. Sally Field interpreta a la madre del clan, junto con un excelente plantel de actores. Aborda cómo las madres en Estados Unidos afrontan el tema de sus hijos en la guerra de Irak, con tramas que dan mucho juego.

"El séquito" muestra los entresijos del mundo de Hollywood

"El séquito" muestra los entresijos del mundo de Hollywood

- Y por último, una serie que parecía que no iba a cuajar y luego ha triunfado, se llama El séquito (Entourage). Muestra cómo funciona el mundo de la industria cinematográfica de Hollywood, a través de Vince Chase, un joven que quiere triunfar, acompañado de sus amigos de la infancia. Cuenta los excesos del estilo de vida de los famosos y las dificultades para lograr el amor y el éxito. Vemos cómo se mueve todo el mundo en Hollywood, cómo se consigue el dinero para los rodajes, qué hay detrás de esa vida. Es una serie muy bien hecha, con excelente factura y un formato corto de 30 minutos: un producto de altísima calidad.

La conversación pronto deriva por otros derroteros igualmente jugosos. Descubrimos a la Sonia inquieta (“La industria televisiva debe rastrear tendencias, escuchar y conversar”…); a la sensata (“Parte del problema de la calidad televisiva está en que en este país no hay un Consejo Audiovisual en condiciones, como el que funciona en Francia, con poder sancionador para exigir responsabilidades, como pasó hace poco con una presentadora de informativos, que finalmente culminó con su despido”); a la defensora de alfabetización audiovisual (“Del mismo modo que los niños aprenden a cómo interpretar un texto, tienen que aprender a ver un programa y conocer su contexto histórico, social y cómo funciona la narrativa audiovisual, los movimientos de cámara, la producción…”). Y luego está la Sonia que saca el hacha de guerra contra la telebasura, la defensora de la televisión pública y la que teme que la TDT “acabe siendo más de lo mismo”. De todas ellas, me quedo con esa Sonia de ojos intensos y palabras cálidas y rápidas, que te envuelven como en un sueño. Hasta pronto.