26 diciembre 2008 a las 16:03 por elnautilus

Cámara oculta: ¿periodismo o espectáculo?

En el medio televisivo, algunos reportajes de investigación utilizan la cámara oculta para lograr determinadas informaciones. La semana pasada, el Supremo adelantó el sentido de una condena a Canal 9 por emitir un reportaje elaborado por El Mundo TV. En el reportaje, una mujer que ejercía la naturopatía fue grabada sin ella saberlo por una periodista que se hizo pasar por una paciente. El Tribunal Supremo ha establecido que la difusión en televisión de imágenes captadas con aparatos ocultos de captación de imagen y voz, sin consentimiento del interesado, supone una intromisión ilegítima en la esfera de la intimidad que no está justificada por el ejercicio del derecho a comunicar libremente información.

¿Hasta dónde está justificado el uso de la cámara oculta? Según la asociación profesional Investigative Reporters and Editors, el periodismo de investigación consiste en “informar, mediante el trabajo y la iniciativa propia, sobre asuntos de importancia que algunas personas y organizaciones desean mantener en secreto. Contiene tres elementos básicos: la investigación surge del trabajo del reportero; los hechos que se cubren revisten importancia para el lector o espectador; y alguien intenta evitar que el público tenga conocimiento de esos hechos”.

El uso de la cámara oculta está generando un debate entre los profesionales

El uso de la cámara oculta está generando un debate entre los profesionales

En ocasiones la cámara oculta se emplea como un medio para desvelar unos hechos ocultos o buscar unas pruebas que confirmen una investigación periodística. En otras, en cambio, funciona como un cebo que engancha a la audiencia, pero que dista mucho de ofrecer una investigación relevante. Las televisiones han utilizado cámaras ocultas en los probadores de un centro comercial, en un supermercado o en lugares públicos. Son microcámaras de hasta 10 x 10 cm que graban imágenes de baja calidad, pero alta precisión. Su reducido tamaño permite ocultarlas entre la ropa (en una corbata, en la hebilla de un cinturón, o dentro de un falso walkman). Utilizan una lente gran angular que permite mayor amplitud de campo para que toda la escena quede dentro del cuadro.

El uso de la cámara oculta está generando un debate entre los profesionales. El realizador de TVE Miguel Ángel Nieto considera que algunas producciones con cámara oculta “disfrazan de periodismo de investigación algo que se plantea como espectáculo televisivo y capitalizan la palabra “investigación”. Una de las productoras que emplea de forma habitual la cámara oculta es El Mundo TV (recordarán reportajes como “El escándalo de Miss España” y “La gran mentira del corazón”). Su director, Melchor Miralles, ha expresado su “discrepancia radical” con el criterio del Supremo y ha adelantado que recurrirán la sentencia al Tribunal Constitucional y a instancias judiciales europeas: “es legítimo el uso de la cámara oculta y la ocultación de la identidad del periodista. Prima el derecho a recibir información”. Sin embargo, Rafael Robledo, exdirector de Línea 900 (TVE) muestra sus cautelas: “Utilizamos la cámara oculta sólo con relativa frecuencia, porque soy enemigo de esa forma de conseguir la información. Sólo la usamos ante un delito o una falta grave que justifique el derecho que todo el mundo tiene a saber que le están grabando. La cámara oculta debe ser un medio, no la noticia. Es peligrosa desde un punto de vista ético y no siempre legítima”.

La línea que separa el uso sensacionalista frente al responsable y justificado se vuelve cada vez más tenue. El espectador puede llegar a un nivel de saturación por el uso gratuito de una técnica que puede vulnerar el derecho a la intimidad y al honor. La cámara oculta ha de emplearse restrictivamente, para evitar que se convierta en un recurso para generar audiencia a cualquier precio. En este sentido, los periodistas norteamericanos desde hace años debaten sobre los estándares éticos y profesionales para emplear la cámara oculta. Fruto de este debate, la Society of Professional Journalists plantea dos casos extremos:

La cámara oculta ha de emplearse restrictivamente

La cámara oculta ha de emplearse restrictivamente

a) El uso justificado de la cámara oculta, caracterizado por los siguientes rasgos:
- En cuanto al objeto: La información obtenida es de enorme importancia e interés público; afecta a un amplio número de personas y elevadas sumas de dinero, o puede generar graves consecuencias.
- En cuanto al modo: Se agotan las alternativas para lograr la información y los periodistas están dispuestos a revelar al público las razones que justifican emplear la cámara oculta. Se adopta un proceso serio de reflexión en la toma de decisiones.
- Se exige la supervisión del director de informativos antes de iniciar cualquier grabación de este género. El daño previsible de la información que se emite debe superar cualquier daño causado al violar la intimidad de las personas grabadas con cámara oculta. Por ejemplo, en el caso de un reportaje sobre una clínica falsa, en la que los médicos estafaban a los pacientes, el productor utilizó considerable tiempo y dedicación para superar las dificultades técnicas y legales, y mostrar así la envergadura del escándalo.

b) El uso injustificado:
- Por su objeto: la cámara oculta se usa para grabar asuntos triviales, sin un motivo proporcionado. Previamente, no se emplean medios alternativos para recabar esa información.
- Por el modo: se graba a la ligera, sin las precauciones debidas y se actúa sin respetar la intimidad o la vida privada. Tampoco se informa a la audiencia sobre las circunstancias de la grabación.
- Por el lugar: se graba en un lugar privado, por lo que se quebranta el derecho a la intimidad.

En el fondo, lo que está en juego es la credibilidad de los servicios informativos y las productoras que realizan este tipo de reportajes. La misión del periodista no equivale a la del espía ni detective, aunque en ocasiones use algunas técnicas utilizadas en estos oficios. Ocultar la identidad periodística presupone engañar a alguien y la sociedad exige un precio por ello.

4 diciembre 2008 a las 13:42 por elnautilus

La Corporación Catalana de Medios Audiovisuales impulsa la “confluencia de redacciones”

Jaume Masdeu, hasta ahora director de Canales Informativos de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), explica en qué consiste la estrategia de “confluencia” de redacciones que han puesto en marcha. En su año al frente de ese departamento, Masdeu ha coordinado las redacciones del canal de noticias 3/24, la emisora Catalunya Informació y las web de noticias. El 27 de noviembre, Jaume Masdeu ha abandonado la Dirección de Canales Informativos para incorporarse como corresponsal en Bruselas de TV3.

La CCMA cuenta con seis canales de televisión, cuatro emisoras de radio, un canal de 24 horas de televisión y otro de radio. La integración de los servicios informativos que la CCMA ofrece a través de televisión, la radio e internet responde a la voluntad de crear una estrategia común para evitar la duplicidad de recursos y la descoordinación. La iniciativa, planteada como una experiencia piloto, ha involucrado a las redacciones del canal de noticias 3/24, a la emisora Catalunya Informació y a las web de noticias, cuyas plantillas conjuntas suman unos 150 periodistas.

Jordi Masdeu, hasta ahora director de Canales Informativos de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA)

Jaume Masdeu, hasta ahora director de Canales Informativos de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA)

Jaume Masdeu prefiere hablar de “confluencia” en vez de convergencia, porque “queremos subrayar la autoridad de cada medio, de forma que mantenga su autonomía, y nos parece que el concepto de convergencia tiende a diluirla”, explica. Dicha confluencia pretende “alcanzar diversos niveles de convergencia de manera progresiva, desde la coordinación hasta la integración”. Los primeros pasos se han dado con el lanzamiento de la web, en diciembre de 2007, con el trabajo colaborativo en la producción de contenidos online y la incorporación de contenidos generados por los usuarios.

Masdeu explica que para desarrollar su estrategia de “confluencia”, en la CCMA han estudiado dos modelos. Por un lado, el clásico de una gran radiotelevisión pública como la BBC y por otro, el de Media General, una empresa privada norteamericana de Tampa (Florida). La BBC implementó la primera fase de su proyecto de integración en abril de 2008, cuando puso en marcha una redacción integrada en la que trabajan periodistas de televisión con sus colegas de la radio y el cibermedio. Desde entonces, la cadena ha reorganizado su redacción en dos amplios departamentos: redacción multimedia y programas multimedia. A corto plazo, la mayoría de los periodistas de la BBC continuarán trabajando principalmente para el medio con el que han trabajado hasta ahora. Sin embargo, los productores sí trabajan indistintamente en los tres medios, conforme reciben formación multimedia.

La empresa Media General es la propietaria del diario Tampa Tribune, del canal de televisión WFLA-TV y del cibermedio TBO.com. Desde 2000, los tres medios comparten un mismo edificio, el llamado News Center. El modelo de Tampa se basa en un acuerdo de colaboración entre las redacciones de los tres medios, de forma voluntaria, que mantiene la independencia editorial de los tres socios. En julio de 2008, los directivos llevaron a cabo una reorganización del News Center. La nueva estructura consta de varias secciones: Breaking News, Periodismo de investigación, Watchdog (periodismo de vigilancia), Periodismo personal, Contenidos generados por los usuarios y Producto final (prensa, televisión y web).

La integración de los servicios informativos que la CCMA ofrece a través de televisión, la radio e internet responde a la voluntad de crear una estrategia común para evitar la duplicidad de recursos y la descoordinación.

La integración de los servicios informativos que la CCMA pretende evitar la duplicidad de recursos y la descoordinación.

En el caso de la CCMA, Televisió de Cataluña y Cataluña Radio son dos empresas distintas, con equipos directivos diferentes y redacciones separadas, lo cual, de acuerdo con Masdeu, plantea cinco grandes retos en el desarrollo de su estrategia de “confluencia redaccional”.

- El espacio físico de la redacción, ya que los periodistas trabajan en dos lugares separados y sin contacto directo.
- Las diferencias tecnológicas, ya que la inversión en televisión es muy superior a la que se realiza en radio y la tecnología presenta problemas de compatibilidad.
- Las distintas condiciones de trabajo entre la radio, la televisión y el entorno de 24 horas (audiovisual y online), con contratos distintos y donde los sindicatos ejercen una gran influencia.
- La “cultura redaccional” asentada en cada medio también presenta obstáculos de cara a una futura integración.
- El periodismo de calidad. No está claro que la integración suponga una mejora en la calidad de los contenidos, y a este respecto, los periodistas se muestran escépticos.

Según Jaume Masdeu, han introducido gradualmente varios niveles de colaboración entre los periodistas de las tres redacciones: cuando una pieza elaborada en una plataforma se publica en otra, se le da atribución; varios reporteros de radio y televisión publican en la web, y algunos periodistas de estos medios han abierto sus blogs personales.

En principio, no se prevé llegar a unificar las redacciones de todos los medios. “Que este proceso lleve a la creación de una única redacción que suministre las noticias a todos los canales, emisoras y plataformas digitales es algo improbable”, señala Masdeu. “La idea es potenciar la versatilidad de los profesionales, respetando el tratamiento diferenciado de la información según el medio”, añade.

28 noviembre 2008 a las 12:47 por elnautilus

Mil investigadores hablan sobre comunicación (y TV) en Barcelona

Este no es un blog académico. Y seguramente, querido lector, no te concierna especialmente el trabajo de los profesores universitarios. Pero hoy El Nautilus quiere darte a conocer la “experiencia ECREA” que estos días vivimos en Barcelona, donde más de mil investigadores de toda Europa intercambian ideas sobre los diversos ámbitos relacionados con los medios de comunicación. Un paseo por algunos asuntos relacionados con los cambios que experimenta la producción y el consumo televisivo quizá despierte tu interés. ECREA nació hace poco más de seis años con el propósito de establecer una red de investigadores acerca de la comunicación que aglutinara a las universidades europeas. Su puesta de largo ha sido este Congreso, que desde el miércoles 26 de noviembre acoge a investigadores de 37 países.

Si tuviéramos que juzgar el nivel de un congreso por la calidad de su comida y la idoneidad del entorno, ECREA se llevaría un diez. El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona es un escenario impresionante, que recoge lo mejor de la capital a pie del puerto reformado y el servicio de catering contratado por los organizadores del Congreso –la Universidad Autónoma de Barcelona y su Instituto de la Comunicación- ofrecía todo de tipo de exquisiteces que no conviene relatar aquí. En la inauguración, un pletórico Joan Manuel Tresserras, “Minister of Culture and the Media for the Autonomous Government of Catalonia” ensalzó en catalán las virtudes de Catalonia.

Uno hace congreso en los pasillos, saluda a los colegas a los que hace tiempo que no ve y a los que quizá está cansado de ver todos los días. Y uno selecciona aquellas ponencias y mesas redondas donde, según el programa primorosamente editado, se abordarán los temas que le conciernen. Así, hemos conocido el trabajo de una red de investigadores de 21 países, dirigidos por la británica Sonia Livingstone, que trabajan para mejorar las oportunidades de acceso a los contenidos infantiles en internet y el nivel de seguridad y formación para que los niños se beneficien del uso de la Red. La profesora Livingstone ha venido a decir que ya es hora de que los gobiernos acometan en serio este delicado tema, porque está en juego el tipo de sociedad que estamos creando y ha criticado, sin paños calientes ni falsos complejos, la pasividad de los políticos para estimular medidas que fomenten el uso responsable de la red por parte de los más jóvenes.

La catedrática de la Universidad Autónoma de Barcelona, Rosa Franquet, y su equipo, han presentado un análisis de los servicios interactivos en los principales mercados europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España). Sus conclusiones apuntan que la implementación de los servicios de valor añadido tan anunciados todavía está asiendo escasa, y en la mayoría de los casos, aún no se ha aprovechado la oportunidad para situar al televisor en el centro del hogar, para garantizar que los ciudadanos tengan acceso a mayores prestaciones derivadas de la Sociedad de la Información. Es decir, que hasta que no haya un amplio mercado de consumidores, las teles no tienen prisa por invertir y desarrollar nuevos servicios. En esta línea, otra investigación de un equipo de la Universidad de Barcelona con Cilia Willemy otros, explora la llamada Web 2.0 audiovisual, y sus aspectos más prácticos: el uso de videoblogs, RSS y sindicación de contenidos, uso de etiquetas aplicadas a contenidos audiovisuales, vídeo generado por usuarios y nuevas aplicaciones para la edición de vídeo online.

Tampoco faltan las investigaciones sobre determinados géneros, como es el caso de la producción de programas satíricos, que ha estudiado una investigadora danesa, Hanne Bruun. Su trabajo muestra las tendencias y técnicas de producción de los programas equivalentes a los muñecos del guiñol del Plus y el Spitting Image británico, y muestra cómo trabajan los guionistas que elaboran este tipo de historias mordaces muy pegadas a la actualidad diaria. Un investigador belga, Frank Boddin, ha presentado un análisis del documental televisivo, que revela por qué ha disminuido drásticamente la producción y emisión de documentales en las televisiones europeas.

Otras sesiones también han debatido cómo está cambiando el trabajo de los periodistas en las redacciones de televisión, según han explicado Chris Patterson, que ha hablado del modo en que la digitalización ha transformado la producción de noticias a escala global, cómo la irrupción de internet ha motivado que las televisiones busquen reubicar y potenciar las noticias audiovisuales en sus plataformas online, y la investigadora Line Hasall, quien señala la importancia que adquiere el diseño de las nuevas redacciones multimedia, en el caso de las televisiones británicas y danesas.

En fin, que uno aprende mucho en estos congresos en los que se dan a conocer los resultados de investigaciones no siempre alejadas de la cambiante realidad de los medios. Y luego, el ambiente, la cordialidad y el apego de los participantes, propicia que las discusiones sigan en los bares y restaurantes de Barcelona, saboreando la deliciosa gastronomía local. Claro que esa es ya otra historia.