9 diciembre 2008 a las 19:47 por elnautilus

“Amigo Félix”: mito y realidad

La investigadora Miriam Salcedo acaba de defender la primera tesis doctoral sobre la obra de este ilustre documentalista, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra: “El documental de divulgación científica sobre la naturaleza: técnicas narrativo-dramáticas y retóricas empleadas por Félix Rodríguez de la Fuente en El Hombre y la Tierra“.

Salcedo desgrana cómo Félix acercaba las ciencias naturales a un público profano en la materia

Salcedo desgrana cómo Félix acercaba las ciencias naturales a un público profano en la materia

A lo largo de 400 páginas, la autora analiza con detalle la capacidad comunicativa de Rodríguez de la Fuente, la principal causa de su éxito. Desde un punto de vista narrativo-dramático y retórico, Salcedo desgrana como este documentalista español acercaba las ciencias naturales a un público profano en la materia. “De esta manera, hacía compresible la complejidad del conocimiento científico suscitando interés y concienciación, formando criterio y entreteniendo a la audiencia. Por ejemplo, utiliza términos científicos latinos y los mezcla con otros más comunes. Crea suspense y trata a los animales como si fueran seres humanos (antropomorfismo). Logra hacerse entender y con su cultura engancha al espectador”.

Miriam Salcedo ha dedicado cuatro años a esta investigación, compaginándolo con su trabajo docente en la Facultad y la coordinación de TeleNatura , el festival internacional de documental sobre naturaleza. Gracias a este festival, ha conocido a los grandes documentalistas españoles actuales. Tuvo acceso a los archivos de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, entrevistó a los colaboradores de El Hombre y la Tierra y a varios productores de TVE que trabajaron con el documentalista.

Miriam Salcedo acaba de defender la primera tesis doctoral sobre la obra de este ilustre documentalista

Miriam Salcedo acaba de defender la primera tesis doctoral sobre la obra de este ilustre documentalista

“Para todo naturalista y apasionado de la biología, Rodríguez de la Fuente siempre fue un punto de referencia. Uno de los mejores documentalistas españoles actuales, Luis Miguel Domínguez (cuyo estilo, a mi parecer, es el más semejante al del burgalés en las producciones actuales) lo cita explícitamente, por ejemplo. Pero como digo, no sólo influyó en los documentalistas, sino también en mucho de los biólogos de hoy en día”.

Félix Rodríguez de la Fuente nació en 1928 en Poza de la Sal (Burgos). Estudió Medicina en Valladolid y se especializó en Odontología. Su infancia al aire libre y en contacto con la naturaleza le marcó decisivamente en su profesión, ya que dedicó toda su vida al estudio de los animales. Durante años investigó sobre los halcones y se hizo un experto en estas rapaces. En 1968 preparó para televisión una serie excepcional de programas de naturaleza que cosechó un gran éxito y despertó el espíritu naturalista de muchos adolescentes. Después realizó varias series, como Fauna, Vida salvaje, Planeta azul y El hombre y la Tierra, que siguieron teniendo gran aceptación y le proporcionaron fama internacional. En 1980, en el rodaje de un episodio de la serie El hombre y la Tierra, perdió la vida en Alaska al estrellarse la avioneta en la que viajaba mientras filmaba una carrera de perros esquimales.

“Su forma de contar es resultado de su personalidad y estilo inconfundible. Sin embargo, también contribuyeron al éxito de El Hombre y la Tierra el contexto histórico en el que se elaboró -TVE gozaba de una buena situación económica- y el multidisciplinar grupo de expertos que colaboró en su desarrollo”, señala Miriam Salcedo.

Salcedo explica que “lo que más me sorprendió, más allá de sus célebres documentales sobre el lobo, son los capítulos sobre rapaces: uno se sus animales favoritos era el halcón. Dedica varios episodios a la cetrería y son impresionantes, porque explica visualmente las distintas facetas de este arte. Félix publicó el primer tratado moderno de cetrería en España, con un cierto halo de leyenda porque recoge historias medievales. Uno de los mejores episodios es “El buitre sabio”, sobre el alimoche. En la introducción, Félix cuenta en qué va a consistir el episodio, que en realidad en realidad es un experimento para averiguar si la técnica de caza es algo aprendido de sus mayores o se trata de una actitud congénita y explica cómo lo van a realizar, y hace partícipe al espectador. Otros episodios maravillosos son “Taiga el azor” y “El alcaudón”, un pajarito carnívoro, con unas prácticas de caza y depredación muy llamativas”.
Según Salcedo, la clave de un buen documental “es que el documentalista sepa transmitir claramente la belleza de la naturaleza y sus maravillas. Esto requiere tanto de una espectacular calidad técnica como de unas pulidas técnicas comunicativas narrativas, dramáticas y retóricas”.

Salcedo considera que “la edad dorada del documental sobre la naturaleza en España fue la década de los 70, cuando se emitía El Hombre y la Tierra. Posteriormente, la televisiones han programado algunas producciones, pero en franjas de poca audiencia. Escudándose en la falta de costumbre o el poco interés del público español, las cadenas rechazan situarlos en un buen lugar dentro de la parrilla televisiva. Sin embargo, me parece que tienen miedo a innovar, pánico al riesgo y en el fondo es un error de programación. Basta considerar las grandes producciones existentes, como las de la ORF o la BBC, que alcanzan muy buenos niveles de audiencia”.

4 noviembre 2008 a las 11:21 por elnautilus

Vuelve la TV ecológica

Etiquetas como ‘cambio climático’ o ‘calentamiento global’ se han vuelto familiares para la mayoría de la ciudadanía y los medios de comunicación han contribuido a consolidarlas en la agenda pública. Una encuesta global con más de 11.000 respuestas señala que al 80% de los ciudadanos les preocupa los temas de cambio climático y sostenibilidad, y más del 50% admiten que necesitan cambiar sus estilos de vida. El reciente mercado de televisión MIPCOM puso de manifiesto el renacer de los programas ecológicos.

Una de los programas más vendidos durante el MIPCOM en Cannes fue “100 lugares para recordar antes de que desaparezcan”, creado por el distribuidor danés Nordisk Film TV World. Por otro lado, se consolida green.tv, un canal de IPTV sobre medio ambiente lanzado en 2006. Sustentado por el Programa para el Medioambiente de Naciones Unidas, green.tv funciona como una plataforma para que diferentes ONGs, cineastas y empresas interesadas en el medioambiente muestren sus trabajos audiovisuales en torno a siete áreas temáticas: aire, tierra, agua, cambio climático, tecnologías, gente y especies animales. En palabras de su director, Ade Thomas, “green.tv es una especie de Google para películas ecológicas. Si quieres ver historias de pingüinos amenazados o de granjas que funcionan con energía eólica, acude a los vídeos de green.tv“.

“En muchos países, la televisión ecológica se difunde ahora a las horas de gran audiencia. Hay un aumento de los programas “verdes” y no sólo de documentales”, afirma Miguel Vicente Mariño, profesor de periodismo en la Universidad de Valladolid y experto en la cobertura televisiva de la crisis del Prestige. Las programaciones de las cadenas generalistas españolas carecen de un espacio propio para el medio ambiente. Según Vicente Mariño, “el pionero intento de Cuatro con ¡Qué desperdicio! no ha cundido como ejemplo para sus competidoras y ha desaparecido de la parrilla, a pesar de haber causado una buena impresión entre la audiencia”.

Las referencias medioambientales pueden encontrarse en La 2, aunque su impacto en términos de espectadores es escaso. Vicente Mariño destaca iniciativas como Leonart, un programa infantil dedicado a la ciencia y las manualidades. Está dirigido a niños de entre 9 a 12 años, aunque su planteamiento lo convierten en un espacio ideal para cualquier edad. Otro espacio recomendable es Vive la vía, serie documental que muestra las llamadas “vías verdes”, las rutas senderistas de nueva creación sobre antiguos trazados de ferrocarril, para actividades deportivas y lúdicas.

Varios canales autonómicos cuentan con espacios de referencia sobre el medio ambiente. Es el caso de Espacio Protegido (Canal Sur 2) dirigido por José María Montero desde 1997. Otro programa exitoso es El Medi Ambient, que TV3 emite desde 1992. El formato es parte de su popularidad: reportajes de tres minutos de duración que permiten captar un gran número de televidentes que no verían un documental más largo. Aborda temas como el reciclaje o las energías renovables.


En los noticiarios también tiene cabida la información sobre medio ambiente. “Por desgracia, el tono alarmista se impone sobre las voces más equilibradas”, subraya Vicente Mariño. “Las barreras de acceso a los medios suelen salvarse mediante un discurso catastrofista que no contribuye a la generación de una conciencia ecológica. El miedo al desastre ambiental suele ser el recurso que a menudo se emplea. Por suerte, la senda abierta hace catorce años por La2 Noticias ha encontrado continuidad en el Telediario de TVE1 y, a su vez, otras cadenas han mostrado una mayor sensibilidad ante estos temas en la agenda informativa”.

Sin embargo, los programas de medio ambiente no son frecuentes en las cadenas españolas, aunque las tendencias internacionales apuntan a que, poco a poco, se irán haciendo más y más habituales. Buena prueba de ello la encontramos en el éxito del documental promovido por Al Gore, Una verdad incómoda, que consiguió despertar conciencias y convertirse en un tema principal en el debate ciudadano.

“El problema apunta a la dificultad de mantener una coherencia entre los discursos y las prácticas. Las estrategias comunicativas de muchas grandes empresas han apostado por el medio ambiente como un claro eje de posicionamiento, imprescindible para reconducir la situación en términos ambientales y, al mismo tiempo, rentable en términos de imagen y de beneficios. El trasfondo apela a la ética corporativa, ya que es lícito preguntarse si tanta declaración pública de buenas intenciones se corresponde con un nivel similar de respeto al medio ambiente en las prácticas empresariales”, dice Miguel Vicente. “Quizá muchos lectores tengan en mente a algunas empresas del sector energético que practican una moral laxa –por decirlo suavemente- en su gestión de los recursos y que, sin embargo, lo compensan con un notable esfuerzo publicitario para lavar su imagen. La comunicación siempre permite una respuesta y hemos visto curiosas iniciativas de contrapublicidad por parte de organizaciones ecologistas: internet es el medio más idóneo para difundirlas, obviamente”.

24 octubre 2008 a las 14:45 por elnautilus

Telenatura: documental en estado puro

Los amantes del documental no deben perderse esta cita. Entre el 28 y 31 de octubre, Pamplona acoge la VII edición de Telenatura, el Festival Internacional de Televisión para la Divulgación y Conservación de la Naturaleza. Las 95 películas presentadas al certamen, con una elevada participación de producciones españolas y talleres profesionales, consolidan a Telenatura como uno de los principales eventos europeos sobre documentales.

Telenatura es uno de los principales eventos europeos sobre documentales

Telenatura es uno de los principales eventos europeos sobre documentales

“Un documental, cuando es bueno, sorprende”, dice el director del festival, Bienvenido León, documentalista y profesor de producción televisiva. Y cuenta una anécdota: “El otro día estuve en una proyección en Logroño presentando la película Planeta Tierra, de la BBC, y en el coloquio uno de los asistentes comentó: “Yo he venido a la proyección con un poco de cautela, porque como era documental, pensaba que me iba a aburrir, pero resulta que no he visto una cosa tan estupenda, tan divertida y tan fascinante desde hacía tiempo”. Y es que un documental, como cualquier película de ficción, puede cautivar: “Al igual que ocurre con las películas, hay documentales buenos y documentales malos. Pero cuando se hace una buena selección, se toca un tema interesante, que nos llega, y se hace con medios suficientes, un documental puede ser divertidísimo, interesantísimo y además dejar un poquito de poso; no es un entretenimiento hueco, sino que te queda algo, aprendes cómo funciona el mundo que nos rodea”.

Las 18 películas finalistas participarán en tres categorías: documental, con once candidatas al premio; reportaje, con cinco; y producción amateur, con dos. Este año productoras y cadenas de televisión como NHK (Japón), ORF (Austria), Scottish Documentary Institute (Gran Bretaña), RTBF (Francia), ABC (Australia), Romanian Television (Rumanía) y RTVE, entre otras, han presentado sus creaciones. Las obras participantes provienen de 22 países, entre otros, EEUU, Italia, Alemania, Nueva Zelanda, Argentina, Brasil, Holanda y Dinamarca. Puedes ver un avance de algunas de ellas en la web del Festival. Durante el certamen, organizado por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, las películas finalistas se proyectarán en el Planetario de Pamplona.

“Un documental, cuando es bueno, sorprende”, dice Bienvenido León

“Un documental, cuando es bueno, sorprende”, dice Bienvenido León

Bienvenido León se muestra contento: “Estamos muy satisfechos de que Telenatura reciba programas tanto de grandes televisiones y productoras de todo el mundo, como de pequeños productores y ONG que realizan documentales centrados en la conservación de la naturaleza”. El Festival concede un premio a la mejor producción conservacionista, dedicado a los valores implícitos en la conservación del medio ambiente.

Los talleres de formación para profesionales y estudiantes son una de las novedades de Telenatura 2008. El fotoperiodista Antonio Sabater, quien ha colaborado con National Geographic, Geo, Life y El País Semanal, impartirá el taller de “Introducción a la fotografía de naturaleza”. Por su parte, José Luis Castiñeira de Dios, compositor de más de 40 bandas sonoras con treinta años de trayectoria y multitud de premios internacionales, dirigirá el taller de “Música y cine”. Y el cineasta neozelandés Lloyd Spencer Davis imparte el de “Narrativa del documental: arte y ciencia”. Según Davis, la esencia de cualquier documental es la narrativa: “A veces los documentalistas recorren grandes distancias para conseguir planos impresionantes. Pero todo eso sirve de poco si no se editan de modo que cuenten buenas historias. Un guión excelente puede lograr que el documental se siga con interés, incluso aunque las imágenes no sean brillantes. Sin embargo, una serie de planos fantásticos por sí mismos nunca conseguirá que una película enganche al público”.

Telenatura es una plataforma para descubrir nuevos talentos

Telenatura es una plataforma para descubrir nuevos talentos

Los productores de este tipo de documentales lo tienen cada vez más complicado. Bienvenido León conoce bien este mundo: “El comienzo, sobre todo, es muy duro para los jóvenes que empiezan en este terreno y en el Festival ofrecemos un escaparate donde los productores puedan mostrar su trabajo y pueda ser una plataforma de descubrimiento de nuevos talentos. Este año hemos tenido más producción española que nunca, sobre todo en la categoría de reportajes de naturaleza. Este tipo de reportajes sí tiene un espacio importante en algunas televisiones españolas, como TVE, Cuatro o Canal 9. La televisión puede hacer mucho más de lo que está haciendo hoy en día por la educación ambiental de los ciudadanos y Telenatura trata de sumar esfuerzos en esa línea”.

Salvo algunas excepciones, las cadenas españolas no apuestan por el documental, por lo que Bienvenido León considera que éste es “un género maltratado para los productores españoles, que no consiguen presupuestos suficientes para elaborar producciones de envergadura y eso tiene como consecuencia que el documental se sigue comprando “al peso” en los mercados internacionales y se sigue programando principalmente para “rellenar horas”. Pero confío en que la TDT, alguno de los canales apueste por el documental como una de sus bazas fundamentales”.

En nuestro país, la Asociación Española de Cine Científico (ASECIC) viene desarrollando una importante labor en la difusión del cine científico y de los audiovisuales científicos españoles en el extranjero y promociona su uso como herramienta educativa y de difusión de la cultura científica. Sin embargo, queda mucho por hacer: “Cuando en España se le dé una oportunidad al documental, en el sentido de programar documentales con tiempo, con un presupuesto suficiente, con criterios de programación y una buena promoción, para que el público pueda acostumbrarse a verlos en una franja horaria, cuando eso ocurra, estoy convencido de que el documental competirá con éxito frente a cualquier otro género”, afirma León.