9 enero 2009 a las 12:19 por elnautilus

Un programa ayuda a perder peso

El canal británico ITV1 lanza una campaña pionera contra la obesidad, The Feel Good factor, en la que participarán tanto personajes famosos como ciudadanos anónimos confabulados para ayudar a los espectadores a perder peso.

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El programa de la ITV1 encaja con uno de los propósitos más frecuentes en este comienzo de año: ponernos en forma y perder los kilos de más. The Feelgood Factor es una de las estrellas de la programación de ITV1 durante el primer trimestre de 2009, diseñado como una campaña contra la obesidad, con varios espacios que inundarán la parrilla del canal. Junto con destacadas actuaciones musicales, bailes y grandes dosis de humor, intervendrán expertos en nutrición, que ofrecerán consejos y trucos para perder peso. También contará con pruebas y retos que deberán superar personajes famosos, con el mensaje de vencer la obesidad. El espacio se enmarca en la campaña Change4Life, (“Cambia por la vida”) auspiciada por el gobierno británico, que agrupa a grandes empresas y anunciantes, con el propósito que los ciudadanos mejoren sus hábitos de vida saludable.

El director de eventos y espacios musicales de la ITV, Guy Freeman, afirma que esta campaña pretende convertirse en un acontecimiento nacional, que involucre a toda la población. Para concienciar a la gente del problema, se pondrá en marcha un telemaratón benéfico y solidario. Los participantes se inscribirán en una web y se comprometerán a perder peso durante un periodo de dos meses. Quienes participen, pedirán a sus amigos que les apoyen y donen alguna cantidad por cada kilo que pierdan. Los fondos recaudados se destinarán a las asociaciones benéficas que elija el público.

La actriz Claire Sweeney en una escena del documental

La actriz Claire Sweeney en una escena del documental

La campaña cuenta además con varios espacios complementarios en la programación de ITV. En uno de ellos, la actriz Claire Sweeney va engordando durante varias semanas para que los espectadores conozcan de primera mano cómo afectan a la salud el sobrepeso y la ausencia de una alimentación saludable. En Claire Sweeney: My Big Fat Diet, la audiencia la verá comer todo tipo de cosas a cualquier hora y comprobar cómo sufre las consecuencias. En el experimento, que ha sido emitido esta semana, la actriz gana unos diez centímetros de cintura y acaba con un nivel de colesterol muy alto. También se emitirá el documental “The Truth About Size Zero”, que muestra cómo la cantante Louise Redknapp se somete a un proceso de adelgazamiento severo y revela los riesgos de la obsesión por estar muy delgada.

No es la primera vez que un programa busca concienciar a los espectadores sobre los riesgos de la obesidad. En 2006, el Canal 13 argentino emitió Cuestión de peso, que ya va por su tercera edición y ha sido adaptado por la televisión chilena. Se trata de un reality con unas sencillas reglas de juego: los concursantes, que sufren obesidad, tienen que perder cada semana el 1% de su peso. En este concurso, la audiencia no tiene poder para nominar, ya que la encargada de expulsar cada semana a un concursante es una báscula de precisión. Tampoco hay maletines llenos de dinero ni carreras profesionales a la vista; el premio es mucho más saludable: un tratamiento de por vida para controlar su peso y cuidarse. Durante su paso por Cuestión de Peso, los concursantes tienen a su disposición un equipo de dietistas, nutricionistas, psicólogos, entrenadores y cocineros que les ayudan a cambiar sus hábitos alimenticios y de vida.

20 noviembre 2008 a las 20:02 por elnautilus

La ITV británica regula la publicidad por emplazamiento

La cadena británica ITV ha firmado un código de regulación del emplazamiento de productos, que incluye un logo en la pantalla para advertir a los espectadores de que en ese momento se está introduciendo alguna marca en el programa. Con esta medida, las televisiones británicas se muestran dispuestas a aceptar la regulación, a cambio de que se les permita usar esta técnica para incrementar sus ingresos. Dicho código ha sido elaborado por la asociación de productores de televisión del Reino Unido, Pact, y otros canales también se han mostrado dispuestos a aceptarlo, según informa The Guardian. Pact representa y promociona los intereses comerciales de la mayoría de empresas de televisión, cine y animación. Los productores han aceptado regular su uso de forma que se mantenga como una opción que beneficie tanto a las cadenas como a los anunciantes, y no sature a la audiencia. Según varios estudios del organismo regulador del audiovisual británico, Ofcom, los espectadores aceptan el uso de esta técnica publicitaria siempre que se aplique de forma razonable y reduzca el tiempo de emisión de anuncios.

La publicidad por emplazamiento es una importante fuente de ingresos para los productores

La publicidad por emplazamiento es una importante fuente de ingresos para los productores

La técnica de publicidad por emplazamiento o product placement (también conocida como publicidad indirecta) es aquella que no aparece como publicidad expresa y, sin mencionar directamente los productos, utiliza marcas, imágenes u otros rasgos distintivos de los mismos productos en el escenario donde se desarrolla un espacio de ficción o entretenimiento. La publicidad por emplazamiento es una importante fuente de ingresos para los productores de contenidos audiovisuales y algunas empresas europeas y norteamericanas se dedican exclusivamente a ello.
En las series de televisión a menudo se emplea esta técnica publicitaria. Por ejemplo, cuando los actores aparecen en el comedor, interactúan con los mismos productos y los consumen, mostrando sus “bondades”, aunque no los mencionen expresamente. De este modo, se logra que el espectador conozca esos productos de modo más natural y eficaz que en la publicidad convencional. El emplazamiento de producto conlleva menores costes de producción, suele tener mayor exposición en pantalla y se relaciona con el prestigio de los personajes que los mencionan.
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si todo lo que aparece en un programa y se publicita forma parte del emplazamiento de producto. La mayoría sostiene que las intervenciones de un personaje expresamente para promocionar un producto, en un mismo contexto del motivo del programa y con una pausa para hacer la mención, no pueden considerarse casos de publicidad indirecta.

El emplazamiento de producto conlleva menores costes de producción

El emplazamiento de producto conlleva menores costes de producción

Para algunos analistas, este tipo de publicidad indirecta no esté exenta de riesgos. Con motivo de la gran cantidad de publicidad indirecta incluida en la última película de Bond, El País analiza la forma en que determinadas marcas consiguen posicionarse de modo muy ventajoso para su imagen. Otro caso polémico, al que alude chica de la tele, ha sucedido en la NBC con la serie My Own Worst Enemy que, pese a haber sido cancelada por sus malos resultados de audiencia, emitirá aún cinco episodios más por el contrato firmado con General Motors. Dicho contrato estipulaba que el protagonista de la serie utilice dos modelos de dicha marca según se dedique a su vida privada o a su trabajo.
Con la regulación que acaba de adoptar, la cadena ITV se compromete a actuar con transparencia, utilizando los logos identificativos del emplazamiento de producto; a incluir las marcas y productos sin promocionarlos directamente, y a mantener la independencia en los contenidos, de forma que el uso de determinadas marcas comerciales no distorsione el proceso creativo.