12 febrero 2009 a las 17:08 por elnautilus

Canales internacionales: una proyección al mundo

Una investigación de la Universidad del País Vasco, “Los canales internacionales de TV: una proyección al mundo”, estudia el funcionamiento de los canales internacionales de las televisiones españolas. El análisis de su financiación, audiencias y programación permite entender la realidad actual de estos canales.

Carmen Peñafiel (centro), la directora del estudio

Carmen Peñafiel (centro), la directora del estudio

El trabajo ha sido dirigido por Carmen Peñafiel, profesora titular de Periodismo de la Universidad del País Vasco, con un amplio currículum sobre la tecnología y contenidos audiovisuales. El equipo lo integran los investigadores de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Ainhoa Fernández de Arroyabe, Miguel Ángel Casado y Leire Gómez y las sociólogas Mila Amurrio y Ane Larrínaga. La investigación abarca diez canales: TVE (Canal Internacional Europa y Canal Internacional América), Antena 3 (Antena 3 Internacional), Euskal Telebista (Canal Vasco y ETB-Sat), TV3 (TVC Internacional), Televisión Galicia (Galicia TV), Canal Sur (Andalucía TV), Radio Televisión Valenciana (TVVi) y Televisión Canaria Internacional.

Según Carmen Peñafiel, estos canales se caracterizan “por una escasa ambición; la mayor parte de los programas se componen de reposiciones. Son contenidos de producción propia de éxito emitidos en los otros canales del grupo y apenas cuentan con contenidos exclusivos o programas específicos para el canal internacional. Se trata de parrillas diseñadas en función de las posibilidades de programación y no de unos criterios para llegar a una determinada población o para dar una imagen del país”. El estudio concluye que la mayoría de los canales cuenta con un equipo humano muy reducido e escasas infraestructuras para la producción de programas.

Entre los espacios específicamente realizados para estas plataformas sobresalen los de TVG y Canal Vasco (EiTB), que realizan informativos sobre asuntos relacionados con las comunidades de emigrantes. Por otro lado, destaca la amplia presencia de programas culturales y divulgativos sobre los personajes y la historia de la nacionalidad, que definen su identidad cultural.

Los canales internacionales de las televisiones autonómicas emiten principalmente en la lengua propia de su Comunidad; es el caso de Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia; en Euskadi, el canal internacional de EiTB que se dirige a Europa, tiene un 50% de programación en euskera, mientras que Canal Vasco, dirigido hacia América, es mayoritariamente en castellano. En este sentido, Peñafiel subraya la importancia de estos medios para el desarrollo cultural y la normalización lingüística, “aunque la mayoría de estos canales se sitúan lejos de una voluntad de influencia internacional (excepto TVE y Antena 3). Su objetivo principal es llegar a las comunidades de emigrantes en el exterior y ofrecerles la información de su tierra”.

Los investigadores han examinado las opiniones y los usos de la audiencia, mediante decenas de entrevistas a espectadores de diferentes edades, generaciones y países. Realizaron un amplio trabajo de campo en la costa oeste de EE.UU. y Nueva York, Argentina y Francia, centrado en tres comunidades autónomas: Euskadi, Cataluña y Galicia: “Nos encontramos gallegos de cuarta o quinta generación, para los que el lenguaje es un inconveniente –comenta Carmen Peñafiel-. En el caso de la diáspora vasca, el 50% de la programación que el Canal Vasco emite Francia es en euskera y la gran mayoría no lo entiende, ni tampoco en español”.

Estos canales también usan internet para llegar más fácilmente a su audiencia y aprovechan la sinergia del grupo para responder a los intereses de las colectividades fuera de sus fronteras. Los correos electrónicos y la participación en concursos son la única vía de feedback. En los portales se pueden encontrar formatos y apuestas importantes, con mayor volumen de contenidos, de enlaces a programas y número de usuarios. “Sin embargo, aún teniendo claro el tipo de audiencia a la que se dirigen, las televisiones no cuentan con un perfil detallado del público y de sus intereses. La dispersión de la oferta de estos canales, entre cable operadores y plataformas de satélite, dificulta obtener información sobre la audiencia. Los datos son muy dispersos y poco fiables”, añade Peñafiel.

El estudio revela que los canales internacionales generan importantes lazos entre los ciudadanos que viven en el extranjero y su realidad nacional. Llama la atención que los esfuerzos en infraestructuras, sin embargo, no son secundados en el área de contenidos: la mayoría son redifusiones emitidas en otros canales del grupo y apenas hay programas específicamente dirigidos a los espectadores en el extranjero. Se plantea por tanto si la inversión pública en estos canales verdaderamente logra rentabilizarse.

27 enero 2009 a las 12:40 por elnautilus

Novedades en las parrillas internacionales

En los últimos días, el Nautilus ha navegado por los océanos de medio mundo en busca de novedades. Hemos recorrido las televisiones de Australia, Gran Bretaña, Israel y Dinamarca, para conocer de primera mano algunos de los programas que las televisiones van a lanzar en estos países. Los formatos de telerrealidad se decantan por aspectos positivos y altruistas o buscan la complicidad con los famosos. Nuevas series mezclan lo sobrenatural y lo mágico con la vida ordinaria. Y tampoco faltan las iniciativas que pretenden aprovechar el potencial educativo del medio.

La productora Nordisk Film TV World ha lanzado varios formatos. El programa ‘Construction Nightmares!’ (¡Pesadillas de la construcción!)combina un espacio de reconstrucción de casas con cierto tipo de periodismo de investigación. Se emite en el canal TV2 danés, con una cuota de pantalla del 45.5% en prime time. El programa ayuda a la gente que ha tenido malas experiencias en sus casas con constructores incompetentes. El presentador investiga a los constructores, revela sus malas prácticas y les exige una explicación sobre su actuación improcedente. Mientras, un equipo de profesionales arregla la vivienda de la familia y les resuelve los problemas.

También producido por Nordisk Film TV World, Hell of a Life, (Un infierno de vida) es un programa satírico en el que cuatro de los mejores humoristas se reúnen con los amigos de un personaje famoso y le preparan una serie de sorpresas. Los momentos más embarazosos y los secretos del pasado del personaje dan paso a escenas desternillantes permiten que la audiencia conozca la verdadera faceta del personaje. Pero la venganza será dulce: al final, el programa le permite al personaje en cuestión tener la última palabra. Aunque recuerda un poco al formato de Inocente, Inocente!, la cuidada realización de las sorpresas y el protagonismo de los personajes escogidos (desde un cantante de fama internacional hasta uno de los delanteros más destacados de la liga) dan una vuelta de tuerca al género.

El canal TEN australiano, el Nickelodeon norteamericano y la alemana ZDF, entre otros, apuestan por la serie The Elephant Princess. La serie cuenta la historia de una chica corriente que desarrolla poderes mágicos. La adolescente canta en un grupo con sus amigos y lleva una vida ordinaria. Pero cuando un joven con traje oriental, acompañado de un elefante se presenta en su casa, y le anuncia que ella es la heredera del trono del reino encantado de Manjipoor, su vida se convierte en una aventura constante. La serie, producida por Jonathan M. Shiff Productions, la productora australiana líder en programas de entretenimiento familiar, ha funcionado muy bien entre el público más joven.

En febrero, la BBC-3 estrena Being Human (Ser humano), un drama oscuro e inteligente, que cuenta la vida de unos jóvenes compañeros de piso que intentan vivir una vida ordinaria, a pesar de sus traumas personales. A Mitchell y George les encantan las chicas, la vida social y salir de copas. Michell trabaja en el servicio de limpieza de un hospital y tiene éxito con las mujeres. Ah! Y es un vampiro. Su amigo George trabaja como portero en el mismo hospital. Su vida sufre un trauma desde que rompió con su novia cuando ella descubrió que las noches de luna llena, George se transformaba en hombre lobo. Ahora comparten piso en el que una vez vivió Annie; ella perdió la vida en un accidente de tráfico y ahora, convertida en fantasma, se dedica a incordiarles…

En ocasiones, de una guerra puede salir algo bueno. El Canal 2 de la televisión israelí ha lanzado un programa original. A causa de la guerra con Hamás, los niños del Sur del país no podían ir a clase y pasaban todo el día en sus casas. La idea del programa, Learning Together, (Aprendiendo juntos), resulta muy simple: poner las cámaras en el aula y llevar a la gente más interesante del país para que den una clase sobre el tema que deseen, relacionado con los cursos de la enseñanza secundaria. Cada mañana, el Canal 2 israelí emite varias “clases” a cargo de escritores, un antiguo presidente del país, un premio Nobel, etc. Por ejemplo, Shimon Peres, Premio Nobel de la Paz, impartió una clase sobre ciudadanía. Los niños pueden hacerle preguntas al “profesor invitado” mediante llamadas telefónicas. Se trata de un espacio con un coste muy reducido, y una fórmula inteligente, original y educativa. Claro que no todo es positivo: si miramos al otro lado de la franja de Gaza, la televisión palestina en esa zona no puede emitir, pues fue destruida durante los bombardeos del ejército israelí…

9 enero 2009 a las 12:19 por elnautilus

Un programa ayuda a perder peso

El canal británico ITV1 lanza una campaña pionera contra la obesidad, The Feel Good factor, en la que participarán tanto personajes famosos como ciudadanos anónimos confabulados para ayudar a los espectadores a perder peso.

Hoy cumplimos cuatro meses de singladura en estas aguas televisivas. Quiero agradecerte tu compañía. Si te gusta lo que encuentras en este blog, puedes votar por El Nautilus en el ranking de Telecinco. ¡Muchas gracias!

El programa de la ITV1 encaja con uno de los propósitos más frecuentes en este comienzo de año: ponernos en forma y perder los kilos de más. The Feelgood Factor es una de las estrellas de la programación de ITV1 durante el primer trimestre de 2009, diseñado como una campaña contra la obesidad, con varios espacios que inundarán la parrilla del canal. Junto con destacadas actuaciones musicales, bailes y grandes dosis de humor, intervendrán expertos en nutrición, que ofrecerán consejos y trucos para perder peso. También contará con pruebas y retos que deberán superar personajes famosos, con el mensaje de vencer la obesidad. El espacio se enmarca en la campaña Change4Life, (“Cambia por la vida”) auspiciada por el gobierno británico, que agrupa a grandes empresas y anunciantes, con el propósito que los ciudadanos mejoren sus hábitos de vida saludable.

El director de eventos y espacios musicales de la ITV, Guy Freeman, afirma que esta campaña pretende convertirse en un acontecimiento nacional, que involucre a toda la población. Para concienciar a la gente del problema, se pondrá en marcha un telemaratón benéfico y solidario. Los participantes se inscribirán en una web y se comprometerán a perder peso durante un periodo de dos meses. Quienes participen, pedirán a sus amigos que les apoyen y donen alguna cantidad por cada kilo que pierdan. Los fondos recaudados se destinarán a las asociaciones benéficas que elija el público.

La actriz Claire Sweeney en una escena del documental

La actriz Claire Sweeney en una escena del documental

La campaña cuenta además con varios espacios complementarios en la programación de ITV. En uno de ellos, la actriz Claire Sweeney va engordando durante varias semanas para que los espectadores conozcan de primera mano cómo afectan a la salud el sobrepeso y la ausencia de una alimentación saludable. En Claire Sweeney: My Big Fat Diet, la audiencia la verá comer todo tipo de cosas a cualquier hora y comprobar cómo sufre las consecuencias. En el experimento, que ha sido emitido esta semana, la actriz gana unos diez centímetros de cintura y acaba con un nivel de colesterol muy alto. También se emitirá el documental “The Truth About Size Zero”, que muestra cómo la cantante Louise Redknapp se somete a un proceso de adelgazamiento severo y revela los riesgos de la obsesión por estar muy delgada.

No es la primera vez que un programa busca concienciar a los espectadores sobre los riesgos de la obesidad. En 2006, el Canal 13 argentino emitió Cuestión de peso, que ya va por su tercera edición y ha sido adaptado por la televisión chilena. Se trata de un reality con unas sencillas reglas de juego: los concursantes, que sufren obesidad, tienen que perder cada semana el 1% de su peso. En este concurso, la audiencia no tiene poder para nominar, ya que la encargada de expulsar cada semana a un concursante es una báscula de precisión. Tampoco hay maletines llenos de dinero ni carreras profesionales a la vista; el premio es mucho más saludable: un tratamiento de por vida para controlar su peso y cuidarse. Durante su paso por Cuestión de Peso, los concursantes tienen a su disposición un equipo de dietistas, nutricionistas, psicólogos, entrenadores y cocineros que les ayudan a cambiar sus hábitos alimenticios y de vida.