30 agosto 2009 a las 22:59 por elenayelsexo

¿Con quién sí y con quién no?

A Raúl lo conocí en un mercadillo de Guadalajara, un ‘tianguis’ como ellos lo llaman. Los sábados montan uno que me encanta, con puestos de libros, películas y ropa que diseña gente joven de la ciudad. Todo a un precio bastante razonable. Él estaba acompañando a una amiga que vende faldas que hace ella misma. Me hizo mucha gracia. Llevaba unas gafas enormes y estaba tan cansado que se sujetaba la cabeza con una mano para aguantar el tirón.

Nos miramos. Le dije “hola”, le pregunté una dirección. Me dio las indicaciones y después de hacernos ojitos un rato, me marché.

Fue gracioso encontrármelo por la noche. Creo que aquí es un poco así. Supongo que fruto de la brecha social. Es decir, la ciudad no es tan grande y si cuentas sólo con los estudiantes universitarios culturetas e interesados en el diseño, entiendo que tampoco sean tantos. El caso es que a los del tianguis te los encuentras siempre en los mismos bares.

Resulta que se me acercó, meloso. Charlamos un rato. A los cinco minutos nos comíamos la boca como locos. Me resultó muy curioso, nunca me había enrollado con alguien del continente americano. Aunque, en realidad, es como con cualquiera de cualquier sitio, claro.

Cuando cerraron el bar, me insinuó que por qué no íbamos a su casa a seguir la noche. Me cagué de miedo y no sé por qué. Aquí las noticias están llenas de asesinatos, violaciones, abusos… Nada demasiado diferente a España, pero aquí no controlo con quién sí, y con quién no debería.

Hace tiempo, a una amiga le ocurrió algo bastante desagradable en Italia, durante un intercambio. Ligó en un bar y decidió llevarse al tipo a casa. Ella estaba ese fin de semana sola en el apartamento que compartía con otros estudiantes. Él resultó ser un loco que la amenazó por diversión con un cuchillo en el cuello.

En Madrid me he arriesgado cientos de veces, y aquí no paro de recordar la historia de mi amiga… ¿Por qué me está ocurriendo esto? ¿Serán prejuicios?