1 diciembre 2011 a las 10:53 por Indhira

“La quinta avenida de Nueva York es como una feria de Málaga gigante”

Acabo de regresar de Nueva York. Luces, gente de todo tipo, personas de muchísimas razas diferentes, rascacielos… La quinta avenida es como una feria de Málaga gigante llena de puestecillos, unos venden dulces, otros perritos, kebabs, pizzas, olores, sabores… ¡dejad de sonreír! ¡Si es igualito que Málaga! lo único que los 40 grados en Farenheit.

Ojos verdes, azules, marrones, pieles negras, muy negras, blancas, muy blancas, tiendas de bolsos caros, baratos, marcas, publicidad, ejecutivos, latinos, orientales, judíos… Da igual el corazón que tengas, si eres una belleza, inteligente, torpe, educado, ambicioso, vago, si no te publicitas, si no estás en boca de todo el mundo, no existes.

Las empresas pagan millones de dólares por un plasma gigante con su marca en Times Square, tienen que salir en mi foto, en la del chico venezolano que viajaba en el avión, en la de la pareja de novios madrileña que coincidieron conmigo en la excursión por el Bronx, las empresas deben traspasar fronteras si quieren existir.

¿Qué ocurre con el puertorriqueño que me vendió un perrito la última noche? Ese chico de sonrisa perfecta y piel morena que hablaba al menos dos idiomas, que conocía cuanto menos dos países, que tendrá como mucho 500 seguidores en twitter (si tiene tt).

Hormigas, el mundo está lleno de diminutos seres. Nos movemos sin parar subiendo peldaños en lo que consideramos nuestra escala de valores. Para algunos los seres queridos, el arraigo a la tradición familiar, el matrimonio, los hijos… Para otros, el trabajo, conozco a gente que repite constantemente que el trabajo dignifica, que han pasado por difíciles situaciones de salud y han estado de baja lo mínimo posible, pienso que el propio trabajo les ayudó a superar el bache. Otros se aferran a la cultura, al saber, tienen adicción al estudio, dos carreras, un máster, otro idioma; Crear una familia, tener hijos, queda en un segundo plano. Y claro está los enganchados a la publicidad, a los zapatos más anunciados en Times Square o el bolso del escaparate que hay más cerquita del Empire State, por ejemplo, ya que va el tema de Nueva York.

No soy socióloga, simplemente me apetece divagar y escribir de todo lo que me rodea, me ha dado por clasificar a la gente, así es la mente humana.

No me ha gustado nunca leer mis diarios, mis escritos, he tirado poemas preciosos fruto de noches de soledad en hoteles. Me avergüenza leer lo que escribo y considero que lo hago medianamente bien, pero es como desnudarme delante de mucha gente.

Hoy hace un año desde que empecé en Mujeres y Hombres y Viceversa. Me apetece celebrar este día con vosotros. Para mí fueron un placer los madrugones, pasar los días grabando citas con mis mil pretendientes, poner toda la carne en el asador y haber sido como soy, mostrarme en bikini, patinando, en el mercado, en el gimnasio, enseñaros mi casa, etc , etc… Me encantó la experiencia y estaré eternamente agradecida al programa y a vosotr@s por seguirme.

Ya es hora de dormir, mañana leeré vuestros comentarios. Esperaríais un diario de viaje y os habéis encontrado unas reflexiones nocturnas! Espero que os gusten.

Un besazo

17 noviembre 2010 a las 13:30 por Indhira

Ámsterdam

La ciudad es muy pequeñita, pasear por la calle es incómodo porque hace mucho frío y cuando llueve las gotitas te salpican la cara por el viento, así que no puedes usar paraguas porque acaba siendo una lucha con él en plan a ver quien puede más.

Todos los edificios tienen grandes ventanales, parece que todos son importantes, de éstos bien conservados que transmiten antigüedad, lo que probablemente suponga una gran historia impregnando sus paredes.

Te vas encontrando canales a cada instante que le dan un aire romántico a la ciudad, me monté con mis amigas en un barquito que recorre el canal principal e iban explicando la historia de los edificios más emblemáticos, aunque bastante por encimilla…si digo la verdad era mucho más interesante la conversación con mis amigas, así que escuchábamos la frasecita en español y mirábamos para el lado que señalaba el guía sin darle gran importancia al resto.

Las reinas del asfalto son las bicicletas, bueno del asfalto, de los carriles-bici, de las aceras y de todo! siempre nos colocábamos donde no debíamos y sonaba el ring-ring que en mi tierra sería un “quítate de en mediooo!”, vamos que me sentía tan cateta como al principio en Madrid cuando me ponía en las escaleras mecánicas donde me parecía, ya he aprendido que es a la derecha…o…no?!

Me impresionaba ver a los señores de cincuenta y tantos años con sus trajes de chaqueta, maletines y abrigos largos color gris yendo al trabajo en bicicleta como lo hacen aquí los chiquillos de 10 años, ya que practicarlo en la ciudad es prácticamente un suicidio y con esa edad y ese atuendo lo normal sería desplazarse en BMW!

No concibo la vida sin luz, sin sol, así que era muy triste que sobre las 5 de la tarde ya fuese noche cerrada, pero de todas formas aprovechábamos el día hasta la una de la madrugada o así, eso allí es un desfase teniendo en cuenta que las discotecas como muchísimo cierran a las 4.

Los chicos eran altos y rubios, pero nada, demasiado…perfectos para mi gusto, aunque he de reconocer que la gente tiene mucha clase y saber estar , llama la atención lo correctos que son y lo limpias que están las calles , lo que se traduce en personas educadas.

El Barrio Rojo no nos impresionó tanto porque ya lo habíamos visto por televisión, las prostitutas están en los escaparates como si fuesen gogós, en ropa interior, y cuando entra un cliente en la “tienda” cierran una cortina roja mientras los amigos del susodicho esperan en la puerta entre risas, con esto tendría para otro post pero mis rayadas de moralidad me las dejo para otro día.

Siento que mi post sea tan…sobrio, pero por problemas de salud de una de mis amigas el último día, el viaje no me ha dejado el buen sabor que me hubiese gustado.

Un besito muy fuerte a mis compis de viaje y por supuesto para todo mi blog!!

20 mayo 2010 a las 11:32 por Indhira

No olvido

 Os regalo un vídeo inédito de Global Humanitaria.

Cuando fui a La India la gente me decía que con el tiempo se me olvidaría. Que tanto impacto quedaría en una simple experiencia, en un mero viaje. 

Con este vídeo que os regalo pretendo recordaros la carencia de necesidades básicas que tienen estas personas. Nosotros las podemos cubrir con una ayuda insignificante, en el día a día.

Aunque no nos guste, forma parte de nuestro mundo y no podemos mirar a otro lado.

Aquí os dejo todas las fotos de mi viaje.

Cristoni, gracias por el último vídeo , precioso.